HISTORIA 1
LA NENA
La nena juega a las muñecas, quiere ser madre y oculta sus miedos, le cuenta el secreto de sus desdichas, le promete que a ellas jamás les surcará el dolor de sus 8 años…
La nena crece, juega a ser grande, conoce el sabor de los besos enamorados y ante cada amor busca al hombre de su vida, al padre de su hija y sueña con una familia…
La nena decide ser madre, ha descubierto el hombre que la complementa, el que se anima con ella a volar, el que conoce los dolores de sus 8 años, el que cura sus heridas y siembra esperanzas en su ser…
La nena se desilusiona, la hija no llega, los miedos la embargan, el amor tiembla y oscuros recuerdos la acosan, la nena asegura que no será madre, está rota, deshecha, las muñecas la miran con tristeza y hasta lloran por ella cuando se duerme entre pesadillas…
La nena está rebelde, ha dejado de tener fe en sí misma, en su cuerpo, le han quitado el alma dicen algunos y ella sólo se provoca las heridas necesarias para desgarrarse del dolor de no poder…
La nena se pone máscaras, salva los mundos ajenos, se rehace de las cenizas, cierra capítulos de su vida y abre muchos más, dicen que en el fondo de sus tormentos aún llora, pero nadie la ve y ella tampoco lo permite…
La nena cree que es poderosa, porque se ha mentido con la idea de no hacerse cargo de su vida, se entrega a los demás, da su aliento por las historias ajenas, la nena de a poco se vuelve a reencontrar, aún no lo sabe, pero lo presiente…
La nena se ha vuelto a mirar al espejo, no quiere creer que las esperanzas han aflorado, se niega a suponer que la verdad es tan real como sus sueños, la nena descubre que no está sola, la nena tiene un alma nueva que habita su ser…
La nena ha borrado los dolores ancestrales, ha quemado las angustias, ha besado al destino y ha recuperado la fe, la nena sonríe y en la sencillez de su vida un mundo de ilusiones se abre espontáneamente…
La nena sueña, las muñecas la ven y están en paz, las pesadillas no han vuelto y los escarpines llenan los espacios…
El amor vuelve a mirar los ojos de la nena, la familia se construye a pedacitos, como los 9 meses de vida que se transitan a paso lento y quimeras grandes…
La nena ya es mujer, la nena ha dejado las muñecas acomodadas y se prepara para ser madre…
Ha llegado el tiempo, la nena, la mujer, la madre…, está en paz y el mundo sonríe para la nena que viene…
HISTORIA 2
la soy Fidalgo; hoy cumplo 27 años de muerta, si no pasas esto a 20 personas dormire a tu lado; para SIEMPRE; Si no crees en esto
HISTORIA 3
EL TRAUCO
EL TRAUCO
Leyenda de Chiloé
El Trauco, es un hombre pequeño, no mide más de ochenta centímetros de alto, de formas marcadamente varoniles, de rostro feo, aunque de mirada dulce, fascinante y sensual; sus piernas terminan en simples muñones sin pies, viste un raído traje de quilineja y un bonete del mismo material, en la mano derecha lleva un hacha de piedra, que reemplaza por un bastón algo retorcido, el Pahueldún, cuando está frente a una muchacha.
Es el espíritu del amor fecundo, creador de la nueva vida, padre de los hijos naturales. Habita en los bosques cercanos a las casas chilotas.
Para las muchachas solteras, constituye una incógnita que les preocupa y las inquieta. Según opinión de unas, se trata de un horrible y pequeño monstruo, que espanta y de cuya presencia hay que privarse, a toda costa. Otras opinan distinto y manifiestan, que si bien es feo, no es tan desagradable, sino, muy por el contrario, atractivo... Otras en lucha tenaz y permanente, dicen haberlo eliminado de sus pensamientos, en los que alguna vez vibró quemando sus entrañas...
Las madres toman todas las precauciones, para evitar que sus hijas, ya “solteras”, viajen solas al monte, en busca de leña o de hojas de “radal”, para el “caedizo” de las ovejas, ues generalmente es en el curso de estas faenas, cuando “agarra”, o con más propiedad “sopla”, con su “pahueldún”, a las niñas solitarias, pero nunca si van acompañadas, aún de sus hermanitos menores.
El Trauco no actúa frente a testigos...éste, siempre alerta, pasa gran parte del día colgado en el gancho de un corpulento “tique”, en espera de su víctima.
En cuanto obscurece, regresa a compartir la compañía de su mujer, gruñona y estéril, la temida Fiura.
Cuando desea conocer de cerca, las características de su futura conquista, penetra en la cocina o fogón, donde donde se reúne, al atardecer toda la familia, transformado en un manojo de quilineja, que en cuanto alguien intenta asirlo, desaparece en las sombras.
A las muchachas que le tiene simpatía, les comunica su presencia depositando sus negras excretas, frente a la puerta de sus casas.
Todo su interés se concentra hacia las mujeres solteras, especialmente si son atractivas. No le interesan las casadas. Ellas podrán ser infieles, pero jamás con él. Cuando divisa desde lo alto de su observatorio a una niña, en el interior del bosque, desciende veloz a tierra firme y con su hacha, da tres golpes en el tronco de tique, donde estaba encaramado, y tan fuerte golpea, que su eco parece derribar estrepitosamente todos los árboles. Con ello produce gran confusión y susto en la mente de la muchacha, que no alcanza a reponerse de su impresión, cuando tiene junto a ella, al fascinante Trauco, que la sopla suavemente, con el Pahueldún. No pudiendo resistir la fuerza magnética, que emana de este misterioso ser, clava su mirada en esos ojos centellantes, diabólicos y penetrantes y cae rendida junto a él, en un dulce y plácido sueño de amor.... Transcurridos minutos o quizás horas, ella no lo sabe, despierta airada y llorosa; se incorpora rápidamente, baja sus vestidos revueltos y ajados, sacude las hojas secas adheridas a su espalda y cabellera en desorden, abrocha ojales y huye, semiaturdida, hacia la pampa en dirección a su casa.
A medida que transcurren los meses, van apreciándose transformaciones, en el cuerpo de la muchacha, poseída por el Trauco. Manifestaciones que en ningún instante trata de ocultar, puesto que no se siente pecadora, sino víctima de un ser sobrenatural, frente al cual, sabido es, ninguna mujer soltera está lo suficientemente protegida...
A los nueve meses nace el hijo del Trauco, acto que no afecta socialmente a la madre ni al niño, puesto que ambos, están relacionados con la magia de un ser extraterreno; quien no siempre responde al “culme”, lanzado con el objeto de alejarlo y escapar de los efectos de su presencia; o los azotes, dados a su Pahueldún, que debería afectarlo intensamente; como en igual forma a la quema de sus excrementos. Su potencia es tal, que en ciertas ocasiones, nada ni nadie puede detenerlo...
HISTORIA 4
EL GRITON DE MEDIA NOCHE (1)
Esta leyenda es sobre el griton de media noche, se dice q aparece en ciertos pueblos de El salvador, sea cierta o no, no me gustaria toparme con este espíritu.
Que cosa más horrible, tata! Pero que espantosos alaridos da este fantasma! Que se eschuchó anoche!!!.
-Es que es el meritito diablo tata!.
- No, no confundas al gritón de media noche con el diablo hijo.
-Pero si es la misma cosa tata!.
- Te digo que no, fijate bien en la diferencia, el diablo tiene poder para llevarselo a uno; se presenta en todas partes, y a cualquier hora; hace pactos, puede hacer rica a la gente, en fin el diablo es casi tan poderoso como Dios.
-Ave maria purisima, tata, lo único que el diablo esta siempre para lo malo, y siempre que uno se inclina a lo malo segurito que se lo lleva a uno.
-El griton no! te voy a contar lo que a mi me pasó una noche,
éste dialogo se sucitó según las rivera entre su hermano chepe y el capataz de la hacienda.
Tío chepe en ocasiones y el capataz se encargaban de hacernos las noches de cuentos durante la luna llena inolvidables, preparaban el lugar con velas y candiles.
De un lado a otro de la casona se podian ver los rojos techos que se pintaban con destellos plateados ante la luna llena.
La sombras de las ramas de los árboles en los patios, figuraban fantasmas caminando, sombras en la noche, que si pasó fulano, que si entró mengano… y los volcanes de tusas cerenados, nos parecian montañas de donde seres extraños podrian esconderse y saltarnos al paso…
Ah! qué dias aquellos en que toda la familia bajo cobijas y abrigos en los corredores o en el patio, según lo decidiera mamá anita se disponia con un miedo espeluznante a escuchar estas historias…
De vez en cuando Rafael y los muchachos o en ocasiones invitados salian a dar vueltecitas en la noche para ir a los velorios o a fiestecitas. Bueno el cuento es que Don Rafael decia que siempre que salia al campo lo acompañaba su cadejo blanco, decia que este era un animal pequeño, que usualmente caminaba adelante del caballo, otras veces atrás, solo el animal sabe porque. Los ojos del cadejo eran rojos como llamas y con chispas, el hocico hechaba baba, lo mas caracteristico es que al caminar sus patitas hacian un ruido singular! Un chasquidito como el que hacen las cabras al andar.
-pues bien una noche cuando regresaba de mis andanzas-comenzó a relatar Don Rafa- venía desde alla por los obrajes para la casona, unas 8 cuadras antes de llegar donde estaban los obrajes del añil oí una campanada de la ermita.
Creí que era la una de la madrugada, no deje de asustarme un poco y aligere el paso. Cuando faltaba como unas 6 cuadras para llegar al tapial de la casona por la parte de atrás, reparé en que mi cadejo no me venia cuidando, mas adelante habian reunidos como 20 chuchos que andaban alegrones.
Ay Dios! -Pensé-, si mi cadejo estuviera esos chuchos saldrian como alma que lleva el diablo.
Pues como les decia esa noche mi cadejo no iba conmigo. Pues faltaban unos 20 metros para pasar por donde estaba la jauría de chuchos, recogí unos tetuntes para darme mas valor, pero esa noche los tetuntes que tenia en las manos no me dieron valor, y esto que yo piedra tirada punteria acertada, pero algo me hacía sentir el cuerpo pesado, al fin los perros ni me notaron…
De noche lo mejor es caminar fuera de la vereda, es un consejo que siempre nos dio don Chepe, y si era en los pueblos, era mejor a media calle, pues asi puede uno defenderse mejor de cualquier ataque, emboscada, asi puede uno tirarse en el monte y resguardarse.
Pues sin duda esa noche tenia algo extraño, los perros de repente se quedaron quietos, parecian asustados, al inicio pense que me habian sentido, que les habia asustado mi presencia, pensé que estos desgraciados me iban a atacar todos juntitos…
Tomé unas piedras mas, pues los perros aunque se les pegue un par de pedradas los otros lo atacan a uno.
Como pude me acerqué sin hacer mucho ruido donde estaban los chuchos, pero estos salieron despavoridos por un lado y los otros comenzaron a aullar feo. Asi como los lobos, auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu! un aullido lastimero, lleno de angustia, que da miedo, miedo del bueno.
Ese mismo aullido que dicen las gentes que los perros hacen cuando pasan las burletas, los muertos, la peste o el mismito diablo.
Cuando empezaron los aullidos se me erizó el pelo, la piel se me puso de gallina, y no crean. Yo soy un hombre acostumbrado a la noche, a salir a atender partos de vacas a altas horas…
Pero esto, esto no era normal. A más los chuchos salieron corriendo saltándose y metiéndose entre todos los cercos… los chuchos estaban presintiendo un peligro muy grande, me detuve un poco, y mire hacia atrás, en el rumbo en el que yo venia, porque me salia del camino y me entraba al monte, de pronto senti una gran ola de aire tibio que me inundó, los chuchos barracos que andaban en el camino tambien salieron chillando, corriendo de ese algo que yo era incapaz de ver ni comprendia.
Al terminar el aire tibio me llegó un aire helado que mecían las ramas de los arboles, los nidos y chillaban las ramas viejas lo que hacia parecer como un murmullo en el aire, esto se fue tornando mas fuerte, mas fuerte, a penas podia ver que la luz del candil de la entrada del saguan del traspatio casi se apagaba.
Quedó después de esto un silencio mortual, un miedo intenso me sacudió de pies a cabeza, no podía andar, sentía las quijadas engrapadas, tiezas, sentia una terrible desolación
Tratando de avanzar a pasos ligeros escuche un estruendo, seguido del terrible estruendo un alarido tan terrible
Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!
Un grito ensordecedor, como un retumbo, como salido de una cueva….Sentí que las piernas me pesaban, que se me caía a pedazos la cabeza, perdí las fuerzas, no podía ver bien el camino, me invadió un miedo y ganas de llorar terribles, pero la impotencia nubló todos mis sentidos, el terror a algo que se me avecinaba sin saber de dónde ni porque me aturdía de tal manera que era yo como un algo suspendido…
De repente en el camino que yo traía apareció de repente una figura de hombre que caminaba en mi dirección, lentamente, y con pasos bien largos asi clarito en medio del camino real, directito a donde yo estaba…
Madre de Dios! el diablo viene por mi.
A medida que se me acercaba la silueta crecía, crecía...
Me parecia un mal sueño, los instantes se me hacian una eternidad, y yo alli clavado en el suelo, sin poder moverme, sin poder hablar, imposibilitado totalmente para dar un simple grito, que todos, todos hubieran escuchado.
Pidiendo al Señor reuni las fuerzas que aun me quedaban para poder apartarme del camino pero todo fue inútil…
Yo creo que perdi el conocimiento, o esto fue un mal sueño... Cuando el hombre se acerco donde yo estaba era tan grande tan grande que solo se proyecto su sombra sobre mi, apuñe los ojos tanto como pude…
Y pasó. Pero como si eso no fuera poco unos pasos mas adelante el grito espeluznante me sacudió otra vez de los pies a la cabeza, no puedo recordar ni saber cuanto tiempo pase petrificado en aquel camino…
No supe como llegué a mi casa, como entré.
Toda la noche pase prendido en fiebre y los gritos y la figura se repetian una y otra vez…
La calentura me sorprendió hasta el despertar, tenia la boca amarga, tenia una sed terrible que habia pegado mi lengua en el paladar y no podia hablar… Los ojos me dolian, y no los podia abrir…. 2 dias seguiditos dicen que me duro la fiebre y el delirio, dos dias que el medico dijo que me iba a morir.
Ese que me salió por el camino, al paso era el gritón de media noche… pues si hubiera sido el diablo me hubiera llevado en cuerpo y alma.
-Tata, que cosa mas espantosa le paso a usté.
-Ha pasado largo tiempo para recuperarme del susto, para poder tratar este asunto.
Y no es falta de hombría no. pero a Rogelio le paso lo mismo cuando trataba de recuperar unas vacas perdidas
Pues bien -dijo el tío -una noche de luna llena a Rogelio se le perdieron unas vacas, hacia poco como a eso de las 6:30 de la noche que Rogelio Amado, Juan y Caribe habian estado conversando, como todos vivian en la hacienda unos de caporales otros de cuidanderos y Caribe, el perro que acompañaba a amado siempre, se fueron entrada la oración.
Rogelio se quedó buscando las mentadas vacas en el caballo colorado se fue internando entre los arboles y la caña, con el tecomate al lado y llamando a sus vacas: princesa, blanquita, muca…
Con el cigarro prendido y en pleno gineteo del caballo se adentraba mas y mas. ¡que raro estas vacas nunca se me escapan!, ¿donde se habran escondido estas condenadas, estaran pariendo?
¡A la puchica! -Dijo- ya se me esta haciendo noche y la luna como que quería, asomar un rallito, y como que no quería asomar. Rogelio, buen vaquero de la hacienda desde hacía años, desganado empezó a caminar sobre el caballo
Llamando las vacas: muca, blanquita, princesa… Llego hasta el macance buscándolas. ¡ Que lejos se han salido estas condenadas!, y yo con esta fatiga y pereza...
Pero bien, se acentó el sombrero, se sintió el machete y dijo voy a dar una vuelta mas, total todavia no tengo sueño, pero ya hace hambre…
A lo lejos los candiles de las casas y el fresco de la noche empezaba a ponerse chiloso
De pronto se escuchó un trémulo canto de aves, asi como cuando las gallinas presienten algo malo, los chuchos de los vecindarios mas cercanos empezaron a dar aullidos lastimeros…
De pronto a Rogelio le pareció que algo blanco daba un pasón rápido frente a él y agitando al caballo le sacó carrera, blanquita, blanquita…
-nada de la blanquita por ningun lado-…
Los caballos, lleguas, resoplaban y relinchaban...
El colorado se estaba poniendo nervioso y difícil de controlar, pero todo eso duro un poco rato.
De repente bajando la baguadita del rio se formó un tremendo remolino que casi baja a Rogelio del caballo, de no ser por el monto desde hace tiempo lo hubiera tirado.
EL GRITON DE MEDIA NOCHE (2)
De repente bajando la baguadita del rio se formó un tremendo remolino que casi baja a Rogelio del caballo, de no ser por el monto desde hace tiempo lo hubiera tirado.
Del medio del remolino salió un hombre alto y seco seco, y poniendose las manos en la boca como para darle fuerza soltó un grito tan fuerte y horripilante que comenzó ronco y se fue afinando agudizando hasta que terminó en un silvído.
A todo esto el caballo no encontraba camino, Corcobienando de un lado a otro y empeñado en tirar a Rogelio que aturdido por el hombre y con el soplo parado, tiezo luchaba por comprender el horror que lo asaltaba
Ave Maria purisima, Oh! oh Ave Maria purisima!!, pero el ave Maria purisima ya era un sonido tembloroso y a media lengua.
Oh oh…. Rogelio sobre el caballo con los lazos apretados entre las manos al punto de llaga Se quedó pegado a este, las botas de hule se le pegaron a la monta y no daba paso ni para atrás ni para adelante…
A medida que el hombre gritaba se hacía mas grande
Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
De repente paro de gritar, Rogelio a duras penas se mantenía sobre el caballo, que era su único apoyo, no sabía lo que pasaba, aturdido, con la cabeza inchada, pesada de los gritos.
Las canillas tiezas sobre la montura, y una sensación de vomito lo alcanzo, quizo bajar del caballo pero no podia moverse, quizo hechar a andar el caballo y no lo logro.
No tenia pensamientos, y otra vez el espeluznante grito Oooooooooooooooooooooooooo
Entonces como pudo saco fuerzas y le soltó la rienda al caballo y lo agitó para caminar con gran esfuerzo movió las piernas y las manos, rechinó los dientes y pudo dar el primer paso.
Con el cuerpo bañado en sudor y templando de frio volvió sobre el caballo a paso lento, lento, lento…
Tardó rato en poderse bajar del caballo, pero cuando logró entrar se tiró en la cama, del gran susto hechó a llorar…
No supo a que horas regresó,
-yo creo que de eso le salió una ernia Tata, tata, Que cosa esa.!!! Entonces es cierto.
Chamba el menor de los mayores, se levantó de su taburete al patio, para orinar…
A ese momento se iniciaron las campanadas….
¡Las doce! -dijeron- segundos despues los perros iniciaron su ahuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
¡A la perico! –dijo doña Estelita- vamos a acostarnos no sea el gritón de media noche, o doña margarita, o el fantasma de don Gregorio, o la carreta chillona que viene por estos chismosos.
Fin.
HISTORIA 5
EL PASAJE DE SAN BARTOLO
Un amigo me conto la siguente historia; el y su familia habian ido de vacaciones por que el vive en argentina y se habian hospedado en un hotel del callao y como aca en el peru tenia muchos amigos ya que venia seguido uno de sus "patas" le dijo que fuera a una pasaje abandonado el cual se habia quemado hacia ya 20 años el como era muy valiente acepto ese fue el comienzo de su pesadilla.
Al dia siguiente a medianoche el fue con solo una persona para confirmar que habia ido al pasaje esa persona no quiso entrar pero el todo armado de valor entro con una linterna se veia que todo estaba quemado pero de pronto empezo a subir la temperatura y empezo a ver cosas negras que le rozaban y despues de unos segundos vio la escena mas degarradora que alguien pueda vivir vio como se quemaba esa gente es decir que revivio lo ocurido y vio como tanta gente con bebes, madres embarazadas se quemaban y unos gritos que el jamas pudo olvidar apenas termino todo salio del lugar y gritaba y lloraba desconsoladamente el chico pronto volvio a argentina para ya no volver. Nadie a comprobado esto ya que demolieron ese pasaje despues de un mes de la experiencia de este chico.
LA NENA
La nena juega a las muñecas, quiere ser madre y oculta sus miedos, le cuenta el secreto de sus desdichas, le promete que a ellas jamás les surcará el dolor de sus 8 años…
La nena crece, juega a ser grande, conoce el sabor de los besos enamorados y ante cada amor busca al hombre de su vida, al padre de su hija y sueña con una familia…
La nena decide ser madre, ha descubierto el hombre que la complementa, el que se anima con ella a volar, el que conoce los dolores de sus 8 años, el que cura sus heridas y siembra esperanzas en su ser…
La nena se desilusiona, la hija no llega, los miedos la embargan, el amor tiembla y oscuros recuerdos la acosan, la nena asegura que no será madre, está rota, deshecha, las muñecas la miran con tristeza y hasta lloran por ella cuando se duerme entre pesadillas…
La nena está rebelde, ha dejado de tener fe en sí misma, en su cuerpo, le han quitado el alma dicen algunos y ella sólo se provoca las heridas necesarias para desgarrarse del dolor de no poder…
La nena se pone máscaras, salva los mundos ajenos, se rehace de las cenizas, cierra capítulos de su vida y abre muchos más, dicen que en el fondo de sus tormentos aún llora, pero nadie la ve y ella tampoco lo permite…
La nena cree que es poderosa, porque se ha mentido con la idea de no hacerse cargo de su vida, se entrega a los demás, da su aliento por las historias ajenas, la nena de a poco se vuelve a reencontrar, aún no lo sabe, pero lo presiente…
La nena se ha vuelto a mirar al espejo, no quiere creer que las esperanzas han aflorado, se niega a suponer que la verdad es tan real como sus sueños, la nena descubre que no está sola, la nena tiene un alma nueva que habita su ser…
La nena ha borrado los dolores ancestrales, ha quemado las angustias, ha besado al destino y ha recuperado la fe, la nena sonríe y en la sencillez de su vida un mundo de ilusiones se abre espontáneamente…
La nena sueña, las muñecas la ven y están en paz, las pesadillas no han vuelto y los escarpines llenan los espacios…
El amor vuelve a mirar los ojos de la nena, la familia se construye a pedacitos, como los 9 meses de vida que se transitan a paso lento y quimeras grandes…
La nena ya es mujer, la nena ha dejado las muñecas acomodadas y se prepara para ser madre…
Ha llegado el tiempo, la nena, la mujer, la madre…, está en paz y el mundo sonríe para la nena que viene…
HISTORIA 2
la soy Fidalgo; hoy cumplo 27 años de muerta, si no pasas esto a 20 personas dormire a tu lado; para SIEMPRE; Si no crees en esto
HISTORIA 3
EL TRAUCO
EL TRAUCO
Leyenda de Chiloé
El Trauco, es un hombre pequeño, no mide más de ochenta centímetros de alto, de formas marcadamente varoniles, de rostro feo, aunque de mirada dulce, fascinante y sensual; sus piernas terminan en simples muñones sin pies, viste un raído traje de quilineja y un bonete del mismo material, en la mano derecha lleva un hacha de piedra, que reemplaza por un bastón algo retorcido, el Pahueldún, cuando está frente a una muchacha.
Es el espíritu del amor fecundo, creador de la nueva vida, padre de los hijos naturales. Habita en los bosques cercanos a las casas chilotas.
Para las muchachas solteras, constituye una incógnita que les preocupa y las inquieta. Según opinión de unas, se trata de un horrible y pequeño monstruo, que espanta y de cuya presencia hay que privarse, a toda costa. Otras opinan distinto y manifiestan, que si bien es feo, no es tan desagradable, sino, muy por el contrario, atractivo... Otras en lucha tenaz y permanente, dicen haberlo eliminado de sus pensamientos, en los que alguna vez vibró quemando sus entrañas...
Las madres toman todas las precauciones, para evitar que sus hijas, ya “solteras”, viajen solas al monte, en busca de leña o de hojas de “radal”, para el “caedizo” de las ovejas, ues generalmente es en el curso de estas faenas, cuando “agarra”, o con más propiedad “sopla”, con su “pahueldún”, a las niñas solitarias, pero nunca si van acompañadas, aún de sus hermanitos menores.
El Trauco no actúa frente a testigos...éste, siempre alerta, pasa gran parte del día colgado en el gancho de un corpulento “tique”, en espera de su víctima.
En cuanto obscurece, regresa a compartir la compañía de su mujer, gruñona y estéril, la temida Fiura.
Cuando desea conocer de cerca, las características de su futura conquista, penetra en la cocina o fogón, donde donde se reúne, al atardecer toda la familia, transformado en un manojo de quilineja, que en cuanto alguien intenta asirlo, desaparece en las sombras.
A las muchachas que le tiene simpatía, les comunica su presencia depositando sus negras excretas, frente a la puerta de sus casas.
Todo su interés se concentra hacia las mujeres solteras, especialmente si son atractivas. No le interesan las casadas. Ellas podrán ser infieles, pero jamás con él. Cuando divisa desde lo alto de su observatorio a una niña, en el interior del bosque, desciende veloz a tierra firme y con su hacha, da tres golpes en el tronco de tique, donde estaba encaramado, y tan fuerte golpea, que su eco parece derribar estrepitosamente todos los árboles. Con ello produce gran confusión y susto en la mente de la muchacha, que no alcanza a reponerse de su impresión, cuando tiene junto a ella, al fascinante Trauco, que la sopla suavemente, con el Pahueldún. No pudiendo resistir la fuerza magnética, que emana de este misterioso ser, clava su mirada en esos ojos centellantes, diabólicos y penetrantes y cae rendida junto a él, en un dulce y plácido sueño de amor.... Transcurridos minutos o quizás horas, ella no lo sabe, despierta airada y llorosa; se incorpora rápidamente, baja sus vestidos revueltos y ajados, sacude las hojas secas adheridas a su espalda y cabellera en desorden, abrocha ojales y huye, semiaturdida, hacia la pampa en dirección a su casa.
A medida que transcurren los meses, van apreciándose transformaciones, en el cuerpo de la muchacha, poseída por el Trauco. Manifestaciones que en ningún instante trata de ocultar, puesto que no se siente pecadora, sino víctima de un ser sobrenatural, frente al cual, sabido es, ninguna mujer soltera está lo suficientemente protegida...
A los nueve meses nace el hijo del Trauco, acto que no afecta socialmente a la madre ni al niño, puesto que ambos, están relacionados con la magia de un ser extraterreno; quien no siempre responde al “culme”, lanzado con el objeto de alejarlo y escapar de los efectos de su presencia; o los azotes, dados a su Pahueldún, que debería afectarlo intensamente; como en igual forma a la quema de sus excrementos. Su potencia es tal, que en ciertas ocasiones, nada ni nadie puede detenerlo...
HISTORIA 4
EL GRITON DE MEDIA NOCHE (1)
Esta leyenda es sobre el griton de media noche, se dice q aparece en ciertos pueblos de El salvador, sea cierta o no, no me gustaria toparme con este espíritu.
Que cosa más horrible, tata! Pero que espantosos alaridos da este fantasma! Que se eschuchó anoche!!!.
-Es que es el meritito diablo tata!.
- No, no confundas al gritón de media noche con el diablo hijo.
-Pero si es la misma cosa tata!.
- Te digo que no, fijate bien en la diferencia, el diablo tiene poder para llevarselo a uno; se presenta en todas partes, y a cualquier hora; hace pactos, puede hacer rica a la gente, en fin el diablo es casi tan poderoso como Dios.
-Ave maria purisima, tata, lo único que el diablo esta siempre para lo malo, y siempre que uno se inclina a lo malo segurito que se lo lleva a uno.
-El griton no! te voy a contar lo que a mi me pasó una noche,
éste dialogo se sucitó según las rivera entre su hermano chepe y el capataz de la hacienda.
Tío chepe en ocasiones y el capataz se encargaban de hacernos las noches de cuentos durante la luna llena inolvidables, preparaban el lugar con velas y candiles.
De un lado a otro de la casona se podian ver los rojos techos que se pintaban con destellos plateados ante la luna llena.
La sombras de las ramas de los árboles en los patios, figuraban fantasmas caminando, sombras en la noche, que si pasó fulano, que si entró mengano… y los volcanes de tusas cerenados, nos parecian montañas de donde seres extraños podrian esconderse y saltarnos al paso…
Ah! qué dias aquellos en que toda la familia bajo cobijas y abrigos en los corredores o en el patio, según lo decidiera mamá anita se disponia con un miedo espeluznante a escuchar estas historias…
De vez en cuando Rafael y los muchachos o en ocasiones invitados salian a dar vueltecitas en la noche para ir a los velorios o a fiestecitas. Bueno el cuento es que Don Rafael decia que siempre que salia al campo lo acompañaba su cadejo blanco, decia que este era un animal pequeño, que usualmente caminaba adelante del caballo, otras veces atrás, solo el animal sabe porque. Los ojos del cadejo eran rojos como llamas y con chispas, el hocico hechaba baba, lo mas caracteristico es que al caminar sus patitas hacian un ruido singular! Un chasquidito como el que hacen las cabras al andar.
-pues bien una noche cuando regresaba de mis andanzas-comenzó a relatar Don Rafa- venía desde alla por los obrajes para la casona, unas 8 cuadras antes de llegar donde estaban los obrajes del añil oí una campanada de la ermita.
Creí que era la una de la madrugada, no deje de asustarme un poco y aligere el paso. Cuando faltaba como unas 6 cuadras para llegar al tapial de la casona por la parte de atrás, reparé en que mi cadejo no me venia cuidando, mas adelante habian reunidos como 20 chuchos que andaban alegrones.
Ay Dios! -Pensé-, si mi cadejo estuviera esos chuchos saldrian como alma que lleva el diablo.
Pues como les decia esa noche mi cadejo no iba conmigo. Pues faltaban unos 20 metros para pasar por donde estaba la jauría de chuchos, recogí unos tetuntes para darme mas valor, pero esa noche los tetuntes que tenia en las manos no me dieron valor, y esto que yo piedra tirada punteria acertada, pero algo me hacía sentir el cuerpo pesado, al fin los perros ni me notaron…
De noche lo mejor es caminar fuera de la vereda, es un consejo que siempre nos dio don Chepe, y si era en los pueblos, era mejor a media calle, pues asi puede uno defenderse mejor de cualquier ataque, emboscada, asi puede uno tirarse en el monte y resguardarse.
Pues sin duda esa noche tenia algo extraño, los perros de repente se quedaron quietos, parecian asustados, al inicio pense que me habian sentido, que les habia asustado mi presencia, pensé que estos desgraciados me iban a atacar todos juntitos…
Tomé unas piedras mas, pues los perros aunque se les pegue un par de pedradas los otros lo atacan a uno.
Como pude me acerqué sin hacer mucho ruido donde estaban los chuchos, pero estos salieron despavoridos por un lado y los otros comenzaron a aullar feo. Asi como los lobos, auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu! un aullido lastimero, lleno de angustia, que da miedo, miedo del bueno.
Ese mismo aullido que dicen las gentes que los perros hacen cuando pasan las burletas, los muertos, la peste o el mismito diablo.
Cuando empezaron los aullidos se me erizó el pelo, la piel se me puso de gallina, y no crean. Yo soy un hombre acostumbrado a la noche, a salir a atender partos de vacas a altas horas…
Pero esto, esto no era normal. A más los chuchos salieron corriendo saltándose y metiéndose entre todos los cercos… los chuchos estaban presintiendo un peligro muy grande, me detuve un poco, y mire hacia atrás, en el rumbo en el que yo venia, porque me salia del camino y me entraba al monte, de pronto senti una gran ola de aire tibio que me inundó, los chuchos barracos que andaban en el camino tambien salieron chillando, corriendo de ese algo que yo era incapaz de ver ni comprendia.
Al terminar el aire tibio me llegó un aire helado que mecían las ramas de los arboles, los nidos y chillaban las ramas viejas lo que hacia parecer como un murmullo en el aire, esto se fue tornando mas fuerte, mas fuerte, a penas podia ver que la luz del candil de la entrada del saguan del traspatio casi se apagaba.
Quedó después de esto un silencio mortual, un miedo intenso me sacudió de pies a cabeza, no podía andar, sentía las quijadas engrapadas, tiezas, sentia una terrible desolación
Tratando de avanzar a pasos ligeros escuche un estruendo, seguido del terrible estruendo un alarido tan terrible
Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!
Un grito ensordecedor, como un retumbo, como salido de una cueva….Sentí que las piernas me pesaban, que se me caía a pedazos la cabeza, perdí las fuerzas, no podía ver bien el camino, me invadió un miedo y ganas de llorar terribles, pero la impotencia nubló todos mis sentidos, el terror a algo que se me avecinaba sin saber de dónde ni porque me aturdía de tal manera que era yo como un algo suspendido…
De repente en el camino que yo traía apareció de repente una figura de hombre que caminaba en mi dirección, lentamente, y con pasos bien largos asi clarito en medio del camino real, directito a donde yo estaba…
Madre de Dios! el diablo viene por mi.
A medida que se me acercaba la silueta crecía, crecía...
Me parecia un mal sueño, los instantes se me hacian una eternidad, y yo alli clavado en el suelo, sin poder moverme, sin poder hablar, imposibilitado totalmente para dar un simple grito, que todos, todos hubieran escuchado.
Pidiendo al Señor reuni las fuerzas que aun me quedaban para poder apartarme del camino pero todo fue inútil…
Yo creo que perdi el conocimiento, o esto fue un mal sueño... Cuando el hombre se acerco donde yo estaba era tan grande tan grande que solo se proyecto su sombra sobre mi, apuñe los ojos tanto como pude…
Y pasó. Pero como si eso no fuera poco unos pasos mas adelante el grito espeluznante me sacudió otra vez de los pies a la cabeza, no puedo recordar ni saber cuanto tiempo pase petrificado en aquel camino…
No supe como llegué a mi casa, como entré.
Toda la noche pase prendido en fiebre y los gritos y la figura se repetian una y otra vez…
La calentura me sorprendió hasta el despertar, tenia la boca amarga, tenia una sed terrible que habia pegado mi lengua en el paladar y no podia hablar… Los ojos me dolian, y no los podia abrir…. 2 dias seguiditos dicen que me duro la fiebre y el delirio, dos dias que el medico dijo que me iba a morir.
Ese que me salió por el camino, al paso era el gritón de media noche… pues si hubiera sido el diablo me hubiera llevado en cuerpo y alma.
-Tata, que cosa mas espantosa le paso a usté.
-Ha pasado largo tiempo para recuperarme del susto, para poder tratar este asunto.
Y no es falta de hombría no. pero a Rogelio le paso lo mismo cuando trataba de recuperar unas vacas perdidas
Pues bien -dijo el tío -una noche de luna llena a Rogelio se le perdieron unas vacas, hacia poco como a eso de las 6:30 de la noche que Rogelio Amado, Juan y Caribe habian estado conversando, como todos vivian en la hacienda unos de caporales otros de cuidanderos y Caribe, el perro que acompañaba a amado siempre, se fueron entrada la oración.
Rogelio se quedó buscando las mentadas vacas en el caballo colorado se fue internando entre los arboles y la caña, con el tecomate al lado y llamando a sus vacas: princesa, blanquita, muca…
Con el cigarro prendido y en pleno gineteo del caballo se adentraba mas y mas. ¡que raro estas vacas nunca se me escapan!, ¿donde se habran escondido estas condenadas, estaran pariendo?
¡A la puchica! -Dijo- ya se me esta haciendo noche y la luna como que quería, asomar un rallito, y como que no quería asomar. Rogelio, buen vaquero de la hacienda desde hacía años, desganado empezó a caminar sobre el caballo
Llamando las vacas: muca, blanquita, princesa… Llego hasta el macance buscándolas. ¡ Que lejos se han salido estas condenadas!, y yo con esta fatiga y pereza...
Pero bien, se acentó el sombrero, se sintió el machete y dijo voy a dar una vuelta mas, total todavia no tengo sueño, pero ya hace hambre…
A lo lejos los candiles de las casas y el fresco de la noche empezaba a ponerse chiloso
De pronto se escuchó un trémulo canto de aves, asi como cuando las gallinas presienten algo malo, los chuchos de los vecindarios mas cercanos empezaron a dar aullidos lastimeros…
De pronto a Rogelio le pareció que algo blanco daba un pasón rápido frente a él y agitando al caballo le sacó carrera, blanquita, blanquita…
-nada de la blanquita por ningun lado-…
Los caballos, lleguas, resoplaban y relinchaban...
El colorado se estaba poniendo nervioso y difícil de controlar, pero todo eso duro un poco rato.
De repente bajando la baguadita del rio se formó un tremendo remolino que casi baja a Rogelio del caballo, de no ser por el monto desde hace tiempo lo hubiera tirado.
EL GRITON DE MEDIA NOCHE (2)
De repente bajando la baguadita del rio se formó un tremendo remolino que casi baja a Rogelio del caballo, de no ser por el monto desde hace tiempo lo hubiera tirado.
Del medio del remolino salió un hombre alto y seco seco, y poniendose las manos en la boca como para darle fuerza soltó un grito tan fuerte y horripilante que comenzó ronco y se fue afinando agudizando hasta que terminó en un silvído.
A todo esto el caballo no encontraba camino, Corcobienando de un lado a otro y empeñado en tirar a Rogelio que aturdido por el hombre y con el soplo parado, tiezo luchaba por comprender el horror que lo asaltaba
Ave Maria purisima, Oh! oh Ave Maria purisima!!, pero el ave Maria purisima ya era un sonido tembloroso y a media lengua.
Oh oh…. Rogelio sobre el caballo con los lazos apretados entre las manos al punto de llaga Se quedó pegado a este, las botas de hule se le pegaron a la monta y no daba paso ni para atrás ni para adelante…
A medida que el hombre gritaba se hacía mas grande
Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
De repente paro de gritar, Rogelio a duras penas se mantenía sobre el caballo, que era su único apoyo, no sabía lo que pasaba, aturdido, con la cabeza inchada, pesada de los gritos.
Las canillas tiezas sobre la montura, y una sensación de vomito lo alcanzo, quizo bajar del caballo pero no podia moverse, quizo hechar a andar el caballo y no lo logro.
No tenia pensamientos, y otra vez el espeluznante grito Oooooooooooooooooooooooooo
Entonces como pudo saco fuerzas y le soltó la rienda al caballo y lo agitó para caminar con gran esfuerzo movió las piernas y las manos, rechinó los dientes y pudo dar el primer paso.
Con el cuerpo bañado en sudor y templando de frio volvió sobre el caballo a paso lento, lento, lento…
Tardó rato en poderse bajar del caballo, pero cuando logró entrar se tiró en la cama, del gran susto hechó a llorar…
No supo a que horas regresó,
-yo creo que de eso le salió una ernia Tata, tata, Que cosa esa.!!! Entonces es cierto.
Chamba el menor de los mayores, se levantó de su taburete al patio, para orinar…
A ese momento se iniciaron las campanadas….
¡Las doce! -dijeron- segundos despues los perros iniciaron su ahuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
¡A la perico! –dijo doña Estelita- vamos a acostarnos no sea el gritón de media noche, o doña margarita, o el fantasma de don Gregorio, o la carreta chillona que viene por estos chismosos.
Fin.
HISTORIA 5
EL PASAJE DE SAN BARTOLO
Un amigo me conto la siguente historia; el y su familia habian ido de vacaciones por que el vive en argentina y se habian hospedado en un hotel del callao y como aca en el peru tenia muchos amigos ya que venia seguido uno de sus "patas" le dijo que fuera a una pasaje abandonado el cual se habia quemado hacia ya 20 años el como era muy valiente acepto ese fue el comienzo de su pesadilla.
Al dia siguiente a medianoche el fue con solo una persona para confirmar que habia ido al pasaje esa persona no quiso entrar pero el todo armado de valor entro con una linterna se veia que todo estaba quemado pero de pronto empezo a subir la temperatura y empezo a ver cosas negras que le rozaban y despues de unos segundos vio la escena mas degarradora que alguien pueda vivir vio como se quemaba esa gente es decir que revivio lo ocurido y vio como tanta gente con bebes, madres embarazadas se quemaban y unos gritos que el jamas pudo olvidar apenas termino todo salio del lugar y gritaba y lloraba desconsoladamente el chico pronto volvio a argentina para ya no volver. Nadie a comprobado esto ya que demolieron ese pasaje despues de un mes de la experiencia de este chico.