Era como una noche más, viendo una película, recordó las escenas esas que vivió, las esperanzas se habían desvanecido por completo. De que sirvió entonces toda esa ilusión que en su cabeza se formaba con cada día que pasaba, pendiente de cada cosa, sin que a alguien siquiera le importara, ella ya no lloraba solo recordaba, de lo poco que significaba su vida, sin un verdadero amigo al quien contarle su anécdotas y sus pensamientos, perdida, ahogada por la luz de cada día. Pensando porque las cosas son como son. Porque a ella le pasa todo esto, quien le metió en su cabeza que debía de estar ahí siempre, un puente siempre será.
Preguntándose así misma que es lo que pasa, porque no reacciona, porque no la motiva nada, porque no tiene respuestas. Quien pudiese escuchar los gritos que hay en su interior.