El espiritismo pasa por dos momentos. Antes de Allan Kardec y después de Allan Kardec. Antes de este hombre el espiritismo estaba disperso y solo se hacía referencia a él para hablar de los fenómenos paranormales de los cuales se habló siempre pero que no había una explicación racional de los mismos. Después de Allan Kardec el espiritismo se volvió una doctrina muy estudiada y tan exitosa que hoy en día sus seguidores se cuentan por millones. En Brasil el espiritismo tiene tanta fuerza como el catolicismo en Méjico. La Federación Espirita Brasilera es una poderosa organización con una amplia figuración social, con servicios médicos, editoriales y doctrinarios en todo Brasil.
Allan Kardec era el seudónimo adoptado por Hippolyte Léon quien sostenía que había sido su nombre en una vida anterior.
El mérito de este hombre fue que se puso a estudiar fenómeno por fenómeno y logro estructurar una teoría que aglutinara todo lo conocido con sus explicaciones coherentes. Escribió el libro de los espíritus y el libro de los médiums, entre otros y con ellos puede uno introducirse en las teorías modernas del espiritismo.
De acuerdo a mi experiencia este autor hizo un aporte valiosísimo al estudio de estos fenómenos y, sin duda alguna, es un autor de referencia respetable aunque se quedó muy corto en el tema de el exorcismo y de otras entidades que no aprecen en sus libros.