InicioApuntes Y MonografiasLa virginidad al palo - Colecciones de fábula

La virginidad al palo - Colecciones de fábula

Porque a todos nosotros, lo aceptemos públicamente o no, nos vuelven locos los juguetes.

Acá tenemos a varios especímenes.







He-Man


Matías Alonso es un fanático de He-Man que lleva ya años dedicándose a la pasión del coleccionismo. Hoy nos muestra su colección personal, una de las más vastas que yo haya visto, y que incluye cientos de muñecos articulados, algunos de ellos reliquias que se mantienen en su empaque original desde hace más de 20 años.



Matías: En realidad uno empieza de chico, He-Man fue un furor mundial allá por los ’80s, y nuestras abuelas, tías y madres no tenían muchas opciones al momento de comprar un juguete, por un lado no había tanta variedad como en estos días y por otro las jugueterías estaban atestadas de blísteres y afiches referentes a la colección, los “he-man” se vendían por sí solos, las publicidades de Top Toys ganaban la pantalla del TV. Yo estoy convencido que 8 de cada 10 personas que promedian los 30 años de edad, jugaron alguna vez con uno de estos muñecos.














Autitos

Federico Wiemayer, coleccionista de autitos, nivel Taringuero.











Star wars, loco! brrrp pppr fififiiiu!






Con la firma deLando Calrissian.



El fanatismo de niños, jóvenes e incluso mayores por la multigalardonada película Star Wars (Guerra de las Galaxias) va en aumento en Cochabamba. La pasión por esta saga se refleja en la colección armada por Julio César Meneses, que cuenta con 1.500 figuras, además de souvenires.

La pasión por la saga cinematográfica creada por George Lucas llevó a Meneses a coleccionar desde hace 19 años las figuras del filme. Contó que todo comenzó con un reto: conseguir todos los personajes que participan en la escena del Palacio de Jabba, en los episodios cinco y seis de la Guerra de las Galaxias.

Después logró escenificar “La Cantina”, del episodio cuatro considerada una de las más complicadas porque participan alienígenas, androides y humanoides, entre otros.

Además, el coleccionista logró adquirir muñecos de la familia de George Lucas, caracterizados en la saga por su creador.

Sin embargo, asegura que entre sus “tesoros” más preciados y considerados únicos en Cochabamba se encuentra el libro del Código Secreto de Caza Recompensas de Boba Fett. El material está guardado en una caja muy segura que sólo se abre con una tarjeta de identificación. La publicación contiene el manual y un dardo metálico buscado por los coleccionistas.

A ello se suma las espadas coleccionables de los personajes Darth Vader, Anakin Skywalker y Darth Maul. El coleccionista las usa cuando lleva trajes de la película, hechos en Bolivia desde los 100 dólares. Un atuendo original traído desde Estados Unidos llega a costar 500 dólares.

Otra de las piezas únicas es la nave principal de la primera saga conocida como Millennium Falcon. También, cuenta con los primeros diseños de la película ilustrados por el Ralph McGuarrie.

Motivado por contar con una colección completa y ante la falta de personajes que no llegan al mercado o “son difíciles de conseguir” fabricó algunos de ellos con madera o reutilizando piezas. Meneses también es presidente del único club de fans de Cochabamba identificado con “The New Jedi Order” o la “Nueva orden de Jedi”. Éste cuenta con 50 miembros desde los ocho hasta los 50 años. Tienen como reto institucionalizar la “Expo Star Wars”, cada año en mayo, con apoyo del Concejo Municipal.

Contó que se trata de un “movimiento mundial”. Dijo que el club de fans en Cochabamba cuenta con una mesa directiva y miembros del “consejo”, considerados “de mayor jerarquía”. Estos pasan pruebas exigentes de conocimientos, duelo de espadas y resistencia física para ocupar el cargo. Los nuevos también rinden una prueba de conocimiento. “Los niños son los que más saben”, indicó Meneses a tiempo de señalar que el coleccionismo cautiva a varias generaciones.




























Trenes a escala







En mi ciudad natal hay un pequeño museo ferroviario donde se muestran, además de una gran cantidad de elementos antiguos sobre trenes como farolas, máquinas para enviar telegramas y vestimenta de los maquinistas de hace una gran cantidad de años, varias salas donde hay trenes a escala. Los trenes a escala pueden servir una función específica (como en este caso, la de recrear líneas ferroviarias antiguas y mostrar por dónde pasaban los trenes y cómo eran) o pueden ser meramente un hobby que se ha disfrutado a lo largo de varias generaciones.

Usualmente el hobby de coleccionar trenes a escala es uno que está más asociado con las personas mayores que con los adolescentes o los jóvenes dado que requiere dos cosas muy importantes: una gran cantidad de dinero y una gran cantidad de tiempo y paciencia. Si bien se pueden comprar los trenes más baratos del mercado, el verdadero hobby y la verdadera colección comienza cuando se empiezan a buscar modelos raros o únicos y que se salgan de la norma. A los coleccionistas no les alcanza con los trenes de juguete que se venden en las jugueterías sino que se vuelcan a las reconstrucciones a escala de modelos reales que se venden en locales específicos.

Muchos coleccionistas prefieren crear sus propias cosas para el diorama a partir de diversos materiales en lugar de usar, por ejemplo, muñequitos de plástico para las personas, porque a menudo al lado del tren se ven demasiado pequeños o demasiado grandes, haciendo perder el encanto de la escala.






Sobre juguetes antiguos.


No es moco de pavo, chochamus. Pueden pagar una buena moneda por juguetes antiguos.


Los juguetes antiguos cotizan alto para los nostálgicos y coleccionistas

En los sitios de comercio electrónico, algunos camiones o muñecos pueden tener un valor de hasta U$S 5000. Los compradores son tanto coleccionistas como nostálgicos. Y objetos que fueron cotidianos pasan a ser artísticos.






Reencontrarse con un juguete de la infancia que la memoria mantenía oculto puede resultar conmovedor. Concretar el viaje al pasado para apoderarse del objeto –y que eso sea el único souvenir– puede costar caro. Pero muy caro.

Basta ver los sitios de venta o subastas de Internet para comprobar lo que, por ejemplo, cotizan productos que se asegura fueron distribuidos por la Fundación Eva Perón o álbumes de figuritas que ya no servirán para reclamar la pelota o la muñeca, mucho menos para hacer alarde en la escuela.
"Que los oferten a ese precio no significa que los vendan a ese precio", advierte sin embargo Daniela Pelegrinelli, directora artística del Museo del Juguete de San Isidro y autora del Diccionario de Juguetes argentinos (El juguete ilustrado Editor, 2010).
El coleccionista Ricardo Olivera Wells va más allá y opina que "los precios de esas web no pueden ser guía de nada. No creo que haya gente que pague por eso y no se cuál es la idea de poner esos precios exorbitantes", sentencia.
Y en este mercado no sólo hay que estar alertas por precios exuberantes, sino también por oportunistas y hasta falsificadores.

La especialista advierte que "el tema también radica en que no todos los juguetes alcanzan el mismo valor en ese mercado y a veces se tiende a pensar que cualquier juguete puede alcanzar cifras impensables, pero lo cierto es que son muy específicos los juguetes que alcanzan precios altos en ese mercado, sin contar que deben encontrarse en cierto estado de conservación y que si no lo están ese precio desciende radicalmente. El mercado del coleccionismo de juguetes se comporta como cualquier otro mercado de coleccionismo o de anticuario, creo que lo que sorprende a la gente es que se trata de un objeto cercano. El arte entendemos que pueda venderse a cifras millonarias pero en definitiva el arte está hecho por pocos y no todo el mundo tiene obras de arte en su casa, pero juguetes sí."
Además de coleccionistas, también hay eventuales compradores de estos juguetes que sufren un ataque de nostalgia al reencontrarse con un objeto que tuvieron en la infancia.
¿Y los chicos? Olsece cree que pueden interesarse en los juguetes antiguos "en un contexto adecuado como un museo o con la orientación del padre".








Cuando empecé a salir con minas (y por ahi a causa del tiempo perdido, taringueando a full) me dediqué a coleccionar algo de cada una que me levantaba. Queria algo de ellas. Asique les pedia el corpiño. Y aunque parezca raro, una sola se diculpó y no me lo dio. Porque lo habia comprado en EEUU (asi me dijo!) Tuve una bolsa fondeada en el ropero por años. Creciendo de corpiños.

Verdad de la verdadera. Asi lo hice por un tiempo.

El Omarto













No a la discriminacion por rangos
Si a la discriminacion por copas







.
Datos archivados del Taringa! original
2puntos
482visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
10visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

o
omartus🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts21
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.