A continuación, me dispongo a guardar en la base de datos de Taringa los párrafos y frases más sobresalientes que expulsé durante el año pasado. Con esto pretendo tener un lugar seguro donde depositar las secreciones de mi cerebro. Recuerden que todo lo que vierten en la red será sometido a un escrutinio por parte de intelectuales, científicos, antropólogos, historiadores, psicólogos conductuales, estadistas. Estamos formando colectivamente un corpus de reacciones neuronales que van a ser significativas en un futuro próximo. Comenzamos: Soy abordado frecuentemente por las personas, las réplicas mentales de ellas al menos. Me interrogan, me exhibo ante ellas, me despliego como soy o como podría ser. Esto es un intento de escritura automática tanto como lo permite mi mano, pues el tren de pensamiento corre deprisa y el cuerpo se arrastra detrás. Sufro entonces un retraso entre el pensamiento inicial y el correspondiente acto; quiero designar al pensamiento como otro tipo de acto, el que más realizo. Es un hecho, un acontecimiento aunque por el momento no pueda ser percibido desde afuera. Los hijos son programados para continuar lo iniciado por los padres, aunque deben dejar un margen de libertad para cambios importantes, espacio para la expansión del ser. Necesito condiciones óptimas, soy una planta exótica manejada por toscos jardineros incultos; merezco suelo fértil, aire puro, agua constante, un botánico dedicado a hacerme florecer, a estudiarme, a ponerme música para que crezca feliz. De haber un registro mecanografiado de todas las conversaciones que mantiene una persona se llenarían habitaciones enteras de papeles. Imagina todo lo que se pierde, todas las charlas quedan sin grabar o registrar, es un desperdicio de energía que se pierde para el historiador. El entorno será decisivo en cuanto a los contenidos del diario. Ayer el parque me proporcionó varios elementos que dieron pie a conversación. Hoy, en mi apacible cuarto, sin nadie en casa, con el solo ruido de las aves, un murmullo lejano de motores y el roce de mi mano sobre el papel, el resultado de mi ejercicio podrá ser más abstracto por la ausencia de elementos distractores. Todo es pensamiento, todo es acto. Ambos son lo mismo, al pensar, haces y al realizar reflexionas. Hay vicios en la escritura que se usan para que un texto ostente más erudición, de forma aparente al menos, como al acomodar las palabras más largas posibles desechando las cortas, o dándole preferencia a las esdrújulas por encima de las graves o agudas. Cada palabra aumentada al léxico multiplica las posibilidades de proyección. Debería estudiar filosofía, creo que ese es el punto principal sobre el que más vuelvo. El lenguaje y sus implicaciones sobre el pensamiento. El razonar e imaginar, las diferentes realidades de diferentes psiques. Pero todo lo que piense morirá conmigo, nadie dialogará de estos asuntos conmigo, de nada servirá al mundo lo que pueda elucubrar. He ahí la escena de la biblioteca en llamas, consumida por el fuego estando todos sus volúmenes vírgenes, conocidos únicamente por el escribano, por el monje recluido. Mi símbolo. El anacoreta metido en su celda empeñado en escribir e ilustrar cientos de libros que él mismo quemará antes de que nadie pueda leerlos. Tengo menos actividad seborreica últimamente, apenas que me había encariñado con mi piel grasosa. Voy a extrañar ese brotar de líquido espeso, ese sonido, ese olor que emana al exprimir un grano. He llegado a apreciar su belleza en todo su esplendor. Incluso la textura de la pus entre los dedos es deliciosa, me revolcaría en ese aceite maravilloso, símbolo de batallas ganadas a los invasores. Embarro los pensamientos aquí, salen con una forma distinta a la de origen pero se vuelven asequibles, materiales, gracias a la transubstanciación de la palabra. Se encarnan en la tinta y se vuelven menos abstractos. He encontrado un nuevo placer, es muy exquisito, refinado. Consiste en mojar de saliva un dedo y proceder a olerlo con calma y dedicación. La baba despierta las fragancias dormidas en la piel, activa la memoria, trae aromas de un pasado reciente. Los dedos atraviesan todas partes impregnándose de los olores de las cosas, los guardan en sus pliegues esperando a ser revividos por la saliva. Es un hobby similar a la cata de vinos. Todo se empequeñece, soy un gigante formado de putillones de células. Comparado con las bacterias soy un coloso, una deidad. La única esperanza es regresar a los tiempos dorados de la niñez, fumar y gatear de nuevo, maravillarme mirando el suelo o moviendo los brazos. Magia. Daría todo mi intelecto por regresar el tiempo, ignorando de nuevo tantas cosas pero obteniendo lo importante. Todos los días son el mismo, con ligeros avances. Voy adelante pero de forma tan lenta que no se nota. Cambiamos cada segundo. Quiero ver a las colegialas salir, encontrar a una sola y que me platique de sus cosas. Solo escuchar y nada más. Algún asentimiento o monosílabo de vez en cuando, pero que no pare de hablarme. Que me llene el oído esa voz dulce coon sus preocupaciones infantiles. Eso es el cielo. El amor como un estado comatoso, transfiriendo sustancias del amor calladamente, como la savia de las plantas. Flujo de cariño mudo. Yacer. Yacer. Mirar al otro con dulzura infinita. El estado donde ya no son necesarias las palabras, solo la contemplación del ser amado. Todo y nada. Abrazo mudo. Saliva derramándose. Inconsciencia pacífica. Estupor. Cariño entumescente. Anestésico. Más que ayudar, creo que la música me está obstaculizando el flujo continuo de ideas. Interferencia. Genio es una palabra usada muy a la ligera, se tilda de genio a cualquiera que está apenas por encima de la línea media y debería ser aplicada a una inteligencia excepcional, de uno entre cientos de miles. El texto lírico de una composición musical se clava en el discurso mental. Distrae. Por eso la música despierta sentimientos fuertes, te obliga a prestarle atención, te atrapa quieras o no. Algo que ha sido reproducido cientos de veces puede seguir generando sensaciones nuevas. Ser automarginado. Sé que podría integrarne a la sociedad con bastantes sacrificios pero estos me parecen muy costosos y yo no estoy para pagar tanto, además la recompensa no me garantiza la felicidad. A los felices les falta empatía por los desadaptados, creen que están así por terquedad, no saben que son así porque no pueden ser de otra forma a menos que se den ciertas condiciones para evolucionar. Temo a mi bestia interna, a veces siento la violencia rugir bajo mi piel y me asusta lo que puedo hacer, o lo que podrían hacer otros. No quiero ser un monstruo. Hay que arriesgarse a decir desvaríos si se quiere decir algo útil alguna vez. Uno puede medir la intensidad de un sentimiento viendo la reacción del sujeto a esta; el problema es que muchas veces la reacción no se aprecia a simple vista. ¿Mis emociones están diluídas, pasadas por agua? Yo las siento espesas pues no puedo compararlas con otras. Durante un tiempo me molestó que me consideraran pálido emocionalmente.... Hay momentos en que sientes la garganta dura y no puedes hablar, no consigues conectar con tu mente, quedas decapitado. La boca se mueve y no profiere nada. Me siento observado, miran a través de mi. Por eso me anulo. Temo que mi presencia me delate, por eso la extermino. El hombre temeroso de que vean lo que tiene en su caja, la cual está vacía. El mejor truco de mimetismo, desaparición instantánea y verdadera, salgo de mi mismo. Rayar 100 hojas por una frase que valga la pena. Así es el trabajo que debo hacer. De llegar la amistad deseada, quizás yo no responda como debiera. Es que las relaciones sociales que yo anhelo son diferentes a las que buscan los neurotípicos. A mi me basta la cercanía con la persona querida, saber que está cerca y que nos llevamos bien. Puedo prescindir incluso de conversar con ella, la compañía compensa todo. Temo que cuando llegue mi amiga especial ésta se sienta ignorada por mí... Debería encontrar a alguien que se conforme con mi presencia discreta, que disfrute los silencios como yo, así no me sentiré mal, no me sentiré como un castigo para esa persona. Es triste separarme de las primas y primos que alguna vez estuve unidos a ellos al verlos crecer. La preadolescencia es un punto de ruptura, ya no me buscan, por lo tanto no me tendrán. Con la edad se consolida la conversación como forma de intercambio y ahí me vuelvo obsoleto. Me despido de aquellos pequeños con quienes pasé buenos momentos, ahora pasan a otra etapa y yo sobro. Pero no es porque deje de quererlos, es el ciclo de la vida que nos separa. ¿Cómo la sociedad consigue que tanta gente acepte trabajos desagradables? La necesidad. Tienes que aceptar el contrato para poder acceder a los bienes de la civilización, si no, estás solo. Debo forzarme a sacar el texto, abrir la piel y que se desborden las letras cuajadas de pensamientos. Hacer una sangría para desinflamar. Es como exprimirse los granos. Apretar y sacar los jugos concentrados y divertirse con eso. Mi concepto de diversión difiere mucho del resto. Diversión es tener la fiesta privada, es saber que estoy solo y puedo hacer de la imaginación lo que quiera. Libertad. Tengo que forzar la expulsión de data. A veces sale por sí sola. Tal vez carezco de experiencias. Fui un niño sometido a pocos estímulos y mi cerebro creció falto de ellos. No soportaría mucha carga, o tal vez sí. Ando a la deriva. Me falta el norte. Siento que no hay lugar para mi en la sociedad. Apartado. Por todos y por nadie. ¿Qué podría ofrecer yo? No me siento capaz de llevar lo mío, ¿me puedo cargar algo más? Los peinados punk pueden llegar a ser obras magníficas de arte. Construcciones antigravedad de colores inverosímiles. Piezas de arquitectura. Caos y equilibrio. Para tener cartilla de punk debes tener carencias. Yo tengo mis credenciales en regla. He sido orillado a la soledad y me espera un futuro incierto, quizás con penurias. Quiero descargar mi pesadez en algo o alguien. ¿Quién podrá soportarme? Piernas flacas, apenas con carne. Piernas abiertas de un pollo masacrado. Piel. La piel tiene valor. Avanzo a duras penas, no voy veloz como otros días, cuando exclamo lo hago sin soltura. Estoy aterido. Mis articulaciones se han atrofiado. Qué pocas veces me he sentido lleno de capacidades. Siento mi potencial pero no puedo activarlo. Falta la melodía que me levante, la caricia que me quite los hielos. Triciclo rechinando. Dar vueltas y vueltas. A veces me pregunto qué imagen tendrán de mi los demás. Loco. Amargado. Excéntrico. Tonto. Alzado. Estamos hechos para trabajar en ciclos. Hacer varias veces una misma acción es la esencia del trabajo. No tengo validez ante la sociedad, ningún lugar he reclamado, solo permanezco quieto esperando que no me molesten. No he llegado a mi punto de ebullición. ¿Reventaré cuando lo haga? La transición debe ser gradual. La rapidez de cambio causa explosiones. Desajustes. Mi capacidad de contar anécdotas es pobre y fragmentada, los episodios los digo en desorden, no me mantengo fiel a la línea del tiempo original, me adelanto y doy detalles que arruinan el remate, abundo en asuntos innecesarios y omito otros importantes. Es la falta de práctica por no haber hablado tantos años. Debo tener un retraso de años... Últimamente no sé especificar bien lo que me pasa. Pareciera que todo marchara sobre ruedas, que tuviera todo lo necesario, pero aún así me estanco. Vaya paciencia debo tener para soportar tantos años con este estado mental. Alguien normal ya se hubiera arrancado los cabellos de la impaciencia o hubiera hecho algo radical para cambiar su vida. Yo no, espero y espero. Que me den mi licencia de incapacidad de una vez. Ser un inválido es mi deseo. Que me carguen a todos lados. ¿Quieren mi privacidad y mis secretos? Se los doy a cambio de que me mantengan completamente. Ya no quiero preocuparme por nada. Cagarme en los pantalones. Que me limpien y me traten condescendientemente. Ni siquiera alcanzo a añorar lo pasado. Es como un "si tuviera fuerzas, esto me pondría triste". Pero ni siquiera me llega la bendita nostalgia. (Párrafo escrito en compañía del cannabis) No debo anhelar la comunicación verbal sino la comunicación intraperceptiva. Derretida tinta. Se expande como metal incandescente. Letraje. Chirría. Esquisto. Tinitus. Inventé una palabra y su significado se perderá para siempre. Abriendo y cerrando canceles. Ambiente noisico. Sonido delgadísimo. Filoso. Carne rebanada. Si que es vanguardista. El otro no lo soporté. Uñas sobre el pizarrón. ----------------. Gritos de bestias abisales. Imaginar. Eso nos falta. Cortar el acero con láser. Dinosaurios agonizantes, mamuts hundiéndose en la brea. Encontré la cura para toda molestia vivencial. Emborronarse. Puedo pasar por el desierto entre semana para llegar a este oasis. Sediento de sensaciones. Lengua seca. Estoy en una jaula a miles de metros bajo el mar. El sótano durante una fiesta. Soy una anormalidad,, me agrié yo que debería haber sido bombón rosado. Sano. Pero si no me importa, a nadie más le importará. Devorar todo como excavadora. Minero holgazán. Dar todo y sentir que es poco. Riqueza o pobreza de virtud. Pálido. Soy un paño deslavado, seco al sol. Siento que digo diario lo mismo. No se renueva el agua. De eso se trata la estrategia, cambiar el agua a diario para que no se eche a perder. Seco. Raspo para sacar los residuos pegados, me los como. Nadie atiende mi pecera, está sucia, ya no puedo ver. Forzarse a vaciar todo el contenido del cerebro. Hacer un jugo, y bebérselo sin importar lo agrio que esté. Soy una carga. Pétreo. Un fardo. Partículas llegando al fondo del recipiente. Asentamiento. Revolver la mezcla. Unificar los estratos. Caos homogéneo. Vueltas. Llegué a mi límite. Debo expandir las fronterass. Crezco y necesito más espacio. Me confino a una jaula pequeña para mi tamaño. Las rejas se me clavan en la carne. Se hunden hasta el hueso. Dolor. Prepucio. Cuando uno saca los tics es porque ya no cabe dentro de la piel, se desmodorra y se desespera de estar en la misma posición. Tengo récord de resistencia. Ya olvidé todos los libros que leí, todas las películas que vi, todas las canciones. Ha bajado mi rendimiento. Qué más da. Me estoy resignando cada vez más a la vida que llevo y no está mal después de todo, es tranquila y sin muchos sobresaltos. No hay hondas penas ni grandes tragedias, solo la seguridad de mi estado. Las interacciones con las demás personas ya no me darán recompensas, y casi nunca me han dado. Las relaciones más fructíferas han sido las imaginarias, esas son las que más me han conmovido. No me importa la percepción social de mi ni como definan vivir. Yo viviré como soy, en mi estado neutral, alimentándome de pequeñas dosis de emoción, cantidades microscópicas. Me fue dada la habilidad de sobrevivir con pocos estímulos pero también la maldición de sucumbir ante la llegada de un exceso de ellos. La celda debe estar celosamente guardada de visitantes. Expandirse. Cerrado, eso soy. Pero no de afuera hacia adentro sino de dentro hacia fuera. Seré yo hasta las últimas consecuencias. Acelera a tope. Uno solo puede ser lo que tiene que ser. Me voy a pasar al bando de los conformistas. Viven más relajados. Debo reconectar mis miembros al cerebro. Figurines. Palabras que siguen ocupando puestos de poder. Se encaraman y reclaman su sitio como permanente. La poesía no se debe entender, se intuye, se sospecha apenas el motivo secreto que pega las letras, las vocales. Quiero encontrar un solo pensamiento y revolcarme miles de veces en él, en vez de buscar mil pensamientos. Uno solo, un momento de armonía desgajándose hasta el infinito. ¿Cuánta pulpa se le puede sacar a un segundo? Cruzamos millones de segundos secos para encontrar uno lubricado. Quisiera un observatorio donde poder observar a las niñas en su hábitat. Tener al alcance del oído sus pláticas inocentes, mirarlas concentradas en el juego. En Capilla puedo acercarme. Mi título de familiar me permite andar a mis anchas, pero acá en Guadalajara solo puedo ver a alguna de vez en cuando y de reojo. Encontrar un teatro secreto donde cada día una pequeña viva toda clase de aventuras sin saber que la miran. Enamorarme. Querer es apreciar sin profanar. Agujeros en mi piel. Me trago a mi mismo. La carne podrida se hunde, derritiéndose lechosamente. Somos el microbio que empezó a existir hace millones de años pero evolucionado. Somos el mismo. Y ayer, nunca había estado tan agradecido con mi mamá. ¡Qué delicioso banquete nos puso a la mesa! Chuleta, spaghetti con jamón, refresco, betabel con chamoy, verdura con aderezo. Digno de reyes. Pensé en decirle que qué rica comida, no lo hice, pero de verdad me sentí agradecido. Seguiré fumando una sola vez a la semana para no generar tolerancia y así poder disfrutar de los viajes como siempre. Es una bendición cuando llega el momento. Es darte cuenta de lo afortunado que soy teniendo una casa, una familia, comida en abundancia, una cama mullida. Llegará, lo sé. Quizás aun no nazca mi querida, el objetivo de mis amores. Quizás ya me espere con las labios fruncidos mientras sueña con su príncipe. La pregunta es, ¿estaré a la altura? Quiero tener una influencia benéfica, pero más parezco una mala premonición. Morir de sed en el mar, rodeado de agua pero sin poder tomarla. Solo quiero un poquito de atención, un pedacito de tiempo que compartamos, lanzar una pelota, empujarla en el columpio, acompañarla a alguna parte. No pido mucho, sé que la vida me lo concederá. Ella es un amor, es un caramelito tan dulce. Ojalá que su niñez se prolongue por toda mi vida. Los labios son el puerto del viajero errante, lo acogen con dulzura y calidez. Normalizado. Achatamiento de la personalidad. El trabajo te aplana, te conforma, es el inicio del fin.Mantener una posición, defender una fortaleza, luchar por conservar el último reducto de humanidad. Algunos viven con el propósito de quejarse, expresar insatisfacción es lo que les brinda un sentido para continuar, aunque no se percaten de ello. Necesitamos distracciones, son tan vitales como el aire o el alimento, nos guardan de enloquecer por el trajín del empleo, la monotonía del día a día. Parece que algunos pretenden que nuestras vidas solo sean dedicarse al mejoramiento de la sociedad, trabajando sin descanso y olvidando toda diversión. Debe haber un lugar en el mundo para mi, un trabajo donde pueda estar en tranquilidad. Donde los compañeros sean tolerables o inexistentes, mejor. Una labor que pueda dominar. Me siento torpe y lento. Aprendo con dificultad, sobre todo estando bajo presión. Quedan restos de aquel anhelo por hacer algo hermoso con mi vida pero me falta claridad. La música me hace soñar con algo mejor, pero no sé qué es, solo lo intuyo. Se siente como un bulto detrás de la cortina pero sigo sin verlo. Algo se me ocurrirá Tener fe en que mi mente se iluminará y por fin veré el camino libre. Creo estar en unn mundo excesivamente complejo del cual no entiendo mas que una mínima parte. Ignorante. Impotente. Minúscula mota de polvo en un universo inacabable. Escribimos para resolvernos. Pecas e imperfecciones. Soy un objeto golpeado por los elementos, mi superficie se ha erosionado. De dentro hacia fuera. Putrefacción que aflora de las entrañas hacia la piel. Toda la pestilencia interior se vuelca y se descubre. Una pequeña parte carcome mi fachada pero la mayoría roe mis adentros. Interior-mente. Lo que está y sucede entro es algo a lo que le doy mayor importancia. Por eso los domingos son sagrados. Puedo acceder a la red. La información en su totalidad está a mi alcance, buceo por ella. Soy un explorador de mis profundidades. Desde siempre me ha parecido que cualquier niño puede decidir si desea compartir caricias con un adulto, y lo sostengo. Trataré de buscar argumentos que me contradigan, pero es que casi nunca se acercan al quid de la cuestión. Es una verdad que ni se cuestiona. Nunca se explica claramente en qué consiste lo malévolo de esa situación. Cacería de brujas. El nuevo frente se conformará por una normalización total del sexo, incluyendo de una vez por todas a los infantes en ese mundo. Tengo una máscara de juventud que empieza a mostrar incipientes signos de decadencia. Sin peinar. Que vean mi desorden manifestado en mi apariencia. Hasta cierto punto me gusta que me tengan consideración como a un muchacho problematizado. Quiero que cuiden de mi. Eterno niño. Diversión es turbulencia controlada. Partículas infinitesimales rellenan el cuarto donde estoy. Son pedacitos de mí, cachos de piel que se desprendieron para volar. A pesar de que a comparación mía son diminutos, poseen cantidades ingentes de átomos y son grandes planetas para otras partículas aun más chicas. He dejado mi huella por todos los rincones de esta habitación, he nevado sobre todos los objetos que aquí hay. Diluviar. Renovación constante, me sustituyo cada cierto tiempo, me reemplazo por un Abraham casi idéntico al anterior pero un ápice diferente, así evoluciono. Te abrirás paso entre las rocas como una masa de agua, erosionando la aparentemente invencible solidez que te enfrenta. Espárcete. Irrigarse. Tienes que sacar toneladas de tierra para encontrar una piedra preciosa. Exprimir y embarrar. Ayer disfruté con ese montón de sustancia blanca, jugosa, el olor a caldo de pollo, la sensación pegajosa en los dedos, jugar con el detrito. Hay similitudes entre la limpieza que supone la extracción de cada grano, con este ejercicio de sacar hasta el mínimo residuo de mi masa encefálica. Oscilo entre una enorme confianza en mis capacidades potenciales y una falta de fe en todo mi ser. Genio y tarado. Dicotomía. La personalidad es como el pene, si le falta un estímulo nunca se parará, nunca cambiará, aunque se lo ordenes. Podré desarrollar apéndices y miembros encima de mi morfología actual, quizá algo deformes pero con suerte pueden ser funcionales. Nunca se llega al refinamiento total, siempre se ponen añadidos al conjunto sin cesar. ¿De dónde nos viene esa seguridad, esa promesa de grandeza que se nos quedó incrustada desde niños? De los músicos consagrados, de los escritores malditos, de los rock stars de la cultura. Nos prometieron que seríamos admirados y terminamos esclavizados. Si la letra es átomo, la palabra es molécula, la frase es elemento. Ahora colecciono pensamientos. Los archivo en este librito rojo. Me extraigo diario el producto como quien ordeña una vaca. O una cabra. (Párrafo escrito bajo el efecto del cannabis) Tengo una relación de amor con el libro. Omito lo que diré porque sé que este escrito está monitoreado por mi madre. Lágrimas en las hojas. No se impone otra palabra que bendición. El sol me penetra. Jeroglíficos. Me hundo en la página. Estas son cartas a mi madre... este es mi libro, soy el protagonista. Estas hojas son patrimonio de la humanidad. He llegado a la inmortabilidad (sic). Cartas para Abby llegó a la historia. Delirios. Es importante lo que hago. La parte narcisista del esquizoide. Estos cinco renglones han sido toda una aventura. Wow. Me quiero. Queda constatado. Lucha entre saber y sentir. Esta es mi carta a la humanidad. Un acertijo. Resuélvanme. Tengo un revoltijo. Pero qué cosa tan hermosa acaba de hacer mi mente. Una rima subconsciente. Tengo alma de artista....concentración de energía en mis genitales. Sumergido en el conocimiento. Delirios. Estas son mis canciones. Quiéranme. Me encanta. Puente de luz. No lo puedo creer. Es bellísimo. Carretera de blancura. Soy objeto de estudio...me aplasta el placer. Mi testamento. Reconciliación conmigo mismo. Me siento como niño con juguete nuevo. Quiero seguir rimando. Hace un rato afloró un sentimiento que no podría definir. Es bello el sentir aunque sea un dolorcito. Tengo melancolías cuajadas en las costillas. El deseo por agradar y triunfar nos castra la creatividad. Los mecanismos de censura se recrudecen y nada puede surgir. Hacer versos es un ejercicio mental como armar un rompecabezas verbal. Estoy dentro de una gelatina. El lenguaje hace lo que puede para copiar al sentimiento. Yo soy la esfinge. Contactos libidinosos con los mosquitos. Danzo con la muerte, me coquetea. Sexo casi difunto. Solo quedará la cara romántica, usaré mi pene solo para mear. No puedes forzar a una flor para que se abra. Lo hará cuando sea el tiempo pertinente. Obedezco mandatos interiores que muchas veces no entiendo. Trabajar no va a resolver ningún problema, los multiplicará. Al coño el psicólogo. Nadamás tengo una vida y no la voy a malgastar sirviendo a unos listos que me toman como una máquina a la que apenas dan mantenimiento. Elecciones radicales. Irse a los extremos. Celibato absoluto. Quiero existir sin obligarme a nada. Si muerte me quieren dar, la recibo con gusto pero no esperen que mueva un dedo. Ya me ví. Un gordo granudo, calvo, de gafas, viviendo con sus padres en una burbuja de virginidad total buscando la atención de niñas prepubescentes. Punk rock. Si muriera ahora sería recordado por un panfleto mal fotocopiado y una oda al acné. Nuestra manera de vivir es nuestra más fuerte declaración. ¿Qué principios estoy enarbolando? Soy un hijo de puta, y al mismo tiempo una ternura. La muralla que me oculta de los demás y hasta de mi mismo. Quizás estas frases deesperdigadas solo me sirven a mi. Me autoreceto las prescripciones que me dice mi médico interior. Cavidad oral de una niña. Desátate. Todos seríamos punks si dijéramos lo que tenemos guardado. (Más cannabis) Menú. Iglú. Es inescribible. Alcohol. Overol. Revolcado en mi puta mierda. Demasiado bueno para ser legal. Himenópteros. Helicópteros. Hímenes bañados. Sello de garantía. Ojos pegajosos. La quiero. La canción tiene la razón. Una vez que lo piensas ya lo eres. Estoy siendo material de estudio, haciendo mi aportación a la humanidad. Es cansado hablar con otros. ¿Qué voy a hacer? Una transacción, una interacción. Qué hueva la vida. Confesiones. (Despidiendo el año con marihuana) Desencajado. Rata de laboratorio. Somos un experimento...te vigilan. Los dedos abriendo una rendija. Pasamos por ella...Derretirse. Canto con mi mano. Me escurro. Este es mi juego. Descífrenlo. Los chicos del futuro van a leer nuestras historias...soy un desvergonzado. Que vean mi mirada reavivada. Estado intermitente entre vivo y muerto. Me estoy haciendo gárgola...alguien va a hacer una tesis sobre mí. Voy a tener un nombre científico...estoy crucificado a la página. Muy fuerte. Estoy clavado a la página. Concentración. Este es mi tesoro. Me ayuda a reconfigurar el pasado. Lo sufro con placer. Están en grupo por mi. Puño de hierro. Legado. Embarrado. Voy creciendo. Engordo. Piso con fuerza. Toneladas en el puño....soy un criminal. Celebro el año nuevo con esta super chorreada. Lo vale. Sirenas. Emociones, por fin...qué bonito cuadro me estoy pintando. Abraham, eres un artista y un egoísta...me hincho como sapo...atravesado. Metal retorcido...aplastado por el aire...necesitaba este alivio. Mi vida es difícil. Me van a echar de la casa. Soy un discapacitado...esta tinta es una de mis secreciones. Parasitar a los padres y morir con ellos. ¿Cómo vamos a ser llamados?...la pluma es una extremidad más. Analizado por una computadora...¿Quién le va a poner música a esto? ¿Cómo es mi audiencia?...perseguido. Oprimido...soy propiedad del gobierno. Soy un vanidoso....incluso los esquizoides debemos hacer nuestras necesidades con el bolígrafo. Cuántas revelaciones. Este fue un muy buen día. Felicidades, Abraham. Bravo. Mi madre enlagrimada leyendo esto frente a las cámaras. Y con esto termino el resumen del año. De ahora en adelante escribiré solamente en Word para evitarme todo este trabajo de pasar los textos de la página a la computadora. En fin, denúncienme por apología a la pedofilia. Gracias. Uf.
Extractos de mi diario, 2014
Datos archivados del Taringa! original
15puntos
17visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos: