Sabido es que el Primer Gobierno Patrio se constituyó basándose en unos arreglos entre los grupos políticos existentes en Buenos Aires. Bien dijo al respecto Diego Luis Molinari que: <>. Se verá cómo uno de los sectores, el llamado “morenista”, se apoderó hegemónicamente de la Revolución, desplazando a los demás y consiguientemente, reemplazando los objetivos institucionales comunes, por otros unilaterales, de corte ideológico sectario. Todo eso, hasta el punto de conseguir cierta identificación facciosa entre mayismo y morenismo. Situación que el médico conservador mendocino, José Ignacio Pinto de Silva describía en una carta del 31 de Julio de 1811, sosteniendo que los morenistas: <>. Glosando ese trazado, nosotros no vacilaremos en calificar dicho operativo político como una “usurpación”, es decir, el apoderamiento ilegítimo de un sistema institucional, total o parcialmente, ajeno. Para lo cual, empezamos por recordar el movimiento de los grupos políticos porteños, antes y durante los sucesos de 1810. Siguiendo la caracterización utilizada por Jorge María Ramallo, mencionaremos la existencia de cuatro grupos políticos operantes en Mayo. Aparte de los “funcionarios” centralistas, cisneristas o regentistas, apodados “godos”, actuaban otros tres: los patricios, los letrados o carlotinos y los alzaguistas. Dichas asociaciones venían enfrentándose o asociándose desde las Invasiones Inglesas. Porque, lo que obscurece más acentuadamente la comprensión del problema son esas sucesivas reacomodaciones sectoriales. De esa manera, en el primer momento, de 1806-1807, coincidieron funcionarios, alzaguistas y patricios, en el bando “patriota”, mientras los “carlotinos” conciliaban con los ingleses. En 1809, serán los alzaguistas, promotores de la “asonada”, quienes tomarían contacto con los letrados, contra los patricios que la reprimieron. Y en 1810 patricios y letrados de consumo depondrán al virrey y sus funcionarios, con la abstención de muchos alzaguistas. Si las cosas acontecieron de esa forma, era inexacta la pretensión de los letrados y sus epígonos liberales, de convertirse en los exclusivos revolucionarios (siempre tomada esta palabra en sentido literal, no ideológico). Tampoco era los únicos patriotas, porque, cuando menos, había andado en asocios raros con los británicos en 1806-1807. En orden a este último asunto, Saavedra, en su carta a Viamonte, del 27 de Junio de 1811, refiriéndose a Castelli, le decía: <>. Y tanta era la anglofilia del sector “letrado”, que el jefe de la inteligencia militar de Beresford, capitán de la Real Marina Alexander Gillespie, al dirigirse al marqués de Wellesley, ministro del Foreign Office, el 3 de Septiembre de 1810, informaba que “cincuenta y ocho habitantes respetables de Buenos Aires” habían expresado su adhesión al invasor británico en 1807, y que en la Junta de Mayo tres de ellos figuraban como miembros, dando sólo el nombre de uno: <>. En realidad, más que a Juan José Castelli, debería estarse refiriendo a Francisco José Cabello, periodista muy próximo al grupo de Castelli. En cuanto a la afectuosidad observada, otros coetáneos también la han confirmado: <>. Las combinaciones políticas variaron, pero el amor a Inglaterra de los futuros “morenistas” persistió. Y es de lamentar grandemente que fueran ellos los que a la larga preponderaran, desde que junto con la ideología liberal impusieron su anglofilia económica-sentimental, frustrando entre ambas el destino nacional. Sostenemos que la Revolución de Mayo, en sí misma, fue ajena a la Ideología Liberal; tratándose de un suceso acaecido dentro del orbe hispánico y por sus propias circunstancias históricas, apegado a los cánones institucionales ibéricos, y en un todo conforme a las normas tradicionales de vida del pueblo rioplatense. Claro que la Ideología Iluminista apareció pronto en el Gobierno Patrio. Obviamente, en el grupo carlotino ya existía desde hacía más de un lustro; pero no en los demás. En este sentido, insistiremos una y otra vez en que debe evitarse la confusión de identificar Revolución con Morenismo. O, peor aún, la de llamar “patriotas” sólo a los de ese sector, descontando que los demás actores del suceso no lo eran, por no ser ideólogos como ellos. Cuando la verdad –como queda dicho- es que esos otros fueron bastante más “patriotas” que los morenistas. Usando un neologismo no muy eufónico, diríamos que los “letrados”, si bien no estuvieron entre los primeros revolucionarios, sí se hallaron entre los “revolucionaristas” iniciales. Suceso que acontece cuando la palabra Revolución se la emplea con una carga Ideológica. De consiguiente, no es menos cierto que pronto hubo una transformación revolucionaria completa; pasando del terreno de lo político-institucional al de lo ideológico-liberal. Como lo es, asimismo, que el principal responsable de ese cambio fue Mariano Moreno. El protagonismo adquirido por el Secretario es un hecho suficientemente conocido, aunque la historiografía no siempre lo explicita con la claridad y contundencia debida. Los escritores clásicos se han debatido en una aporía irresuelta. Por un lado, quisieron exaltar a Moreno como el “numen” revolucionario, inspirador solitario, casi divino, de la instalación del liberalismo en el país. Pero, por el otro lado, deseaban presentar un bloque mayista compacto, donde la actividad del Secretario operaba sin solución de continuidad desde el 25 de Mayo. Apropiarse de Mayo, mas, al mismo tiempo, colocar a Moreno en el pináculo máximo. De ahí que al enunciar los nombres de los integrantes de la Primera Junta, tras el del Presidente Saavedra, ubicaran el de Moreno, no obstante que su sitio real en ese momento, era el último (segundo secretario, sin voto). De todos modos, nadie puede negar que Mariano Moreno adquiriera más adelante un rol principal sobresaliente. No seremos nosotros quienes lo neguemos o aminoremos. Por el contrario, lo subrayamos, como un corte transversal, como un cambio cualitativo, que fracturó el fenómeno mayista. Desde que hubo un Mayo antes, y otro después, de Moreno. Y no porque no participemos en absoluto de la visión ideológica de la historia, vamos a retacear la magnitud de ese relieve fundamental de Moreno. Ni vamos a caer en la puerilidad de entablar una especie de duelo ficticio entre las figuras de Moreno y Saavedra. O proponer un binomio de afecciones, como si se tratara de hinchadas futbolísticas. River o Boca; Moreno vs. Saavedra. Aparte de la trivialidad de tal lid, lo seguro es que no hay parangón posible entre ellos. Moreno fue un personaje político peraltado. Notable para el mal, desde luego; pero eso no disminuye su importancia. Por ello, pudo y supo adueñarse de la Revolución de Mayo, torciendo su sentido, mientras que Saavedra poco o nada hizo para evitar esa usurpación. El obrar de Moreno, en su conjunto partidario y en particular, nos parece detestable; lo cual implica que, por reacción, en lugar de historia, hagamos “saavedrismo”. No. Creemos que Saavedra tuvo sus propias equivocaciones, debilidades y limitaciones; las cuales, sin embargo, conviene ya decirlo, en modo alguno se asemejan a las malignidades del Secretario, aunque en muchas de ellas, el Presidente fuera cómplice, por acción u omisión. En esto, no estaba lejos de la verdad José María Rosa cuando pintaba al Presidente disponiendo de “un voto entre nueve”, y: <>. Culpas compartidas, aunque cada uno dentro de su esfera de responsabilidades; conforme a sus talentos y capacidad de seducir, resistir esa seducción, o ser seducidos por ella. Dicho lo cual, iremos desarrollando esas notas ideológicas que configuraron la personalidad del Secretario de la Junta, el “omnipotente secretario”, como lo llamó Mitre. Empecemos observando que ya en aquella época, su seguidor Ignacio Núñez, había admitido que se afirmaba que Moreno: <>. Cambio, tanto como adueñamiento. Las dos cosas: introducción del revolucionarismo liberal y del despotismo del Secretario de la Junta, simultáneamente. Binomio inescindible este: liberalismo, despotismo (lo subrayamos para uso de esas mentalidades ingenuas, educadas mediáticamente, que creen que cualquier liberalismo se opone al despotismo). En sus indocumentadas, retóricas y engañosas “Lecciones de Historia Argentina”, José Manuel Estrada aseveraba que en Mayo hubo patriotas que “se daban por satisfechos con establecer la autonomía del antiguo virreinato, gobernándolo por medio de Juntas derivadas de las fuentes impuras de una elección patricia y aristocrática. Moreno y sus correligionarios se dedicaron a destruir esos errores”. Esa es una manera absurda de presentar la misma idea que venimos explayando. O sea: que la elección gubernamental de la Semana de Mayo, patricia y aristocrática, fue autonomista. En cambio, Moreno, y con él Estrada, pensaban que ese acto era “impuro”, y se aplicaron a su destrucción. La Revolución, histórica y realmente acontecida, demolida por los ideólogos “revolucionaristas” posteriores. Por su lado, Ricardo Levene, en primer lugar expresaba acerca de la personalidad del Secretario, del que era gran panegirista: <>. Y sobre la transformación operada por Moreno, citada la circular del 27 de Junio, y al compararla con la del 27 de Mayo, sostenía: “El cambio de procedimiento fue completo y brusco: a las atentas solicitaciones de la circular de Mayo, siguieron las airadas amenazas de la de Junio”. Dejando de momento las argumentaciones de Levene con vistas a justificar la conducta de Moreno, quedémonos con los hechos escuetos que marcaba el antiguo Presidente de la Academia Nacional de la Historia: 1º) Moreno erigido director de la Junta. 2º) Cambio completo y brusco. Algunos otros morenistas han aceptado, tanto las notas de la dictadura como la de terrorismo, con cierto aire de júbilo, jaleando al “indómito demoledor”. Por ejemplo, Enrique Williams Álzaga (alzaguista y morenista) habla del: <>. Golpe de timón: cambio de timonel, y, de paso, como quien no quiere la cosa, modificación completa del rumbo de la nave. A esto, Miguel Ángel Scenna añade que: << Fue corriente entre los contemporáneos la idea de que Moreno había copado, o quería copar la Junta, imponiendo su personalidad en ella>>. Copamiento: apoderamiento sorpresivo. Julio Delfín Martino, biógrafo de Moreno, indicaba que los demás miembros de la Junta, a raíz de las “Instrucciones reservadas para la expedición de las provincias interiores”, que determinaron el fusilamiento de Santiago de Liniers, asintieron al criterio del Secretario, ya que: <>. Variación cualitativa. Sangre en lugar de paz; arbitrariedad en vez de justicia. Es otro proceso el que se inicia el 28 de Julio de 1810. Aunque la aludida “República”, brillara siempre por su ausencia. Un demócrata muy morenista, Narciso Binayán, se entusiasma con: “La superioridad intelectual elevó en los hechos su secretaría hasta hacerlo el dictador de la Junta. La obra militar de Moreno señala particularmente al dictador, especialmente al ordenar el fusilamiento de los contrarrevolucionarios de Córdoba”. Pequeño cambio gramatical: de “director” hemos pasado a “dictador”. Vamos mejorando la traza del relato. También, otro morenista acérrimo como fuera Ernesto J. Fitte, lo admitía sin reservas, al explicar la “influencia avasalladora de Moreno dentro de la Junta”: <>. Si “adueñarse” significa apoderarse de una cosa extraña, hacerse dueño de la Revolución, quiere decir que hasta ese momento, ella no era bien propio; o dicho de otro modo, que Mayo, el Mayo del 25, era ajeno a la Ideología Liberal que le impondría el Secretario, como un genuino dictador. Moreno pasó a dominar un movimiento en el que hasta entonces prácticamente no había participado, en el que no había tenido arte ni parte. FUENTES: 1) MAYO REVISADO TOMO III, Dr. Enrique Díaz Araujo 2) HISTORIA DE LA ARGENTINA TOMO I, Vicente Sierra 3) LOS GRUPOS POLÍTICOS EN LA REV. DE MAYO, Jorge María Ramallo 4) HISTORIA ARGENTINA TOMO II, José María Rosa 5) LECCIONES DE HISTORIA DE LA REP. ARG TOMO II, José Manuel Estrada 6) LA REVOLUCION DE MAYO Y MARIANO MORENO, Ricardo Levene 7) VIDA DE MARIANO MORENO, Julio Delfín Martino 8) IDEARIO DE MAYO, Narciso Binayán 9) PERFIL DE MORENO, Ernesto Fitte ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- SI TE GUSTÓ, RECOMENDALO LOS INVITO A PASAR POR MIS POSTS ANTERIORES, GRACIAS A TODOS POR PASAR POR ESTE! http://www.taringa.net/alientina/posts
Adueñamiento de la Primera Junta
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