No voy a hacer el típico post. El título es descriptivo ejerciendo la función de ser un llamado de atención para llevar a un cambio. Se admite y no se cuestiona que tanto hombres como mujeres pueden ser crueles y manipuladores, dependiendo del contexto. Ya que también debemos ver que es lo que vemos como cruel y manipulador. A veces quizás lo sea, a veces no. No vamos a ahondar en lo fácil. Apuntemos a lo productivo: Si las mujeres o los hombres son crueles y manipuladores: ¿Como llevar a los demás al cambio? Primero hay que aclarar que esa petición de cambio debe venir desde una cierta honestidad personal. No me gustaría escribir esto para el que quiere imponer una nefasta forma de ser en los demás. Esto va para quienes se encuentran en una dinámica en la cual siempre se encuentra el mismo resultado frustrante y se quiere empezar a "despertar" a los demás del precario funcionamiento ya descubierto por la saciedad. Lo primero que hay que comprender es que la mayoría de los demás no cambian nunca sus comportamientos excepto cuando ellos les llevan a resultados negativos. Pero ahora vamos a aclarar este punto importante, ¿qué son los resultados negativos? No necesariamente son negativos según lo que se puede pensar a través de esa palabra. Es decir si lo que hacemos nos produce un resultado de dolor, arrepentimiento, o uno de éxito, en cualquiera de los casos es un resultado positivo, porque hay una recompensa emocional, ya sea esta negativa o positiva. El único caso donde el resultado es negativo es cuando ese comportamiento reporta una real indiferencia. Real indiferencia se refiere a que el comportamiento no produce ningún cambio en los eventos, es decir, que todo sigue como si nada hubiese sucedido, y donde la indiferencia no es deliberadamente expresa para provocar una reacción, sino que es una indiferencia sincera, que nace del tedio y resignación de ver suceder una y otra vez algo que nos aburre. ¿Por que hay que dejar de manipular? Supongamos que, haciendo oídos a cierto sueño que se arma sobre las nubes de deseos del ciudadano televisivo. Conseguimos someter a todos a la veneración de nuestra persona a través de la manipulación. ¿Cómo sabemos que es a nosotros a quién nos adoran? ¿Como sabemos que no es en realidad a nuestros trucos a quienes adoran, o por obediencia a nuestra posición de persona venerable? No hay quizás otro motivo de llevar a este cuestionamiento sino para intentar insertarlo en el marco de las relaciones. ¿Que se gana con manipular? Sólo que nos busquen reaccionando a la emoción negativa que provocamos, el miedo que despertamos, y no que nos busquen por una valoración sincera o afecto positivo. Todo esto perpetua nuestra inseguridad, porque si buscamos manipular para obtener algo, seguramente sea porque, creemos que no podemos conseguirlo sin ello, o porque nos gusta someter a los demás. De cualquiera de los dos modos sufrimos una inseguridad interna, o no creemos contar con recursos para encantar a los demás espontáneamente, o necesitamos hacer arrastrar al otro para que la admiración finalmente nos produzca el efecto, lo cual es señal de que nuestra estima se encuentra muy abajo, haciendo que para que supere el umbral el efecto debe ser muy grande. Cómo comenzar mal una relación: Lo primero que necesitamos, obviamente, es conseguir una persona con la que relacionarnos en un plano menor al del noviazgo, al cual se pretende llegar. Lo que sigue luego de este paso es comenzar nuestros primeros intentos de infundar culpa en la otra persona. Recordemos que la culpa logra obediencia, sumisión, etcétera. y eso es lo que necesitamos para que nos quieran. Es probable (o no) que fallemos en el anterior paso, por lo que nuestro objetivo ahora se pondrá más fino y apuntará a encontrar los "puntos débiles", es decir, los lugares psicológicos donde la persona experimenta el mayor grado de culpa. Por ejemplo, algunos experimentan culpa ante ser acusados de infieles, otros ante la falta al deber, otro ante el no ser buena persona, otro ante la acusación de ser insensibles. Cada uno tiene un pequeño paso en el dique por donde la culpa avanza en su mayor libertad. ¿Que haremos ahora? Produciremos una falsa ruptura. Buscaremos un conflicto, y pelearemos. Preferentemente el conflicto debería estar relacionado con el punto débil. Como hemos descubierto esta debilidad de la persona y la hemos explotado a través de la culpa rompiendo la relación, la ruptura le dolerá realmente y por fin saldrá en busca de nosotros, que es lo que tanto buscábamos. ¡Trabajo terminado! Ya tenemos a nuestra pareja doblegada, y ahora podremos imponerle los términos que querramos, es decir, si queríamos el noviazgo, ya podremos hacerlo. ¿Que produce esto? Genera una relación basada en la culpa, el miedo y la obediencia. No en el verdadero interés, o afecto. Y esto alimentará el círculo vicioso de la manipulación, por lo que nos veremos obligados a repetir una y otra vez el método para calmar nuestra inseguridad. ¿Si había realmente afecto por que hubimos de necesitar manipular? Los celos manipuladores: Los celos están relacionados con la inseguridad... ¿A quién le interesa esas definiciones vacías?. Lo importante es: ¿Mantendrías una conducta que no te reporta ninguna recompensa por mucho tiempo, sin cuestionarla e intentar cambiarla? No lo creo. Así que toda conducta mantenida, viciosa, encierra cierto beneficio, aunque sea sutil. Ciertas cosas reportan dolor se podrá decir, y eso no es placentero. Pero lo que no vemos es que el dolor acarrea una intensificación del placer que se obtiene cuando el altibajo asciende hacia lo alto, producto del contraste. Además muchas veces es preferible el dolor al hastío, tedio. Comprobable en la típica situación donde la persona no tiene nada que hacer, se sienta a descansar y solo consigue preocuparse y amargarse con sus pensamientos sin sentido. Efecto telenovela: Mi monótona vida da la bienvenida a los celos como un narcótico ideal. El tiempo que pasaba en aburrimiento en casa mirando la pared ahora será un tiempo excitante donde me haga la cabeza pensando en la otra persona y lo que está haciendo. Imaginaré todo tipo de infidelidades y abandono. Perderé el amor en cuestión de minutos y lo recuperaré cuando vea a la persona nuevamente, o me conteste mi reclamante mensaje. En ese momento sentiré el amor restaurado y una dicha inusitada. El miedo a perder a mi pareja hará de mi monótona vida, una llena de peligros, aventuras y adversidades. Una telenovela. Manipulación a través de la culpa: A través de mis celos podré influir en mi pareja. Mis escenas harán sentir al otro culpable y quizás hacer que haga lo que yo quiera por cierto momento. También será un buen recurso para vampirizar y extraer gestos de amor que me deleiten y me narcoticen por un momento el miedo a perder el amor del otro. Nada mejor como abusar de la culpa para mantener mi dicha fantasma. Mantenimiento de la relación como una orden Quien espera que la pareja se mantenga con uno a través de persecuciones, desconfianza, escenas. Indirectamente está diciendo que no sabe mantenerla a través de un sentimiento positivo, y como último recurso, solo apela al miedo, la amenaza, la orden, la imposición, el castigo. El miedo funciona contrario al amor. Ya que este último nace a través de la confianza y el otro de la deconfianza. Este método sólo trae problemas, ya que constituye más alimento al círculo vicioso: Manipulo, asumiendo indirectamente que no puedo mantener la relación con sinceros sentimientos > estoy inseguro, tengo miedo a perder a mi pareja > sigo manipulando. Círculos viciosos de explotación emocional: Hay un círculo que sucede muy frecuentemente, sobre todo en esta sociedad tan acelerada respecto a los tiempos, y a la respuesta ante las situaciones. Es el círculo de Desconfianza -> Celos -> Escena emocional –> Reconciliación Hay mucha gente atrapada en este círculo. Y se suele decir que quién desconfía, lo hace por un problema de autoestima, lo cual es real. Pero, ¿Por qué se repite tanto? Ante esto sólo se puede responder que hay un cierto beneficio en ello. Lo cual también es cierto, aunque no sea eso lo que lleve a producirlo, sino quizás a mantenerlo en funcionamiento. Y este beneficio es la intensidad emocional que acarrea estar atrapado en ese círculo vicioso. El miedo a perder algo (Aun cuando no esté sustentado por nada real) aumenta la respuesta emocional que uno obtiene al obtener la confirmación de que finalmente no se lo va a perder. Entonces podríamos decir que más allá de todo lo malo, hay cierto placer para quien sufre este tipo de miedos, y es el hecho de que la relación la vivirá como algo intenso emocionalmente. Mientras que sin todos estos problemas, sería todo más normal. Si nos ponemos a mirar (y este es el fin del post, debido a que no pretendíamos tanto hablar de relaciones) esto es aplicable a muchas situaciones fuera de ese ámbito. Veremos que muchas de las disputas en las que está atrapada la gente, en gran parte son sólo fantasmas que se generan a ellos mismos para vivir su vida más intensamente. Y hasta veremos que muchos de los problemas que les acontecen, son muy “oportunos”, pareciera como que la persona tiene un imán para generarse problemas. Comprobable totalmente si nos ponemos a observar sus “actos fallidos”. También es comprobable todo esto, cuando decidimos quedarnos un tiempo sin hacer absolutamente nada, y vemos que empezamos a construir en nuestra cabeza fantasías, y que estas nos proporcionan cierto entusiasmo, voluntad, emoción, etcétera. Las fallidas soluciones estratégicas ¿Por que jugar a la vida estratégicamente? Quien no quiera arriesgarse podríamos llamarlo cobarde, pero para no tomar esa palabra tan acusante llamaremos al problema: Miedo. El miedo piensa que posee escasos recursos, el miedo no quiere arriesgarse a perder, el miedo quiere que creemos estrategias para vivir la vida y así evitar el dolor y la humillación. El miedo desconfía de nuestra propia capacidad espontánea de solucionar los problemas y lidiar con la vida. Las estrategias del miedo y la vida como ajedrez: Para avanzar estratégicamente en la vida, como en el ajedrez, debemos primero pensar que hay categorías en las que ubicar a las fichas o personas: Cada una tiene su comportamiento (Peones, torres, etc) Pero, clasificando la vida nos limitamos: ¿Y lo que no encaja en una clasificación? Probablemente lo forcemos a algunas de las que conocemos. Y así distorsionamos la realidad. La verdad es que, cognitivamente, no podemos conocer más de lo que nuestros "esquemas" mentales ya pueden representar. Pero lo que no sabemos es que una cualidad más de estos esquemas mentales, es que son plásticos, se reorganizan cuando encuentran un nuevo objeto imposible de articular con el conocimiento actual. ¿Como aprendemos sino durante toda nuestra vida? Lo cierto es que sabemos aplicar esto a nuestro aprendizaje pero no al aprendizaje psicológico, de condicionamiento de la conducta. Los prejuicios son una muestra de que hay gente que no ha avanzado en este aspecto. Los prejuicios generalmente provienen de una incomprensión del otro. De una generalización de la conducta: Una persona es "así", por lo tanto todas las personas que se le parecen son "así". ¿Cual es el problema de vivir estratégicamente? La estrategia indica que todo lo que hacemos lo hacemos por el éxito. Esto remonta a la pregunta de: ¿Para que vivimos? ¿Vivimos para resultar exitosos en todas nuestras empresas y victoriosos en todas nuestras conquistas? Bueno, si vivimos para ello, ¿por que elegimos algunas empresas y no otras? ¿Por que luchamos algunas batallas y no otras? Esta diferencia de "cosas" por las que luchamos y vivimos es lo que nos indica la respuesta a la pregunta del ¿Para que vivimos? Vivimos para la realización plena de nuestro "ser", de nuestras inclinaciones. Al vivir estratégicamente, vivimos para el éxito, y no para la realización de nuestra persona. Porque ambas cosas son incompatibles: La realización plena de la propia persona se consigue actuando espontáneamente a partir de las propias directrices todo el tiempo, y purgando por hallar qué es dictado nuestro y qué es dictado externo, para limpiarlo de nuestra vista. ¿Usamos estrategias o máscaras para conseguir lo que queremos, o usamos nuestra propia capacidad espontánea, nuestros propios recursos para resolver? Los graves errores de la teoría aplicable de "seducción" Errores comunes de las estrategias: Creencia de la justicia e impacto instantáneos: Es decir, ella te hace quedar como un dominado por un instante, y debes revertirlo ya. Para empezar, eso es algo que debería medirse en una línea de tiempo más amplia. Uno puede parecer un dominado esa noche pero no serlo durante los 4 años que estuviste de relación ¿Quién gana ahí entonces? Como se vuelve imposible encontrar un marco verdadero para medir algo así, uno se da cuenta que no existe tal "cuenta" que se mantiene. Las relaciones no son una guerra, para ver quién gana más y quién menos, quien golpea ahora y quién después, quien da la "apariencia" de ser dominado y quién no. Las mujeres no tienen voluntad propia: Todo depende de nuestros "trucos". Las mujeres no tienen gustos, no reaccionan particularmente a cosas. Si nos mostramos dominantes sus voluntades se doblegarán instantáneamente. Fijación en la apariencia: No se puede remarcar con exactitud cuando uno es dominado, y cuándo no. Esto requiere un marco de referencia, y siempre se falla en algo así, porque entonces uno empieza a tomar una "cuenta" de todo lo que sucede, enmarcándolo en la línea de tiempo que usando para medir. Pero la vida y las relaciones sociales no se pueden medir. ¿En que está basada toda esta teoría de conquista? En un tipo de recurso psicológico humano ya conocido. Ese tipo de estrategias demuestran una mentalidad de escasez y precariedad, sostenida por el miedo. El miedo cree que uno tiene pocos recursos. Poco para dar, que todo se debe mezquinar lo máximo posible para resguardarse de quedarse sin nada, que todo se debe manejar como fichas de ajedrez, esquemáticamente, sin perder ni fallar ningún paso (Algo peligroso debido a nuestros escasos recursos) La única verdad es que sólo tienen recursos escasos, los individuos con miedo. Inseguros de si mismos. Quienes actúan espontáneamente son los que ganan y ganarán siempre. ¿Por que? Porque cuando uno no usa estrategias está seguro de lo que hace, y nada puede "quebrantar el marco", si es que existe esa escasa forma de ver la vida. Uno actúa siempre acorde a lo que quiere, o al menos casi siempre, y teniendo eso como objetivo principal, nunca se pierde. Las estrategias lo único que dicen es que: No podemos lograr lo que queremos con nuestros espontáneos medios, por eso manipulamos y usamos trampas. [...]
Recortes psicológicos para parejas
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