La reina de Inglaterra se pasó por la boda de John y Frances Canning, saltándose totalmente el protocolo. Todo fue una total sorpresa ya que todo fue origen de una pequeña broma.
Durante la visita a Manchester de la reina, esta asistió a la boda como parte de una gira que está realizando por el país debido a sus 60 años en el trono del país. Los novios reservaron una sala para su ''privada'' boda, donde se esperaba un banquete en honor a la monarca. El novio, como una broma, envió una invitación a la boda al Palacio de Buckingham y después de esto recibió una respuesta agradable negando la aparición de la reina en la boda. Finalmente, los funcionarios que trabajan en el palacio decidieron llevar en secreto la visita de la reina Isabel II a la boda.
La reina, acompañada de su marido, el príncipe Felipe saludó a los invitados y felicitó a los recién casados por su gran día, totalmente discreta.
''¡Fue surrealista, no me lo podía creer! La reina habló con nosotros. Dijo que yo lucía hermosa y que nos deseaba lo mejor para el futuro'', dijo la novia, peluquera de oficio.
''Ni nosotros, ni nuestros invitados olvidaremos nunca este día'', confesó con sentido del humor el bromista prometido.
Durante la visita a Manchester de la reina, esta asistió a la boda como parte de una gira que está realizando por el país debido a sus 60 años en el trono del país. Los novios reservaron una sala para su ''privada'' boda, donde se esperaba un banquete en honor a la monarca. El novio, como una broma, envió una invitación a la boda al Palacio de Buckingham y después de esto recibió una respuesta agradable negando la aparición de la reina en la boda. Finalmente, los funcionarios que trabajan en el palacio decidieron llevar en secreto la visita de la reina Isabel II a la boda.
La reina, acompañada de su marido, el príncipe Felipe saludó a los invitados y felicitó a los recién casados por su gran día, totalmente discreta.
''¡Fue surrealista, no me lo podía creer! La reina habló con nosotros. Dijo que yo lucía hermosa y que nos deseaba lo mejor para el futuro'', dijo la novia, peluquera de oficio.
''Ni nosotros, ni nuestros invitados olvidaremos nunca este día'', confesó con sentido del humor el bromista prometido.