1. Caviahue y Copahue
Ambos pueblos conforman una dupla cautivante de termas donde relajarse y volcanes para escalar.
Por su paisaje de araucarias, cascadas y lagos.
Su centro de esquí es ideal para quienes prefieren pistas menos bulliciosas. Además la nieve perdura hasta el mes de octubre.
» Si bien es una aldea pequeña, los hoteles más importantes se ubican frente al lago. El resto de las hosterías, hoteles y cabañas están dispersos por el resto de la villa.
» La mayor parte de los restaurantes de Caviahue están dentro de los hoteles. Animate y entrá para ampliar la oferta.
» Copahue “cierra” literalmente durante todo el invierno y gran parte de la primavera, pues queda sepultada bajo nieve. Los hoteles empiezan a recibir en noviembre y cierran después de Semana Santa.
» Los servicios como bancos y combustible son limitados en Caviahue: hace falta parar en Loncopué, a 52 km.
2. El Bolsón y Comarca Andina
Las localidades de El Bolsón, Epuyén, El Hoyo, Lago Puelo y Cholila merecen un upgrade en su imagen. Los hippies fueron reemplazados por mochileros que llegan cada verano, pero los paisajes del río y el Hielo Azul, los miradores y el Parque Nacional son y seguirán siendo gloriosos.
La propuesta de la Comarca Andina es ideal para familias: los precios son amables, las chacras entretienen a todos y los más grandes se divierten con los trekkings y actividades (rafting, parapente).
» No te pierdas los helados de Jauja: los mejores de la región.
» Los mejores alfajores son los de El Bolsonero. Se consiguen en Ruta 16, sobre el Paseo del Camino Viejo, y también en la Feria Regional.
» En verano, estate atento a las presentaciones de Languedoc, puestas de obras medievales, en su casa de El Pitío. Incluyen picadas.
» Seguí la huella del legendario bandido Butch Cassidy, en Cholila. La cabaña donde se refugió se encuentra junto a la ruta de acceso, en el mismo camino que lleva a la Casa de Piedra.
» Investigá cómo los pobladores de Epuyén lograron frenar la construcción de una represa a principios de los 80.
3. Villa Pehuenia
La Patagonia árida de mapuches y araucarias es tan linda como la otra, más conocida y evidente.
Para conocer una de las villas patagónicas más jóvenes de la Argentina. Un lugar de gente que encontró allí “su lugar en el mundo” y lo eligió para siempre.
Para salir a Chile por el paso de Icalma y volver por el de Mamuil Malal (Tromen) y darse una panzada de paisaje de lagos, cordillera y araucarias.
» Póngase el despertador para ver el vapor que se levanta del lago Aluminé al amanecer. ¡Alucinante!
» Los fanáticos del montañismo pueden consultar a Fernando López, el propietario del camping Trenel, en Moquehue, que subió varios cerros y volcanes de la zona. Aunque no se hospede en el camping, pase a conocerlo: tiene costa de lago, senderos y un canopy con excelentes vistas.
» Las calles no tienen nombre, todavía se conocen con la letra y número de manzana, lote y etapa. Por eso en los datos se incluye sólo el teléfono. Los hoteles y restaurantes ponen cartelitos en la ruta, indicando con flechas cómo llegar.
» Doña Angela Trekaman, de la comunidad mapuche Puel, teje mantones en telar por encargo. Vive en la casa de Mario Puel, en la reserva Cinco Lagunas, y a veces tiene alguno para vender.
» Si viaja en auto, tenga en cuenta una máxima de la zona: en la cordillera, el tanque siempre lleno.
4. Villa La Angostura
Para conocer la villa más coqueta de la Patagonia. El lugar mantiene la exclusividad que tuvo cuando se fundó el country Cumelén.
Para aproximarse a pie o en bicicleta al Parque Nacional Los Arrayanes, en la península de Quetrihué.
» Programa de lujo: tomar el té en Las Balsas y ver el atardecer navegando por el lago Nahuel Huapi.
» Disfrutá del esquí en Cerro Bayo, su buena nieve y su escala posible, sin muchedumbres ni largas filas.
» Si estás con auto, avanzá en la ruta de los Siete Lagos y hacé picnic en Ruca Malen: es un lugar encantado.
5. San Martín de los Andes
Para constatar que la pequeña aldea patagónica de ensueño existe, y es aquí.
Para usar su buena oferta de servicios como base de operaciones en la exploración del bellísimo PN Lanín: los lagos Lolog, Curruhué, Paimún y Huechulafquen. Además del Lácar, claro.
» El nuevo lujo de San Martín: el spa de Lahuen Co en el lago Epulafquen.
» Si estás con auto, un picnic en el “Huechu” con vista al Lanín es un programón.
» La pasta de Mónica Due es la mejor de San Martín: el lugar no dice mucho, pero los cappelletti de Paola son inigualables.
6. Esquel
Porque es la puerta de entrada al Parque Nacional Los Alerces, uno de los más lindos de Argentina.
Por la impronta galesa de la vecina Trevelin, una localidad encantadora con una historia de pioneros de lo más interesante. Y por el valioso Museo de la Compañía Andes, que funcionó hasta 1953 cuando Perón les prohibió continuar con el cultivo de trigo.
Esquel es una ciudad con mucho empuje, la principal localidad cordillerana de la provincia de Chubut y un enclave fundamental en el recorrido sur de la RN 40.
» Con excepción de la Hostería Futalaufquen y los lodges de pesca (que cobran en dólares), los hospedajes dentro del PN Los Alerces son pocos, bastante antiguos y desajustados en la relación precio-calidad. Si te importa la calidad del hotel, preferí Trevelin o Esquel, donde de paso es más variada la oferta de servicios (restaurantes, compras, etc).
» En auto, la RP 71 que va rodeando los lagos Futalaufquen, Verde y Rivadavia hasta Cholila, es precioso! Y si es en noviembre o diciembre cuando florecen los lupinos, más aún!
» Tomá el té en Nain Maggie o La Mutisia, las mejores casas de té de Trevelin.
» Si te gusta caminar, no te pierdas el trekking a Las Palanganas del Frey. Se hace en 12 horas muy intensas o dos días, ¡pero vale la pena!
7. Ushuaia
Por los aires de aventura y leyenda del Fin del Mundo, con ecos de los yámanas, Darwin y Julio Verne, a un pasito de la Antártida.
Por el encuentro único del final de la cordillera de los Andes y la costa marítima del Canal Beagle.
Por el Parque Nacional Tierra del Fuego, con sus bosques, lagos, castoreras, montes y la espléndida bahía Lapataia.
» El tiempo es muy cambiante; puede pasar de sol y calor a lluvia y frío (o viceversa) en minutos. Llevá siempre un abrigo impermeable.
» Para llegar en auto a Ushuaia es necesario pasar por territorio chileno; por lo tanto, hay que llevar los papeles necesarios para hacer migraciones.
» Además de los paseos clásicos, la visita al glaciar Vinciguerra y el Fagnano off road son excursiones increíbles!
En las vacaciones de invierno pasadas tuve la oportunidad de conocer Esquel, Villa La Angostura, San Martin de los Andes y El Bolson, y puedo asegurarles de que les va a encantar, si todavia no lo conocen, no pierdan la oportunidad e conocerlo...
Ambos pueblos conforman una dupla cautivante de termas donde relajarse y volcanes para escalar.
Por su paisaje de araucarias, cascadas y lagos.
Su centro de esquí es ideal para quienes prefieren pistas menos bulliciosas. Además la nieve perdura hasta el mes de octubre.
» Si bien es una aldea pequeña, los hoteles más importantes se ubican frente al lago. El resto de las hosterías, hoteles y cabañas están dispersos por el resto de la villa.
» La mayor parte de los restaurantes de Caviahue están dentro de los hoteles. Animate y entrá para ampliar la oferta.
» Copahue “cierra” literalmente durante todo el invierno y gran parte de la primavera, pues queda sepultada bajo nieve. Los hoteles empiezan a recibir en noviembre y cierran después de Semana Santa.
» Los servicios como bancos y combustible son limitados en Caviahue: hace falta parar en Loncopué, a 52 km.
2. El Bolsón y Comarca Andina
Las localidades de El Bolsón, Epuyén, El Hoyo, Lago Puelo y Cholila merecen un upgrade en su imagen. Los hippies fueron reemplazados por mochileros que llegan cada verano, pero los paisajes del río y el Hielo Azul, los miradores y el Parque Nacional son y seguirán siendo gloriosos.
La propuesta de la Comarca Andina es ideal para familias: los precios son amables, las chacras entretienen a todos y los más grandes se divierten con los trekkings y actividades (rafting, parapente).
» No te pierdas los helados de Jauja: los mejores de la región.
» Los mejores alfajores son los de El Bolsonero. Se consiguen en Ruta 16, sobre el Paseo del Camino Viejo, y también en la Feria Regional.
» En verano, estate atento a las presentaciones de Languedoc, puestas de obras medievales, en su casa de El Pitío. Incluyen picadas.
» Seguí la huella del legendario bandido Butch Cassidy, en Cholila. La cabaña donde se refugió se encuentra junto a la ruta de acceso, en el mismo camino que lleva a la Casa de Piedra.
» Investigá cómo los pobladores de Epuyén lograron frenar la construcción de una represa a principios de los 80.
3. Villa Pehuenia
La Patagonia árida de mapuches y araucarias es tan linda como la otra, más conocida y evidente.
Para conocer una de las villas patagónicas más jóvenes de la Argentina. Un lugar de gente que encontró allí “su lugar en el mundo” y lo eligió para siempre.
Para salir a Chile por el paso de Icalma y volver por el de Mamuil Malal (Tromen) y darse una panzada de paisaje de lagos, cordillera y araucarias.
» Póngase el despertador para ver el vapor que se levanta del lago Aluminé al amanecer. ¡Alucinante!
» Los fanáticos del montañismo pueden consultar a Fernando López, el propietario del camping Trenel, en Moquehue, que subió varios cerros y volcanes de la zona. Aunque no se hospede en el camping, pase a conocerlo: tiene costa de lago, senderos y un canopy con excelentes vistas.
» Las calles no tienen nombre, todavía se conocen con la letra y número de manzana, lote y etapa. Por eso en los datos se incluye sólo el teléfono. Los hoteles y restaurantes ponen cartelitos en la ruta, indicando con flechas cómo llegar.
» Doña Angela Trekaman, de la comunidad mapuche Puel, teje mantones en telar por encargo. Vive en la casa de Mario Puel, en la reserva Cinco Lagunas, y a veces tiene alguno para vender.
» Si viaja en auto, tenga en cuenta una máxima de la zona: en la cordillera, el tanque siempre lleno.
4. Villa La Angostura
Para conocer la villa más coqueta de la Patagonia. El lugar mantiene la exclusividad que tuvo cuando se fundó el country Cumelén.
Para aproximarse a pie o en bicicleta al Parque Nacional Los Arrayanes, en la península de Quetrihué.
» Programa de lujo: tomar el té en Las Balsas y ver el atardecer navegando por el lago Nahuel Huapi.
» Disfrutá del esquí en Cerro Bayo, su buena nieve y su escala posible, sin muchedumbres ni largas filas.
» Si estás con auto, avanzá en la ruta de los Siete Lagos y hacé picnic en Ruca Malen: es un lugar encantado.
5. San Martín de los Andes
Para constatar que la pequeña aldea patagónica de ensueño existe, y es aquí.
Para usar su buena oferta de servicios como base de operaciones en la exploración del bellísimo PN Lanín: los lagos Lolog, Curruhué, Paimún y Huechulafquen. Además del Lácar, claro.
» El nuevo lujo de San Martín: el spa de Lahuen Co en el lago Epulafquen.
» Si estás con auto, un picnic en el “Huechu” con vista al Lanín es un programón.
» La pasta de Mónica Due es la mejor de San Martín: el lugar no dice mucho, pero los cappelletti de Paola son inigualables.
6. Esquel
Porque es la puerta de entrada al Parque Nacional Los Alerces, uno de los más lindos de Argentina.
Por la impronta galesa de la vecina Trevelin, una localidad encantadora con una historia de pioneros de lo más interesante. Y por el valioso Museo de la Compañía Andes, que funcionó hasta 1953 cuando Perón les prohibió continuar con el cultivo de trigo.
Esquel es una ciudad con mucho empuje, la principal localidad cordillerana de la provincia de Chubut y un enclave fundamental en el recorrido sur de la RN 40.
» Con excepción de la Hostería Futalaufquen y los lodges de pesca (que cobran en dólares), los hospedajes dentro del PN Los Alerces son pocos, bastante antiguos y desajustados en la relación precio-calidad. Si te importa la calidad del hotel, preferí Trevelin o Esquel, donde de paso es más variada la oferta de servicios (restaurantes, compras, etc).
» En auto, la RP 71 que va rodeando los lagos Futalaufquen, Verde y Rivadavia hasta Cholila, es precioso! Y si es en noviembre o diciembre cuando florecen los lupinos, más aún!
» Tomá el té en Nain Maggie o La Mutisia, las mejores casas de té de Trevelin.
» Si te gusta caminar, no te pierdas el trekking a Las Palanganas del Frey. Se hace en 12 horas muy intensas o dos días, ¡pero vale la pena!
7. Ushuaia
Por los aires de aventura y leyenda del Fin del Mundo, con ecos de los yámanas, Darwin y Julio Verne, a un pasito de la Antártida.
Por el encuentro único del final de la cordillera de los Andes y la costa marítima del Canal Beagle.
Por el Parque Nacional Tierra del Fuego, con sus bosques, lagos, castoreras, montes y la espléndida bahía Lapataia.
» El tiempo es muy cambiante; puede pasar de sol y calor a lluvia y frío (o viceversa) en minutos. Llevá siempre un abrigo impermeable.
» Para llegar en auto a Ushuaia es necesario pasar por territorio chileno; por lo tanto, hay que llevar los papeles necesarios para hacer migraciones.
» Además de los paseos clásicos, la visita al glaciar Vinciguerra y el Fagnano off road son excursiones increíbles!
En las vacaciones de invierno pasadas tuve la oportunidad de conocer Esquel, Villa La Angostura, San Martin de los Andes y El Bolson, y puedo asegurarles de que les va a encantar, si todavia no lo conocen, no pierdan la oportunidad e conocerlo...