La ceremonia del Salón de la Fama del Rock and Roll no echo de menos a Axl Rose. La ruidosa celebración, que en años recientes ha incluido momentos incómodos, homenajes emotivos y actuaciones inolvidables, sobrevivió sin el vocalista de Guns N' Roses, que algún día podría lamentar haberse perdido una noche en que 6.000 seguidores, 1.400 invitados y muchas de las más grandes estrellas de la música compartieron la fiesta en Public Hall con la promoción del 2012.
Mientras Rose estaba en otra parte, Cleveland se sacudió sin él. Green Day, que estaba programada para introducir a Guns N 'Roses, echo a andar la noche con "Letterbomb".
La primera mención del nombre de Rose provocó un puñado de abucheos que fueron rápidamente ahogadas por la música.
Rose, durante décadas el ruidoso y elástico líder del circo itinerante de Guns N' Roses, dijo esta semana que no quería ser parte de la ceremonia, ya que "no parece ser un lugar en donde me quieran o respeten".
Citó una ruptura con sus ex compañeros de banda como la principal razón para no asistir. Su decisión decepcionó a los seguidores y puso fin a meses de especulación acerca de si la agrupación original de los Guns N'Roses se reuniría por primera vez desde 1993 y tocaría alguno de sus éxitos clásicos como "Welcome to the Jungle" o "Sweet Child O' Mine".