Un niño con un récord de ocho años sin faltar a clase en una escuela rural, no fue contemplado como alumno "cero falta". Su nombre no figuró en el registro que las autoridades de Primaria realizaron en el país, para premiar la concurrencia al aula.
"Me llamo Álvaro Heguys Arismendes, nací el 22 de agosto de 2002, tengo 12 años, vivo en San Jorge, departamento de Durazno. Concurro a la escuela número 34 de San Jorge, denominada Juan Jorge Lladó Wilkins. Les quiero contar por medio de esta carta toda mi historia Cero Falta".
Así se presentó el escolar en una carta fechada el pasado 10 de septiembre, remitida a Primaria, donde contaba su experiencia como aspirante al premio de asiduidad escolar que patrocinan Unicef y Antel.
En ella, el niño refería la anécdota del día en que se quebró una pierna, al caerse de un caballo, pero no dejó de concurrir a la escuela ni un solo día.
Su maestra, Amabeile Ramos, también se sorprendió de que Primaria no hubiera convocado al niño.
"Hace años que no falta un solo día a clases, nosotros completamos el formulario y los requisitos que había que efectuar, pero Álvaro, nunca fue llamado, nunca fuimos notificados", dijo a El País la maestra.
Paras enmendar la situación, la Inspección Departamental de Educación Inicial y Primaria de Durazno, comunicó a la escuela que llevará a cabo un reconocimiento local al niño, tras el realizado en Montevideo días pasados, por parte de Primaria, Unicef y Antel, donde fueron premiados tres niños entre 255 formularios presentados desde las escuelas.
San Jorge.
"Antes de contarles mi historia, quiero contarles un poco sobre San Jorge", continuaba la carta de Álvaro.
"San Jorge es un pueblo ubicado al norte del departamento de Durazno, a 100 kilómetros de la capital departamental. En él habitamos unas 600 personas, en su mayoría niños y jóvenes. Las principales fuentes de trabajo son la ganadería y la agricultura". "Cuando empezó el año, comenzaron las clases y yo tuve la mala suerte que un día, cuando salgo a andar a caballo con mi padre, me caí y me quebré la pierna izquierda. Ni así falté a la escuela. Mis padres me decían que me quedara y yo lloraba por ir a la escuela. Mi madre me llevaba en brazos y yo me quedaba sentado en unos almohadones", contó el escolar a Primaria.
En ella también hacía un elogio de su escuela, a la que describe como "el único lugar que contamos como medio de distracción, por ejemplo, para jugar al fútbol, usar internet y la biblioteca de libros de cuentos".
También reconoce a sus padres, que "me hicieron entender, desde chico, la importancia de aprender, de convivir, de jugar, de compartir y de ser responsable".
Alejandra Arismendes, madre de Álvaro, explicó ayer a El País que "la inspectora no sabe lo que pasó; pedimos una entrevista, que nos concedieron y vamos a ir con toda la documentación a ver qué pasa, porque supuestamente la carta nuestra llegó".
"Nos presentamos al concurso Cero Falta en Montevideo, enviamos la carta al Plan Ceibal y (el 17 de noviembre) tuvimos —no sé si llamarle— el desencanto de que en ningún momento salimos favorecidos, sabiendo bien que el concurso era por el año 2013", afirmó.
"No es porque sea ni hijo, pero no sé si hay en el país otro niño que no haya faltado en los ocho años a la escuela", dijo la madre del alumno.
"Me llamo Álvaro Heguys Arismendes, nací el 22 de agosto de 2002, tengo 12 años, vivo en San Jorge, departamento de Durazno. Concurro a la escuela número 34 de San Jorge, denominada Juan Jorge Lladó Wilkins. Les quiero contar por medio de esta carta toda mi historia Cero Falta".
Así se presentó el escolar en una carta fechada el pasado 10 de septiembre, remitida a Primaria, donde contaba su experiencia como aspirante al premio de asiduidad escolar que patrocinan Unicef y Antel.
En ella, el niño refería la anécdota del día en que se quebró una pierna, al caerse de un caballo, pero no dejó de concurrir a la escuela ni un solo día.
Su maestra, Amabeile Ramos, también se sorprendió de que Primaria no hubiera convocado al niño.
"Hace años que no falta un solo día a clases, nosotros completamos el formulario y los requisitos que había que efectuar, pero Álvaro, nunca fue llamado, nunca fuimos notificados", dijo a El País la maestra.
Paras enmendar la situación, la Inspección Departamental de Educación Inicial y Primaria de Durazno, comunicó a la escuela que llevará a cabo un reconocimiento local al niño, tras el realizado en Montevideo días pasados, por parte de Primaria, Unicef y Antel, donde fueron premiados tres niños entre 255 formularios presentados desde las escuelas.
San Jorge.
"Antes de contarles mi historia, quiero contarles un poco sobre San Jorge", continuaba la carta de Álvaro.
"San Jorge es un pueblo ubicado al norte del departamento de Durazno, a 100 kilómetros de la capital departamental. En él habitamos unas 600 personas, en su mayoría niños y jóvenes. Las principales fuentes de trabajo son la ganadería y la agricultura". "Cuando empezó el año, comenzaron las clases y yo tuve la mala suerte que un día, cuando salgo a andar a caballo con mi padre, me caí y me quebré la pierna izquierda. Ni así falté a la escuela. Mis padres me decían que me quedara y yo lloraba por ir a la escuela. Mi madre me llevaba en brazos y yo me quedaba sentado en unos almohadones", contó el escolar a Primaria.
En ella también hacía un elogio de su escuela, a la que describe como "el único lugar que contamos como medio de distracción, por ejemplo, para jugar al fútbol, usar internet y la biblioteca de libros de cuentos".
También reconoce a sus padres, que "me hicieron entender, desde chico, la importancia de aprender, de convivir, de jugar, de compartir y de ser responsable".
Alejandra Arismendes, madre de Álvaro, explicó ayer a El País que "la inspectora no sabe lo que pasó; pedimos una entrevista, que nos concedieron y vamos a ir con toda la documentación a ver qué pasa, porque supuestamente la carta nuestra llegó".
"Nos presentamos al concurso Cero Falta en Montevideo, enviamos la carta al Plan Ceibal y (el 17 de noviembre) tuvimos —no sé si llamarle— el desencanto de que en ningún momento salimos favorecidos, sabiendo bien que el concurso era por el año 2013", afirmó.
"No es porque sea ni hijo, pero no sé si hay en el país otro niño que no haya faltado en los ocho años a la escuela", dijo la madre del alumno.