Sí. En defensa de los vándalos. Pero no de los pelotudos que rayan paredes, rompen bancos de plazas, y todo ese tipo de idioteces, sino del pueblo Vándalo. Uno de los motivos por el que creo esta entrada es para que ya no tenga que aclarar nunca más si me refiero al pueblo o a la acepción moderna de vándalo, la imagen que tenemos de gente que rompe todo sin necesidad y por pura maldad.
No me voy a poner a hablar sobre los vándalos en general, hay 25 millones de resultados en internet, sobre sus orígenes, reyes, historia, bla, bla, bla... Como la parte de la que quiero hablar es muy puntual, a los fines del post basta decir que eran un pueblo germánico originario de las regiones costeras del Mar Báltico, que a principios del siglo V cruzó la Galia para establecerse en el sur de la actual España, y más tarde cruzarse al norte de África.
En el siglo V d.C., los vándalos, gobernados por Genserico, son el único pueblo bárbaro del siglo en haber construido una flota.
A mediados de ese siglo, los vándalos dominaban parte del norte de África, ocupando un porcentaje de lo que había sido la provincia romana de África, mas no toda, dado que las tribus originarias habían recuperado el control sobre la parte occidental. Pero compensaba las adquisición de otras tierra gracias a su flota. En esos tiempos. dominaban, además del norte de África, las Islas Baleares, Córcega, Cerdeña, y por un breve periodo de tiempo, la punta occidental de Sicila.
Los tipos entraban y salían, como panchos por su casa en todo el extremo sudoccidental de la península italiana, como si bajo Genserico hubiera renacido Cártago de sus cenizas y se le estuviera riendo en la cara y humillando a su antiguo enemigo siete siglos después. El temita era menos que los despojos de lo que fuera 7 siglos antes, y ya no tenía la más puta capacidad de resistencia.
Ese mismo año, entonces, la putarraca de la emperatriz Eudoxia, esposa del emperador Petronio (que había matado, seguramente, al su esposo original, el emperador Valentiniano III), "invitó" a Genserico y a los suyos a Roma, casi firmándole el éxito en su campaña, mandando a todos al muere con tal de zafar ella.
Obviamente, Genserico no se hizo rogar, y en junio de 455 d.C. sus barcos ya estaban en la desembocadura del Tíber, y los tipos entraron a la "Ciudad eterna" sin hallar prácticamente oposición oposición. Cuarenta y cinco años después de la entrada de Alarico en Roma, la ciudad fue saqueada por segunda vez, ¡y en esta oportunidad, los saqueadores venían de Cártago!
El Papa León I fue el único que trató de hacer algo, y quiso usar su influencia sobre Genserico, como ya había hecho con Atila. Pero a Atila, un pagano, lo impactó con su barroca presencia y aura de lo sobrenatural (y algo de "guita" también). En cambio Genserico no era tan ingenuo. Por empezar, era una cristiano arriano, por lo que para él, el obispo de Roma no tenía ningún significado, y ya nada de "misterioso", dado que él también era cristiano y sabía cómo venía la mano; y segundo, sabía que todo lo que pudiera ofrecerle León era la nada misma comparado a lo que obtendría metiendo mano por su propia cuenta. Y fue así, metió mano
Durante dos semanas hicieron trabajo de cirujano y de manera sistemática, acovachando todo lo que pudiera tener valor para llevárselo a Cártago y nada más. Ellos habían ido a buscar un botín, y lo obtuvieron de la manera fácil. No hubo destrucción inútil, no hubo "cacerías", no hubo carnicerías sádicas, ni nada que se asemeje. Roma quedó intacta, empobrecida, sí, pero intacta, por eso es injusto que hoy se asocie su nombre con aquél que destruye insensatamente, por todas partes, y sin ningún fin más que el de molestar, cosa que, paradójicamente, los vándalos no hicieron, pero ya sabemos, el legado romano es tan inmenso, que sus propios "complejos" nos lleguen a nosotros.
Colorín colorado, este cuento se ha acabado...

No me voy a poner a hablar sobre los vándalos en general, hay 25 millones de resultados en internet, sobre sus orígenes, reyes, historia, bla, bla, bla... Como la parte de la que quiero hablar es muy puntual, a los fines del post basta decir que eran un pueblo germánico originario de las regiones costeras del Mar Báltico, que a principios del siglo V cruzó la Galia para establecerse en el sur de la actual España, y más tarde cruzarse al norte de África.
En el siglo V d.C., los vándalos, gobernados por Genserico, son el único pueblo bárbaro del siglo en haber construido una flota.

Genserico
A mediados de ese siglo, los vándalos dominaban parte del norte de África, ocupando un porcentaje de lo que había sido la provincia romana de África, mas no toda, dado que las tribus originarias habían recuperado el control sobre la parte occidental. Pero compensaba las adquisición de otras tierra gracias a su flota. En esos tiempos. dominaban, además del norte de África, las Islas Baleares, Córcega, Cerdeña, y por un breve periodo de tiempo, la punta occidental de Sicila.

Los tipos entraban y salían, como panchos por su casa en todo el extremo sudoccidental de la península italiana, como si bajo Genserico hubiera renacido Cártago de sus cenizas y se le estuviera riendo en la cara y humillando a su antiguo enemigo siete siglos después. El temita era menos que los despojos de lo que fuera 7 siglos antes, y ya no tenía la más puta capacidad de resistencia.

Seguramente el fanatasma de Aníbal estaba mucho más sonriente que en el busto
Ese mismo año, entonces, la putarraca de la emperatriz Eudoxia, esposa del emperador Petronio (que había matado, seguramente, al su esposo original, el emperador Valentiniano III), "invitó" a Genserico y a los suyos a Roma, casi firmándole el éxito en su campaña, mandando a todos al muere con tal de zafar ella.
Obviamente, Genserico no se hizo rogar, y en junio de 455 d.C. sus barcos ya estaban en la desembocadura del Tíber, y los tipos entraron a la "Ciudad eterna" sin hallar prácticamente oposición oposición. Cuarenta y cinco años después de la entrada de Alarico en Roma, la ciudad fue saqueada por segunda vez, ¡y en esta oportunidad, los saqueadores venían de Cártago!
El Papa León I fue el único que trató de hacer algo, y quiso usar su influencia sobre Genserico, como ya había hecho con Atila. Pero a Atila, un pagano, lo impactó con su barroca presencia y aura de lo sobrenatural (y algo de "guita" también). En cambio Genserico no era tan ingenuo. Por empezar, era una cristiano arriano, por lo que para él, el obispo de Roma no tenía ningún significado, y ya nada de "misterioso", dado que él también era cristiano y sabía cómo venía la mano; y segundo, sabía que todo lo que pudiera ofrecerle León era la nada misma comparado a lo que obtendría metiendo mano por su propia cuenta. Y fue así, metió mano

Papa León I, el Magno
Durante dos semanas hicieron trabajo de cirujano y de manera sistemática, acovachando todo lo que pudiera tener valor para llevárselo a Cártago y nada más. Ellos habían ido a buscar un botín, y lo obtuvieron de la manera fácil. No hubo destrucción inútil, no hubo "cacerías", no hubo carnicerías sádicas, ni nada que se asemeje. Roma quedó intacta, empobrecida, sí, pero intacta, por eso es injusto que hoy se asocie su nombre con aquél que destruye insensatamente, por todas partes, y sin ningún fin más que el de molestar, cosa que, paradójicamente, los vándalos no hicieron, pero ya sabemos, el legado romano es tan inmenso, que sus propios "complejos" nos lleguen a nosotros.
Colorín colorado, este cuento se ha acabado...
