Arañas que comen murcielagos
habitan prácticamente en todo el mundo y a excepción de la Antártida, las hay en cada continente. No es que se trate de un ejemplar en particular, sino de varios dentro de la especie, los cuales cazan y se alimentan de murciélagos de diversos tamaños.
Es sabido que existen determinadas especies de arañas que resultan únicos por sus fascinantes hábitos alimenticios (por ejemplo comer vertebrados) o sus capacidades para atraparlos (por ejemplo atrapando peces con telaraña o sumergiéndose bajo el agua), habiendo ejemplos como la tarántula Goliat, capaz de comer aves y roedores o especies de arañas lobo, tarántulas y otras cazadoras que se han visto devorar ranas, peces y lagartijas.
Peces que comen pajaros
Todos hemos visto pájaros comer peces durante toda la vida pero hay ciertas especies de peces que parecen haber comenzado a cambiar las cosas, especialmente los bagres y otras especies de agua dulce. El silurus glanis, más conocido como el siluro, es una de las especies de bagre más grande y más increíble que existen en el mundo, abundantes en muchas regiones de Europa, Medio Oriente y Asia, continente último en el cual es considerada una especie invasora.
Como todos los bagres, poseen una boca enorme y un par de largos bigotes, lo cual le permite atrapar grandes pajaros (se los ha visto comer gaviotas). No obstante, las palomas parecen ser de sus presas favoritas, tanto es así que muchos pescadores están utilizando palomas como carnada.
Sapos que comen ratones
Considerados adorables mascotas por muchas personas, los sapos cornudos o sapos pacman
de sudamérica componen una especie de anfibios totalmente descomunal. Se caracterizan por un gran tamaño y una boca gigante, en la cual entra todo lo que su cuerpo les permite, incluyendo insectos, ranas, lagartijas y otros anfibios, arañas, pequeñas aves y por supuesto, ratas y ratones casi de su tamaño, presas con las que a veces lucha a muerte. La boca de esta criatura es un verdadero abismo y pueden ocupar la mitad de su cuerpo (por ello “pacman”).
Estos insaciables cornudos son tan glotones que se han encontrado en la naturaleza muertos por asfixia prácticamente en un suicidio, ya que tienen el hábito de engullir lo que sea que se cruce en su camino y en ocasiones, su presa es más grande de lo que su cuerpo les permite. Así es que se los puede encontrar en la selvas brasileñas muertos, con la boca semiabierta y medio cuerpo atorado, saliendo de su boca.
Mantis que comen pajaros
Las mantis son insectos sorprendentes, son excelentes guerreros, tienen un aspecto terroríficamente alienígena y comportamientos muy peculiares, como por ejemplo el comportamiento canibal que tienen después de copular, cuando asesinan y se comen al macho.
Pero por si fuera poco, ahora sabemos que comerce a sus novios no es suficiente y que son capaces de cazar pájaros para después devorarlos. También se sabe que pueden comer pequeñas lagartijas, ranas, serpientes e incluso, pequeños roedores. Quizás lo más asombroso sea cómo atrapan a sus presas, con una rapidez y una técnica única.