Los globos con internet podrían llegar a Argentina el año que viene
Se trata del ambicioso proyecto que lanzó Google el sábado. Indicó que utilizará globos de helio gigantes equipados para emitir señales de Wi-Fi.
La empresa Google lanzó este sábado un programa con el que pretende conectar a Internet a miles de millones de personas que viven en áreas remotas, pobres o afectadas por desastres naturales, a través de gigantes globos de helio equipados para emitir señales de Wi-Fi.
Lo novedoso para los argentinos es que la empresa pretende probarlos primero en Australia y el año que viene podrían estar haciendo lo mismo en Argentina.
"Aún estamos en la primera etapa, pero hemos construido un sistema que usa globos, trasladados por el viento al doble de altitud de la que vuelan los aviones comerciales, para proporcionar acceso a Internet a la tierra a velocidades similares o más rápidas que las de las redes de 3G de hoy", señaló Cassidy.
Presentación
El ambicioso proyecto fue presentado con un video en el que explica la importancia del acceso a Internet y las desigualdades que su escasez puede provocar.
Sin embargo, el otro video en el que se explica el proyecto científico todavía no está disponible en español y quienes quieran entender un poco más de esta novedad deben verlo en inglés (ver video).
Las pruebas
El equipo inició este sábado un programa piloto en Nueva Zelanda, dotado de 30 globos que tratarán de conectar a 50 personas en una primera prueba destinada a "aprender sobre cómo mejorar nuestra tecnología y el diseño de los globos".
"En el futuro, nos gustaría iniciar programas pilotos en países que compartan latitud con Nueva Zelanda", señaló Cassidy.
Esa franja incluye países como Argentina, Chile, Sudáfrica o Australia, situados en el paralelo 40, que presenta unas condiciones estratosféricas ideales para el proyecto de Google.
"Imaginamos que, algún día, ustedes serán capaces de usar su teléfono móvil con su proveedor de servicio actual para conectarse a los globos y conseguir una conexión donde hoy no la hay", apuntó.
Cassidy dijo que la idea "puede sonar un poco loca", pero "tiene un respaldo científico sólido".

