El negocio redondo de Repsol
Si se evalúan las situaciones de Repsol y de YPF antes y después de la compra en 1998, se podrá comprobar que la petrolera española usa a YPF para el trabajo duro y costoso, reservándose para sí el beneficio del esfuerzo.
Antes de 1998, los activos de Repsol estaban repartidos de la siguiente manera: Industrialización y Comercialización, 42 %; Gas, 27 %; Exploración y Producción, 23 % (de los que la mayor parte corresponde a Producción). Los activos de YPF, por su parte, se componían así: Exploración y Producción, 64 %; Industrialización y Comercialización, 32 %.
Por su parte, las grandes petroleras internacionales mantienen sus activos concentrando el 50 % en Exploración y Producción; y el 30 % en Industrialización y Comercialización, aproximadamente.
Por lo tanto, se trataba de un “negocio redondo” para Repsol, ya que sus activos y los de YPF se complementaban perfectamente para llegar a ser “una de las petroleras más grandes del mundo”, tal como rezaba uno de sus pilares, que se ordena, a su vez, a servir la rentabilidad de los accionarios de la española.
El negocio redondo de Repsol consistía en comprar una empresa que hizo el gran esfuerzo de explorar y perforar para disfrutar de los ingresos de la venta del producto y sus derivados.
El resultado para Repsol consiste en ganar en Exploración y Producción (pasando del 23 al 39 %), manteniéndose en los niveles internacionales de Industrialización y Comercialización (30 – 40 %). Pero es sabido que la inversión destinada en los primeros segmentos del proceso productivo del sector de hidrocarburos, es decir Exploración y
Producción (que incluye Perforación), es mucho más riesgosa y costosa que el Transporte y la Distribución. En el primer caso, la inversión debe ser permanente, ya que se debe mantener la actividad, que no siempre es segura; mientras que en el segundo, una vez hecha la instalación de la infraestructura necesaria (primera inversión), el mantenimiento es insignificante.
Por lo tanto, el negocio redondo de Repsol consistía en comprar una empresa que hizo el gran esfuerzo de explorar y perforar para disfrutar de los ingresos de la venta del producto y sus derivados.