Cualquier usuario de Internet sabe que existen, e incluso muchos colaboran para que sigan existiendo, pero muy pocos saben lo que realmente son: las cadenas de mails.
Pero entonces, qué son las cadenas de mail?
La respuesta corta a esa pregunta es: la enorme mayoría de ellas son un engaño. De hecho, según diversas fuentes, entre el 90% y el 95% de los emails que circulan por la red son spam. Así es, muchas son directamente una estafa lisa y llana, como por ejemplo cuando recibimos un mail pidiéndonos dinero para algún príncipe de Nigeria o cosas similares. Sin embargo, existen formas mucho más sutiles de engañar a la gente, apelando a sus sentimientos, su superstición, su necesidad de ganar dinero rápido o sus ganas de compartir intereses personales con su entorno.

Según reportes de la empresa Symantec un 90.4% de los correos que circulan en la red son SPAM - Origen de la imagen CNET.com
Cuál es el objetivo de este engaño?
Básicamente, obtener masivamente nombres de personas, direcciones de email, e incluso otros datos como por ejemplo sus números de documento y/o país de residencia. Estos datos son útiles para muchas cosas, principalmente el envío de publicidad no deseada en la forma de spam y el armado de bases de datos para marketing y publicidad -claro está, sin la autorización de las personas cuyos datos son utilizados-. Este método de acopio de información se denomina “harvesting“, que se pronuncia algo así como “jarvesting” y que en Inglés significa “cosechar”.
Cómo funciona el “harvesting”?
Es simple, la persona u organización que desea armar la base de datos, inicia una cadena con algún motivo que aumente las chances de que cada persona que la reciba la reenvíe a un gran número de contactos. Por ejemplo, podría tratarse sobre juntar firmas para una ley, hacer que por cada mail enviado cierta organización done 10 centavos a alguna causa, o simplemente un archivo powerpoint con datos falsos sobre alguna ciencia -como por ejemplo, que la luna se verá el doble de grande a simple vista en una fecha determinada, o bien que encontraron un esqueleto humano del tamaño de un gigante, siempre se trata de cosas por el estilo-.
A medida que la cadena se propaga, más y más gente queda agregada al cuerpo del mail, es decir, que en el texto del mismo se pueden leer los nombres y direcciones de las personas que reenviaron antes. Es muy probable que la cadena en algún momento le llegue reenviada por alguien a su creador, quien de este modo va a haberse hecho de una buena cantidad de información sobre todas las personas que la reenviaron antes. Casi como si hubiera tirado una red de pesca al mar.
Cómo hago para saber si la cadena es falsa o no? Y si el mensaje me gusta y quiero reenviarlo?
Cuando recibimos una cadena sobre un niño perdido o enfermo, una causa que busca adhesión y etc, lo mejor que podemos hacer es ANTES de reenviarla a nadie, buscarla en Internet -en Google, por ejemplo-. De esta forma podemos ver si se trata o no de un engaño. Existen muchos sitios que publican listas de engaños conocidos -en Inglés “hoax”, se pronuncia algo así como “joux”-, de modo de alertar a los usuarios de Internet.
Por ejemplo, si me llega un mail diciendo que lo reenvie a todos mis contactos para que Pepito Perez Pepón reciba un transplante, lo primero que debería hacer es ir a Google y buscar “Pepito Perez Pepón”. Rápidamente podremos ver si se trata de un hoax o de una causa verdadera.
Si no hay evidencias de que la cadena sea falsa, y deseamos reenviarla, es de vital importancia que lo hagamos poniendo todos los destinatarios con copia oculta (CCO o BCC, según el idioma del cliente de correo que estemos utilizando). De este modo, evitamos que toda nuestra lista de contactos se vuelva parte del texto del mensaje y sea visible por los demás que reciban el mail. Cabe aclarar que nosotros estaremos de todas formas expuestos, pero al menos de esta manera protegemos al resto de nuestros contactos.
En resumen, adoptemos buenas prácticas de higiene en la red! Pensemos que es fácil y gratis… Además entendamos que nadie nos mandará un mail para regalarnos dinero, los gigantes no existen, el mundo no se terminará en 2012, la suerte no depende del reenvío de una superstición y que ninguna empresa donará 10 centavos a nadie -bajo ningún concepto y menos por cada mail que mandemos, ya que ni siquiera pueden contabilizarlos de esa forma-. La verdad es que es más probable que ganen mucho más que eso utilizando la información que les “regalamos” para hacer marketing.