La mujer o el hombre con hermanos mayores que presenta, en la mano derecha, el anular más largo que el índice tendría una inclinación homosexual. Esto se produciría por el exceso de una hormona
Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Berkeley, en California, Estados Unidos, asegura que los dedos índice y anular de la mano derecha serían uno de los indicadores de la orientación sexual
Los hombres tienen el dedo anular más largo que el dedo índice, mientras en las manos de las mujeres ocurre normalmente todo lo contrario. La proporción de los dedos de la mano de hombres y mujeres depende del balance de hormonas sexuales durante el desarrollo embrionario, concretamente del andrógeno y el estrógeno.
Cuanto más largo es el dedo anular de un hombre en comparación con su dedo índice, más atractivo lo consideran las mujeres.
Hay conexión entre la exposición fetal de los hombres a ciertas hormonas y el desarrollo de determinados rasgos físicos relacionados con el atractivo sexual. La proporción entre el cuarto y el segundo dedo de la mano, especialmente de la mano derecha, es un indicador fiable de la exposición de un hombre a la hormona testosterona durante la gestación en el vientre materno.
La relación de tamaño entre el dedo anular y el dedo índice también es un indicador útil para valorar el riesgo de sufrir cáncer de próstata, ligado a altos niveles de testosterona
Un estudio dice que cuando el índice de la mano derecha es más corto que el anular indicaría que la mujer es lesbiana. En ambos sexos sucede que esa relación entre los dedos es más pronunciada en la mano derecha, que parecería ser más sensible a los andrógenos maternos.
En general, en las mujeres el índice tiene aproximadamente la misma longitud que el anular. En cambio, en los hombres el índice es más corto que el anular, independientemente de la orientación sexual. Los científicos, sin embargo, creen haber encontrado que los hombres homosexuales con hermanos mayores tienen manos especialmente masculinas. En ellos el índice es notablemente más corto que el anular, lo que se debería a un exceso de hormonas masculinas durante el desarrollo embrional.
Otro estudio revela que las mujeres cuyo dedo anular es mayor que su dedo índice recibieron más testosterona antes de nacer, y por lo tanto son más propensas a ser promiscuas.