La adicción a las redes sociales en Argentina, bajo la lupa
La dependencia del acceso a sitios como Facebook y Twitter generaron un crecimiento en las consultas en los centros de atención terapéutica, en un país con una de las tasas más alta de penetración de Internet en la región

"Internet genera conductas de riesgo sobre todo para los jóvenes. Pero la adicción muchas veces se encuentra asociada a otras faltas como las dificultades para las relaciones interpersonales", dice Juan Carlos Mansilla, especialista de la Universidad Nacional de Córdoba

El fanatismo por el uso de Internet y la conexión a las redes sociales, con teléfonos móviles o computadoras, se está convirtiendo en un tema creciente de consultas en centros de tratamiento de adicciones en Argentina, donde aumenta la pasión por la tecnología.
Psicóloga de la Fundación Manantiales, una comunidad terapéutica que desde hace 20 años trata distintos tipos de adicciones, Valdéz dijo que en la institución "las consultas por adicción a Internet se duplicaron en 2011 respecto de 2010 "
En la Red Asistencial Buenos Aires, las tecnoadicciones representan entre el 20% y el 30% de las consultas telefónicas, aunque éstas no siempre derivan en un tratamiento.
En tiempos de interconectividad, quizás lo más difícil sea percibir cuándo el uso de Internet pasa a ser una cuestión patológica y no sólo una expresión de las nuevas conductas juveniles.
"Hay adicción cuando el uso afecta la vida escolar o laboral de la persona, cuando fracasa en el intento de parar, cuando se aísla, deja de comer, se queda despierto toda la noche para poder seguir conectado. Personas que si se olvidan el celular se vuelven agresivas, buscan wi-fi por todos lados, ahí se produce un estrés tecnológico", agregó Valdéz.
Juan Carlos Mansilla, del Centro de Estudios y Estrategia de Adicciones de Salud Pública, de la Universidad Nacional de Córdoba, afirmó que "Internet genera conductas de riesgo sobre todo para los jóvenes. Pero la adicción muchas veces se encuentra asociada a otras faltas como las dificultades para las relaciones interpersonales".
Las redes sociales como Facebook o Twitter , son espacios que permiten "una anomia, construir una seudo identidad, una idealización de la realidad y de los vínculos", alertó Mansilla.
Así se plantean nuevos problemas, porque "detrás de esa anomia hay un otro real y el joven gana en vulnerabilidad", agregó el especialista.
Según Mansilla, una de las dificultades para abordar la problemática es que "lo tecnológico tiene una gran reputación social, no tiene el estigma que tiene el uso de drogas químicas, pero el funcionamiento del adicto es igual".
Las redes sociales como Facebook o Twitter , son espacios que permiten "una anomia, construir una seudo identidad, una idealización de la realidad y de los vínculos", alertó Mansilla.
Así se plantean nuevos problemas, porque "detrás de esa anomia hay un otro real y el joven gana en vulnerabilidad", agregó el especialista.
Según Mansilla, una de las dificultades para abordar la problemática es que "lo tecnológico tiene una gran reputación social, no tiene el estigma que tiene el uso de drogas químicas, pero el funcionamiento del adicto es igual".