¿La verdad?
¿Por qué hablar sobre lo verdadero? ¿Es necesario buscar siempre una respuesta? ¿Defender una postura? ¿Qué pasaría si yo te dijera que no existe una sola verdad? ¿Qué ocurriría si nos damos cuenta de qué vivimos equivocados?
Para el hebreo clásico el término significa primariamente "confianza", "fidelidad", en cambio, la Real Academia Española lo define como la conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa.
En estas definiciones nunca se hace mención a que lo verdadero es lo único que se acoge, que lo verdadero es la realidad de cómo suceden causas y hechos.
En la sociedad que vivimos se toma a la verdad como sinónimo de justicia, de moral. ¿Pero quienes somos nosotros para saber qué es justo y qué no lo es?
Ni los mejores estudiosos y filósofos profesionales tendrían una respuesta a esto.
Las teorías sobre la verdad continúan siendo ampliamente debatidas.
En todas las épocas se hablaba de verdad como lo único aceptable, para dar un ejemplo cito a Hugo de Lamennais, pensador francés que recalca: “Basta a menudo cambiar de existencia para creer en la verdad que se negaba”, ¿Es nuestro orgullo suficiente para no dejarnos ver que lo que se creía cierto no lo es? ¿Debemos realmente cambiar de existencia para creer en la verdad que se negaba?
La verdad es un problema sin fin, no tiene solución, solo tiene a discípulos tratando de encontrarla constantemente.
Para el ser humano es inevitable no creer en algo, ya sea en una religión, en costumbres, en creencias de nuestros antepasados, etc. Pero eso no quiere decir que lo que creemos es realmente verdadero, ¿Quién nos asegura la confiabilidad en un 100% sobre lo cuestionado?
La verdad no es más que un conjunto de procesos sociales que representan los esfuerzos de poder en una sociedad.
Una proposición es verdadera si es coherente con el resto de las proposiciones del sistema del que forma parte. Así, la proposición " 3 + 5 = 8 " es verdadera en la medida que es coherente con las reglas de la matemática. Sin embargo, este criterio no permite establecer la verdad de las reglas del sistema y, por lo tanto, sólo puede aplicarse a los elementos de un sistema de reglas previamente establecido.
Buscamos la verdad porque la mentira esta mal vista, si la mayoría mintiese viviríamos engañados, ¿Pero quién nos asegura que hablando correctamente no caemos en la misma trampa?
De chicos nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros familiares nos han enseñado que hay que hablar siempre con la verdad, que la mentira es mala, no cuestiono esto solo que ¿Cómo sabemos que es la verdad? Volvemos a caer en el juego que esta nos propone.
La verdad es un espejismo de lo que creemos que es cierto, es como el sol, lo hace ver todo y no se deja mirar.
Louis Dumur, escritor suizo, sostienen que: “Los hombres no piden la verdad, solo quiere que se les disfrace la mentira”.
Detrás de toda verdad siempre va a existir una mentira manipulando las creencias que a nuestro entender son verdaderas.
A lo largo de este texto traté de hacerte ver a vos que la verdad no existe, ¿Pero cómo se yo qué lo que digo es verdadero?