SAN AGUSTIN (354-430)
Detalle de San Augustín en una vidriera por Louis Comfort Tiffany en el Lightner Museum.
Aurelius Augustinus, San Agustín
(354 - 430)
Uno de los cuatro Padres de la Iglesia de Rito Latino, siendo considerado Agustín como el más importante de ellos.
El cristianismo
El cristianismo no produjo una sustitución total sino una transfiguración del mundo antiguo porque:
* No se considera más un Dios separado, impersonal (motor móvil, nous, Idea del Bien, etc.) sino Dios personal, padre de los hombres, amor subsistente creador del todo de la nada.
* El tiempo deja de ser cíclico y se hace lineal y ascendente.
* Aparecen los conceptos de “libertad”, “elección” y “responsabilidad”, de "pecado" como simple violación de la ley moral.
Datos biográficos
* Sacerdote, teólogo y filósofo.
* Considerado uno de los mas grandes teólogos de la iglesia católica.
* Influenció a los católicos y a Santo Tomás de Aquino.
* Entre sus obras más importantes están: Confesiones y La ciudad de Dios.
Enseñó gramática y retórica. Se desilusionó de su primera lectura de las escrituras, fue cautivado por el maniqueísmo al que luego rechazó. Descubre que el platonismo puede ser asimilado al pensamiento cristiano. Se convirtió al catolicismo, se hizo sacerdote y luego obispo de Hipona. San Agustín era un gran buscador de la verdad.
In interiore Homine habitat veritas
Para San Agustín la filosofía es amor a la sabiduría. El objeto primero del conocimiento de Dios y el alma es la verdad. El proceso para encontrarla es un proceso interior y concreto, quedando afuera lo abstracto o racionalista. La filosofía supone que se puede conocer la verdad y la verdad esta en la interioridad y nuestra mente la descubre. El acto primero del conocimiento es el “yo existo”.
San Agustín, de Sandro Botticelli, c. 1480
La verdad y Dios
La mente siempre tiende a la verdad absoluta, si existe tal verdad absoluta, ésta es el ser Absoluto, Dios, donde idea y verdad se identifican, la mente tiende a Dios y la filosofía es una vía de acceso a él. En la mente las verdades por las cuales la razón juzga, son las verdades que iluminan la mente. La verdad eterna, inmutable y necesaria es Dios. Las realidades inteligibles, son las ideas anteriores a las cosas, existentes en la mente de Dios creador. Son nuestros inteligibles, participaciones o reflejos de Dios, nuestro maestro interior.
La iluminación
La iluminación de la verdad es el medio por la que nuestra razón juzga y argumenta. No hay tal razón sin Dios porque Dios es la causa suprema de todos los inteligibles. La interpretación de Michele F. Sciacca distingue tres tipos de iluminación:
* La luz natural de la razón: por la cual juzga.
* La luz de la inteligencia: que es el fundamento de todos los juicios.
* La luz de la gracia: que es una iluminación sobrenatural, para las verdades sobrenaturales. De ella trata solamente San Agustín.
Por todo esto, Dios es “el sol de los espíritus” y la iluminación es siempre relación Dios-Espíritu en donde Dios es el maestro interior.
La razón y la fe
Como se ve, he distinguido con Agustín razón, inteligencia –intuición de la verdad primera y los primeros principios-, descubrimiento de la existencia de Dios y la iluminación. Todo lo cual exige ya una respuesta a la pregunta implícita acerca de la relación interna entre la especulación meramente natural y la fe sobrenatural. En este punto se encuentran internamente las instancias del pensamiento antiguo y la revolución cristiana (que el propio Agustín llevaba en sí mismo). Por lo pronto, la mera creencia o fe natural es propia y constitutiva del hombre como tal. Yo creo en la existencia real de Alejandro Magno, ¿por qué? Porque así me lo revelan documentos fidedignos, en cuya autoridad me fundamento para creer, y de ese modo tengo un nuevo conocimiento; pero es mi propia razón quien se ha preparado internamente para creer por medio de una crítica adecuada de los testimonios. Análogamente, cuando se trata de creer en una verdad sobrenatural, es la razón misma quien nos propone aquello que es objeto de la fe religiosa; en segundo término, la razón misma valora la autoridad de tales testimonios (los Evangelios), que resultan así creíbles, fidedignos o dignos de fe. Hasta este momento solamente la razón se ha puesto en disposición para creer, se ha preparado racionalmente para creer; pero la fe misma no puede ser un producto de la razón. Yo creo que, en el caso de Agustín, debe decirse que el espíritu humano, y con él todo el hombre que filosofa, se ordena a la Verdad total no lograble en la mera naturaleza; pero como es la misma filosofía la que pone como objeto suyo a la Verdad total, negar luego a la misma Verdad absoluta es negar el objeto último puesto por la misma filosofía, y negar este objeto sería negar la filosofía. Luego la razón (la filosofía) queda siempre en estado de apertura para la recepción de la revelación. Pero, es claro, la fe es una intervención excepcional, un don que viene de arriba y transforma al hombre; si adviene la fe (como don de Dios), adviene, pero no anula la filosofía. En ella concluye la anterior preparación racional para creer. Así, llega el hombre a la inteligencia del contenido de la fe, porque la razón se adhiere a la verdad sobrenatural revelada por la autoridad infalible de Dios; así, adquiere una vigencia profunda el credo ut intelligam, porque creyendo entiendo; y la misma razón descubre los fundamentos racionales de la fe, y, al mismo tiempo, la razón comprende no solamente el contenido nunca agotable de la fe, sino que éste permite comprender mejor las mismas verdades naturales. Y así, en San Agustín, el problema siempre se resuelve en la relación concreta entre el filosofar y la fe (más bien que entre la abstracta filosofía y la teología). Y por eso, en los cristianos, existe con pleno derecho un filosofar cristiano. Semejante filosofía cristiana expresa claramente y de un modo vivo la permanente y absoluta revolución del Cristianismo.
El hombre
La naturaleza del hombre consta:
* Conocimiento sensible: tiene por objeto lo mutable, pero siempre veraz, pues nos muestra la apariencia sensible tal como ella es (por ejemplo el espejismo del camino); si yo creo que el espejismo es agua, el error no es de mis sentidos sino del juicio de mi razón (que juzga de los sentidos). Estos nos ponen en contacto con esas cosas exteriores a nosotros y mutables, y cuando un excitante exterior impresiona mi cuerpo, mi cuerpo padece su influjo (pasión del cuerpo); pero hay sensación si mi espíritu tiene conciencia de lo padecido por el cuerpo. Por lo tanto, siempre la sensación y todo conocimiento sensible esta impregnado de espíritu y no es una pasión del alma sino un acto del espíritu. Por eso San Agustín define la sensación como la conciencia de lo que padece el cuerpo.
* Inteligencia, memoria y voluntad: la selección y ordenamiento de los datos de los sentidos depende del “sentido interior” al cual juzga y dirige la razón cuyo dominio es aún el mundo de lo mutable y contingente; pero más allá de la razón, la facultad del espíritu que intuye la verdad trascendente y no puede no intuirla, es el intelecto por el cual tengo conciencia de mi propio existir absolutamente anterior al conocimiento sensible; pero esto mismo implica que el espíritu nunca puede “eludirse” a sí mismo, y por eso este tenerse presente a sí mismo es memoria (memoria de sí). De ahí que el hombre, cuando solo piensa en las cosas de fuera y en los asuntos puramente mundanos se olvida de si y, en cierto modo, olvida el ser, olvida la verdad que habita en lo interior, y mientras más se vuelve hacia sí mismo, donde resplandece la verdad absoluta, más recuerda de sí. Por eso mismo siempre, en el fondo, la memoria es memoria de Dios. Cuando el Verbo le habla en la interioridad, el hombre recuerda la verdad que reconoce en sí mismo. Más el espíritu no solo conoce la verdad y tiene memoria de ella, sino que quiere o ama ser; y, precisamente este amor de sí (y por eso del ser) es la voluntad que tiene por objeto el bien. Así como es ineludible que el espíritu se conozca (autointelección), es inevitable que se ame (autovolición). Y en razón del amor del bien, ama todo aquello en lo cual el bien se realiza de algún modo. En este tema, San Agustín indica una semejanza de la unidad trinitaria del espíritu con la Trinidad que por la fe conoce: así, pues, hay tres personas en Dios: el Padre que se tiene a sí mismo; el Hijo, fuente de la verdad, que proviene del Padre (uno procede del otro) y de ambos procede el Espíritu, que es el amor que los une. Así también, el espíritu, en cuanto tal, es la mens (presente a sí misma). Luego es conciencia de sí (inteligencia) e, inevitablemente, autovolición: tres momentos y una sola substancia (memoria, inteligencia y voluntad).
* Naturaleza y origen del alma: el hombre es unidad de cuerpo y alma. San Agustín da dos teorías sobre la creación del alma: el creacionismo, donde Dios creo las almas una por una y el traducionismo, donde Dios las creó todas en Adán y son transmitidas por los padres. A esta teoría la rechaza.
El concepto de San Agustín sobre la creación del alma no es claro pero parece que en cierto modo pide la creación individual, pues la mutabilidad y contingencia del alma (puedo no-ser y si pudo no-ser alguna vez no fue) implicaría la creación individual. A San Agustín le preocupa la transmisión del pecado original y es problema es el causante de sus vacilaciones.
* La inmortalidad personal: el alma como vimos, es ineludiblemente e inseparablemente sujeto de la verdad y no hay mente sin verdad ni verdad sin mente que la piense. La verdad es eterna e inmutable, cuando se produce la muerte la verdad no puede subsistir en lo mortal y por eso el alma no muere. Como el alma es inmaterial, espiritual, no puede morir y es inmortal.
San Agustín y Santa Mónica (1846), por Ary Scheffer
La vida moral
Siempre se ama el ser en cuanto el ser es bueno. El objeto de deseo debe ser algo eterno, pues un bien finito no seria permanente, entonces el bien que desea mi naturaleza es un bien eterno que es Dios. Es feliz el que posee a Dios y el que posee la suma verdad, entonces la posesión de la sabiduría es la plenitud del alma. El amor del absoluto bien es el fundamento de toda moral cristiana, entonces la virtud principal es la caridad (amor al prójimo y en el prójimo por Dios), la ley fundamental de la vida moral es amar siempre por eso el pecado o mal moral es un no-amar. La regla de acción es el amor racional.
La libertad, el libre albedrío y la gracia
Naturalmente la vida moral no existe sin la opción de elegir entre el bien y el mal, siempre en orden al ineludible Bien Absoluto, afirmando cuando la opción es buena y negando cuando la opción es mala. Para el ejercicio de la libertad se necesita la gracia para que no mal use su libre albedrío. ¿Por que? Porque Adán a partir del pecado perdió su libertad. Después del advenimiento del Mediador, la gracia aparece como una efusión del amor divino que une a su creatura con la trinidad y la misma vida de Dios Trino. Tal es la elevación y restauración de nuestra naturaleza, sin la cual tampoco era realmente posible el mismo libre albedrío que habia quedado a Adán. Luego la gracia fortifica el libre albedrío y no lo anula, y toda mi naturaleza recibe la comunicación de la divina naturaleza (y tal comunicación es la gracia). Así, la libertad menor (libre albedrío) es propia del hombre que opta por el bien o el mal. La libertad mayor, la verdadera, es propia de la creatura elevada y salvada por la gracia. Luego el libre albedrío a secas es libertad inicial que busca; la libertad verdadera es libertad final que ha encontrado. En el fondo esta el misterio de la conciliación misma de libertad y gracia, que hace del hombre un conviviente de la interioridad de Dios.
Creación y Tiempo
Nos dice que Dios les dio existencia a los seres y que el acto de dar la existencia sin materia preexistente es la creación. El tiempo existe desde que hay ser creado, el mundo fue creado con el tiempo. Desde el segundo momento del tiempo aparece el pasado, el presente y el futuro. El pasado que ya no es, el presente lo que es y el futuro lo que aún no es. La conciencia es la medida del tiempo porque ella conserva los momentos en su presente que no transcurre. Cuando no exista más futuro solo habrá el presente eterno de Dios.
El mundo y el mal
El mundo creado con el tiempo implica una idea de desarrollo. Se trata de formas ejemplares orgánicas implicando un evolucionismo del mundo orgánico, un evolucionismo creacionista. En este mundo existe el mal. El mal no es un ente sino una privación del bien. El verdadero mal es el mal moral o pecado que es un rechazo del bien absoluto y es propio del libre albedrío.
La Historia
La historia se desarrolla desde la creación del hombre hasta el fin del tiempo y su dramaticidad aparece con el pecado. Antes de la redención de Cristo toda la historia es espera de Cristo y su llegada representa la plenitud del tiempo y el fin de la historia. La historia posterior a Cristo es historia del fin de los tiempos.
Que forman “La ciudad de Dios” las personas que viven para él y los que están agrupados por el amor de sí forman “La ciudad del mundo”. La historia se mueve linealmente pero al mismo tiempo va de modo vertical hacia Dios. El juicio final consistirá en la separación de estas ciudades constituyendo “La ciudad celeste” y la destrucción de “La ciudad del mundo” donde ya no habrá historia en sentido estricto.
Frases Célebres
* "Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos."
* "Ante todo debéis guardaros de las sospechas, porque éste es el veneno de la amistad."
* "Aquél que no es celoso no está enamorado."
* "Casarse está bien. No casarse está mejor."
* "Conocemos en la medida en que amamos."
* "Conócete. Acéptate. Supérate."
* "Dios nos hizo para Él, y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Él."
* "Donde no hay caridad no puede haber justicia."
* "El hábito, si no se resiste, al poco tiempo se vuelve una necesidad."
* "El mundo es un libro, y quienes no viajan leen sólo una página."
* "El pueblo es la unión de una multitud racional, asociado en razón de las cosas que comunmente ama."
* "En las cosas necesarias, la unidad; en las dudosas, la libertad; y en todas, la caridad."
* "En la caridad el pobre es rico, sin caridad todo rico es pobre."
* "Errar es humano; perseverar el error es diabólico."
* "Frecuentemente, los que no son cristianos saben algo sobre la tierra, los cielos y los otros elementos del mundo, sobre el movimiento y la órbita de las estrellas e incluso sus tamaños y posiciones relativas, sobre la predicción de eclipses solares y lunares, los ciclos de los años y las estaciones, sobre los tipos de animales, arbustos, piedras y otros objetos. Dicha persona sostiene que ese conocimiento es cierto gracias a la razón y a la experiencia. Así, es vergonzoso y peligroso el oír a un cristiano, presumiblemente interpretando las sagradas escrituras, diciendo tonterías sobre esos temas. Debemos tomar todas las precauciones necesarias para prevenir una situación tan lamentable, en la cual la gente comprueba la vasta ignorancia de un cristiano y se burla de él. La vergüenza no radica tanto en que un individuo sea ridiculizado sino en que las personas que no comparten nuestra fe piensen que nuestros escritores sagrados mantenían dichas opiniones y, como gran pérdida para aquellos cuya salvación deseamos, los autores de nuestras escrituras sean criticados y rechazados por su ignorancia." (El significado literal del Génesis)
* "Haz lo que puedas, Dios no te pide más."
* "La ignorancia es madre de la admiración."
* "La medida del amor, es amar sin medida."
* "La poesía es el vino de los demonios". (Contra académicos)
* "La fe consiste en creer lo que no vemos, y la recompensa es ver lo que creemos."
* "La ociosidad camina con lentitud.... por eso todos los vicios la alcanzan."
* "La paz es un bien tal, que no puede apetecerse otro mejor, ni poseerse otro más provechoso."
* "Mi amor es mi peso."
* "No salgas fuera de ti, vuelve a ti, en el interior del hombre habita la verdad."
* "No vayas mirando fuera de ti, entra en ti mismo, porque la verdad habita en el interior del hombre."
* "Quien se manifiesta indiferente ante la vida y la muerte es que no ama."
* "Quien toma bienes de los pobres es un asesino de la caridad. Quien a ellos ayuda, es un virtuoso de la justicia."
* "Si algo no mengua al compartirlo con otros, no se posee correctamente si sólo se posee y no se comparte."
* "Si nadie me pregunta lo sé, si trato de explicarlo no lo sé." (Sobre el tiempo.)
* "Si quieres ser grande, comienza por ser pequeño; si quieres construir un edificio que llegue hasta el cielo, piensa primero en poner el fundamento de la humildad. Cuanto mayor sea la mole que se trate de levantar y la altura del edificio, tanto más hondo hay que cavar el cimiento. Y mientras el edificio que se construye se eleva hacia lo alto, el que cava el cimiento se abaja hasta lo más profundo. El edificio antes de subir se humilla, y su cúspide se erige después de la humillación."
* “Ténganse por más afortunados los que fueren más fuertes para sostener la templanza. Porque no es más rico el que más tiene, sino el que de menos necesita.”
Links para ver sus obras
http://www.upasika.com/agustin.htm
http://es.wikisource.org/wiki/La_ciudad_de_Dios
Videos
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link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=A8QtEXZDZB0
Bibliografía
* (2007), Ciudad de Dios (libros I-VIII), Madrid: Editorial Gredos.
* San Agustín, Obras completas de San Agustín, 41 volúmenes. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos.
Detalle de San Augustín en una vidriera por Louis Comfort Tiffany en el Lightner Museum.
Aurelius Augustinus, San Agustín
(354 - 430)
Uno de los cuatro Padres de la Iglesia de Rito Latino, siendo considerado Agustín como el más importante de ellos.
El cristianismo
El cristianismo no produjo una sustitución total sino una transfiguración del mundo antiguo porque:
* No se considera más un Dios separado, impersonal (motor móvil, nous, Idea del Bien, etc.) sino Dios personal, padre de los hombres, amor subsistente creador del todo de la nada.
* El tiempo deja de ser cíclico y se hace lineal y ascendente.
* Aparecen los conceptos de “libertad”, “elección” y “responsabilidad”, de "pecado" como simple violación de la ley moral.
Datos biográficos
* Sacerdote, teólogo y filósofo.
* Considerado uno de los mas grandes teólogos de la iglesia católica.
* Influenció a los católicos y a Santo Tomás de Aquino.
* Entre sus obras más importantes están: Confesiones y La ciudad de Dios.
Enseñó gramática y retórica. Se desilusionó de su primera lectura de las escrituras, fue cautivado por el maniqueísmo al que luego rechazó. Descubre que el platonismo puede ser asimilado al pensamiento cristiano. Se convirtió al catolicismo, se hizo sacerdote y luego obispo de Hipona. San Agustín era un gran buscador de la verdad.
In interiore Homine habitat veritas
Para San Agustín la filosofía es amor a la sabiduría. El objeto primero del conocimiento de Dios y el alma es la verdad. El proceso para encontrarla es un proceso interior y concreto, quedando afuera lo abstracto o racionalista. La filosofía supone que se puede conocer la verdad y la verdad esta en la interioridad y nuestra mente la descubre. El acto primero del conocimiento es el “yo existo”.
San Agustín, de Sandro Botticelli, c. 1480
La verdad y Dios
La mente siempre tiende a la verdad absoluta, si existe tal verdad absoluta, ésta es el ser Absoluto, Dios, donde idea y verdad se identifican, la mente tiende a Dios y la filosofía es una vía de acceso a él. En la mente las verdades por las cuales la razón juzga, son las verdades que iluminan la mente. La verdad eterna, inmutable y necesaria es Dios. Las realidades inteligibles, son las ideas anteriores a las cosas, existentes en la mente de Dios creador. Son nuestros inteligibles, participaciones o reflejos de Dios, nuestro maestro interior.
La iluminación
La iluminación de la verdad es el medio por la que nuestra razón juzga y argumenta. No hay tal razón sin Dios porque Dios es la causa suprema de todos los inteligibles. La interpretación de Michele F. Sciacca distingue tres tipos de iluminación:
* La luz natural de la razón: por la cual juzga.
* La luz de la inteligencia: que es el fundamento de todos los juicios.
* La luz de la gracia: que es una iluminación sobrenatural, para las verdades sobrenaturales. De ella trata solamente San Agustín.
Por todo esto, Dios es “el sol de los espíritus” y la iluminación es siempre relación Dios-Espíritu en donde Dios es el maestro interior.
La razón y la fe
Como se ve, he distinguido con Agustín razón, inteligencia –intuición de la verdad primera y los primeros principios-, descubrimiento de la existencia de Dios y la iluminación. Todo lo cual exige ya una respuesta a la pregunta implícita acerca de la relación interna entre la especulación meramente natural y la fe sobrenatural. En este punto se encuentran internamente las instancias del pensamiento antiguo y la revolución cristiana (que el propio Agustín llevaba en sí mismo). Por lo pronto, la mera creencia o fe natural es propia y constitutiva del hombre como tal. Yo creo en la existencia real de Alejandro Magno, ¿por qué? Porque así me lo revelan documentos fidedignos, en cuya autoridad me fundamento para creer, y de ese modo tengo un nuevo conocimiento; pero es mi propia razón quien se ha preparado internamente para creer por medio de una crítica adecuada de los testimonios. Análogamente, cuando se trata de creer en una verdad sobrenatural, es la razón misma quien nos propone aquello que es objeto de la fe religiosa; en segundo término, la razón misma valora la autoridad de tales testimonios (los Evangelios), que resultan así creíbles, fidedignos o dignos de fe. Hasta este momento solamente la razón se ha puesto en disposición para creer, se ha preparado racionalmente para creer; pero la fe misma no puede ser un producto de la razón. Yo creo que, en el caso de Agustín, debe decirse que el espíritu humano, y con él todo el hombre que filosofa, se ordena a la Verdad total no lograble en la mera naturaleza; pero como es la misma filosofía la que pone como objeto suyo a la Verdad total, negar luego a la misma Verdad absoluta es negar el objeto último puesto por la misma filosofía, y negar este objeto sería negar la filosofía. Luego la razón (la filosofía) queda siempre en estado de apertura para la recepción de la revelación. Pero, es claro, la fe es una intervención excepcional, un don que viene de arriba y transforma al hombre; si adviene la fe (como don de Dios), adviene, pero no anula la filosofía. En ella concluye la anterior preparación racional para creer. Así, llega el hombre a la inteligencia del contenido de la fe, porque la razón se adhiere a la verdad sobrenatural revelada por la autoridad infalible de Dios; así, adquiere una vigencia profunda el credo ut intelligam, porque creyendo entiendo; y la misma razón descubre los fundamentos racionales de la fe, y, al mismo tiempo, la razón comprende no solamente el contenido nunca agotable de la fe, sino que éste permite comprender mejor las mismas verdades naturales. Y así, en San Agustín, el problema siempre se resuelve en la relación concreta entre el filosofar y la fe (más bien que entre la abstracta filosofía y la teología). Y por eso, en los cristianos, existe con pleno derecho un filosofar cristiano. Semejante filosofía cristiana expresa claramente y de un modo vivo la permanente y absoluta revolución del Cristianismo.
El hombre
La naturaleza del hombre consta:
* Conocimiento sensible: tiene por objeto lo mutable, pero siempre veraz, pues nos muestra la apariencia sensible tal como ella es (por ejemplo el espejismo del camino); si yo creo que el espejismo es agua, el error no es de mis sentidos sino del juicio de mi razón (que juzga de los sentidos). Estos nos ponen en contacto con esas cosas exteriores a nosotros y mutables, y cuando un excitante exterior impresiona mi cuerpo, mi cuerpo padece su influjo (pasión del cuerpo); pero hay sensación si mi espíritu tiene conciencia de lo padecido por el cuerpo. Por lo tanto, siempre la sensación y todo conocimiento sensible esta impregnado de espíritu y no es una pasión del alma sino un acto del espíritu. Por eso San Agustín define la sensación como la conciencia de lo que padece el cuerpo.
* Inteligencia, memoria y voluntad: la selección y ordenamiento de los datos de los sentidos depende del “sentido interior” al cual juzga y dirige la razón cuyo dominio es aún el mundo de lo mutable y contingente; pero más allá de la razón, la facultad del espíritu que intuye la verdad trascendente y no puede no intuirla, es el intelecto por el cual tengo conciencia de mi propio existir absolutamente anterior al conocimiento sensible; pero esto mismo implica que el espíritu nunca puede “eludirse” a sí mismo, y por eso este tenerse presente a sí mismo es memoria (memoria de sí). De ahí que el hombre, cuando solo piensa en las cosas de fuera y en los asuntos puramente mundanos se olvida de si y, en cierto modo, olvida el ser, olvida la verdad que habita en lo interior, y mientras más se vuelve hacia sí mismo, donde resplandece la verdad absoluta, más recuerda de sí. Por eso mismo siempre, en el fondo, la memoria es memoria de Dios. Cuando el Verbo le habla en la interioridad, el hombre recuerda la verdad que reconoce en sí mismo. Más el espíritu no solo conoce la verdad y tiene memoria de ella, sino que quiere o ama ser; y, precisamente este amor de sí (y por eso del ser) es la voluntad que tiene por objeto el bien. Así como es ineludible que el espíritu se conozca (autointelección), es inevitable que se ame (autovolición). Y en razón del amor del bien, ama todo aquello en lo cual el bien se realiza de algún modo. En este tema, San Agustín indica una semejanza de la unidad trinitaria del espíritu con la Trinidad que por la fe conoce: así, pues, hay tres personas en Dios: el Padre que se tiene a sí mismo; el Hijo, fuente de la verdad, que proviene del Padre (uno procede del otro) y de ambos procede el Espíritu, que es el amor que los une. Así también, el espíritu, en cuanto tal, es la mens (presente a sí misma). Luego es conciencia de sí (inteligencia) e, inevitablemente, autovolición: tres momentos y una sola substancia (memoria, inteligencia y voluntad).
* Naturaleza y origen del alma: el hombre es unidad de cuerpo y alma. San Agustín da dos teorías sobre la creación del alma: el creacionismo, donde Dios creo las almas una por una y el traducionismo, donde Dios las creó todas en Adán y son transmitidas por los padres. A esta teoría la rechaza.
El concepto de San Agustín sobre la creación del alma no es claro pero parece que en cierto modo pide la creación individual, pues la mutabilidad y contingencia del alma (puedo no-ser y si pudo no-ser alguna vez no fue) implicaría la creación individual. A San Agustín le preocupa la transmisión del pecado original y es problema es el causante de sus vacilaciones.
* La inmortalidad personal: el alma como vimos, es ineludiblemente e inseparablemente sujeto de la verdad y no hay mente sin verdad ni verdad sin mente que la piense. La verdad es eterna e inmutable, cuando se produce la muerte la verdad no puede subsistir en lo mortal y por eso el alma no muere. Como el alma es inmaterial, espiritual, no puede morir y es inmortal.
San Agustín y Santa Mónica (1846), por Ary Scheffer
La vida moral
Siempre se ama el ser en cuanto el ser es bueno. El objeto de deseo debe ser algo eterno, pues un bien finito no seria permanente, entonces el bien que desea mi naturaleza es un bien eterno que es Dios. Es feliz el que posee a Dios y el que posee la suma verdad, entonces la posesión de la sabiduría es la plenitud del alma. El amor del absoluto bien es el fundamento de toda moral cristiana, entonces la virtud principal es la caridad (amor al prójimo y en el prójimo por Dios), la ley fundamental de la vida moral es amar siempre por eso el pecado o mal moral es un no-amar. La regla de acción es el amor racional.
La libertad, el libre albedrío y la gracia
Naturalmente la vida moral no existe sin la opción de elegir entre el bien y el mal, siempre en orden al ineludible Bien Absoluto, afirmando cuando la opción es buena y negando cuando la opción es mala. Para el ejercicio de la libertad se necesita la gracia para que no mal use su libre albedrío. ¿Por que? Porque Adán a partir del pecado perdió su libertad. Después del advenimiento del Mediador, la gracia aparece como una efusión del amor divino que une a su creatura con la trinidad y la misma vida de Dios Trino. Tal es la elevación y restauración de nuestra naturaleza, sin la cual tampoco era realmente posible el mismo libre albedrío que habia quedado a Adán. Luego la gracia fortifica el libre albedrío y no lo anula, y toda mi naturaleza recibe la comunicación de la divina naturaleza (y tal comunicación es la gracia). Así, la libertad menor (libre albedrío) es propia del hombre que opta por el bien o el mal. La libertad mayor, la verdadera, es propia de la creatura elevada y salvada por la gracia. Luego el libre albedrío a secas es libertad inicial que busca; la libertad verdadera es libertad final que ha encontrado. En el fondo esta el misterio de la conciliación misma de libertad y gracia, que hace del hombre un conviviente de la interioridad de Dios.
Creación y Tiempo
Nos dice que Dios les dio existencia a los seres y que el acto de dar la existencia sin materia preexistente es la creación. El tiempo existe desde que hay ser creado, el mundo fue creado con el tiempo. Desde el segundo momento del tiempo aparece el pasado, el presente y el futuro. El pasado que ya no es, el presente lo que es y el futuro lo que aún no es. La conciencia es la medida del tiempo porque ella conserva los momentos en su presente que no transcurre. Cuando no exista más futuro solo habrá el presente eterno de Dios.
El mundo y el mal
El mundo creado con el tiempo implica una idea de desarrollo. Se trata de formas ejemplares orgánicas implicando un evolucionismo del mundo orgánico, un evolucionismo creacionista. En este mundo existe el mal. El mal no es un ente sino una privación del bien. El verdadero mal es el mal moral o pecado que es un rechazo del bien absoluto y es propio del libre albedrío.
La Historia
La historia se desarrolla desde la creación del hombre hasta el fin del tiempo y su dramaticidad aparece con el pecado. Antes de la redención de Cristo toda la historia es espera de Cristo y su llegada representa la plenitud del tiempo y el fin de la historia. La historia posterior a Cristo es historia del fin de los tiempos.
Que forman “La ciudad de Dios” las personas que viven para él y los que están agrupados por el amor de sí forman “La ciudad del mundo”. La historia se mueve linealmente pero al mismo tiempo va de modo vertical hacia Dios. El juicio final consistirá en la separación de estas ciudades constituyendo “La ciudad celeste” y la destrucción de “La ciudad del mundo” donde ya no habrá historia en sentido estricto.
Frases Célebres
* "Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos."
* "Ante todo debéis guardaros de las sospechas, porque éste es el veneno de la amistad."
* "Aquél que no es celoso no está enamorado."
* "Casarse está bien. No casarse está mejor."
* "Conocemos en la medida en que amamos."
* "Conócete. Acéptate. Supérate."
* "Dios nos hizo para Él, y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Él."
* "Donde no hay caridad no puede haber justicia."
* "El hábito, si no se resiste, al poco tiempo se vuelve una necesidad."
* "El mundo es un libro, y quienes no viajan leen sólo una página."
* "El pueblo es la unión de una multitud racional, asociado en razón de las cosas que comunmente ama."
* "En las cosas necesarias, la unidad; en las dudosas, la libertad; y en todas, la caridad."
* "En la caridad el pobre es rico, sin caridad todo rico es pobre."
* "Errar es humano; perseverar el error es diabólico."
* "Frecuentemente, los que no son cristianos saben algo sobre la tierra, los cielos y los otros elementos del mundo, sobre el movimiento y la órbita de las estrellas e incluso sus tamaños y posiciones relativas, sobre la predicción de eclipses solares y lunares, los ciclos de los años y las estaciones, sobre los tipos de animales, arbustos, piedras y otros objetos. Dicha persona sostiene que ese conocimiento es cierto gracias a la razón y a la experiencia. Así, es vergonzoso y peligroso el oír a un cristiano, presumiblemente interpretando las sagradas escrituras, diciendo tonterías sobre esos temas. Debemos tomar todas las precauciones necesarias para prevenir una situación tan lamentable, en la cual la gente comprueba la vasta ignorancia de un cristiano y se burla de él. La vergüenza no radica tanto en que un individuo sea ridiculizado sino en que las personas que no comparten nuestra fe piensen que nuestros escritores sagrados mantenían dichas opiniones y, como gran pérdida para aquellos cuya salvación deseamos, los autores de nuestras escrituras sean criticados y rechazados por su ignorancia." (El significado literal del Génesis)
* "Haz lo que puedas, Dios no te pide más."
* "La ignorancia es madre de la admiración."
* "La medida del amor, es amar sin medida."
* "La poesía es el vino de los demonios". (Contra académicos)
* "La fe consiste en creer lo que no vemos, y la recompensa es ver lo que creemos."
* "La ociosidad camina con lentitud.... por eso todos los vicios la alcanzan."
* "La paz es un bien tal, que no puede apetecerse otro mejor, ni poseerse otro más provechoso."
* "Mi amor es mi peso."
* "No salgas fuera de ti, vuelve a ti, en el interior del hombre habita la verdad."
* "No vayas mirando fuera de ti, entra en ti mismo, porque la verdad habita en el interior del hombre."
* "Quien se manifiesta indiferente ante la vida y la muerte es que no ama."
* "Quien toma bienes de los pobres es un asesino de la caridad. Quien a ellos ayuda, es un virtuoso de la justicia."
* "Si algo no mengua al compartirlo con otros, no se posee correctamente si sólo se posee y no se comparte."
* "Si nadie me pregunta lo sé, si trato de explicarlo no lo sé." (Sobre el tiempo.)
* "Si quieres ser grande, comienza por ser pequeño; si quieres construir un edificio que llegue hasta el cielo, piensa primero en poner el fundamento de la humildad. Cuanto mayor sea la mole que se trate de levantar y la altura del edificio, tanto más hondo hay que cavar el cimiento. Y mientras el edificio que se construye se eleva hacia lo alto, el que cava el cimiento se abaja hasta lo más profundo. El edificio antes de subir se humilla, y su cúspide se erige después de la humillación."
* “Ténganse por más afortunados los que fueren más fuertes para sostener la templanza. Porque no es más rico el que más tiene, sino el que de menos necesita.”
Links para ver sus obras
http://www.upasika.com/agustin.htm
http://es.wikisource.org/wiki/La_ciudad_de_Dios
Videos
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Bibliografía
* (2007), Ciudad de Dios (libros I-VIII), Madrid: Editorial Gredos.
* San Agustín, Obras completas de San Agustín, 41 volúmenes. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos.