SER TOTALIDAD
Juan Antonio Martínez Duarte
1. INTRODUCCIÓN
En este ensayo escrito, quiero expresar mis ideas y conceptos sobre mi cosmovisión, es decir, sobre cómo concibo la Realidad, incluyendo lo que somos los seres humanos en cuanto Ser Totalidad; que surgen de mis pensamientos basados en mi intuición, sentimientos, reflexión y experiencias, que indudablemente influyen en mi visión e interpretación de la realidad.
Por lo tanto, soy consciente que mis pensamientos están influidos por: lo aprehendido, los conocimientos conscientes y subconscientes, el instinto, mis experiencias, sentimientos, necesidades y expectativas.
El Problema es confundir fenómenos de la Realidad con la Realidad misma. En el proceso de pensar, sin ser la Realidad, la naturaleza fenoménica que nos incluye como materia y energía organizada en cuerpos, es una fuente permanente de inspiración y de reflexión, que nos da pistas sobre la Realidad y el Ser totalidad que somos.
Es significativa la dificultad de comunicar, en forma oral o escrita las ideas sobre el tema con libertad, debido a que las palabras están condicionadas por los paradigmas vigentes, que determinan que cada frase sea reducida por el interlocutor a los significados establecidos culturalmente, determinando que el diálogo sea cada vez más difícil. Aqui es donde tiene sentido el concepto de incomensurabilidad, dado que pierden sentidos aquellas palabras dichas para determinadas situaciones y contextos cuando se aplican a otras situaciones, circunstancia y contextos; de allí, la importancia de la interpretación hermenéutica.
A pesar de los obstáculos, es muy importante que los seres humanos pensemos permanentemente sobre la Realidad que nos incluye, dado que somos consecuencia de nuestros pensamientos, o debemos conformarnos simplemente con la enajenación, e imitación de la conducta y pensamientos de otros.
Pienso que después de los presocráticos, por impedimento, se ha perdido mucho la actividad de pensar filosóficamente sobre la Realidad primordial o sustancial, sobre que realmente existe o no existe, o sea sobre lo que somos, y lo que es o no es.
El acto tan simple e intuitivo de pensar se ha complicado en occidente debido a que el paradigma positivista imperante, interesadamente dificulta la libre acción del intelecto del ser humano y, por lo tanto, en nombre de la “objetividad”, el “pragmatismo”, la “uniformidad” y el “desarrollo”, sólo se promueven aquellas acciones intelectuales que aportan a lograr resultados económicos traducibles a valores monetarios, el poder y la dominación; o sea se ha fetichizado el intelecto y por lo tanto al hombre.
La cultura, especialmente la impuesta por el sistema capitalista, es un “molde” bastante rígido que dificulta al espíritu la experiencia de nuevas dimensiones y realidades.
Por lo tanto, no puedo dejar de expresar mi admiración, como por ejemplo a Parménides (530 - 460 a. C.), quien pensó sobre el Ser e inclusive lo caracterizó; a Anaxágoras (500 . 428 a.C) quién, para mi, definió La Realidad al enseñar que el Nous (Espiritu) es la causa de todo lo que existe y su comportamiento, y también que en todo está (cual semilla) el todo. Pienso que luego, la humanidad fue perdiendo la praxis de pensar sobre lo más importante y nos dedicamos a las cuestiones urgentes pragmáticas y técnicas, justamente para no tener que pensar en la Realidad, confundiendo fenómenos sensoriales de la Realidad con la Realidad misma. Entonces, lo más importante es aprender y enseñar a pensar, tal vez a la manera de la Mayéutica de Sócrates.
Las proposiciones y enunciados que surgen en mi ensayo, obviamente, son provisionales, dado que puede ser refutado por otros o yo mismo las puedo modificar o no, a medida que avanzo en mis reflexiones. Y por supuesto, afortunadamente otros tendrán su propia cosmovisión.
Considero falso todos los dualismos, causa de todas las discriminaciones, como el dualismo entre lo abstracto y lo concreto; dado que evidentemente la Realidad supera a los fenómenos o hechos que podemos observar o experimentar con los sentidos, y con los instrumentos creados por el hombre para detectar indirectamente por los signos lo que nuestros sentidos no pueden registrar directamente. Los fenómenos, incluyendo la vida corporal misma, son sólo uno de las infinitas formas de manifestarse la Realidad del Ser totalidad.
En occidente, gran parte de la humanidad ya ha perdido intelectualmente por lo menos 2.500 años de tiempo al reducir la capacidad de pensar la Realidad solamente a los fenómenos que se manifiestan “objetivamente” a nuestros sentidos; y de un modo positivista y mecanicista. O sea, el gran error es confundir fenómenos del Ser total con entes cósicos que se consideran realmente existentes prescindiendo de la existencia del Ser humano, también considerados como cosas.
2. DESARROLLO
Los seres humanos nos manifestamos fenoménicamente como unidades sistémicas abiertas y holísticas, materiales y energéticos, físicos y metafísicos, que constituimos con la realidad total conocida y desconocida, biótico y abiótico, una continua, cambiante e ilimitada totalidad consciente. Es decir, conformamos una totalidad continua, interactiva y dinámica. Ser humano y totalidad es lo mismo; dado que cada ser humano sintetiza y contiene la totalidad.
Digo, materiales y energéticos en el sentido que somos permanentemente energía, y fundamentalmente espíritu en su sentido amplio no reducido, y sólo nos manifestamos a los sentidos como materia organizada en cuerpos.
Aunque con aspectos y apariencias diferentes, cada ser humano contiene toda la historia y los elementos del Ser total y, como la Totalidad, posee la capacidad de reproducirse a sí mismo y a la Totalidad. A pesar de que contenemos toda la información sobre nosotros mismos y sobre la Totalidad, no tenemos idea de lo que somos y sobre la realidad debido a que, salvo los algunos presocráticos como Parménides, hemos pensado conscientemente muy poco metafísicamente; no obstante, así como muchas cosas existen e influyen en nosotros a pesar de que no sabemos de su existencia, la información sigue estando en nuestro subconsciente sin que lo sepamos e influye en nosotros y sobre la totalidad. Para experimentar lo esencial hay que prescindir de los sentidos.
El espíritu que somos existió desde la eternidad, antes de la manifestación del fenómeno materia-energía que percibimos actualmente. Es decir, ya nuestro espíritu existió en el Espíritu total absoluto antes de la aparición del hombre corpóreo como fenómeno de la materia-energía. No obstante, la materia-energía en sus diferentes fenómenos o formas de manifestarse a los sentidos son coexistentes, simultáneos e interdependiente con el espíritu, pero el espíritu es predominante.
Las partes no existen como tales, sino como Totalidad y viceversa. Por lo tanto, es imposible la separación entre los elementos de la totalidad, como tampoco se pueden destruir los elementos que la constituye; por lo tanto, como la Totalidad somos eternos: y nacimiento, crecimiento y muerte, son solo pasos o fases, fenómenos, metamorfosis o circunstancias de la existencia del Ser en la totalidad.
Los cuerpos humanos somos sólo formas en que la energía se organiza guiado por el espíritu. Así, cuando desaparece la situación que nos individualiza, pasamos a experimentar plenamente el Ser Totalidad.
Fundamentalmente, como la Totalidad somos energía y espíritu, dado que la materia es sólo una forma de energía; y espíritu que organiza a la energía. La organización básica de la energía son los elementos materiales más simples, que se manifiestan simultáneamente como energía y materia; dos categorías que están solamente como fenómenos para el ser humano. Es el espíritu del Ser Totalidad el que, por ejemplo, establece la naturaleza y el comportamiento del átomo de hidrógeno, de sus partículas subatómicas y del Cosmos.
Organizaciones más complejas de la energía son las denominadas materias orgánicas, cuya forma más básica está constituida por carbono, hidrógeno y oxígeno, combinada mediante procesos como la fotosíntesis por acción del fotón de la energía solar; y por el espíritu que organiza para que el proceso y la combinación fisicoquímica sea siempre de esa manera y no de cualquier otra.
El enfoque materialista y mecanicista que rige el pensamiento positivista sobre la realidad hasta la actualidad, ha reducido la visión aislando a los seres humanos de sí mismo, de sus semejantes y del Ser total.
Es urgente la necesidad de pensar con un enfoque sistémico y holístico para recuperar al Ser humano como Ser totalidad; pues al sistema ideológico socioeconómico neoliberal de mercado vigente globalmente, le conviene los individuos egoístas incomunicados y aislados, compitiendo a toda costa entre sí; dado que la cooperación y la solidaridad derrumba el sistema de mercado, que es solo uno e inadecuado de los infinitos sistemas en que puede organizarse la sociedad humana.
Somos un sistema complejo, dotado de consciencia como la Totalidad; consciencia que también rigen las características y comportamiento de los elementos más simples como las partículas u ondas subatómicas y a las más complejas, como nosotros y el Cosmos; integramos un continuo en la Totalidad y por lo tanto, todo lo que nos pasa o hacemos, incluyendo el pensamiento, se transmite instantáneamente al Todo que es y qué somos.
O sea: es cierto que lo que va, de una u otra forma, vuelve! Y viceversa. Es un fluir permanente, simultáneo e instantáneo, y es aparente la demora en las manifestaciones a la consciencia, tanto de acción como de la reacción. Es decir, de manera consciente o inconsciente estamos en continua interacción instantánea con nuestros semejantes y con el Cosmos; de forma tal que cualquier hecho o pensamiento que genéro influye sobre mí y simultánea e instantáneamente sobre la Totalidad. Y viceversa, cualquier hecho producido en cualquier elemento de la totalidad influye en la Totalidad que contengo y me contiene.
La intensidad de la influencia de nuestras acciones depende de la receptividad de la conciencia, de la calidad de la conexión y de la fuerza del estímulo. Pero, de una u otra forma, tarde o temprano consciente o inconscientemente (aunque el tiempo y el espacio son relativos: en el infinito, tiempo-espacio tiende a 0) la influencia llega a la totalidad. Las vibraciones energéticas, que depende de los estímulos mentales, influyen en el comportamiento y en nuestra situación psíquica y física, y en el entorno.
Somos seres absolutamente completos, pues somos la misma Totalidad plena. Con la mente podemos orientar, de acuerdo a las posibilidades naturales y de la praxis, las vibraciones energéticas internas y externas necesarias, para lograr determinados estados de situaciones en las relaciones internas como externas; para lograr la armonía sólo es necesario abandonarnos confiadamente, diluirnos mentalmente en el Ser total que somos, permitiendo que el Ser total nos inunde o inundando con nuestro Ser a la Totalidad; pues sólo en la Totalidad somos plenos.
Como Seres totales, provistos de todo lo necesario para existir en sintonía con el Todo, es decir para ser plenos, debemos orientar nuestra voluntad para conocer y conocernos, y vibrar en armonía con el Todo; es decir: Que la Totalidad vibre en nosotros y nosotros en la Totalidad.
Nuestras apariencias corporales cambiantes, tal como aparecemos o aparentamos, y nos manifestamos como fenómenos del Ser total a los sentidos propios y ajenos, es sólo un síntoma o indicador de la existencia de nuestro Ser en la totalidad y del Ser Totalidad en nosotros que tienen esencia metafísica y espiritual en un sentido amplio no reduccionista, que se expresa fenoménicamente como energía-materia organizada.
Interpretación
Conformamos una totalidad continua e interactiva
Dado que igual a otros sistemas del Cosmos: células, galaxias, una gota de agua, átomo, una partícula subatómica, una nube, etc., conformamos una unidad con un aparente límite definido, que más que límite es nexo a través del cual interactuamos física y espiritualmente con otros sistemas abiertos; y dentro del cual podemos encontrar átomos que conforman subsistemas: moléculas, sustancias químicas, células, tejidos, órganos, que organizado por el espíritu funcionan en conjunto constituyendo el sistema cuerpo del ser humano.
Energía y materia son dos formas de manifestarse y comportarse de la misma entidad que integra el Ser. Además de materia y energía, el ser humano es también y fundamentalmente un ente espiritual que se interpreta sólo desde lo metafísico, es decir desde un razonamiento que trasciende el positivismo reduccionista.
La Totalidad infinita que somos es consciente; dado que si el Ser humano es consciente, esta capacidad como todas las que el Ser posee, proviene de la Totalidad que somos. Así también, la conciencia de la Totalidad proviene de las conciencias individuales de todo el Cosmos de esencia material y espiritual en el sentido amplio no reduccionista.
Ser totalidad implica la inexistencia de todos los conceptos dualistas excluyentes, como: hombre/naturaleza, vida/muerte, materia/espíritu, yo/otro, lleno/vacío, noche/día, arriba/abajo, estático/dinámico, alto/bajo, rico/pobre, Ser/No Ser, malo/bueno, abstracto/concreto, universal/particular, éxito/fracaso, felicidad/tristeza, etc.
El hombre constituye una entidad que forma, y es formada, unidad continua con los infinitos entes de la totalidad, del que constituye a su vez el inicio, parte y fin.
Por lo tanto, no tiene sentido, por ejemplo, el dualismo hombre/ambiente, pues ambas categorías son enfoques, aspectos o rasgos de la misma totalidad.
La inteligencia sensorial, aunque aún muy limitada, solo nos permite a través de los fenómenos: ver, tocar, oír, oler, gustar y sentir la presencia de parte o aspectos de esa totalidad, incluyendonos a nosotros mismos. Nuestras limitaciones sólo nos permite tener conciencia de una pequeñísima parte de lo que existe y ocurre en las 4 dimensiones que podemos experimentar: 3 dimensiones espaciales y una temporal, proyección de las infinitas dimensiones necesarias y existentes.
La capacidad total de la mente está en la Totalidad que nos incluye y nuestras limitaciones es producto cultural de la permanente reducción positivista que nosotros mismos como elementos culturales hemos hecho de nuestras capacidades. No obstante, los procesos en la totalidad son siempre reversibles; es decir, aunque aletargada, la capacidad total sigue existiendo en nosotros.
A pesar de todos los avances del conocimiento científico, no entendemos casi nada de la Realidad, incluyendo el conocimiento de nosotros mismos. Con nuestra mentalidad actual limitamos la capacidad de acceder con los sentidos e intuición, a otras dimensiones necesarias del Cosmos, además del espacio y el tiempo; y estamos inmersos en realidades que no podemos percibir, debido a nuestras limitaciones y a los métodos de la ciencias físicas.
Influencias prácticas
Entre el dicho y el hecho
Una vez pensado, reflexionado, y concluido sobre la pertenencia al Ser Total y en consecuencia convencido de las formas adecuadas de sentir, pensar y actuar, es decir de las conductas en una nueva cultura, es aún difícil llevarlas a la práctica debido a que nuestro espíritu y cuerpo deben readaptarse, y eso lleva tiempo y paciencia, pero vale la pena intentarlo.
Experiencia en situaciones límites
En las circunstancias límites, al disminuir las interferencias sensoriales, es cuando aparece en la mente con mayor lucidez los pensamientos, ideas y conceptos; y surge claramente que somos parte consciente de una realidad, que se presenta según la experiencia y situación particular y puntual.
Desde la perspectiva Ser Totalidad analizaré algunos conceptos principales para el ser humano:
Modos de relación con el ambiente
La consciencia que conformamos unidad con el ambiente, y como tal integramos la Totalidad, resulta en una conducta que busca la armonía con nuestro entorno, con nosotros mismos y los demás.
Nuestra conducta con el entorno influye instantáneamente sobre nosotros mismos, así si agredimos al ambiente, agredimos a los demás y a nosotros mismos; tendremos stress, dificultades psíquicas y fisiológicas para respirar, digerir, para relacionarnos y en general para la vida plena.
Sujeto y Objeto
Sujeto y objeto, son los mismos y son conceptos más abstractos que concretos. Todos Objetos y Sujetos tienen conciencia la Totalidad; y toda acción tanto física como mental actúa, de diversas formas, instantáneamente sobre el Todo que nos incluye. Cuando deseamos algo y confiamos, el deseo se satisface instantáneamente, la demora o no en percibir sólo depende de la consciencia.
El hombre y la mujer
La existencia del hombre y la mujer en la totalidad es un indicador significativo de la complementariedad entre los fenómenos y entes en la totalidad.
Los problemas personales
Los problemas que experimentamos son solo situaciones o circunstancia en la totalidad que somos, y como tal hay que concebirlo, aceptarlo y manejarlo; pues en la Totalidad siempre estamos en plenitud.
Es importante cuidar y cuidarse, pero el miedo que se manifiesta: en la tensión de la seriedad y la tristeza, en la acumulación y ostentación de la riqueza, en la agresión, en la envidia, prácticamente anulan las posibilidades de vivir en sintonía y armonía con uno mismo y con la totalidad; por lo que, se quiera o no, la totalidad va a actuar para restablecer el equilibrio en una situación diferente, con vos o sin vos.
El nacimiento, crecimiento, la muerte
Constituyen sólo aspectos o fenómenos de la totalidad, metamofósis. Los momentos para el nacimiento es dramático para la Madre, el Padre, toda la familia; y especialmente para el Bebé, quién pasa de un ambiente ideal de bienestar físico y espiritual a otra situación totalmente diferente, a la cual rápidamente se adapta y a medida que crece comprende que el nacimiento es un paso en la vida del ser humano.
Las preocupaciones
No tienen sentido, sólo se puede hacer lo mejor posible en todo momento de acuerdo a la consciencia.
Dios
Ser totalidad es Dios en mí, Yo en Dios, Todo en mí, Yo en Todo, Todo en Dios, Dios en Todo. El Ser totalidad es Dios en el concepto y lenguaje religioso, y la verdadera religión no debe reducir a Dios a un Sujeto determinado; la búsqueda de Dios es la del Ser totalidad.
Tiempo y espacio
Tiempo-espacio, en la totalidad no tiene sentido, solo son conceptos abstractos que sirven a la conciencia para interpretar la realidad.
Centro del universo
En el infinito todas las partes es el centro. O sea que por ejemplo, el geocentrismo o el homocentrismo vuelve a tener significado lógico.
La Nada
En la perspectiva del Ser Totalidad, la Nada también constituye la Totalidad; el Ser y la Nada son solo aspectos de la misma Realidad total. El positivismo capitalista promueve el gran temor a la Nada y lo “llena” de fetiches, con la consecuencia que genera más Nada para llenarlo con más fetiches. Este es el drama de la humanidad causa de todos los conflictos.
Comportamiento Ético y Conducta
Ser totalidad implica una actitud tranquila y serena en todas las circunstancias confiando de que el Ser Total se ocupa de todo, sin apuros, y lo que importa más es actuar siempre bien de acuerdo a la consciencia y no tanto la rapidez, pues como el Ser totalidad es eterno, se puede continuar siempre las acciones en otras dimensiones. Lentitud y rapidez se igualan en la infinitud del Ser Total.
Con esta perspectiva no tiene sentido la frase “aprovecha que hay una sola vida”, que implica competencias desleales con el prójimo, la acumulación de cosas, el stress, y el sinsentido de la desesperación de querer hacer todo en esta vida al considerar que la muerte es el final, cuando es solo una metamorfosis.
Vivir en armonía con el Ser total, implica paciencia, con la certeza de que la Totalidad que conformamos se encarga de que siempre, “tarde o temprano”, las cosas sean como deben ser, lo entendamos o no. La única gran tarea que nos corresponde es el “conocerse a sí mismo” y por lo tanto a la Totalidad, y así responder adecuadamente a la singular naturaleza que cada uno debemos aceptar y valorar, a los estímulos espirituales para las acciones verdaderamente necesarias para lograr la armonía del Ser.
Cabe alertar que hay que comprender que esta actitud de paciencia desespera a los demás, especialmente a los más alejados del conocimiento del Ser total. Asimismo, el progreso espiritual genera una fuerza igual y contraria hacia las cosas que es necesario superar.
Las contradicciones
El concepto que denominamos contradicciones conforman unidades propias del Ser totalidad; pues es y no es al mismo tiempo.
El destino
Lo que llamamos destino, es un concepto construido como característica de la Totalidad y por lo tanto nuestros; el Ser Humano es Ser Totalidad, conformamos y somos la Totalidad. Nuestra capacidad de pensar, es inherente a nuestro Ser Totalidad. Por lo tanto, una característica de algo, como el destino, conforma unidad con el Ser y con el pensamiento; por lo tanto, destino y pensamiento fluyen juntos en el devenir del todo y por lo tanto del Ser humano.
Para la filosofía del Ser Totalidad, lo que llamamos “yo y el resto del universo” conforma unidad, son enfoques de la misma totalidad. La muerte, como el nacimiento, no es el fin, solo constituyen fenómenos o aspectos de la misma totalidad.
La soledad
Para el Ser Totalidad es imposible la soledad, salvo como sensación proveniente de la inconsciencia de Ser Totalidad.
La libertad
Tenemos la vocación y la capacidad mental de ser infinitamente libres; y a su vez somos psíquicamente dependientes. Por lo tanto, buscamos en forma inconsciente y permanentemente un cambiante equilibrio.
El poder
El poder sin autoridad, por el poder mismo y para la acumulación de riquezas a costa de la agresión a los demás y a la naturaleza, claramente es un error sin sentido que perjudica tanto a los poderosos mismos como a los demás y al entorno.
No estaríamos acá
Esa falacia de que: "Sin la conquista del continente no estaríamos acá", es falsa, pues de alguna u otra forma estuvimos siempre. De manera que nada justifica ninguna conquista y menos como se realizaron.
No puedes cambiar el mundo
Si, podemos cambiar el mundo, dado que si cambia uno mismo cambia la realidad. La realidad es construida por uno mismo. “Todo está en la cabeza” (Frase de mi esposa Gladys).
La Cultura
Antes y durante, y después de la concepción de una criatura humana, el Ser total del que forma parte sustancial se imprime en ella; y esa impresión del conocimiento de la realidad continua durante la gestación, el nacimiento y después del nacimiento. Es decir, la Cultura ya empieza antes, durante y después de la concepción.
La salud
Las dolencias del cuerpo son consecuencias del stress que generan campos energéticos que provocan las enfermedades y dolencias. Lo que debemos hacer es entregar mentalmente toda esas energías no deseadas y deseadas a la totalidad que somos, y así se establecerá un equilibrio armónico en nuestro ser, desapareciendo todas las tensiones y dolencias.
La evolución
La teoría de la evolución es falsa, dado que el Ser total se manifiesta en procesos como al que se refiere ésta teoría como al revés y en otras infinitas maneras posibles. Para validar esto es necesario enfoques holísticos incorporando más dimensiones de las que conforma el marco del análisis actual.
Los actos
Cada uno debe realizar lo que cada uno quiere y puede, de acuerdo a las ideas y reflexiones propias que viene del espíritu total. Así, hacer lo mejor en lo personal, social, familiar, intelectual, laboral, deportiva, artística, sentimental, etc.; sin importar la aprobación o desaprobación de los demás. Uno debe ser y hacer, de acuerdo a uno mismo, no por otra cosa sino porque así debe ser para la armonía de uno mismo y de la totalidad.
Relajación
Cada vez que sea posible, uno debe entregarse, abandonarse al Ser total, aflojar todas las tensiones espirituales y corporales. Permitir que nuestro espíritu se difunda en el espíritu total que así lo necesita, y regresar cargado de la infinita energía del Ser Totalidad del cual el espíritu singular Es. Y lo mejor es vivir en la Totalidad y con la Totalidad.
Somos lo que somos
Tenemos que comprender que somos lo que somos, estamos donde estamos, pues es imposible ser otra cosa y estar diferente. Sin dudas la totalidad influye para que sea así y que no todo dependa de mi ni de los otros. Sin dudas las cosas son como deben ser, lo cual no significa que uno no pueda aportar en lo posible.
Riqueza
Es una irrealidad que una persona posee algo por tener cosas, poder o status. Nos manifestamos como Ser humano totalmente sin nada y dejamos de manifestarnos como tal sin nada de nada. Lo único realmente existente es el Espíritu que se manifiesta a la conciencia mediante el pensamiento y la naturaleza.
CONCLUSIONES
Para una vivencia plena, es necesario emprender el proceso singular de pensar lo espiritual trascendiendo la reducción cosica. Es una empresa interior solitaria dado que la diversidad de los espíritus singulares, aunque relacionados, sólo convergen en el Espíritu absoluto.
Como Seres humanos, debemos recuperar la conciencia de pertenecer al Ser Totalidad, para vivir en armonía y plenitud, convencidos de que somos la misma Realidad Total.
La Realidad no son las cosas o los fenómenos que experimentamos con los sentidos, que constituyen solamente apariencias o signos de una Realidad infinitamente más compleja, completa y eterna.
El Ser humano es Ser totalidad, de naturaleza espiritual, y por lo tanto completo y pleno. Para experimentar la armonía de esta plenitud, es necesario derribar de la conciencia y mediante el pensamiento filosófico, el muro reduccionista que impone la filosofía occidental positivista, evolucionista, pragmática, y desintegrador del moderno mercado capitalista.
Por lo tanto, soy un Ser espiritual en el sentido abierto no reduccionista, que se manifiesta a los sentidos propios y extraños como presencia corporal, que persevera a pesar de las serias interferencias de los fenómenos mundanos y gracias al auxilio del Espíritu, en la vivencia plena del Ser totalidad.
Eldorado, Misiones, Argentina, 5 de enero del 2015.
Juan Antonio Martínez Duarte
1. INTRODUCCIÓN
En este ensayo escrito, quiero expresar mis ideas y conceptos sobre mi cosmovisión, es decir, sobre cómo concibo la Realidad, incluyendo lo que somos los seres humanos en cuanto Ser Totalidad; que surgen de mis pensamientos basados en mi intuición, sentimientos, reflexión y experiencias, que indudablemente influyen en mi visión e interpretación de la realidad.
Por lo tanto, soy consciente que mis pensamientos están influidos por: lo aprehendido, los conocimientos conscientes y subconscientes, el instinto, mis experiencias, sentimientos, necesidades y expectativas.
El Problema es confundir fenómenos de la Realidad con la Realidad misma. En el proceso de pensar, sin ser la Realidad, la naturaleza fenoménica que nos incluye como materia y energía organizada en cuerpos, es una fuente permanente de inspiración y de reflexión, que nos da pistas sobre la Realidad y el Ser totalidad que somos.
Es significativa la dificultad de comunicar, en forma oral o escrita las ideas sobre el tema con libertad, debido a que las palabras están condicionadas por los paradigmas vigentes, que determinan que cada frase sea reducida por el interlocutor a los significados establecidos culturalmente, determinando que el diálogo sea cada vez más difícil. Aqui es donde tiene sentido el concepto de incomensurabilidad, dado que pierden sentidos aquellas palabras dichas para determinadas situaciones y contextos cuando se aplican a otras situaciones, circunstancia y contextos; de allí, la importancia de la interpretación hermenéutica.
A pesar de los obstáculos, es muy importante que los seres humanos pensemos permanentemente sobre la Realidad que nos incluye, dado que somos consecuencia de nuestros pensamientos, o debemos conformarnos simplemente con la enajenación, e imitación de la conducta y pensamientos de otros.
Pienso que después de los presocráticos, por impedimento, se ha perdido mucho la actividad de pensar filosóficamente sobre la Realidad primordial o sustancial, sobre que realmente existe o no existe, o sea sobre lo que somos, y lo que es o no es.
El acto tan simple e intuitivo de pensar se ha complicado en occidente debido a que el paradigma positivista imperante, interesadamente dificulta la libre acción del intelecto del ser humano y, por lo tanto, en nombre de la “objetividad”, el “pragmatismo”, la “uniformidad” y el “desarrollo”, sólo se promueven aquellas acciones intelectuales que aportan a lograr resultados económicos traducibles a valores monetarios, el poder y la dominación; o sea se ha fetichizado el intelecto y por lo tanto al hombre.
La cultura, especialmente la impuesta por el sistema capitalista, es un “molde” bastante rígido que dificulta al espíritu la experiencia de nuevas dimensiones y realidades.
Por lo tanto, no puedo dejar de expresar mi admiración, como por ejemplo a Parménides (530 - 460 a. C.), quien pensó sobre el Ser e inclusive lo caracterizó; a Anaxágoras (500 . 428 a.C) quién, para mi, definió La Realidad al enseñar que el Nous (Espiritu) es la causa de todo lo que existe y su comportamiento, y también que en todo está (cual semilla) el todo. Pienso que luego, la humanidad fue perdiendo la praxis de pensar sobre lo más importante y nos dedicamos a las cuestiones urgentes pragmáticas y técnicas, justamente para no tener que pensar en la Realidad, confundiendo fenómenos sensoriales de la Realidad con la Realidad misma. Entonces, lo más importante es aprender y enseñar a pensar, tal vez a la manera de la Mayéutica de Sócrates.
Las proposiciones y enunciados que surgen en mi ensayo, obviamente, son provisionales, dado que puede ser refutado por otros o yo mismo las puedo modificar o no, a medida que avanzo en mis reflexiones. Y por supuesto, afortunadamente otros tendrán su propia cosmovisión.
Considero falso todos los dualismos, causa de todas las discriminaciones, como el dualismo entre lo abstracto y lo concreto; dado que evidentemente la Realidad supera a los fenómenos o hechos que podemos observar o experimentar con los sentidos, y con los instrumentos creados por el hombre para detectar indirectamente por los signos lo que nuestros sentidos no pueden registrar directamente. Los fenómenos, incluyendo la vida corporal misma, son sólo uno de las infinitas formas de manifestarse la Realidad del Ser totalidad.
En occidente, gran parte de la humanidad ya ha perdido intelectualmente por lo menos 2.500 años de tiempo al reducir la capacidad de pensar la Realidad solamente a los fenómenos que se manifiestan “objetivamente” a nuestros sentidos; y de un modo positivista y mecanicista. O sea, el gran error es confundir fenómenos del Ser total con entes cósicos que se consideran realmente existentes prescindiendo de la existencia del Ser humano, también considerados como cosas.
2. DESARROLLO
Los seres humanos nos manifestamos fenoménicamente como unidades sistémicas abiertas y holísticas, materiales y energéticos, físicos y metafísicos, que constituimos con la realidad total conocida y desconocida, biótico y abiótico, una continua, cambiante e ilimitada totalidad consciente. Es decir, conformamos una totalidad continua, interactiva y dinámica. Ser humano y totalidad es lo mismo; dado que cada ser humano sintetiza y contiene la totalidad.
Digo, materiales y energéticos en el sentido que somos permanentemente energía, y fundamentalmente espíritu en su sentido amplio no reducido, y sólo nos manifestamos a los sentidos como materia organizada en cuerpos.
Aunque con aspectos y apariencias diferentes, cada ser humano contiene toda la historia y los elementos del Ser total y, como la Totalidad, posee la capacidad de reproducirse a sí mismo y a la Totalidad. A pesar de que contenemos toda la información sobre nosotros mismos y sobre la Totalidad, no tenemos idea de lo que somos y sobre la realidad debido a que, salvo los algunos presocráticos como Parménides, hemos pensado conscientemente muy poco metafísicamente; no obstante, así como muchas cosas existen e influyen en nosotros a pesar de que no sabemos de su existencia, la información sigue estando en nuestro subconsciente sin que lo sepamos e influye en nosotros y sobre la totalidad. Para experimentar lo esencial hay que prescindir de los sentidos.
El espíritu que somos existió desde la eternidad, antes de la manifestación del fenómeno materia-energía que percibimos actualmente. Es decir, ya nuestro espíritu existió en el Espíritu total absoluto antes de la aparición del hombre corpóreo como fenómeno de la materia-energía. No obstante, la materia-energía en sus diferentes fenómenos o formas de manifestarse a los sentidos son coexistentes, simultáneos e interdependiente con el espíritu, pero el espíritu es predominante.
Las partes no existen como tales, sino como Totalidad y viceversa. Por lo tanto, es imposible la separación entre los elementos de la totalidad, como tampoco se pueden destruir los elementos que la constituye; por lo tanto, como la Totalidad somos eternos: y nacimiento, crecimiento y muerte, son solo pasos o fases, fenómenos, metamorfosis o circunstancias de la existencia del Ser en la totalidad.
Los cuerpos humanos somos sólo formas en que la energía se organiza guiado por el espíritu. Así, cuando desaparece la situación que nos individualiza, pasamos a experimentar plenamente el Ser Totalidad.
Fundamentalmente, como la Totalidad somos energía y espíritu, dado que la materia es sólo una forma de energía; y espíritu que organiza a la energía. La organización básica de la energía son los elementos materiales más simples, que se manifiestan simultáneamente como energía y materia; dos categorías que están solamente como fenómenos para el ser humano. Es el espíritu del Ser Totalidad el que, por ejemplo, establece la naturaleza y el comportamiento del átomo de hidrógeno, de sus partículas subatómicas y del Cosmos.
Organizaciones más complejas de la energía son las denominadas materias orgánicas, cuya forma más básica está constituida por carbono, hidrógeno y oxígeno, combinada mediante procesos como la fotosíntesis por acción del fotón de la energía solar; y por el espíritu que organiza para que el proceso y la combinación fisicoquímica sea siempre de esa manera y no de cualquier otra.
El enfoque materialista y mecanicista que rige el pensamiento positivista sobre la realidad hasta la actualidad, ha reducido la visión aislando a los seres humanos de sí mismo, de sus semejantes y del Ser total.
Es urgente la necesidad de pensar con un enfoque sistémico y holístico para recuperar al Ser humano como Ser totalidad; pues al sistema ideológico socioeconómico neoliberal de mercado vigente globalmente, le conviene los individuos egoístas incomunicados y aislados, compitiendo a toda costa entre sí; dado que la cooperación y la solidaridad derrumba el sistema de mercado, que es solo uno e inadecuado de los infinitos sistemas en que puede organizarse la sociedad humana.
Somos un sistema complejo, dotado de consciencia como la Totalidad; consciencia que también rigen las características y comportamiento de los elementos más simples como las partículas u ondas subatómicas y a las más complejas, como nosotros y el Cosmos; integramos un continuo en la Totalidad y por lo tanto, todo lo que nos pasa o hacemos, incluyendo el pensamiento, se transmite instantáneamente al Todo que es y qué somos.
O sea: es cierto que lo que va, de una u otra forma, vuelve! Y viceversa. Es un fluir permanente, simultáneo e instantáneo, y es aparente la demora en las manifestaciones a la consciencia, tanto de acción como de la reacción. Es decir, de manera consciente o inconsciente estamos en continua interacción instantánea con nuestros semejantes y con el Cosmos; de forma tal que cualquier hecho o pensamiento que genéro influye sobre mí y simultánea e instantáneamente sobre la Totalidad. Y viceversa, cualquier hecho producido en cualquier elemento de la totalidad influye en la Totalidad que contengo y me contiene.
La intensidad de la influencia de nuestras acciones depende de la receptividad de la conciencia, de la calidad de la conexión y de la fuerza del estímulo. Pero, de una u otra forma, tarde o temprano consciente o inconscientemente (aunque el tiempo y el espacio son relativos: en el infinito, tiempo-espacio tiende a 0) la influencia llega a la totalidad. Las vibraciones energéticas, que depende de los estímulos mentales, influyen en el comportamiento y en nuestra situación psíquica y física, y en el entorno.
Somos seres absolutamente completos, pues somos la misma Totalidad plena. Con la mente podemos orientar, de acuerdo a las posibilidades naturales y de la praxis, las vibraciones energéticas internas y externas necesarias, para lograr determinados estados de situaciones en las relaciones internas como externas; para lograr la armonía sólo es necesario abandonarnos confiadamente, diluirnos mentalmente en el Ser total que somos, permitiendo que el Ser total nos inunde o inundando con nuestro Ser a la Totalidad; pues sólo en la Totalidad somos plenos.
Como Seres totales, provistos de todo lo necesario para existir en sintonía con el Todo, es decir para ser plenos, debemos orientar nuestra voluntad para conocer y conocernos, y vibrar en armonía con el Todo; es decir: Que la Totalidad vibre en nosotros y nosotros en la Totalidad.
Nuestras apariencias corporales cambiantes, tal como aparecemos o aparentamos, y nos manifestamos como fenómenos del Ser total a los sentidos propios y ajenos, es sólo un síntoma o indicador de la existencia de nuestro Ser en la totalidad y del Ser Totalidad en nosotros que tienen esencia metafísica y espiritual en un sentido amplio no reduccionista, que se expresa fenoménicamente como energía-materia organizada.
Interpretación
Conformamos una totalidad continua e interactiva
Dado que igual a otros sistemas del Cosmos: células, galaxias, una gota de agua, átomo, una partícula subatómica, una nube, etc., conformamos una unidad con un aparente límite definido, que más que límite es nexo a través del cual interactuamos física y espiritualmente con otros sistemas abiertos; y dentro del cual podemos encontrar átomos que conforman subsistemas: moléculas, sustancias químicas, células, tejidos, órganos, que organizado por el espíritu funcionan en conjunto constituyendo el sistema cuerpo del ser humano.
Energía y materia son dos formas de manifestarse y comportarse de la misma entidad que integra el Ser. Además de materia y energía, el ser humano es también y fundamentalmente un ente espiritual que se interpreta sólo desde lo metafísico, es decir desde un razonamiento que trasciende el positivismo reduccionista.
La Totalidad infinita que somos es consciente; dado que si el Ser humano es consciente, esta capacidad como todas las que el Ser posee, proviene de la Totalidad que somos. Así también, la conciencia de la Totalidad proviene de las conciencias individuales de todo el Cosmos de esencia material y espiritual en el sentido amplio no reduccionista.
Ser totalidad implica la inexistencia de todos los conceptos dualistas excluyentes, como: hombre/naturaleza, vida/muerte, materia/espíritu, yo/otro, lleno/vacío, noche/día, arriba/abajo, estático/dinámico, alto/bajo, rico/pobre, Ser/No Ser, malo/bueno, abstracto/concreto, universal/particular, éxito/fracaso, felicidad/tristeza, etc.
El hombre constituye una entidad que forma, y es formada, unidad continua con los infinitos entes de la totalidad, del que constituye a su vez el inicio, parte y fin.
Por lo tanto, no tiene sentido, por ejemplo, el dualismo hombre/ambiente, pues ambas categorías son enfoques, aspectos o rasgos de la misma totalidad.
La inteligencia sensorial, aunque aún muy limitada, solo nos permite a través de los fenómenos: ver, tocar, oír, oler, gustar y sentir la presencia de parte o aspectos de esa totalidad, incluyendonos a nosotros mismos. Nuestras limitaciones sólo nos permite tener conciencia de una pequeñísima parte de lo que existe y ocurre en las 4 dimensiones que podemos experimentar: 3 dimensiones espaciales y una temporal, proyección de las infinitas dimensiones necesarias y existentes.
La capacidad total de la mente está en la Totalidad que nos incluye y nuestras limitaciones es producto cultural de la permanente reducción positivista que nosotros mismos como elementos culturales hemos hecho de nuestras capacidades. No obstante, los procesos en la totalidad son siempre reversibles; es decir, aunque aletargada, la capacidad total sigue existiendo en nosotros.
A pesar de todos los avances del conocimiento científico, no entendemos casi nada de la Realidad, incluyendo el conocimiento de nosotros mismos. Con nuestra mentalidad actual limitamos la capacidad de acceder con los sentidos e intuición, a otras dimensiones necesarias del Cosmos, además del espacio y el tiempo; y estamos inmersos en realidades que no podemos percibir, debido a nuestras limitaciones y a los métodos de la ciencias físicas.
Influencias prácticas
Entre el dicho y el hecho
Una vez pensado, reflexionado, y concluido sobre la pertenencia al Ser Total y en consecuencia convencido de las formas adecuadas de sentir, pensar y actuar, es decir de las conductas en una nueva cultura, es aún difícil llevarlas a la práctica debido a que nuestro espíritu y cuerpo deben readaptarse, y eso lleva tiempo y paciencia, pero vale la pena intentarlo.
Experiencia en situaciones límites
En las circunstancias límites, al disminuir las interferencias sensoriales, es cuando aparece en la mente con mayor lucidez los pensamientos, ideas y conceptos; y surge claramente que somos parte consciente de una realidad, que se presenta según la experiencia y situación particular y puntual.
Desde la perspectiva Ser Totalidad analizaré algunos conceptos principales para el ser humano:
Modos de relación con el ambiente
La consciencia que conformamos unidad con el ambiente, y como tal integramos la Totalidad, resulta en una conducta que busca la armonía con nuestro entorno, con nosotros mismos y los demás.
Nuestra conducta con el entorno influye instantáneamente sobre nosotros mismos, así si agredimos al ambiente, agredimos a los demás y a nosotros mismos; tendremos stress, dificultades psíquicas y fisiológicas para respirar, digerir, para relacionarnos y en general para la vida plena.
Sujeto y Objeto
Sujeto y objeto, son los mismos y son conceptos más abstractos que concretos. Todos Objetos y Sujetos tienen conciencia la Totalidad; y toda acción tanto física como mental actúa, de diversas formas, instantáneamente sobre el Todo que nos incluye. Cuando deseamos algo y confiamos, el deseo se satisface instantáneamente, la demora o no en percibir sólo depende de la consciencia.
El hombre y la mujer
La existencia del hombre y la mujer en la totalidad es un indicador significativo de la complementariedad entre los fenómenos y entes en la totalidad.
Los problemas personales
Los problemas que experimentamos son solo situaciones o circunstancia en la totalidad que somos, y como tal hay que concebirlo, aceptarlo y manejarlo; pues en la Totalidad siempre estamos en plenitud.
Es importante cuidar y cuidarse, pero el miedo que se manifiesta: en la tensión de la seriedad y la tristeza, en la acumulación y ostentación de la riqueza, en la agresión, en la envidia, prácticamente anulan las posibilidades de vivir en sintonía y armonía con uno mismo y con la totalidad; por lo que, se quiera o no, la totalidad va a actuar para restablecer el equilibrio en una situación diferente, con vos o sin vos.
El nacimiento, crecimiento, la muerte
Constituyen sólo aspectos o fenómenos de la totalidad, metamofósis. Los momentos para el nacimiento es dramático para la Madre, el Padre, toda la familia; y especialmente para el Bebé, quién pasa de un ambiente ideal de bienestar físico y espiritual a otra situación totalmente diferente, a la cual rápidamente se adapta y a medida que crece comprende que el nacimiento es un paso en la vida del ser humano.
Las preocupaciones
No tienen sentido, sólo se puede hacer lo mejor posible en todo momento de acuerdo a la consciencia.
Dios
Ser totalidad es Dios en mí, Yo en Dios, Todo en mí, Yo en Todo, Todo en Dios, Dios en Todo. El Ser totalidad es Dios en el concepto y lenguaje religioso, y la verdadera religión no debe reducir a Dios a un Sujeto determinado; la búsqueda de Dios es la del Ser totalidad.
Tiempo y espacio
Tiempo-espacio, en la totalidad no tiene sentido, solo son conceptos abstractos que sirven a la conciencia para interpretar la realidad.
Centro del universo
En el infinito todas las partes es el centro. O sea que por ejemplo, el geocentrismo o el homocentrismo vuelve a tener significado lógico.
La Nada
En la perspectiva del Ser Totalidad, la Nada también constituye la Totalidad; el Ser y la Nada son solo aspectos de la misma Realidad total. El positivismo capitalista promueve el gran temor a la Nada y lo “llena” de fetiches, con la consecuencia que genera más Nada para llenarlo con más fetiches. Este es el drama de la humanidad causa de todos los conflictos.
Comportamiento Ético y Conducta
Ser totalidad implica una actitud tranquila y serena en todas las circunstancias confiando de que el Ser Total se ocupa de todo, sin apuros, y lo que importa más es actuar siempre bien de acuerdo a la consciencia y no tanto la rapidez, pues como el Ser totalidad es eterno, se puede continuar siempre las acciones en otras dimensiones. Lentitud y rapidez se igualan en la infinitud del Ser Total.
Con esta perspectiva no tiene sentido la frase “aprovecha que hay una sola vida”, que implica competencias desleales con el prójimo, la acumulación de cosas, el stress, y el sinsentido de la desesperación de querer hacer todo en esta vida al considerar que la muerte es el final, cuando es solo una metamorfosis.
Vivir en armonía con el Ser total, implica paciencia, con la certeza de que la Totalidad que conformamos se encarga de que siempre, “tarde o temprano”, las cosas sean como deben ser, lo entendamos o no. La única gran tarea que nos corresponde es el “conocerse a sí mismo” y por lo tanto a la Totalidad, y así responder adecuadamente a la singular naturaleza que cada uno debemos aceptar y valorar, a los estímulos espirituales para las acciones verdaderamente necesarias para lograr la armonía del Ser.
Cabe alertar que hay que comprender que esta actitud de paciencia desespera a los demás, especialmente a los más alejados del conocimiento del Ser total. Asimismo, el progreso espiritual genera una fuerza igual y contraria hacia las cosas que es necesario superar.
Las contradicciones
El concepto que denominamos contradicciones conforman unidades propias del Ser totalidad; pues es y no es al mismo tiempo.
El destino
Lo que llamamos destino, es un concepto construido como característica de la Totalidad y por lo tanto nuestros; el Ser Humano es Ser Totalidad, conformamos y somos la Totalidad. Nuestra capacidad de pensar, es inherente a nuestro Ser Totalidad. Por lo tanto, una característica de algo, como el destino, conforma unidad con el Ser y con el pensamiento; por lo tanto, destino y pensamiento fluyen juntos en el devenir del todo y por lo tanto del Ser humano.
Para la filosofía del Ser Totalidad, lo que llamamos “yo y el resto del universo” conforma unidad, son enfoques de la misma totalidad. La muerte, como el nacimiento, no es el fin, solo constituyen fenómenos o aspectos de la misma totalidad.
La soledad
Para el Ser Totalidad es imposible la soledad, salvo como sensación proveniente de la inconsciencia de Ser Totalidad.
La libertad
Tenemos la vocación y la capacidad mental de ser infinitamente libres; y a su vez somos psíquicamente dependientes. Por lo tanto, buscamos en forma inconsciente y permanentemente un cambiante equilibrio.
El poder
El poder sin autoridad, por el poder mismo y para la acumulación de riquezas a costa de la agresión a los demás y a la naturaleza, claramente es un error sin sentido que perjudica tanto a los poderosos mismos como a los demás y al entorno.
No estaríamos acá
Esa falacia de que: "Sin la conquista del continente no estaríamos acá", es falsa, pues de alguna u otra forma estuvimos siempre. De manera que nada justifica ninguna conquista y menos como se realizaron.
No puedes cambiar el mundo
Si, podemos cambiar el mundo, dado que si cambia uno mismo cambia la realidad. La realidad es construida por uno mismo. “Todo está en la cabeza” (Frase de mi esposa Gladys).
La Cultura
Antes y durante, y después de la concepción de una criatura humana, el Ser total del que forma parte sustancial se imprime en ella; y esa impresión del conocimiento de la realidad continua durante la gestación, el nacimiento y después del nacimiento. Es decir, la Cultura ya empieza antes, durante y después de la concepción.
La salud
Las dolencias del cuerpo son consecuencias del stress que generan campos energéticos que provocan las enfermedades y dolencias. Lo que debemos hacer es entregar mentalmente toda esas energías no deseadas y deseadas a la totalidad que somos, y así se establecerá un equilibrio armónico en nuestro ser, desapareciendo todas las tensiones y dolencias.
La evolución
La teoría de la evolución es falsa, dado que el Ser total se manifiesta en procesos como al que se refiere ésta teoría como al revés y en otras infinitas maneras posibles. Para validar esto es necesario enfoques holísticos incorporando más dimensiones de las que conforma el marco del análisis actual.
Los actos
Cada uno debe realizar lo que cada uno quiere y puede, de acuerdo a las ideas y reflexiones propias que viene del espíritu total. Así, hacer lo mejor en lo personal, social, familiar, intelectual, laboral, deportiva, artística, sentimental, etc.; sin importar la aprobación o desaprobación de los demás. Uno debe ser y hacer, de acuerdo a uno mismo, no por otra cosa sino porque así debe ser para la armonía de uno mismo y de la totalidad.
Relajación
Cada vez que sea posible, uno debe entregarse, abandonarse al Ser total, aflojar todas las tensiones espirituales y corporales. Permitir que nuestro espíritu se difunda en el espíritu total que así lo necesita, y regresar cargado de la infinita energía del Ser Totalidad del cual el espíritu singular Es. Y lo mejor es vivir en la Totalidad y con la Totalidad.
Somos lo que somos
Tenemos que comprender que somos lo que somos, estamos donde estamos, pues es imposible ser otra cosa y estar diferente. Sin dudas la totalidad influye para que sea así y que no todo dependa de mi ni de los otros. Sin dudas las cosas son como deben ser, lo cual no significa que uno no pueda aportar en lo posible.
Riqueza
Es una irrealidad que una persona posee algo por tener cosas, poder o status. Nos manifestamos como Ser humano totalmente sin nada y dejamos de manifestarnos como tal sin nada de nada. Lo único realmente existente es el Espíritu que se manifiesta a la conciencia mediante el pensamiento y la naturaleza.
CONCLUSIONES
Para una vivencia plena, es necesario emprender el proceso singular de pensar lo espiritual trascendiendo la reducción cosica. Es una empresa interior solitaria dado que la diversidad de los espíritus singulares, aunque relacionados, sólo convergen en el Espíritu absoluto.
Como Seres humanos, debemos recuperar la conciencia de pertenecer al Ser Totalidad, para vivir en armonía y plenitud, convencidos de que somos la misma Realidad Total.
La Realidad no son las cosas o los fenómenos que experimentamos con los sentidos, que constituyen solamente apariencias o signos de una Realidad infinitamente más compleja, completa y eterna.
El Ser humano es Ser totalidad, de naturaleza espiritual, y por lo tanto completo y pleno. Para experimentar la armonía de esta plenitud, es necesario derribar de la conciencia y mediante el pensamiento filosófico, el muro reduccionista que impone la filosofía occidental positivista, evolucionista, pragmática, y desintegrador del moderno mercado capitalista.
Por lo tanto, soy un Ser espiritual en el sentido abierto no reduccionista, que se manifiesta a los sentidos propios y extraños como presencia corporal, que persevera a pesar de las serias interferencias de los fenómenos mundanos y gracias al auxilio del Espíritu, en la vivencia plena del Ser totalidad.
Eldorado, Misiones, Argentina, 5 de enero del 2015.