Viajar a Sri Lanka, cultura, naturaleza y playas
Visitamos Galle, una ciudad en el sudoeste de Sri Lanka. La leyenda cuenta que la actual ciudad de Galle fue el puerto de la antigua ciudad de Tharsis, hacia la cual enviaba a buscar marfil el rey Salomón y los pavos reales a los que hace referencia la Biblia.
Su época de esplendor fue en el siglo XVIII, antes de la llegada de los británicos, quienes potenciaron el desarrollo de Colombo. Declarada Patrimonio de la Humanidad por Unesco en 1988, es uno de los puertos más importantes de la isla.
En su lado colonial hay tranquilidad, las murallas son altas y las calles angostas, un tesoro del período holandés. Los vendedores ambulantes, amigos jugando al cricket, señoras colgando la ropa al sol, son algunas de las escenas que se pueden apreciar allí.
También encontraremos galerías de arte y tiendas de objetos de diseño. También se organizan festivales internacionales, como el de literatura, arte y cine.
Hacia el lado más moderno hay más movimiento, vendedores en la vereda, colectivos, templos hindúes y budistas, iglesias cristianas y pequeños centros comerciales.
Las playas son bellas y tranquilas, ideales para un buen descanso, por las características de las aguas claras son propicias para practicar actividades como buceo.
Es Sri Lanka el único uno de los pocos lugares en el mundo donde se puede pescar de pié, o sobre palos que se encuentran clavados en la arena.
El imperio británico dejó grandes huellas en sus colonias, Sri Lanka no es la excepción, por ejemplo con características como los cultivos de té (actualmente el té Ceilán es uno de los más vendidos en el mundo), la red de ferrocarriles y el cricket.
Haciendo un poco de historia, Thomas Lipton, fue quien popularizó al té de Ceilán por todo el mundo. Lipton fué un exitoso empresario inglés que decidió invertir en un nuevo negocio y vio en el té de Ceilán una oportunidad. El primero en comercializar el té envasado para asegurar una mayor calidad, siendo en la actualidad una de las marcas más conocidas en el mundo.
En Sri Lanka, no sólo se disfruta del buen té como infusión, sino también de un hermoso paisaje, el verde de las plantaciones de té que se extiende sobre el terreno montañoso, entre árboles de flores rojas y cascadas que completan un encantador paisaje que enamora a quienes deciden año a año viajar a Sri Lanka en busca de aventura , cultura y naturaleza, desde distintas partes del mundo para descubrir esta asombroso rincón del mundo.
Visitamos Galle, una ciudad en el sudoeste de Sri Lanka. La leyenda cuenta que la actual ciudad de Galle fue el puerto de la antigua ciudad de Tharsis, hacia la cual enviaba a buscar marfil el rey Salomón y los pavos reales a los que hace referencia la Biblia.
Su época de esplendor fue en el siglo XVIII, antes de la llegada de los británicos, quienes potenciaron el desarrollo de Colombo. Declarada Patrimonio de la Humanidad por Unesco en 1988, es uno de los puertos más importantes de la isla.
En su lado colonial hay tranquilidad, las murallas son altas y las calles angostas, un tesoro del período holandés. Los vendedores ambulantes, amigos jugando al cricket, señoras colgando la ropa al sol, son algunas de las escenas que se pueden apreciar allí.
También encontraremos galerías de arte y tiendas de objetos de diseño. También se organizan festivales internacionales, como el de literatura, arte y cine.
Hacia el lado más moderno hay más movimiento, vendedores en la vereda, colectivos, templos hindúes y budistas, iglesias cristianas y pequeños centros comerciales.
Las playas son bellas y tranquilas, ideales para un buen descanso, por las características de las aguas claras son propicias para practicar actividades como buceo.
Es Sri Lanka el único uno de los pocos lugares en el mundo donde se puede pescar de pié, o sobre palos que se encuentran clavados en la arena.
El imperio británico dejó grandes huellas en sus colonias, Sri Lanka no es la excepción, por ejemplo con características como los cultivos de té (actualmente el té Ceilán es uno de los más vendidos en el mundo), la red de ferrocarriles y el cricket.
Haciendo un poco de historia, Thomas Lipton, fue quien popularizó al té de Ceilán por todo el mundo. Lipton fué un exitoso empresario inglés que decidió invertir en un nuevo negocio y vio en el té de Ceilán una oportunidad. El primero en comercializar el té envasado para asegurar una mayor calidad, siendo en la actualidad una de las marcas más conocidas en el mundo.
En Sri Lanka, no sólo se disfruta del buen té como infusión, sino también de un hermoso paisaje, el verde de las plantaciones de té que se extiende sobre el terreno montañoso, entre árboles de flores rojas y cascadas que completan un encantador paisaje que enamora a quienes deciden año a año viajar a Sri Lanka en busca de aventura , cultura y naturaleza, desde distintas partes del mundo para descubrir esta asombroso rincón del mundo.