
LAS SIETE LEYES UNIVERSALES
«Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de
comprender.»
comprender.»
El Kybalion.
«Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente, posee la
clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par.»
clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par.»
El Kybalion.
El Kybalion es una recopilación de máximas y sentencias comunicadas antiguamente de los maestros de la filosofía hermética (de Hermes Trismegisto) a los iniciados. Mediante dichas frases, el estudiante meditaba sobre ellas hasta llegar a conclusiones que ponían en común y que, después de ser atendidos por el maestro, resolvían para avanzar en el conocimiento o debían permanecer en ese nivel hasta poder progresar individualmente en
su formación.
Hoy es un tiempo en que el conocimiento está por doquier, no es exactamente como en la famosa serie norteamericana Expediente X, que tenia como lema la frase“La verdad está ahí fuera”. Ciertamente la verdad está ahí fuera, pero si me lo permitís decirlo así, la verdadera verdad está dentro. Quien realmente se conoce así mismo es “invencible”, como decían los maestros del Tao.
Hoy no es tiempo de maestros que lo saben todo y te lo enseñan según su doctrina. Hoy es tiempo del verdadero maestro, el maestro interno, nuestro propio GPS personal que nos lleva allá donde debemos estar. Para no “desorientarnos” necesitamos tener un buen“programa” y estar bien conectados a niveles internos, ser coherentes y consecuentes con nosotros mismos y no desear a nadie aquello que no deseamos para nosotros. Este es
el primer principio, es el que nos va a unir nuestra Psique, con nuestra Physis y con nuestra Éter, es decir nuestra individualidad humana con sus partes: mental, emocional, física y espiritual.
A partir de ahí el trabajo es nuestro. Duro trabajo. El conocimiento que necesitamos para nuestra evolución personal llega cuando estamos preparados, a todos los niveles, para recibirlo.
Con este artículo no pretendo enseñar nada a nadie, no me considero ningún maestro.
Mi intención no sólo dar a conocer los siete principios herméticos, sino que lleguemos a un punto claro y de entendimiento para que saquemos el máximo jugo al concepto de cada ley y podamos aplicarlo en nuestra vida cotidiana. Sólo hago este “ejercicio”en voz alta como una autoevaluación en la comprensión de las leyes del universo.
Los siete principios sobre los que se basa toda la Filosofía Hermética son los siguientes:
1. EL PRINCIPIO DE MENTALISMO.
2. EL PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA.
3. EL PRINCIPIO DE VIBRACIÓN.
4. EL PRINCIPIO DE POLARIDAD.
5. EL PRINCIPIO DE RITMO.
6. EL PRINCIPIO DE CAUSA Y EFECTO.
7. EL PRINCIPIO DE GENERACIÓN.
1. El principio de mentalismo
«El TODO es Mente; el universo es mental.»
El Kybalion.
“Este principio encierra la verdad de que «todo es mente». Explica que el TODO, que es la realidad sustancial que se oculta detrás de todas las manifestaciones y apariencias que conocemos bajo los nombres de «universo material», «fenómenos de la vida», «materia», «energía», etc., y en una palabra, todo cuanto es sensible a nuestros sentidos materiales, es espíritu, quien en sí mismo es incognoscible e indefinible, pero que puede ser considerado como una mente infinita, universal y viviente. Explica también que todo el mundo fenomenal o universo es una creación mental del TODO en cuya mente vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.”
COMENTARIO:
Las cosas, los sucesos, las situaciones cotidianas, no son nada diferentes a lo que son.
Son simplemente lo que son, situaciones concretas y de por si neutras que suceden en un espacio-tiempo preciso. No son ni verdad ni mentira, simplemente son. La identidad se la otorgamos los seres humanos o mejor dicho, los seres vivos. Seguramente hemos oído alguna vez esa famosa frase de: “Nada es verdad ni nada es mentira, sino que todo es según el color del cristal con que se mira”. Y así parece ser, porque lo que realmente importa es lo que sentimos, pensamos e incluso creamos en esas situaciones concretas de nuestras vidas. TODO depende del proceso mental que seguimos ante la interacción con dichas situaciones.
Un hecho tan simple como el preguntar la hora puede ser interpretado desde múltiples puntos de vista. La reacción del “preguntado” puede resultarnos neutra, agradable, desagradable, agresiva, aburrida, etc. pero a su vez nuestra reacción ante esas múltiples posibilidades, también resultan variopintas e inacabablemente variables.
Lo que importa es lo que creamos.
Y para no llevar a confusión, me refiero a ambas posibilidades que nos brinda la palabra: crear y creer. Porque crear es creer y creer es crear. Nos pasamos la vida creyendo y creando situaciones, emociones, pensamientos, etc.
2. El principio de correspondencia
«Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba.»
El Kybalion.
“Este principio encierra la verdad de que hay siempre una cierta correspondencia entre las leyes y los fenómenos de los varios estados del ser y de la vida, y el antiquísimo axioma hermético se refiere precisamente a esto, y afirma: «Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba», y la comprensión de este principio da una
clave para resolver muchos de los más obscuros problemas y paradojas de los misteriosos secretos de la Naturaleza. Hay muchos planos que no conocemos, pero cuando aplicamos esa ley de correspondencia a ellos, mucho de lo que de otra manera nos sería incomprensible se hace claro a nuestra conciencia. Este principio es de aplicación universal en los diversos planos, mental, material o espiritual del Cosmos: es una ley universal.”
COMENTARIO:
Para mi entender, con una sola imagen se resume la correspondencia universal.
Al igual que existe el sistema solar con su estrella y su planetas girando entorno a sol, existen otros sistemas de semejante configuración a nivel atómico y subatómico, con su núcleo y partículas varias girando entorno a él. Y al igual que si entramos en detalles en cada planeta vamos descubriendo “nuevas capas” de conocimiento, a nivel intraatómico también se van conociendo nuevas subpartículas de propiedades únicas.
Entre ambos”mundos” extremos también podríamos establecer una jerarquía y un orden para entender las ciudades, las sociedades humanas y cómo no, las propias relaciones familiares, con sus núcleos, satélites, anillos, asteroides, etc.
Si precisamos un poco más en la correspondencia, no podemos evitar decir que ya sea el gas más ligero que se encuentra en Venus a la piedra más dura de la Tierra, por poner ejemplos al azar, están constituidos en base a estructuras atómicas concretas. Desde el conjunto planeta-atmósfera más grande a la gota de agua más cristalina están constituidos por átomos, o mejor por subpartículas atómicas en orden cohesivo.
3. El principio de vibración
«Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.»
El Kybalion.
“Este principio encierra la verdad de que todo está en movimiento, de que nada permanece inmóvil, cosas ambas que confirma por su parte la ciencia moderna, y cada nuevo descubrimiento lo verifica y comprueba. Y, a pesar de
todo, este principio hermético fue enunciado cientos de años ha por los Maestros del antiguo Egipto. Este principio explica las diferencias entre las diversas manifestaciones de la materia, de la fuerza, de la mente y aun del mismo espíritu, las que no son sino el resultado de los varios estados vibratorios.”
COMENTARIO:
Desde el TODO, que es puro espíritu, hasta la más grosera forma de materia, todo está en vibración: cuanto más alta es esta, tanto más elevada es su posición en la escala. De forma coloquial, desde los finales de la época hippy, todo el mundo reconoce la frase de:“me da mala vibración” o “que buena vibración!!”. Hay formas de materia densísima, cuya vibración es tan débil que parece también estar en reposo. Entre ambos polos hay millones de millones de grados de intensidad vibratoria. Desde el corpúsculo y el electrón, desde el átomo y la molécula hasta el astro y los Universos, todo está en vibración. Y esto es igualmente cierto en lo que respecta a los estados o planos de la energía o fuerza (la que no es más que un determinado estado vibratorio), y a los planos
mentales y espirituales.
En la física moderna se considera que La Luz es una vibración, hasta hace poco se tenía por un paquete o quantum energético, una simple partícula física en forma de paquete energético.
4. El principio de polaridad
«Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los
antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en
grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas
pueden reconciliarse.»
antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en
grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas
pueden reconciliarse.»
El Kybalion.
“Este principio encierra la verdad de que todo es dual; todo tiene dos polos; todo su par de opuestos, afirmaciones que son de otros tantos axiomas herméticos. Explica y dilucida las antiguas paradojas que han dejado perplejos a tantísimos investigadores, y que literalmente decían: «La tesis y la antítesis son idénticas en naturaleza, difiriendo sólo en grado»; «los opuestos son idénticos en realidad, diferenciándose en su gradación»; «los pares de opuestos pueden conciliarse, los extremos se tocan»; «todo es y no es al mismo tiempo», «toda verdad no es sino media verdad»; «toda verdad es medio falsa», etc.”
COMENTARIO:
Este concepto lo entienden muy bien los Taoístas. El Tao es todo, pero se manifiesta con una polaridad, incluso con un género. El día y la noche (ciclo vital de la Tierra), arriba y abajo (orientación espacial), grande y pequeño
(tamaño), amor y odio (atracción emocional).
El calor y el frío, aunque opuestos, son realmente la misma cosa, consistiendo la diferencia, simplemente, en diversos grados de aquella. Mirad un termómetro y tratad de averiguar donde empieza el calor y donde termina el
frío. No hay nada que sea calor absoluto en realidad, indicando simplemente ambos términos, frío y calor, diversos grados de la misma cosa, y que ésta se manifiesta en esos opuestos no es más que los polos de eso que se llama Calor, o sea la manifestación del principio de polaridad que nos ocupa. El mismo principio se manifiesta en la «luz» y la «oscuridad», las que, en resumen, no son sino la misma cosa, siendo ocasionada la diferencia por la diversidad de grado entre los dos polos del fenómeno.
5. El principio de ritmo
«Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y
desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha,
es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.»
desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha,
es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.»
El Kybalion.
“Este principio encierra la verdad de que todo se manifiesta en un determinado movimiento de ida y vuelta; un flujo y reflujo, una oscilación de péndulo entre los dos polos que existen de acuerdo con el principio de polaridad, descrito un momento ha”.
COMENTARIO:
También se puede resumir con una imagen muy clara, el péndulo.
En toda la existencia se producen altos y bajos, idas y venidas, triunfos y derrotas, y es ley natural de compensación.
Hay siempre una acción y una reacción, un avance y un retroceso, una ascensión y un descenso. Y esta ley rige para todo; soles, mundos, animales, mente, energía, materia.
Esta ley lo mismo se manifiesta en la creación como en la destrucción de los mundos, en el progreso como en la decadencia de las naciones, en la vida, en las cosas todas, y, finalmente, en los estados mentales del ser humano.
6. El principio de causa y efecto
«Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley;
la suerte no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de
casualidad, pero nada escapa a la Ley.»
la suerte no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de
casualidad, pero nada escapa a la Ley.»
El Kybalion.
“Este principio encierra la verdad de que todo efecto tiene su causa, y toda causa su efecto. Afirma que nada ocurre casualmente y que todo ocurre conforme a la Ley.
La suerte es una palabra vana, y si bien existen muchos planos de causas y efectos, dominando los superiores a los inferiores, aun así ninguno escapa totalmente a la Ley.”
COMENTARIO:
Podría entenderse como la ley del Karma hindú o budista, pero con connotaciones diferentes. Ya que de lo que se trata es de saber interpretar la leyes universales. Decían los judíos en la ley del Talion, “si a hierro matas a hierro morirás” y así parece ser la mayoría de las veces, pero como todo está en movimiento, el concepto universal de la
causa y el efecto está permanentemente en cambio. Si generamos o creamos causas determinadas, sufrimos o disfrutamos consecuencias determinadas, pero nunca absolutas, como en la ley del Karma se afirma.
Esta ley también se le podría denominar "Ley de Causalidad", que no de casualidad. La casualidad implica un sinfín de posibilidades aleatorias fruto de "la suerte", sin embargo la causalidad es fruto de un o varios hechos concretos que guardan una coherencia con el fenómeno causa-efecto.
7. El principio de generación
«La generación existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; la
generación se manifiesta en todos los planos.»
generación se manifiesta en todos los planos.»
El Kybalion.
“Este principio encierra la verdad de que la generación se manifiesta en todo, estando siempre en acción los principios masculino y femenino. Esto es verdad, no solamente en el plano físico, sino también en el mental y en el espiritual. En el mundo físico este principio se manifiesta como «sexo», y en los planos superiores toma formas más elevadas, pero el principio subsiste siempre el mismo. Ninguna creación física, mental o espiritual, es posible sin este principio.”
COMENTARIO:
Todos tenemos nuestra parte masculina y femenina a nivel psicológico, emocional, físico y espiritual.
Para empezar, la “carga hormonal” humana, estrógenos y testosterona básicamente, son las responsables de innumerables procesos físicos, fisiológicos y psico-emocionales.
Cuando somos feto y estamos en el vientre materno la naturaleza decide si se nace hembra o varón. Pero toda nuestra vida estará salpicada por ciclos hormonales masculinos y femeninos. Fisiológicamente, tanto en los hombres como en las mujeres producen altibajos de testosterona y de estrógenos independientemente de su género. La mujer dispone de ambas hormonas, aunque tiene mayor concentración hormonal estrogénica que de testosterona, pero ambas conviven el cuerpo de la mujer. En el hombre pasa exactamente igual, pero al revés, tiene mayor concentración de testosterona que de estrógenos.
De todo el mundo científico es sabido que cada una de estas hormonas confiere una serie de caracteres sexuales primarios y secundarios físicos y una serie de reacciones psicológicas y emocionales. Algunos de los rasgos masculinos que confiere la alta concentración de testosterona son: la hiperactividad y la agresividad, y algunos de los rasgos propios de la alta concentración de estrógenos son: la hipersensibilidad emocional y la falta de agresividad, entre muchos otros efectos.
La diferencia de género no sólo ocurre en el ser humano, también se da en el reino de vegetal, pero así como en el reino animal, la naturaleza crea seres híbridos en género, que contienen ambas manifestaciones masculinas y femeninas por igual(hermafroditismo). No pretendo ahondar en temas de biología, primero porque no soy
experto, pero como ilustración me sirven.
En la vida cotidiana del ser humano se dan patrones masculinos y femeninos, es más existen patrones sociales con género. Quien no los cumple, según la cultura donde se vive, puede llegar a rechazarse al miembro “no genéricamente” correcto. Asimismo las sociedades humanas reconocen tareas “propias” como hombre y como mujer.
El género nos envuelve. La ley universal de género ocupa nuestra vida desde que nacemos hasta que morimos, insisto en todos los aspectos, desde los propios como seres individuales hasta los comunes como seres sociales.
CONCLUSIÓN:
El objetivo de este largo artículo era hacer un autoevalución del entendimiento de las leyes universales, así como hacer una aplicación de las mismas a la vida cotidiana.
Hasta aquí hemos expuesto la explicación y a partir de estas líneas, ya para acabar, vamos a dar la clave de la aplicación. Recuerdo a las/os lectoras/es, que no deja de ser una exposición personal de la interpretación, también personal, de esta leyes fundamentales en el universo global más allá del humano y particular de cada individuo.
(Las ideas de mis posts)
La Transmutación Mental
Transmutación es el término generalmente empleado para designar el antiguo arte de transmutar los metales, especialmente los de poco valor, en oro. La palabra «transmutar» significa «cambiar de naturaleza, de sustancia y de forma, convirtiéndose en otra; transformarse en otra cosa. Y de acuerdo con esa definición, «transmutación
mental» significa el arte de transformar o cambiar los estados, cualidades, formas, condiciones mentales etc., en mi. Así que podemos ver que la transmutación mental no es otra cosa que una especie de química mental; y si preferimos el término, una forma especial práctica de psicología mística.
La verdadera piedra filosofal, clave de la antigua Alquimia, es el cambio interno. Si NOSOTROS somos capaces de transmutar nuestra propia mente, podremos alterar nuestra visión del mundo exterior. Si reaccionamos diferente a los estímulos externos a como reaccionábamos hasta ahora, nuestra relación con la vida cotidiana también cambia. Si nuestros semejantes perciben ese cambio en nosotros, sea consciente o inconscientemente, tened por seguro, que también cambia ese nivel de relación. En muchas ocasiones habremos invertido la polaridad de nuestras reacciones, generaremos causas que supondrán efectos, aceptaremos los cambios vitales, los ritmos particulares en nuestra vida y entorno, etc.
¡Qué más queremos! Tenemos el poder de hacerlo, sólo hay que querer hacerlo. Hay que desterrar esa cómoda frase que hemos oído tantas veces: “Es que yo soy así…”.
Axiomas herméticos
«La posesión del conocimiento, si no va acompañada por una manifestación y expresión en la práctica y en la obra, es lo mismo que el enterrar metales preciosos: una cosa vana e inútil. El conocimiento, lo mismo que la fortuna, deben emplearse. La ley del uso es universal, y el que la viola sufre por haberse puesto en conflicto con las fuerzas naturales.»
El Kybalion.
Las enseñanzas herméticas han sido cuidadosamente mantenidas en secreto, en el corazón de sus afortunados poseedores, por las razones ya expuestas, pero nunca se pensó en mantenerlas siempre así. La ley del uso está encerrada en dichas enseñanzas, como puede verse en el párrafo anterior. Si no se emplea y expresa, el conocimiento es una cosa vana que no puede aportar el menor beneficio a su poseedor ni a su raza. Guardémonos de toda avaricia mental, y expresemos en la acción lo que hayamos aprendido. Estúdiense los axiomas y aforismos, pero practíquenselos también.
A continuación algunos de los más importantes axiomas herméticos, tomado de El Kybalion. Que cada uno los haga suyos y los practique y emplee, porque nunca serán realmente una posesión propia hasta que se los haya llevado a la práctica.
«Para cambiar vuestra característica o estado mental, cambiad vuestra vibración.»
Uno puede cambiar sus vibraciones mentales, mediante un esfuerzo de la voluntad, fijando la atención deliberadamente sobre el estado deseado. La voluntad es la que dirige a la atención, y ésta es la que cambia la vibración. Cultívese el arte de estar atento, por medio de la voluntad y se habrá resuelto el problema de dominar las propias modalidades y estados de la mente.
«Para destruir un grado de vibración no deseable, póngase en operación el principio de polaridad y concéntrese a la atención en le polo opuesto al que se desea suprimir. Lo no deseable se mata cambiando su polaridad.»
Ésta es una de las más importantes fórmulas herméticas y está basada sobre verdaderos principios científicos. Ya se indicó que un estado mental y su opuesto eran sencillamente dos polos de una misma cosa, y que mediante la transmutación mental esa polaridad podía ser invertida. Los modernos psicólogos conocen ese principio y lo aplican para disolver los hábitos no deseables, aconsejando a sus discípulos la concentración sobre la opuesta cualidad. Si uno tiene miedo, es inútil que pierda su tiempo tratando de matar el miedo, sino que debe cultivar el valor, y entonces el miedo desaparecerá. Algunos autores han expresado esta idea, ilustrándola con el ejemplo de una habitación oscura. No hay que perder el tiempo tratando de arrojar afuera a la oscuridad, sino que es muchísimo mejor abrir las ventanas y dejar entrar la luz, y la oscuridad desaparecerá por sí sola. Para matar una cualidad negativa es necesario concentrarse sobre el polo positivo de esa misma cualidad, y las vibraciones cambiarán gradualmente de negativas en positivas, hasta que finalmente se polarizará en el polo positivo, en vez de estarlo en el negativo. La inversa es también verdad, porque muchos han encontrado el dolor por haberse permitido vibrar demasiado constantemente en el polo negativo de las cosas. Cambiando la polaridad pueden dominarse las modalidades y estados mentales, rehaciendo toda la disposición propia y construyendo así el carácter. Mucha parte del dominio que los herméticos avanzados poseen sobre su mentalidad es debida a la inteligente aplicación de la polaridad, que es uno de los más importantes aspectos de la transmutación mental. Recuérdese el axioma hermético, citado anteriormente, que dice:
«La mente, así como los metales y los elementos, puede transmutarse de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración.»
Dominar la polaridad significa dominar los principios de la transmutación o alquimia mental; porque, salvo que se adquiera el arte de cambiar la propia polaridad, no se podrá afectar el ambiente que nos rodea. Si comprendemos ese principio podemos cambiar nuestra propia polaridad, así como la de los demás, siempre que dediquemos a ello el tiempo, el cuidado, el estudio y la práctica necesarios para dominar ese arte. El principio es verdad, pero los resultados que se obtienen dependen de la persistente paciencia y práctica del estudiante.
Todo esto es un resumen del libro El Kybalion,
Gracias por llegar hasta aquí. Espero que te sea útil.

Si deseas leer una introducción al cuerpo, mente y espíritu, entrá aquí:
Si deseas limpiar la negatividad de tu mente de tu subconsciente, entrá aquí:
Si deseas tener una noción de como aumentar tus vibras entrá aquí:
Para tener una idea de como ser millonario visitá:
Anexos al principio del ritmo:
1. La persona que llega es la persona correcta
- Nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las
personas que nos rodean,que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.
2.Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido
Nada, pero absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante.
No existe el: “si hubiera hecho tal cosa… hubiera sucedido tal otra”.
No!… lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado y tuvo que haber sido asi para aprender esa lección y seguir avanzando hacia adelante.
Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y nos tiendan una trampa en la que hemos caído al no querer aceptarlo.
3. Cualquier momento en que comiences es el momento correcto
Todo comienza en el momento indicado, ni un momento antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará
4. Cuando algo termina...termina
Simplemente es así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución como Seres Humanos, por lo tanto es mejor dejarlo y seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.
Creo que no es casualidad que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy, es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado.
Anexo general
Informacion:
Basado en el “best seller” escrito por el Dr. Deepak Chopra, “Las Siete Leyes Espirituales del Exito” es una película del año 2007, del genero cine espiritual que combina bellos efectos especiales. La cantante y compositora Olivia Newton-John aparece, junto a Chopra, explicando los principios básicos de la práctica de la meditacion, la filosofía de los siete centros de energía en el cuerpo humano, a los que se conoce con el nombre de chakras, y sus experiencias sobre los desafíos a los que se han enfrentado en la vida.
Todos los seres vivos de este planeta son producto de la inteligencia de la naturaleza. Esta inteligencia funciona a través de las Siete Leyes Espirituales. Cómo funcionan es un misterio tan profundo como el propio espíritu. Pero si nos regimos por esas mismas leyes y nos armonizamos con la naturaleza, crearemos un vínculo entre nuestros propios deseos y el poder para lograr que se materialicen.
El éxito es la capacidad de convertir en realidad los deseos fácilmente. No obstante, el éxito, incluyendo la creación de la riqueza, siempre se ha percibido como un proceso que requiere mucho esfuerzo, y que muchas veces se logra a expensas de los de más. Necesitamos acercarnos de una manera más espiritual al éxito y a la riqueza, que no es otra cosa que el flujo abundante de todas las cosas buenas hacia nosotros. Conociendo y practicando las leyes espirituales, entraremos en armonía con la natura leza para crear con espontaneidad, alegria y amor.
En realidad, somos la divinidad disfrazada, y el espíritu divino, que vive dentro de nosotros en un estado embrionario, busca materializarse ple namente. Por tanto, el éxito verdadero consiste en experimentar lo milagroso. Es el despliegue de la divinidad dentro de nosotros. Es percibir la divinidad en cualquier lugar a donde vayamos, en cualquier cosa que veamos: En los ojos de un niño, en la belleza de una flor, en el vuelo de un pájaro. Cuando comencemos a vivir la vida como la expresión milagrosa de la divinidad (no de vez en cuando, sino en todo momento), comprenderemos el verdadero significado del éxito.