Bueno, hoy llegue a mi casa y comencé a escribir un breve relato policial (¿Se le podría llamar asi? no creo)
Como ya dije, es bastante corto, pero fue una idea fugaz que llego a mi cabeza y no quise desaprovechar la oportunidad. Espero les guste.
El ruido llenaba aquella morgue de las ideas; llantos, risas, ronquidos, el caer de algún vaso en el fondo, bullicio. Se encontraba en silencio con una copa cuando el sobre se deslizo desde la derecha hacia él; el encargo estaba hecho. Tomó lo que quedaba en su copa y se retiro con el paquete, dejando algunos billetes en la mesada.
Cerró la puerta del deteriorado Volkswagen y retiró el material del sobre. En el estaba todo lo necesario: Fotos y la suma correcta de dinero. Dos de perfil y una que parecía ser la foto del DNI (o quizá del carnet de conducir). Esas eran las 3 imágenes de la víctima.
Las próximas 3 semanas las dedico a seguirlo con cautela; anotar su rutina, sus pasatiempos, preferencias. La radio sonaba con algún partido de fútbol el primer día de la cuarta semana y el humo regía dentro del vehículo. Dio un sorbo a la botella y puso en marcha el motor; la víctima estaba movilizándose. Se dirigía por supuesto a su trabajo en el edificio corporativo.
Estaciono en una esquina, con vista en diagonal al edificio. Desde las ventanas más altas se lo podía ver allí sentado, dando tragos de tanto en tanto. Estuvo unas 9 horas, hasta que salió su objetivo, y se dirigió hasta aquél auto como si de algo natural se tratara. Abrió la puerta trasera y se incorporó.
Se dirigieron sin decir una palabra hasta un galpón abandonado, donde, en el piso mugroso, coloco las rodillas y perdió su mirada en la nada.
—El trato esta hecho –dijo el empresario de mediana edad- hace tu parte.
—¿Qué fue lo que sucedió ahí adentro? –Pregunto el curioso sicario, retirando el revólver de su cinto-
—Lo de siempre…
—¿Lo de siempre? ¿Por qué decidís quitarte la vida entonces?
—Solo reduzco el dolor al mínimo. La vida ya me la arrebato la rutina.
—¿Entonces por qué seguís en ella?
—Por lo mismo que vos seguís en este trabajo.
Un estruendo y un golpe seco en el suelo. Dio media vuelta y se retiro.
Quizá yo sea el próximo…
Bueno T! Fue corto y sencillo, pero espero al menos haberlos entretenido unos momentos.
Si queres mas, publique otra recientemente, pasate por mi perfil!
Saludos!!

Como ya dije, es bastante corto, pero fue una idea fugaz que llego a mi cabeza y no quise desaprovechar la oportunidad. Espero les guste.
El ruido llenaba aquella morgue de las ideas; llantos, risas, ronquidos, el caer de algún vaso en el fondo, bullicio. Se encontraba en silencio con una copa cuando el sobre se deslizo desde la derecha hacia él; el encargo estaba hecho. Tomó lo que quedaba en su copa y se retiro con el paquete, dejando algunos billetes en la mesada.
Cerró la puerta del deteriorado Volkswagen y retiró el material del sobre. En el estaba todo lo necesario: Fotos y la suma correcta de dinero. Dos de perfil y una que parecía ser la foto del DNI (o quizá del carnet de conducir). Esas eran las 3 imágenes de la víctima.

Las próximas 3 semanas las dedico a seguirlo con cautela; anotar su rutina, sus pasatiempos, preferencias. La radio sonaba con algún partido de fútbol el primer día de la cuarta semana y el humo regía dentro del vehículo. Dio un sorbo a la botella y puso en marcha el motor; la víctima estaba movilizándose. Se dirigía por supuesto a su trabajo en el edificio corporativo.
Estaciono en una esquina, con vista en diagonal al edificio. Desde las ventanas más altas se lo podía ver allí sentado, dando tragos de tanto en tanto. Estuvo unas 9 horas, hasta que salió su objetivo, y se dirigió hasta aquél auto como si de algo natural se tratara. Abrió la puerta trasera y se incorporó.
Se dirigieron sin decir una palabra hasta un galpón abandonado, donde, en el piso mugroso, coloco las rodillas y perdió su mirada en la nada.
—El trato esta hecho –dijo el empresario de mediana edad- hace tu parte.
—¿Qué fue lo que sucedió ahí adentro? –Pregunto el curioso sicario, retirando el revólver de su cinto-
—Lo de siempre…
—¿Lo de siempre? ¿Por qué decidís quitarte la vida entonces?
—Solo reduzco el dolor al mínimo. La vida ya me la arrebato la rutina.
—¿Entonces por qué seguís en ella?
—Por lo mismo que vos seguís en este trabajo.
Un estruendo y un golpe seco en el suelo. Dio media vuelta y se retiro.
Quizá yo sea el próximo…
Bueno T! Fue corto y sencillo, pero espero al menos haberlos entretenido unos momentos.
Si queres mas, publique otra recientemente, pasate por mi perfil!
Saludos!!
