

¿Qué es la orinoterapia?

La Orinoterapia o Urinoterapia, es una técnica curanderística (supuestamente milenaria y practicada en oriente) consistente en beber la propia orina (la primera de la mañana, aunque también se puede ayunar y “alimentarse” sólo de orina) bajo el argumento de que ésta, no sólo no es un desecho humano, sino que es beneficiosa y cura un amplio rango de enfermedades, desde un resfriado a el cáncer o el SIDA, pasando por infecciones o problemas de piel. También se puede administrar, de acuerdo a los promotores de esta escatología, dándose friegas por la cara o el cuerpo o bañándose en agua con la orina de las últimas 8 horas.
Los defensores de esta técnica afirman que “la orina está formada en nuestro riñones, por medio de un filtro laborioso de la sangre. Antes de ser filtrada por los riñones, la sangre pasa por el hígado, que le extrae las toxinas y las descarta por medio de la bilis, echada en el intestino. La función de los riñones es la de mantener el equilibrio de las substancias en la sangre y controlar la cantidad de agua en el cuerpo, y no, como usualmente se cree, la de eliminar toxinas - trabajo ejecutado por el hígado. La orina, por lo tanto, es un producto puro de la sangre y no un amontonamiento de elementos tóxicos; ella no es un desecho como las heces”. La VERDAD es que, al contrario de lo que esta creencia defiende, el papel de los riñones en la eliminación de residuos del metabolismo es importantísimo.
El mecanismo de eliminación de este tipo de residuos se denomina excreción, y los dos órganos fundamentales son los pulmones y los riñones, a través de los cuales nos deshacernos del CO2 y los derivados nitrogenados, respectivamente. El hígado, que expulsa al intestino otros residuos tóxicos del metabolismo y las glándulas sudoríparas, son también órganos partícipes en la excreción. El amoniaco es un derivado del nitrógeno altamente tóxico que, en el ser humano, se transforma en urea, que es relativamente inocua y requiere estar disuelta en agua. Por otra parte, el hígado excreta la bilis al estómago no para eliminar los residuos de la sangre, sino para facilitar la digestión. Estos curanderos ignoran (o quieren engañar a los que lo ignoran) las nociones más básicas de anatomía y fisiología.
¿Por qué la orina es un medicamento natural? Según los promotores de esta práctica, la orina está compuesta por agua, compuestos inorgánicos (sodio y otros minerales), compuestos orgánicos (urea, creatina, proteínas), hidratos de carbono, vitaminas y hormonas. Todas ellas sustancias muy importantes para la salud, por sus efectos cicatrizantes, anti-arrugas, reforzadoras del sistema inmune, bactericida y anticancerosas. Dicho así, ¡Quién no pasaría UN MAL TRAGO para beneficiarse de estos remedios casi milagrosos!? Desafortunadamente, el HECHO es que la orina está formada por un 96% de agua, con cerca de un 2% de urea (20-30 gr/l), 15 gr/l de sales inorgánicas y pequeñas cantidades de otros compuestos orgánicos como ácido úrico, creatinina y pigmentos. No es nutritiva en absoluto. No presenta prácticamente proteínas ni glucosa y de hacerlo, sería síntoma de una enfermedad. Cuando hay vitaminas, es a consecuencia de un exceso de ingestión de las mismas. Sólo tiene productos que el organismo necesita expulsar o que no puede utilizar, por lo que no tiene sentido volver a ingerirlos, pues, el cuerpo volverá a expulsarlos. Las utilidades reconocidas de la UREA son como fetilizante y en la fabricación de plásticos y resinas (http://www.quiminet.com/articulos/la-urea-y-sus-diversas-aplicaciones-21306.htm).

Bueno, pero si de verdad la orina fuera tan buena y nutritiva ¿Por qué no se usa en vez de los caros medicamentos modernos que son menos eficaces? Aquí es dónde los magufos se convierten en conspiranoicos y recurren a la presión de la industria farmacéutica sobre la “medicina oficial” para explicar que “ellos” no quieren que te enteres y te cures. Ante el hecho probado de que la orina sólo tiene productos de desecho la Orinoterapia recurre a la Falacia Naturalista, al argumentar que “esa idea es un error de sociedades industrializadas que perdieron contacto con la sabiduría de la naturaleza”. Para completar el poker de magudadas, otro de los argumentos para defender la técnica es que ya se practicaba en el Tibet, la antigua Grecia, las civilizaciones Mayas y Aztecas y la Edad Media europea, una época en la que la esperanza de vida era de 30 años ¡Menudo asco de terapia!