La mayoría de los estadounidenses consideran más provocativa la reciente declaración del republicano Mitt Romney que califica a Rusia como el 'enemigo número uno' de EE. UU., que las declaraciones del presidente Obama sobre su futura posición flexible en las negociaciones con ese país.
Según encuestas de algunos medios estadounidenses, alrededor del 72 % de los consultados opinan que las declaraciones del aspirante republicano a la presidencia pueden causar más daño al país que lo dicho por Obama durante un encuentro con el presidente ruso Dmitri Medvédev. Sin embargo, un 28 % de la población opina lo contrario.
Este lunes, durante una reunión bilateral de la Cumbre de Seguridad Nuclear en Seúl, Corea del Sur, los presidentes Obama y Medvédev señalaron que este año no podrán llegar a un acuerdo sobre el escudo antimisiles europeo debido a las elecciones otoñales en EE. UU. y la transición del poder en Rusia. Sin embargo, en una conversación que pudo escucharse casualmente por estar abierto el micrófono, Obama prometió a Medvédev que tendrá "más flexibilidad" sobre el polémico tema si es reelecto en los comicios presidenciales de noviembre.
Estas palabras del presidente estadounidense provocaron fuertes críticas de su rival, el republicano Romney, quien en una entrevista aseguró que “ni Irán, ni Corea del Norte, sino Rusia es el 'enemigo geopolítico número uno' de EE. UU.”, alegando que Moscú "siempre apoya a los peores régimenes del mundo".
Por su parte, el presidente ruso dijo que las declaraciones de Romney “huelen a Hollywood” y recomendó a los candidatos a la presidencia de EE. UU. “que piensen y echen un vistazo al calendario”.