1. Las pirámides eran blancas, lisas y brillantes
Basta de creer que las pirámides eran una pila de piedras ásperas. La verdad es que si volvemos unos 2500 años atrás veremos la realidad de las pirámides. Lo que se aprecia hoy en día, son los restos de los monumentos más impresionantes del mundo. Las pirámides en sus tiempos estuvieron iluminadas
Las pirámides blancas, lisas y brillantes fueron diseñadas para cegar a la audiencia, como un enorme espejo que reflajaba la luz del sol y la luna. Su luz era visible a muchos kilómetros de distancia. Después de todo eran las tumbas de los emperadores.
2. Ninguno se vestía como crees
Sabemos que los nijas eran esencialmente espía, su tarea consistía en obtener información, golpear y correr sin ser visto. Vestido con un traje negro y la cara cubierta no es el traje más adecuado para no llamar la atención. Su ropa en realidad era mucho menos llamativa, de acuerdo a la ocasión se vestían como monjes, trabajadores, mendigos o incluso mujeres.
Muy parecido pasa con los vikingos su tarea era luchar ¿para qué complicarse enormes cuernos en sus cascos? Los historiadores griegos y romanos los describían a los guerreros del Norte como monstruos blancos con cuernos. Pero no era así.
3.Las estatuas griegas de colores
Seguro cuando escuchas hablar de la antigua Grecia piensas en: hombres vestidos con togas y sandalias o estatuas de mármol blanco que representan a personas musculosas y sin pupilas. Esas estatuas representan la belleza austera de los dioses y héroes épicos, y han dejado huella en la historia.
Pero en verdad la antigua Grecia era muy colorida. Desde los bustos de filósofos al Parthenone, cada estatua, icono o grabado fue pintado con colores brillantes y llamativos, cosas que seguro harían avergonzar el arte de calle.
El paso del tiempo no tuvo piedad de esos colores, conservando solo la base de mármol y así convencernos durante milenios que los griegos vivían en un mundo blanco y aburrido.
4. Los dinosaurios tenían plumas
Todos hemos escuchado de los dinosaurios desde que nacimos y sobre todo aquellos, que tuvimos la dicha de disfrutar de la trilogía de Parque Jurásico, donde nos crearon una imagen de dinosaurios enormes, verdes y con piel escamosas, muy parecidos a los lagartos. Pero en realidad estos animales tenían plumas.
Pocas personas saben que los descendientes directos de los dinosaurios no son ni lagartos, ni cocodrilos si no las gallinas! Este fue el último descubrimiento, del trabajo en conjunto de la Universidad de Harvard y Carolina del Norte, y han revolucionado la imagen de los dinosaurios. Los investigadores, descubrieron que los dinosaurios a nivel molecular (gracias a la identificación de una proteína) no era tan diferente a los pollos o a las avestruces.
5. Jesús no era como todos dicen
Todos tenemos en nuestra mente, la imagen de que Jesús era un modelo, cabello castaño, peinado, piel blanca y facciones simétricas. Probablemente la cara más bonita y reconocida del mundo. Pero si analizamos la situación geográfica observamos que Jesús vino de Nazaret, actualmente Al-Nasira, una ciudad en el norte de Israel, cerca de la frontera con Siria. La pregunta entonces es ¿Porqué un humano nacido en el corazón del medio Oriente tenía que tener rasgos europeos? La respuesta es: Jesús realmente se veía así:
Esta cara es la de Yahshua, una importante investigación realizada por el Canal de tv “History Channel”, con los fines de reconstruir el rostro de la figura central del cristianismo. Se basa en los rasgos típicos de los hombres de esa época en el Medio Oriente y el análisis historiográfico.

Basta de creer que las pirámides eran una pila de piedras ásperas. La verdad es que si volvemos unos 2500 años atrás veremos la realidad de las pirámides. Lo que se aprecia hoy en día, son los restos de los monumentos más impresionantes del mundo. Las pirámides en sus tiempos estuvieron iluminadas
Las pirámides blancas, lisas y brillantes fueron diseñadas para cegar a la audiencia, como un enorme espejo que reflajaba la luz del sol y la luna. Su luz era visible a muchos kilómetros de distancia. Después de todo eran las tumbas de los emperadores.
2. Ninguno se vestía como crees
Sabemos que los nijas eran esencialmente espía, su tarea consistía en obtener información, golpear y correr sin ser visto. Vestido con un traje negro y la cara cubierta no es el traje más adecuado para no llamar la atención. Su ropa en realidad era mucho menos llamativa, de acuerdo a la ocasión se vestían como monjes, trabajadores, mendigos o incluso mujeres.
Muy parecido pasa con los vikingos su tarea era luchar ¿para qué complicarse enormes cuernos en sus cascos? Los historiadores griegos y romanos los describían a los guerreros del Norte como monstruos blancos con cuernos. Pero no era así.
3.Las estatuas griegas de colores
Seguro cuando escuchas hablar de la antigua Grecia piensas en: hombres vestidos con togas y sandalias o estatuas de mármol blanco que representan a personas musculosas y sin pupilas. Esas estatuas representan la belleza austera de los dioses y héroes épicos, y han dejado huella en la historia.
Pero en verdad la antigua Grecia era muy colorida. Desde los bustos de filósofos al Parthenone, cada estatua, icono o grabado fue pintado con colores brillantes y llamativos, cosas que seguro harían avergonzar el arte de calle.
El paso del tiempo no tuvo piedad de esos colores, conservando solo la base de mármol y así convencernos durante milenios que los griegos vivían en un mundo blanco y aburrido.
4. Los dinosaurios tenían plumas
Todos hemos escuchado de los dinosaurios desde que nacimos y sobre todo aquellos, que tuvimos la dicha de disfrutar de la trilogía de Parque Jurásico, donde nos crearon una imagen de dinosaurios enormes, verdes y con piel escamosas, muy parecidos a los lagartos. Pero en realidad estos animales tenían plumas.
Pocas personas saben que los descendientes directos de los dinosaurios no son ni lagartos, ni cocodrilos si no las gallinas! Este fue el último descubrimiento, del trabajo en conjunto de la Universidad de Harvard y Carolina del Norte, y han revolucionado la imagen de los dinosaurios. Los investigadores, descubrieron que los dinosaurios a nivel molecular (gracias a la identificación de una proteína) no era tan diferente a los pollos o a las avestruces.
5. Jesús no era como todos dicen
Todos tenemos en nuestra mente, la imagen de que Jesús era un modelo, cabello castaño, peinado, piel blanca y facciones simétricas. Probablemente la cara más bonita y reconocida del mundo. Pero si analizamos la situación geográfica observamos que Jesús vino de Nazaret, actualmente Al-Nasira, una ciudad en el norte de Israel, cerca de la frontera con Siria. La pregunta entonces es ¿Porqué un humano nacido en el corazón del medio Oriente tenía que tener rasgos europeos? La respuesta es: Jesús realmente se veía así:
Esta cara es la de Yahshua, una importante investigación realizada por el Canal de tv “History Channel”, con los fines de reconstruir el rostro de la figura central del cristianismo. Se basa en los rasgos típicos de los hombres de esa época en el Medio Oriente y el análisis historiográfico.
