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LA REVOLUCIÓN DE MAYO VISTA EN COPIA OCULTA (Ensayo)


25 de Mayo del 2012


Recopilado y Escrito por: Lic Ramón D. Peralta

La Revolución de Mayo en copia oculta

"Los historiadores, apegados al concepto dogmático de la historia echeverriana, no hacen más que adornar con citas y documentos la concepción de Echeverría"(DeGandia).


doctrina

Los argentinos que ya peinamos canas (muchas) hemos sido formados e instruidos, sobre la creencia que la versión Echeverriana de la Revolución de Mayo era la "historia oficial" y epifánica de nuestra historia nacional. Muchos hemos incluso recreado, merced a los planes de estudios y sistemas educativos del momento; mediante solemnes y formales actos conmemorativos; representaciones histriónicas que mostraban a un montón de "patriotas y pro-hombres" de la primera hora, debatiendo y concibiendo las bases de una nueva república, la Argentina, cosa que nunca fue cierto, o cuanto menos cercano.


No obstante, hoy sabemos en que derivó todo aquello, aunque en honor a la investigación concienzuda, bien podría haber tomado por otros caminos. Intentar dividirla (como al dolar actual), en historia oficial e historia paralela o "blue", es un disparate o cuanto menos absurdo. Hay una sola historia, la real, que no obsta evidentemente, que hallamos consumido una versión dogmática y tergiversada de esos eventos. Obviamente en todo revisionismo historicista, aparecen las ideologías que lejos de eliminar el componente dogmático, lo reemplazan por otro tan o mas sórdido que el anterior, tal el caso de lo que ha hecho el kirchnerismo con la década del 70 y 90, quienes fueron convenientemente aggiornadas y adaptadas a la medida de su doctrina.


Siempre existió una arbitraria y ladina intencionalidad de edificar epopeyas épicas detrás de los mas oscurantistas propósitos. Muchos de estos, solo pasaron por la mas tradicional fuente de inspiración, el dinero. De hecho la historia de Argentina, no escapa a la regla supra universal, que reza: todo lo que hace el hombre es por creencia, sentimiento y posesiones, y no en ese orden precisamente. Secuestrar la historia, someterla y sodomizarla, han sido misiones características de los gobiernos totalitarios y despóticos, cosa que nos lleva a concluir que quien triunfe tras las disputas por el poder, es quien re-escribirá la historia. Ministerios de la Verdad han existido y existirán muchos, y para quienes pretenden quedar al margen de estos dogmatismos salvajes, solo nos queda tomar la Historia real bajo el mote de "teorías conspirativas", epíteto este, hoy de moda. Para Movimiento Copia Oculta Argentina, la historia cosmetológica no es historia, por ende procuramos separar ideología de razón, con al insano fin de procurar la verdad, a pesar de su crueldad y de nosotros mismos. La verdad duele, y mucho, pero es de adultos inteligentes intentar soportarla.


Argentina


La Revolución de Mayo de 1810: ¿ fue realmente una revolución?, ¿fue un movimiento independentista?, ¿fue una guerra civil?¿o fue solo parte del comienzo de la lucha entre liberalismo y monarquía en un contexto mucho mas amplio?, ¿quienes fueron los verdaderos libertarios?, ¿que tan importante fueron los masones en todo esto? . Los interrogantes son muchos y no todos los historiadores se ponen de acuerdo al respecto.

Enrique de Gandía, historiador encuadrado dentro del revisionismo liberal (décadas del 50 y 60), tiene su opinión al respecto, y para apoyarla, cita constantemente a quienes fueron los actores principales de dichos eventos. Para el autor, los proyectos de los liberales de Buenos Aires no eran, los de una revolución, sino los de gobernarse a sí mismos como habían hecho otras ciudades españolas al tener conocimiento del cautiverio de Fernando VII. “Revolución es levantarse contra un orden existente. La creación de juntas de gobierno en España y en América no fue un acto revolucionario”. “La llamada Revolución de Mayo, fue un acto de inmensa adhesión a España y a Fernando VII, y de firme oposición a cualquier intento extranjero, especialmente francés, de pretender dominar en América”.

Masones


Ricardo Levene, de la escuela liberal tradicional, no sólo habla de una revolución, sino que la periodiza: “El drama de la Revolución de Mayo comprende tres momentos sucesivos: la iniciación revolucionaria de los patriotas y el desarrollo de un plan contrarrevolucionario de los adversarios antes que la revolución estallara, que va desde Marzo hasta el 22 de Mayo; la contrarrevolución triunfante de los días 23, 24 y parte del 25, hasta la constitución del Gobierno patrio; y por último la Revolución misma, la furia del pueblo imponiendo el gobierno bajo la Presidencia de Cornelio de Saavedra.”



Rodolfo Puiggros, hombre del materialismo histórico, sostiene la teoría de la revolución, y acorde con su tendencia, adjudica a temas económicos y sociales el conflicto. “Tenía que llegar necesariamente la hora en que la sociedad colonial entrara en crisis revolucionaria, como resultado de la contradicción entre su grado inferior de desarrollo y el desarrollo del capitalismo en el mundo, a un ritmo no conocido hasta entonces por ningún otro sistema social”. Para el autor, los ingleses juegan un papel de vital importancia en nuestro proceso emancipador.

francmasones

Cita a Tomás de Iriarte, para él, el autor que pudo estudiar más de cerca y comprender más hondamente el carácter de guerra civil que tuvo en España y en América el choque de principios políticos, entre los partidarios del Consejo de Regencia y los partidarios de las Juntas locales. “Iriarte, fue un historiador que expuso, antes que Rosas y Echeverría, su concepción de historia de la independencia como una inmensa guerra civil nacida en España y trasladada luego a América”. Inclusive, para fundamentar su posición, cita a don Juan Manuel de Rosas (para de Gandia, un dictador antiargentino): “En el año 1836, con motivo del 25 de mayo, Juan Manuel de rosas explicó a los representantes extranjeros, reunidos en el Fuerte de Buenos Aires, que fue el día que se recordaba. Dijo que el 25 de Mayo no fue ninguna revolución en contra de España, sino un acto de adhesión y firme fidelidad a Fernando VII, para substituir tranquilamente las autoridades que, de hecho, habían caducado por hallarse preso el rey”.”La interpretación de Rosas, indignó, inmediatamente, a los antirosistas de Montevideo”. He aquí un punto central en la teoría del autor, para de Gandía, el conflicto sucedió entre absolutistas y liberales, y el absolutismo español se identificó, para aquellos hombres, con toda la historia de España y, en especial, con la historia de España en América.



Ernesto Palacio, sostiene que la resolución de substituir a Cisneros era: “lisa y llanamente revolucionaria, en el hecho y en las proyecciones, aunque ajustada a derecho”. En lo que todos los autores coinciden, es en que sin dudas, la caída de la Junta de Sevilla fue el detonante del proceso vivido en Mayo de 1810, proceso que, a nuestro entender, fue revolucionario, desde el momento del cambio de gobierno, que representó el cese del dominio español en el Río de la Plata. Por lo menos esos fueron los resultados finales, hayan sido condicionados, fortuitos, aleatorios o premeditados (aunque dudamos mucho sobre esta última posibilidad)





La posición de los realistas fue defendida por alguien poco mencionado en los tratados de historia, nos referimos al Obispo Benito de Lué y Riega, quien enfáticamente negó el derecho de los americanos para hacer innovaciones en el gobierno, rescatando el hecho de que las Indias eran propiedad de España y de sus hijos quienes eran los únicos con derecho a gobernarlas. La soberanía del gobierno residía en España y era privativa de españoles. Correspondió a los masones Castelli y Paso rebatir dichas argumentaciones y sentar con singular acierto la doctrina de la autodeterminación soberana de los pueblos. Castelli, formado en Chuquisaca, ilustrado tanto en las doctrinas de la soberanía popular de Domingo de Soto, Francisco Suarez y Francisco de Vitoria, conocía por otro lado las más modernas concepciones contractualistas de Rousseau, Hobbes y Locke. Sostuvo en la oportunidad que habiendo caducado la España, con ella también lo han hecho sus autoridades, correspondiendo en consecuencia al pueblo reasumir la soberanía y designar las autoridades que estime convenientes a sus intereses. Como bien señala González Calderón , correspondió a Paso completar la exposición fundando la legitimación de Buenos Aires para actuar en nombre de todo el Virreinato, cuando sobre el particular señaló que “así como los hermanos o los amigos podían tomar legítimamente el negocio ajeno para beneficiar al ausente . . ., así una capital o un pueblo enterado del peligro común, tenía la facultad y el derecho de tomar la gestión del asunto, sin perjuicio de someterse después a la aprobación de sus condóminos o consocios . . .”. Las exposiciones reseñadas, fundantes de una nueva concepción referida al ejercicio de los derechos políticos, fue aprobada con amplitud, estableciéndose que el virrey debía cesar en el mando.



LA MASONERÍA EN ARGENTINA, SU PROTAGONISMO

Durante años, la participación de la masonería en los sucesos de mayo de 1810, ha sido objeto de múltiples discusiones y no menos desencuentros. Sin embargo, se puede afirmar sin temor a equívoco, que a la Masonería Rioplatense de la época, no sólo le cupo una decidida acción en dichos acontecimientos, sino además, que su intervención resultó decisiva para el éxito del movimiento revolucionario.

La aparición de nuevas obras sobre el tema, la reconsideración de antiguas fuentes documentales y la tarea de jóvenes investigadores deseosos de profundizar esta cuestión, han contribuido grandemente a echar luz sobre el particular. Así por ejemplo, un muy documentado trabajo de Enrique de Gandía, el examen minucioso de la autobiografías de Saavedra, Belgrano y Guido y los más recientes estudios de Patricia Pasqualli, permiten arribar a la ya esbozada conclusión de que: la actuación de las logias y de los masones del Río de la Plata fueron determinantes en los acontecimientos de Mayo de 1810.

1810


Para el estudio del tema, podríamos arriesgar una última triada, siguiendo el orden siguiente: El Estado de la Masonería en el Río de la Plata a principios del siglo XIX. La Actuación de los Patriotas Masones y la Identidad entre el Ideario Revolucionario y el Masónico.


En la “Independencia de América y las Sociedades Secretas”, Enrique de Gandía realiza un pormenorizado análisis sobre el primer aspecto. Sostiene que para 1810, la masonería había adquirido importante desarrollo en Buenos Aires. Entre los testimonios citados, figura el del General Enrique Martínez, el que en carta a Andrés Lamas declara que “desde época remota existía la sociedad masónica y Peña y Vieytes pertenecían a ella”. La época a la que refiere es la del Virrey Sobremonte, cuando la logia fue descubierta a raíz de una fuerte tormenta que arrastró mandiles y demás ornamentos. Agrega el General que la Jabonería de Vieytes era el lugar donde se reunía la logia “Amigos de la Libertad”.


Tales circunstancias hacen que Gandía arriesgue que ya para 1795 existían trabajos masónicos en la capital del virreinato. Menciona a la muy conocida Logia San Juan de Jerusalén fundada en 1804 por Juan de Silva Cordeiro, y cita a Ignacio Núñez, que en sus recuerdos afirma que las Invasiones Inglesas contribuyeron grandemente al fortalecimiento de la labor masónica.

historicismo


Por su parte, Francisco Grilló, en sus “Episodios Patrios”, revela una comunicación de la Gran Logia de Versalles de 1795, dirigida a la Logia Independencia de Buenos Aires. Sobre esta misma Logia, el Coronel inglés Santiago Burke, narra que cuando se iba de la ciudad en 1809, fueron a despedirlo “un número de las principales personas del lugar, mis viejos amigos de Independencia”.


El General Miller, de hecho poco afecto a la masonería, escribe en sus “Memorias”: “un club, llamado la logia, se ha introducido con el objeto ostensible de promover la emancipación de la América Española . . .”. Los testimonios citados, revelan que a la fecha del movimiento emancipador, la masonería era importante en Buenos Aires y se expresaba a través de varias logias, entre las cuales, las más conocidas históricamente han sido la San Juan de Jerusalén, la Independencia o Amigos de la Libertad y la Sociedad de los Siete, todas anteriores a la Lautaro.


La importancia del estudio de la segunda cuestión, referida al accionar de los patriotas masones, queda de manifiesto por el protagonismo que los mismos tuvieron durante los sucesos revolucionarios y en la conformación de la Primera Junta de Gobierno.


versiónes



Los autores citados, a los que podemos sumar el Dean Funes, Zinni y Alcibíades Lappas, coinciden en cuanto a la pertenencia masónica de: Saavedra, Belgrano, Moreno, Matías Irigoyen, Donado, Chiclana, Paso, Castelli, Nicolás Rodríguez Peña, Berutti, Guido y Vieytes, entre otros muchos. Los atentos lectores podrán advertir que los masones enunciados fueron los principales protagonistas del cabildo del 22, de los sucesos posteriores y del gobierno emanado del movimiento revolucionario.


Más que ilustrativo respecto al rol de la Orden y de los masones resulta el testimonio del General Tomás Guido, quien en sus Memorias revela tales circunstancias de modo insuperable, atendiendo a su condición de protagonista. Dice el ilustre militar y masón respecto a la tarea de los masones al tomar éstos conocimiento de la pretendida contrarrevolución: “En la tarde del mismo día fue publicado por bando el acuerdo clasificado de popular, proclamando una junta compuesta del Virrey Cisneros como presidente y de los señores Saavedra, Castelli, Sola e Inchaurregui.


El pueblo pareció satisfecho de esta elección y los españoles se felicitaron de haber salvado del peligro de un trastorno fundamental viendo triunfante la autoridad del Virrey. Muy diferente sensación produjo tal inesperado desenlace en el club reunido a las ocho de la noche en la casa del señor Peña… Era pues necesario deshacer lo hecho, convocar nuevamente al pueblo y obtener del cabildo se prestase a reconsiderar ante otra reunión popular la sanción de la víspera… Se aproximaba el alba sin que aún se hubiese convenido sobre los elegibles. Hubo un momento en que se desesperó de encontrarlos. Gran zozobra y desconsuelo para los congregados en ese gran complot de donde nació la libertad de la República.

historiareal


La situación cada vez presentaba un aspecto más siniestro. En estas circunstancias el señor Don Manuel Belgrano, mayor del Regimiento de Patricios, que vestido de uniforme escuchaba la discusión en la sala contigua, reclinado en un sofá, casi postrado por largas vigilias, observando la indecisión de sus amigos, púsose de pie y súbitamente y a paso acelerado y con el rostro encendido de su sangre generosa, entró en la sala del club (el comedor de la sala del señor Peña), y lanzando una mirada altiva en rededor de sí y poniendo la mano derecha sobre la cruz de su espada: ¡ Juro dijo, a la Patria, y a mis compañeros, que si a las tres de la tarde el Virrey no hubiese sido derrocado, a fe de caballero yo lo derrocaré con mis armas¡… Luego todos volvieron a ocuparse de los candidatos y cuando parecía agotada la esperanza, don Antonio Berutti pidió se le pasase papel y tintero y como inspirado de lo alto, trazó sin trepidar los nombres de los que compusieron la Primera Junta.”.


El tercer aspecto de esta última triada, refiere a la identidad entre el ideario de Mayo y el masónico. Si reflexionamos un minuto sobre el simbólico y bello aserto del Libro de la Ley Sagrada, la Biblia: “. . .por sus frutos los conoceréis”, no ha de resultar una temeridad afirmar que lo que el movimiento revolucionario de mayo produjo y plasmó en la sociedad civil, no fue más que la manifestación externa del ideario humanístico de la masonería, sintetizado en su lema de LIBERTAD, IGUALDAD y FRATERNIDAD.


El denominado “Espíritu de Mayo”, como ya se dijera, base y programa del ordenamiento constitucional argentino, reconoce como su más importante fuente a las enseñanzas de la masonería vinculadas con la soberanía popular, la autodeterminación de los pueblos, la igualdad jurídica, la división de poderes, la representación, las libertades de pensamiento, expresión y conciencia, tan largamente trabajadas y estudiadas en la serenidad de los templos y bellamente labradas en el corazón de cada masón.


Para los masones, el “Espíritu de Mayo”, encarnación político-institucional del “Espíritu Masónico”, debe ser motivo de permanente recordación entre nosotros; de la misma forma en que la conducta de quienes precedieron ha de ser motivo de emulación; pero como la obra comenzada en mayo de 1810 lejos está aún de ser terminada, es obligación de la ciudadanía argentina, preparada para ser del mundo y abierta a los desafíos de sus tiempos, continuar con esos trabajos (según ellos).

ministeriode la verdad


Los ideales de la francmasonería fueron difundidos en América del Sur por personas procedentes de Europa, especialmente Inglaterra, España, Francia y Portugal.


A juzgar por documentos encontrados en la ciudad de Buenos Aires y por otros existentes en el archivo de la Gran Logia de Inglaterra, esta última, con fecha 17 de abril de 1735, siendo su Gran Maestre Tomás, segundo vizconde de Weymouth, designa al caballero Randolph Took como Gran Maestre Provincial para América del Sud (en 1730 era miembro de la logia "Emulación nº 21" de Londres). En la ciudad de Buenos Aires encontramos a Took entre 1735 y 1737, ocupándose aparentemente de negocios, ya que realiza varios viajes entre la ciudad de Buenos Aires y la región del Caribe y Brasil.


de gandia


Pero los primeros testimonios fiables del funcionamiento de logias masónicas aparecen a finales del siglo XVIII. En Buenos Aires nos encontramos con la logia "Independencia", la primera fundada en Argentina, con protocolos de autorización otorgados por la Grande Loge Generale Ecossaise de France, de aproximadamente 1795. La Grande Loge Generale sería absorbida el 8 de enero de 1805 por el Gran Oriente de Francia, quedando la antes mencionada logia en libertad de acción sobre su futuro.

A fines también del siglo XVIII (otros autores lo fechan en marzo de 1803), el portugués Juan de Silva Cordero funda la logia "San Juan de Jerusalén de la Felicidad de esta parte de América", con Carta Constitutiva de la Gran Logia de Maryland. Había sido iniciado en la logia "Matritense" de Madrid (España) y era grado 33º, que le fue otorgado en 1799 en Baltimore. Esta logia abatiría columnas en 1810, luego del fallecimiento del fundador. Durante las Invasiones Inglesas, en el seno de los regimientos que llegaron a Buenos Aires había logias que funcionaban con Carta Constitutiva de la Gran Logia de Irlanda.

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Los miembros de esas logias constituyeron en Buenos Aires las logias "Hijos de Hiram" y "Estrella del Sur", ambas también con Carta Constitutiva de la Gran Logia de Irlanda, y en cuyo seno fueron iniciados muchos criollos. Al producirse la Revolución de Mayo existía en 1810 en Buenos Aires una logia presidida por el doctor Julián B. Álvarez. Se desconoce con exactitud el nombre de la referida logia, ya que unas veces aparece con el de "San Juan" y otras con el de "Independencia". Hay discrepancias entre los investigadores sobre si era una logia de nueva creación o la que ya funcionaba desde finales del siglo anterior, aunque el testimonio del coronel inglés Santiago Florencio Burke, que contó que cuando se fue de Buenos Aires, en 1809, fueron a despedirlo "un número de las principales personas del lugar, mis viejos amigos de Independencia", refiriéndose inudablemente a la logia, pueda inducir a pensar que seguía trabajando.. Esta logia estaba presidida por el doctor Álvarez, y de entre sus miembros fueron seleccionados aquellos que secundarían a Alvear, San Martín, Zapiola y demás masones viajeros que llegaron en la fragata Jorge Canning, para la fundación de la logia "Lautaro" de Buenos Aires-



José de San Martín (iniciado el 6 de mayo de 1808 en la logia "Integridad" de Cádiz, España), junto con Carlos María de Alvear y Matías Zapiola (ambos también iniciados en Cádiz) fundan un triángulo masónico que, en 1812, se convertirá en la logia "Lautaro". Alguno de sus miembros fueron Julián Álvarez, Antonio Záenz, Bernardo Vélez, Bernardo Monteagudo, Manuel Pintos, Manuel S. Anchorena, Tomás Guido...Dentro de la "Lautaro" existían dos cámaras: una para los tres grados simbólicos y otra para los grados superiores, que San Martín creó con el nombre de Gran Logia de Buenos Aires. La Constitución de esta Gran Logia se aprobó el 23 de julio de 1812. Estaba presidida por San Martín (que, sin embargo, nunca ocupó ningún cargo de oficial en la "Lautaro", y lo acompañaban Carlos María de Alvear, José F.Agrelo, Tomás Guido, Hipólito Vieytes, entre otros.

Sus integrantes formaron posteriormente las logias lautarinas de las ciudades de San Fe, Córdoba y Mendoza en la Argentina, y las de Santiago de Chile y Lima. Además de las lautarinas, durante las guerras de la independencia hubo sendas logias en el Ejército de los Andes y en el Ejército del Norte. El general Belgrano funda además la logia "Argentina" de la ciudad de Tucumán, denominada posteriormente "Unidad Argentina" y que trabajó con Carta Constitutiva otorgada por la Masonería de Nueva Granada. Recuerden que la masonería contiene entre otras cosas, una religión muy especial que prefiero no describir en este ensayo. Hasta aquí los eventos inmanentes a la revolución de Mayo, pero la historia tiene mucho mas para contarnos. FELIZ DÍA DE LA PATRIA.




Nota: Para De Gandía, el creador de la filosofía histórica argentina, el autor del concepto que inspira toda la enseñanza oficial, fue Esteban Echeverría en el año 1837. Por eso sostiene que la historia argentina es, en su espíritu, una historia echeverriana. Enrique de Gandía, “La revisión de la historia argentina”, página 252, y nosotros suscribimos aunque no en un 100 %





RICARDO LEVENE, “Historia Argentina”, Capítulo I “Los sucesos de Mayo”.

ERNESTO PALACIO, “Historia de la Argentina, 1515-1835”. Tomo 1, “Segregación y guerras por la independencia”

JOSÉ LUIS BUSANICHE, “Historia Argentina”

LEONARDO PASO, “Historia del origen de los partidos políticos”

RODOLFO PUIGGROS, “Historia Argentina”, Capítulo VI, “Nacimiento de la conciencia nacional revolucionaria”

RAMÓN DIEGO PERALTA: "Conociendo la Masonería Argentina"
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