
El bruxismo es ese acto involuntario de apretar o hacer rechinar nuestros dientes sin darnos cuenta y que tiene por consecuencia su desgaste acelereado y el dolor de cabeza, de cuello y de mandíbula causado por la tensión muscular.
Las consecuencias del bruxismo pueden incluir la simple hiperestesia dental (sensibilidad excesiva de los dientes porque la dentina queda al descubierto debido al desgaste), desequilibrios importantes en la articulación témporo mandibular (ATM), problemas para deglutir, movilidad dental y pérdida del diente.
Estas consecuencias deben ser tratadas por un odontólogo pero las causas que las originan deben ser evaluadas por un psicólogo.
El comportamiento bruxópata supone una hiperactividad de algunos músculos maseteros y temporales que puede conducir a la hipertensión de los músculos de la nuca y el cuello.
La consecuencia más inmediata de todo ello es el dolor facial e incluso problemas en las cervicales y en la espalda. Otras manifestaciones derivadas son vértigos, mareos y alucinaciones acústicas.
Tratamiento del bruxismo
El bruxismo es un hábito involuntario, por lo que en este caso no se puede hablar de prevención sino de diagnóstico precoz.
Detectado a tiempo el problema hay que tratar al paciente mediante la colocación de una férula de descarga que se utilizará durante la noche y en algunos casos durante el día. Si el paciente presenta dolores persistentes y fuertes se pueden prescribir relajantes musculares y fármacos para controlar la ansiedad.
Baños relajantes
El baño relajante de salvia, tomillo y valeriana es ideal para aliviar tensiones. Primero tienes que extraer el concentrado. Para ello hierve durante 20 minutos unas cuantas flores de tomillo junto con 4 cucharadas de salvia y 50 gramos de raíces de valeriana en un litro y medio de agua. Deja reposar unos 10 minutos más.
Llena de agua tibia la bañera y vierte el preparado. Date un buen baño relajante durante 20 minutos. Preferentemente, hazlo antes de ir a dormir.
Aliviar tensiones
Son varias las hierbas que se utilizan para aliviar tensiones. Para combatir el bruxismo resultan ideales la valeriana, la pasiflora, la hierba de San Juan y el Espino Albar, entre otras. Puedes realizar la infusión consiguiendo las hierbas e hirviéndolas durante 20 minutos para extraer sus propiedades.
Si no tienes tiempo, existen en el mercado tés naturales específicos para calmar la ansiedad, así como suplementos naturales. Puedes conseguirlos en una farmacia o dietética.
Masajes y ejercicios
Los ejercicios para aliviar las tensiones causadas por el bruxismo se centran en la mandíbula, la cara y el cuello.
Comienza por ejercitar la mandíbula.
Para relajar la cara, realiza masajes suaves y de movimientos circulares en la frente y en las sienes con las yemas de tus dedos. Para el cuello, el masaje tiene que ser a la altura de donde empieza el cabello y de arriba hacia abajo.
Por último, el aromaterapia contra el estrés puede resultar múy útil también para tratar el bruxismo. Espero que estos consejos te sean muy útiles para tratar este problema.








