Hablando de matrimonio, de un contrato de amor, económico, por conveniencia, bueno como ustedes lo quieran llamar. Amor es Amor en Seúl, en Busan, en Sevilla, en México, en Guate, en Colombia, en donde sea… cuando el amor llega así de esa manera… ya replica la canción.
Pero cuando el amor cruza fronteras, continentes y culturas tan diferentes, además del amor se debe contar de paciencia, respeto, y sobre todo de comprensión por la otra persona.
Los matrimonios de extranjeras con coreanos y de coreanas con extranjeros en Corea han aumentado en los últimos años debido al aumento de extranjeros en Corea. Sin embargo, la estadística demuestra que esta proporción es mayor en el caso de hombres coreanos con mujeres extranjeras. Aclaro, que la mayoría de estos coreanos viven en la zona rural coreana y van al este de Asia: Filipinas, Cambodia, o Vietnam a comprar –literalmente- una esposa menor que él. El trato es sencillo se paga algún dineral –en millones de wones, me refiero- para darle a la familia de la novia, haces los trámites con la agencia matrimonial y listo tienen esposa asiática en su casa.
Estas mujeres deben aprender muchas cosas, y aunque no fue precisamente por amor, algunas se terminan enamorando. Para que la situación no se vea tan extraña se las han ingeniado a través de la televisión para presentar estos casos de éxito entre las extranjeras del este de Asia y los coreanos.
Pero, por qué los coreanos de la zona rural no se casan con coreanas? Es muy sencillo, la mayoría de las personas no quiere vivir en la zona rural, todos queremos vivir incómodos en las grandes ciudades, especialmente en Seúl, donde los precios de la renta son exageradamente-exageradamente alto; y porque estos coreanos de la zona rural no tienen suficiente juventud y dinero en el banco para casarse con una coreana. Por esa razón la estadística aumenta, y aumenta como la espuma para quien quiera verificar.
Por esa razón es realmente extraño ver a los hombres coreanos con extranjeras en Seúl, creo que he contado no más de diez en el tiempo en el que he vivido en Corea; de tal manera que la estadística me tiene realmente sorprendida.
Una de las razones por las cuales las mujeres prefieren hoy en día a los hombres extranjeros , es el trato que reciben, son mujeres en muchos casos sobrevaloradas y después de tanto estudio y estudio y estudio deben convertirse en las mejores amas de casa; algunas se quejan del trato frío de los coreanos con sus esposas y bueno del nivel de infidelidad… que es bastante alto, o al menos eso se dice por acá.
En el caso de las coreanas con hombres extranjeros, esta proporción de acuerdo con la estadística es menor; pero es visible cada vez más en las calles de Seúl. Algunos llegaron hace muchísimo tiempo, y ya se han venido adaptando a su cultura y les encanta la vida de Asia y los valores familiares que se profesan aquí (tranquilos, no distan mucho de los nuestros). Muchos de ellos aparentan ser americanos o Europeos y serán cada vez más por razones de recesión económica del hemisferio occidental, se verán cada vez más extranjeros por aquí. Recuerdo que uno de mis compañeros de clase era español y me decía que él prefería aprender coreano y trabajar en Corea que estar en España. Sin embargo, su novia quería totalmente lo contrario, ella quiere vivir en un país como Australia o Canadá; dice que la vida en Corea es bastante, bastante exigente con sus trabajos.
A ese punto quería llegar, el trabajo de los coreanos. O el famoso trabajo duro de los coreanos. Algunas empresas coreanas no tienen muy buena reputación en términos laborales, en Latinoamérica, simplemente porque trabajan muy duro, en jornadas que pueden sobrepasar las diez horas. ¿Han escuchado alguna vez alguna huelga de los trabajadores coreanos? Jamás. ¿Han escuchado alguna vez un sindicato coreano en un medio de comunicación reconocido? Jamás.
Esa es la razón, su empresa es su familia, su sentimiento es familiar, y no se les haga raro que durante un fin de semana el jefe decida invitarlos a escalar la montaña. Además es una falta de respeto absoluta salir antes que el jefe –aunque no estén haciendo nada- o disfrutar de los quince días completos de vacaciones a que tienen derecho por ley todos los coreanos.
Recuerden, no es que sea bueno o sea malo, no lo juzguen bajo nuestra propia lógica. Aquí en Corea las cosas pueden funcionar al revés, pero funcionan. Así están acostumbrados y esa es una de las razones por las cuales su economía va bien, o al menos eso demuestran los números.
Entonces imaginen al clásico esposo coreano: trabaja diez horas al día, después sale a tomar con sus compañeros de oficina y su sueldo lo gasta en la educación complementaria de su único hijo; porque se cuenta que traer un hijo al mundo en Corea cuesta al menos cien millones de wones. Esa es una de las razones por las cuales la tasa de natalidad es muy baja en Corea, claro está junto con otros argumentos.
Pero tranquilos, hay casos de éxito, o al menos se casaron, o se acabaron de casar, o tenían planes de casarse. Valga la aclaración, son casos de latinos, latinas, con coreanos y coreanas. Si fueron felices o son felices y comieron perdices, no lo sé… pero al menos son casos que vale la pena rescatar:
1. Los cuentos de Hadas sí existen, sí existe la posibilidad de casarse con un coreano y vivir el cuento de princesa en Corea. La razón: el amor a primera vista fue fundamental para este cuento de hadas, entre un coreano y una latina; quien hoy goza de su residencia permanente en Corea.
Ella estuvo dispuesta a dejar todo en su país, y venir a Corea a vivir. Él está feliz, ella es la mujer que siempre soñó, hoy en día son un hermoso ejemplo a seguir.
2. Los cuentos de Hadas no existen, después de más de una década de matrimonio, las diferencias culturales han generado más de un divorcio entre varias mujeres latinas.
Hijos, distancia, idioma, y sobre todo choque cultural, se han inmiscuido entre las causas de divorcio. Pero tranquilos, algunos de estos matrimonios sobreviven sobre la base del amor y el haber encontrado la media naranja.
3. Los cursos de inglés, si quienes han tenido la oportunidad de hacerlo, saben a lo que me refiero. Ella latina y él coreano, se encontraron en Australia, estudiando inglés, fue simplemente amor a primera vista, y aunque uno creería que no se pueden comunicar tan fácilmente, el sentimiento del amor es expresado por la pareja y es aceptado por las familias de común acuerdo.
4. Maestría en Corea, ella coreana, él latino, aunque no fueron novios durante el tiempo que él estuvo en Corea, fortalecieron sus lazos de amistad y pasados los meses de noviazgo hoy están felizmente casados, ella lo dejó todo a un lado y hoy vive en Latinoamérica.
Así que no se preocupen, a quienes siguen pensando en los cuentos de hadas de los dramas son caricaturas de la vida real coreana. Este comentario me lo hizo una amiga japonesa quien hace pocas semanas contrajo matrimonio con su novio coreano. No se desanimen, hay posibilidades; si hay posibilidades, se puede fracasar; si también se puede fracasar… pero lo más importante es que deben fijar el lugar de residencia, si es Corea, tiene sus más y sus menos, si es Hispanoamérica tiene sus más y sus menos.
Somos humanos y así nuestra apariencia o cultura sean diferentes, los valores son los mismos, y el amor, eso no cambia, así uno viva en el mundo al revés.