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Proyecto Huemul: La Bomba Atómica Argentina.
Se produjo en la Isla Huemul, ubicada en el Lago Nahuel Huapi, provincia de Río Negro, Argentina, a cargo del austríaco Ronald Richter desde 1948 hasta 1952, durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón.
ISLA HUEMUL
En esta isla, allá por el año 1945, el gobierno argentino intentó experiencias con energía nuclear. Ronald Richter, el científico encargado de lograr la fusión nuclear controlada, construyó en la isla su casa, los laboratorios, los reactores nucleares, etc.
Documental del proyecto
Al final de la Segunda Guerra Mundial, los físicos alemanes luchaban para lograr una bomba atómica antes que los Estados Unidos y así detener la inminente caída del Tercer Reich. Argentina, que se había mantenido neutral durante la guerra, ahora importaba científicos y técnicos del extinto Tercer Reich, quienes se encontraban a las órdenes de un nuevo líder: el General Juan Domingo Perón.
¿Era posible que las potencias triunfadoras permitieran que un país como Argentina desarrollara un plan independiente de energía nuclear que nadie, fuera de los Estados Unidos, poseía? ¿Acaso la “Tercera Posición” que proclamaba el general Perón, equidistante del capitalismo y el comunismo, encubría a un posible “Cuarto Reich” en América del Sur?
Celebración de la adhesion de Australia al tercer raich
RONALD RICHTER, físico austríaco.
Tuvo el honor de ser alumno del mismísimo Albert Einstein
Ronald Richter llegó a Buenos Aires en agosto de 1948 y fue recibido por Perón. Para lograr su hazaña científica se montó en la provincia de Córdoba un laboratorio pero, debido al estado paranoico de Richter, que creía que lo espiaban y lo perseguían, el laboratorio secreto se mudó a una isla en el lago Nahuel Huapí, llamada Huemul (en la provincia de Río Negro).
Es larga la historia y no se conoce bien, o no se la quiere dar a conocer. Algunos dicen que el propósito se logró, otros afirmaron que fue un engaño.
La cuestión es que, de haberlo logrado, y de haber podido utilizar la energía nuclear, quizá no estaríamos en el llamado tercer mundo, ya que el desarrollo de la fusión nuclear controlada hubiera posibilitado el crecimiento industrial y el poderío militar del país, dotándonos de una fuente de energía inagotable.
Richter había afirmado que él había logrado controlar la explosión de la energía atómica, que había controlado las reacciones termonucleares en cadena.
CONSTRUCCION DEL REACTOR NUCLEAR
REACTOR Y CAMPAMENTO DE RICHTER
En marzo de 1951 Ronald Richter comunicó a Juan Domingo Perón que los experimentos habían tenido éxito y el gobierno anunció: El 16 de febrero de 1951 en la Planta Piloto de Energía Atómica en la Isla Huemul, de San Carlos de Bariloche, se llevaron a cabo reacciones termonucleares bajo condiciones de control en escala técnica.
Perón anunció que la energía de fusión nuclear sería distribuida a domicilio en recipientes similares a las botellas de leche que eran comunes en esos tiempos.
La comunidad científica mundial miraba con mucha cautela y descreimiento estos adelantos.
Durante todo el período, de 1930 a 1945, la República Argentina mantuvo una política poco cooperativa a los intereses de Estados Unidos y sus aliados y con declarada simpatía por Alemania e Italia, permitiendo el accionar de los medios de espionaje del Eje en el país y, hacia el fin de la contienda, aceptó la presencia de refugiados y criminales de guerra nazis.
Argentina continuó comerciando con Estados Unidos y sus aliados, en especial Inglaterra, que dependía de los suministros de carne que llegaban de la Argentina para alimentar a su población.
Estados Unidos de America, alerta al escuchar que la Argentina estaba manejando energia nuclear (ademas de haber acumulado grandes reservar por ser neutral durante la guerra), y sumandole a esto que los ultimos eran neutrales en la segunda guerra mundial, proveyó de armas y provisiones a los países limítrofes de Argentina (mayormente a Brasil), cortando todo suministro que proveía a esta ultima, dado ademas del gran potencial económico.
El Gobierno argentino se vio obligado a romper relaciones con los países del Eje sólo en enero de 1944 y les declaró la guerra en marzo de 1945.
En marzo de 1951, Perón y su mujer, Eva, le entregaron a Richter el Doctorado Honoris Causa.
Luego de este anuncio, pasaron meses sin que se supiera algo el proyecto. Viendo su credibilidad amenazada, Perón creó una comisión para que investigara y auditara a Richter.
La comisión, luego de presenciar aproximadamente doce experimentos, dio resultados negativos.
El informe explicó que se observaban radiaciones pero no de origen nuclear, sino producidas por campos eléctricos. Balseiro y el Ingeniero Bancoira, otro de los integrantes de la Comisión, calificaron los experimentos de Richter como farsa.
El resultado obtenido es, pues, que el enorme número de choques sufridos por el átomo de Li, en las condiciones que se opera, imposibilita la realización de cualquier dispositivo de contralor basado en el principio mencionado por el doctor Richter.
El Dr Richter ha mostrado un desconocimiento sorprendente sobre el tema.
Richter no aceptó esta sentencia y pidió otra comisión conformada por científicos que trabajaban en el exterior. Estos científicos opinaron lo mismo que los anteriores: farsa.
El fisico presentaba delirios, y mostraba sintomas de locura, como cuando protagonizo una escena donde rompio una muerta y escribiendo sobre ella "energia nuclear"
Richter dijo haber podido lograr y controlar la fusión nuclear, pero jamás fue capas de repetirlo ni comprobarlo nuevamente.
Así, en noviembre de 1952, Perón le quitó apoyo a Richter y el proyecto se canceló. Ronald Richter se mudó a Monte Grande, en la provincia de Buenos Aires, donde vivió hasta su muerte, en 1991.
