Putin the Killer:
Era una fría noche de verano en la bella Moscú. Vladimir, un joven de 23 años, caminaba por las oscuras calles tambaleándose, tal vez por las tres botellas de vodka que se mandó. En un momento de embriaguez comenzó a disparar su ak-47 a los autos. Un hombre desde la ventana de su casa, con aspecto de atender boludos, le dijo: "Ты идиот и у вас нет цели" (sos un boludo y no tenés puntería). Cosa que hizo enfurecer más al ebrio, así que le dio un headshot al atendedor ruso, al más puro estilo Counter.
Luego de vagar por alrededor de una hora, disparándole a todo lo que se moviera, y a lo que no también, se le acabaron las balas, y las cuatro petacas de vodka que tenía en la campera. Aún más borracho que antes, hurgó en sus bolsillos en busca de una quinta petaca, sólo para encontrar 1600 rublos (USD $46) y una botella de Manaos. Se le ocurrió una idea, buscar una puta, rápido, porque con suerte no se desmayó y se ahogó con el vómito después de bajarse la Manaos. Caminó y caminó, pero nada encontró, y un verso me salió.
Cansado, el borracho se fue para la casa, pero, al llegar a la puerta notó algo extraño, como si lo observaran, y efectivamente así fue. Del otro lado de la calle había alguien mirándolo. Estaba muy oscuro para verlo, era una sombra de un hombre, pelado ¿Era el Indio Solari? No, no se escuchaba a nadie decir "no lo soñieeeeeeeeeee", ¿sería Rick Harrison? Tampoco, nadie le quería comprar sus cosas por un precio que él no quería. Era... Putin. Este sacó un revólver y mató al pobre Vladimir, quien se había quedado ciego por el alcohol, digo, la Manaos.
¿Por qué pasó esto? Simplemente, porque en la Rusia Soviética vos no matás al presidente, el presidente, te mata a VOS.