Algunos datos de este viaje: Manaslu es la octava montaña más alta del mundo, su nombre significa “montaña de los espíritus”.
Este viaje a Nepal tiene la particularidad de ser un sitio donde se puede estar en contacto directo con lo la naturaleza salvaje, un continente sorprendente, el Himalaya sorprende con un paisaje único en el mundo, con caminatas de 10hs diarias, subiendo a 5 mil metros de altura.
Un viaje que comienza cuando dejas atrás tu vida habitual, la rutina la ciudad, horarios, obligaciones, llegas a un sitio como Bhaktapur, una ciudad medieval de Nepal, situada en el Valle de Katmandú, anclada en el tiempo, allí se cuenta con las comodidades que podemos tener en hoteles, se caracteriza por sus calles bulliciosas, una ciudad imperial, antigua, capital de Nepal, cercana a Katmandú.
El recorrido desde el Himalaya consiste en tomarse un autobús que nos dejará en un pueblo donde termina la carretera, luego se debe tomar otro autobús, por cierto muy bizarro, con música y cánticos locales, toda una experiencia.
Este es un viaje de 12 días los cuales se viven sin un vehículo motorizado, adentrándose en otra civilización, muy anterior a la nuestra.
El camino de la ruta del Manaslu consiste en recorrer una montaña enorme, uno de los grandes mitos y dioses de las montañas del Himalaya (montaña de los espíritus).
Trekking y aventura en el Himalaya
El comienzo del viaje comienza a poca altitud, por pequeños poblados, de la etnia gurung, una etnia nepalí, se dedican a la agricultura y al comercio, son los que suelen subir hacia la parte alta de la montaña con sus recuas de burros.
Durante el camino se debe transitar con mucho cuidado, la primera parte es de desfiladeros con caída. Durante las caminas los pensamientos fluyen, te liberas de las preocupaciones en este lugar. El paisaje es uno de los grandes contenidos de este viaje, bosques subtropicales, plantas, es mágico, en pocas palabras “el paisaje del Himalaya es como un decorado bestial”. Pasar desde lo subtropical de la parte más baja, palmeras, cactus, bajas por zonas áridas con un poco de meseta, subiendo a zonas de alta montaña.
Durante el camino se pueden encontrar muchos pequeños lugares religiosos que según donde estés pueden ser de una configuración distinta, lajas de pierdas que están trabajadas donde aparece la flor de loto, y diferentes dioses, lugares ceremoniales que son como una especie de puertas donde entras o sales a lugares sagrados.
La gente es muy agradable y hospitalaria, por sobre todo los pobladores del Himalaya que viviendo en un espacio tan aislado reciben a los viajeros con los brazos abiertos.
Durante esta caminata se logra un contacto muy especial con los habitantes, un contacto efímero pero intenso, una experiencia inolvidable.
Los pobladores del lugar dan mucha riqueza a este contacto, hablan de su familia, enseñan las casas locales, y son también quienes ayudan con los problemas que nos puede traer la altitud.
Los pueblos de altísima montaña tibetanos están muy apartados, es fascinante, muchos han dejado de existir, ellos viven como hace 500 años atrás.
Llegamos al paso del valle de las lágrimas donde la temperatura es extrema, allí se siente una sensación de liberación, al cruzar el paso, un punto culmine, al bajar caminatas, bosques, sitios fantásticos, se llega a un pueblo donde se puede optar por continuar en 4x4 o continuar la bajada caminando.
Volver a Katmandú cada día es una sorpresa, es una ciudad donde los viajeros se quedan una temporada, eso se nota. Katmandú es una ciudad increíble, la cantidad de personas, bullicio, caos
La vida nocturna es un contraste, se puede tocar música en cualquier sitio, un lugar de paso que los
viajeros recorren durante meses.
En este viaje de aventura por el Himalaya se disfruta de un trekking en el que se rodea el gran pico de Manaslu, una experiencia, acercamiento a la naturaleza más salvaje, un viaje duro pero también te enfrenta a tus propios límites físicos y psicológicos.
link:
Este viaje a Nepal tiene la particularidad de ser un sitio donde se puede estar en contacto directo con lo la naturaleza salvaje, un continente sorprendente, el Himalaya sorprende con un paisaje único en el mundo, con caminatas de 10hs diarias, subiendo a 5 mil metros de altura.
Un viaje que comienza cuando dejas atrás tu vida habitual, la rutina la ciudad, horarios, obligaciones, llegas a un sitio como Bhaktapur, una ciudad medieval de Nepal, situada en el Valle de Katmandú, anclada en el tiempo, allí se cuenta con las comodidades que podemos tener en hoteles, se caracteriza por sus calles bulliciosas, una ciudad imperial, antigua, capital de Nepal, cercana a Katmandú.
El recorrido desde el Himalaya consiste en tomarse un autobús que nos dejará en un pueblo donde termina la carretera, luego se debe tomar otro autobús, por cierto muy bizarro, con música y cánticos locales, toda una experiencia.
Este es un viaje de 12 días los cuales se viven sin un vehículo motorizado, adentrándose en otra civilización, muy anterior a la nuestra.
El camino de la ruta del Manaslu consiste en recorrer una montaña enorme, uno de los grandes mitos y dioses de las montañas del Himalaya (montaña de los espíritus).
Trekking y aventura en el Himalaya
El comienzo del viaje comienza a poca altitud, por pequeños poblados, de la etnia gurung, una etnia nepalí, se dedican a la agricultura y al comercio, son los que suelen subir hacia la parte alta de la montaña con sus recuas de burros.
Durante el camino se debe transitar con mucho cuidado, la primera parte es de desfiladeros con caída. Durante las caminas los pensamientos fluyen, te liberas de las preocupaciones en este lugar. El paisaje es uno de los grandes contenidos de este viaje, bosques subtropicales, plantas, es mágico, en pocas palabras “el paisaje del Himalaya es como un decorado bestial”. Pasar desde lo subtropical de la parte más baja, palmeras, cactus, bajas por zonas áridas con un poco de meseta, subiendo a zonas de alta montaña.
Durante el camino se pueden encontrar muchos pequeños lugares religiosos que según donde estés pueden ser de una configuración distinta, lajas de pierdas que están trabajadas donde aparece la flor de loto, y diferentes dioses, lugares ceremoniales que son como una especie de puertas donde entras o sales a lugares sagrados.
La gente es muy agradable y hospitalaria, por sobre todo los pobladores del Himalaya que viviendo en un espacio tan aislado reciben a los viajeros con los brazos abiertos.
Durante esta caminata se logra un contacto muy especial con los habitantes, un contacto efímero pero intenso, una experiencia inolvidable.
Los pobladores del lugar dan mucha riqueza a este contacto, hablan de su familia, enseñan las casas locales, y son también quienes ayudan con los problemas que nos puede traer la altitud.
Los pueblos de altísima montaña tibetanos están muy apartados, es fascinante, muchos han dejado de existir, ellos viven como hace 500 años atrás.
Llegamos al paso del valle de las lágrimas donde la temperatura es extrema, allí se siente una sensación de liberación, al cruzar el paso, un punto culmine, al bajar caminatas, bosques, sitios fantásticos, se llega a un pueblo donde se puede optar por continuar en 4x4 o continuar la bajada caminando.
Volver a Katmandú cada día es una sorpresa, es una ciudad donde los viajeros se quedan una temporada, eso se nota. Katmandú es una ciudad increíble, la cantidad de personas, bullicio, caos
La vida nocturna es un contraste, se puede tocar música en cualquier sitio, un lugar de paso que los
viajeros recorren durante meses.
En este viaje de aventura por el Himalaya se disfruta de un trekking en el que se rodea el gran pico de Manaslu, una experiencia, acercamiento a la naturaleza más salvaje, un viaje duro pero también te enfrenta a tus propios límites físicos y psicológicos.
link: