_Fijación referencial funcionalista IV ( continuación ) . -Podemos conocer el significado
de tales y tales términos y estando capacitados para manejarlos en una conversación normal,
no sabríamos reconocer a qué objetos o ámbito objetual se refieren.
Otra de las objeciones realizadas a Putnam en el caso de agua y agua gemela sería
conjeturar que ambas sustancias, en un plano fenomenológico, tendrían conductas idénticas,
no obstante, investigada la composición química del elemento agua y del elemento agua de la
tierra gemela, siempre estaríamos capacitados para hallar una tercera sustancia mediante la
que lograríamos que el agua y el agua de la tierra gemela tuviesen un comportamiento
químico distinto. Nosotros mismos y nuestros mentalitas gemelos poseeríamos idéntica
imagen y/o representación interna y; sin embargo, nuestros ítems sígnicos “agua” y “agua
gemela” se referirían a sustancias diferentes, en la época daltoniana y daltoniana gemela
comenzaría a descubrirse tal disimilitud extensional.
Para identificar una sustancia particular como el agua operamos con un criterio
indexical, es decir, nos hallamos ante una muestra de tal sustancia. Para adiestrarnos en la
capacidad de reconocimiento de una sustancia particular como el agua manejamos una
propiedad conductual de tal forma que, ante dos muestras cualesquiera de agua pura,
esperamos que ambas se comporten de la misma forma en nuestro entorno; esto es agua ante
la presencia de una sustancia significaría que hemos señalado, que hemos enfocado una
muestra de agua. Si seleccionamos en nuestro entorno una muestra de lo que creemos que es
agua y se comporta de forma distinta al comportamiento que esperaríamos que exhibiese otra
instancia de agua, empezaríamos a sospechar que estamos en presencia de una sustancia
probablemente diferente, si algún terráqueo gemelo enfocase a un terráqueo una muestra de
agua gemela mi representación mental sería cualitativamente idéntica, sabor, apariencia ..., a
la representación mental de nuestros idénticos gemelos, pero como argumenta Putnam, sucede
que la materia enfocada es diferente, la identidad representacional cualitativa de mi mismo y
de mi gemelo cuando enfocan una instancia particular a la que se refieren sus términos
sígnicos “agua” y “agua gemela” denotan extensiones bien distintas.
Sucede que términos como “esto”, “aquí” y “ahora”, pueden denotar distintas
propiedades en distintas circunstancias ambientales y de uso de tales términos. Aseverar `esto
es agua´ ante una muestra de lo que consideramos tal sustancia tan solo significa que los
términos de clase natural contienen un elemento indexical, lo cual es muy diferente de afirmar
que tales términos sean sinónimos de nociones indexicales integradas por descripciones. De
acuerdo con Putnam, antes de la era de la química moderna la descripción objetual entre agua
y agua gemela quedaba asociada a un criterio indexical. La indexicaidalidad como criterio de
selección antes del advenimiento de la química moderna quedaría integradas con
representaciones mentales cualitativamente idénticas, tanto en el hablante como en el hablante
gemelo; sin embargo, cuando profiriesen aserciones del tipo “esto es agua”, expresado en
nuestro entorno y en el entorno gemelo sus dicciones deícticas mostrarían sustancias
diferentes.
Un traductor y/o interprete ideal se vería imposibilitado a la hora de traducir agua
como agua gemela sin poseer los datos químicos pertinentes en el caso que nos ocupa, tanto
en el entorno químico ambiental terrícola como en el entorno gemelo. Sintetizando con
Putnam, podríamos afirmar que el criterio conductual “una muestra de tal sustancia se
comportara de forma idéntica a una muestra de la misma sustancia”, y el criterio estructural
“dos muestras cualesquiera de tal y cual sustancia han de tener la misma estructuración y o
constitución ultima”, tales pautas criteriales conforman un ámbito conduccional un marco
decisorio contextuado de forma socio-ambiental ... que desde hace mucho tiempo, ayudan a
fijar, a determinar la referencia de términos de sustancias naturales. Quizá, como apunta
Putnam, el criterio comportamental y el criterio de constitución ultima sean similares puesto
que siempre hemos esperado que la disimilitud en el comportamiento de una sustancia podría
verse explicado por la diferenciación en la constitución de sus componentes últimos;
independientemente de esta observación de Putnam, el ambito objetual al que se refiere el
término “agua gemela” no se comporta ni tiene la estructura composicional última al
repertorio objetual que designamos como “agua” en nuestro entorno.
La pretensión de Putnam es extender las dos pautas criteriales que ha mencionado
para analizar otros casos, por ejemplo el de las especies biológicas. Siguiendo con la asunción
de la tierra gemela, habitantes de uno y otro contexto socio - cultural no adoptarían el criterio
conductual para catalogar a dos individuos como pertenecientes a la misma especie biológica.
Sin embargo, el criterio comúnmente aceptado y el criterio gemelo, podría consistir en
restricciones de apareamiento y reproducción. Contrafácticamente considerado podríamos
aseverar que si un lince de la tierra gemela no pudiera aparearse y tener descendencia fértil
con los linces de nuestro entorno, no habría que ser un experto en biología para poder afirmar
que estamos ante dos individuos pertenecientes a especies biológicamente distintas. Valorado
desde nuestra perspectiva y entorno terráqueo no afirmaríamos nunca que estamos ante la
presencia de un lince, desde la perspectiva de nuestros legos biólogos gemelos los linces
terrestres no serían catalogados en absoluto como linces. También podríamos conjeturar que
los adelantos científicos en tecno-genética podrían certificar que una y otra especie lince y
especie lince gemelo presentan elementos integrantes claramente diferenciados y
diferenciables.
Los experimentos conceptuales usados por Putnam tratan de apuntalar un
elemento no despreciable a la hora de fijar la referencia de los términos, el entorno socio -
ambiental en el que está inserto una u otra comunidad por sí mismo contribuye a ayudar en la
fijación de la extensión referencial de los términos vertidos por esa comunidad. Expresado en
parágrafo putniano: “La descripción que dan de X los terrícolas y los habitantes de la tierra gemela
donde X corresponde a oro o gato o agua o leche o lo que fuera, debe ser la misma (aparte de la
diferencia en la referencia de los indexicales nosotros, aquí, esto, etc). Las representaciones mentales
pueden ser cualitativamente idénticas, la descripción dada por los expertos en un estadio determinado
de la evolución científica puede ser la misma, pero a causa de la diferencia entre el entorno de la tierra
y el entorno de la tierra gemela, los referentes pueden resultar tan distintos que los habitantes terrícolas
no consideren que el oro de la tierra gemela es oro, ni su agua, agua, ni sus gatos, gatos etc”. (1)
No ha de olvidarse como Putnam ha apuntado, que las pruebas utilizadas en
determinadas épocas para determinar la extensión de un término como “oro”, no han de ser
tratadas como la fijación referencial última del término “oro”, los mismos criterios de
determinación y/o las pruebas usadas en tal fijación referencial pueden estar equivocadas
como podemos observar a lo largo de la historia. Obviamente, los criterios usados en la
conformación atómica y subatómica de tal o cual ámbito objetual son más fiables que los
criterios usados por Arquímedes, pero, a su vez, Arquímedes usó unos criterios que fueron
absolutamente novedosos, revolucionarios, y fiables en su contexto socio - científico. Lo
verdaderamente relevante es que los hablantes de una comunidad cualquiera anterior a la de
Arquímedes, los griegos y nosotros mismos, cuando utilizamos el término sígnico “oro” y sus
traducciones sinónimas a tales lenguas, comunidades y épocas históricas pretenden significar
lo mismo a lo que nos referimos nosotros. Ninguna batería criterial usada operativamente
para fijar y/o determinar la referencia de oro puede fijar absolutamente el significado de tal
término. Sería posible imaginar, en contextos futuros y de avanzada renovación
tecnocientífica, pruebas tales que permitiesen identificar el ámbito extensional del término
sígnico “oro” en tanto que nos mostrasen ciertas deficiencias en las pruebas operativas que
utilizamos ahora, de las que posiblemente no podamos ser conscientes. Tratar de descartar el
rol que juega el entorno socio - ambiental en el que estamos inmergidos imposibilita, según
Putnam, confeccionar descripciones adecuadas y aproximadas de cómo se fija realmente el
significado y la referencia. El significado de un término referido a clase natural no puede
quedar absoluta y rígidamente fijado por un repertorio de criterios operacionalistas ingenuos o
por un conjunto de criterios verificacionistas ingenuos.
Los argumentos mentalistas de corte tradicional olvidan el papel de los hablantes
expertos como el hecho de que las muestras mismas paradigmáticas de tal y cual sustancia
ayudan a fijar la referencia de los términos, el problema que persiste en la explicación
mentalista tradicional quedaría debidamente delimitado cuando encontramos que dos
hablantes pertenecientes a distintas comunidades asocian la misma imagen y/o representación
mental a un término y; sin embargo, tales términos y representaciones idénticas se refieren a
un ámbito objetual totalmente desemejante. Ahora bien, tanto descripciones ofrecidas por los
expertos sobre comportamiento o estructuras de términos tales como “oro”, descripciones por
tanto no indexicales, como descripciones indexicales, en las que alguien enfoca una muestra o
ejemplo particular de tal sustancia, contribuyen también a la hora de determinar la referencia
de tales términos. El término sígnico “oro” no es sinónimo de objeto que ha pasado tales y
cuales pruebas que se comporta de tal y cual forma en el caso n, como tampoco es sinónimo
de descripciones integradas por términos deícticos, en la medida que sea posible contrastar
dos muestras individuales de un “esto”, con similaridades y/o identidades conductuales y/o
estructurales, y de otro “esto individual. En las prácticas habituales de traducción y / o
interpretación el hecho de enfocar una muestra, criterio indexical por tanto, si bien es un
elemento integrante para ayudar a fijar la referencia, no nos sirve de mucho a la hora de
explicitar, lo que sea que fuere que queda preservado en la práctica traductiva. _
de tales y tales términos y estando capacitados para manejarlos en una conversación normal,
no sabríamos reconocer a qué objetos o ámbito objetual se refieren.
Otra de las objeciones realizadas a Putnam en el caso de agua y agua gemela sería
conjeturar que ambas sustancias, en un plano fenomenológico, tendrían conductas idénticas,
no obstante, investigada la composición química del elemento agua y del elemento agua de la
tierra gemela, siempre estaríamos capacitados para hallar una tercera sustancia mediante la
que lograríamos que el agua y el agua de la tierra gemela tuviesen un comportamiento
químico distinto. Nosotros mismos y nuestros mentalitas gemelos poseeríamos idéntica
imagen y/o representación interna y; sin embargo, nuestros ítems sígnicos “agua” y “agua
gemela” se referirían a sustancias diferentes, en la época daltoniana y daltoniana gemela
comenzaría a descubrirse tal disimilitud extensional.
Para identificar una sustancia particular como el agua operamos con un criterio
indexical, es decir, nos hallamos ante una muestra de tal sustancia. Para adiestrarnos en la
capacidad de reconocimiento de una sustancia particular como el agua manejamos una
propiedad conductual de tal forma que, ante dos muestras cualesquiera de agua pura,
esperamos que ambas se comporten de la misma forma en nuestro entorno; esto es agua ante
la presencia de una sustancia significaría que hemos señalado, que hemos enfocado una
muestra de agua. Si seleccionamos en nuestro entorno una muestra de lo que creemos que es
agua y se comporta de forma distinta al comportamiento que esperaríamos que exhibiese otra
instancia de agua, empezaríamos a sospechar que estamos en presencia de una sustancia
probablemente diferente, si algún terráqueo gemelo enfocase a un terráqueo una muestra de
agua gemela mi representación mental sería cualitativamente idéntica, sabor, apariencia ..., a
la representación mental de nuestros idénticos gemelos, pero como argumenta Putnam, sucede
que la materia enfocada es diferente, la identidad representacional cualitativa de mi mismo y
de mi gemelo cuando enfocan una instancia particular a la que se refieren sus términos
sígnicos “agua” y “agua gemela” denotan extensiones bien distintas.
Sucede que términos como “esto”, “aquí” y “ahora”, pueden denotar distintas
propiedades en distintas circunstancias ambientales y de uso de tales términos. Aseverar `esto
es agua´ ante una muestra de lo que consideramos tal sustancia tan solo significa que los
términos de clase natural contienen un elemento indexical, lo cual es muy diferente de afirmar
que tales términos sean sinónimos de nociones indexicales integradas por descripciones. De
acuerdo con Putnam, antes de la era de la química moderna la descripción objetual entre agua
y agua gemela quedaba asociada a un criterio indexical. La indexicaidalidad como criterio de
selección antes del advenimiento de la química moderna quedaría integradas con
representaciones mentales cualitativamente idénticas, tanto en el hablante como en el hablante
gemelo; sin embargo, cuando profiriesen aserciones del tipo “esto es agua”, expresado en
nuestro entorno y en el entorno gemelo sus dicciones deícticas mostrarían sustancias
diferentes.
Un traductor y/o interprete ideal se vería imposibilitado a la hora de traducir agua
como agua gemela sin poseer los datos químicos pertinentes en el caso que nos ocupa, tanto
en el entorno químico ambiental terrícola como en el entorno gemelo. Sintetizando con
Putnam, podríamos afirmar que el criterio conductual “una muestra de tal sustancia se
comportara de forma idéntica a una muestra de la misma sustancia”, y el criterio estructural
“dos muestras cualesquiera de tal y cual sustancia han de tener la misma estructuración y o
constitución ultima”, tales pautas criteriales conforman un ámbito conduccional un marco
decisorio contextuado de forma socio-ambiental ... que desde hace mucho tiempo, ayudan a
fijar, a determinar la referencia de términos de sustancias naturales. Quizá, como apunta
Putnam, el criterio comportamental y el criterio de constitución ultima sean similares puesto
que siempre hemos esperado que la disimilitud en el comportamiento de una sustancia podría
verse explicado por la diferenciación en la constitución de sus componentes últimos;
independientemente de esta observación de Putnam, el ambito objetual al que se refiere el
término “agua gemela” no se comporta ni tiene la estructura composicional última al
repertorio objetual que designamos como “agua” en nuestro entorno.
La pretensión de Putnam es extender las dos pautas criteriales que ha mencionado
para analizar otros casos, por ejemplo el de las especies biológicas. Siguiendo con la asunción
de la tierra gemela, habitantes de uno y otro contexto socio - cultural no adoptarían el criterio
conductual para catalogar a dos individuos como pertenecientes a la misma especie biológica.
Sin embargo, el criterio comúnmente aceptado y el criterio gemelo, podría consistir en
restricciones de apareamiento y reproducción. Contrafácticamente considerado podríamos
aseverar que si un lince de la tierra gemela no pudiera aparearse y tener descendencia fértil
con los linces de nuestro entorno, no habría que ser un experto en biología para poder afirmar
que estamos ante dos individuos pertenecientes a especies biológicamente distintas. Valorado
desde nuestra perspectiva y entorno terráqueo no afirmaríamos nunca que estamos ante la
presencia de un lince, desde la perspectiva de nuestros legos biólogos gemelos los linces
terrestres no serían catalogados en absoluto como linces. También podríamos conjeturar que
los adelantos científicos en tecno-genética podrían certificar que una y otra especie lince y
especie lince gemelo presentan elementos integrantes claramente diferenciados y
diferenciables.
Los experimentos conceptuales usados por Putnam tratan de apuntalar un
elemento no despreciable a la hora de fijar la referencia de los términos, el entorno socio -
ambiental en el que está inserto una u otra comunidad por sí mismo contribuye a ayudar en la
fijación de la extensión referencial de los términos vertidos por esa comunidad. Expresado en
parágrafo putniano: “La descripción que dan de X los terrícolas y los habitantes de la tierra gemela
donde X corresponde a oro o gato o agua o leche o lo que fuera, debe ser la misma (aparte de la
diferencia en la referencia de los indexicales nosotros, aquí, esto, etc). Las representaciones mentales
pueden ser cualitativamente idénticas, la descripción dada por los expertos en un estadio determinado
de la evolución científica puede ser la misma, pero a causa de la diferencia entre el entorno de la tierra
y el entorno de la tierra gemela, los referentes pueden resultar tan distintos que los habitantes terrícolas
no consideren que el oro de la tierra gemela es oro, ni su agua, agua, ni sus gatos, gatos etc”. (1)
No ha de olvidarse como Putnam ha apuntado, que las pruebas utilizadas en
determinadas épocas para determinar la extensión de un término como “oro”, no han de ser
tratadas como la fijación referencial última del término “oro”, los mismos criterios de
determinación y/o las pruebas usadas en tal fijación referencial pueden estar equivocadas
como podemos observar a lo largo de la historia. Obviamente, los criterios usados en la
conformación atómica y subatómica de tal o cual ámbito objetual son más fiables que los
criterios usados por Arquímedes, pero, a su vez, Arquímedes usó unos criterios que fueron
absolutamente novedosos, revolucionarios, y fiables en su contexto socio - científico. Lo
verdaderamente relevante es que los hablantes de una comunidad cualquiera anterior a la de
Arquímedes, los griegos y nosotros mismos, cuando utilizamos el término sígnico “oro” y sus
traducciones sinónimas a tales lenguas, comunidades y épocas históricas pretenden significar
lo mismo a lo que nos referimos nosotros. Ninguna batería criterial usada operativamente
para fijar y/o determinar la referencia de oro puede fijar absolutamente el significado de tal
término. Sería posible imaginar, en contextos futuros y de avanzada renovación
tecnocientífica, pruebas tales que permitiesen identificar el ámbito extensional del término
sígnico “oro” en tanto que nos mostrasen ciertas deficiencias en las pruebas operativas que
utilizamos ahora, de las que posiblemente no podamos ser conscientes. Tratar de descartar el
rol que juega el entorno socio - ambiental en el que estamos inmergidos imposibilita, según
Putnam, confeccionar descripciones adecuadas y aproximadas de cómo se fija realmente el
significado y la referencia. El significado de un término referido a clase natural no puede
quedar absoluta y rígidamente fijado por un repertorio de criterios operacionalistas ingenuos o
por un conjunto de criterios verificacionistas ingenuos.
Los argumentos mentalistas de corte tradicional olvidan el papel de los hablantes
expertos como el hecho de que las muestras mismas paradigmáticas de tal y cual sustancia
ayudan a fijar la referencia de los términos, el problema que persiste en la explicación
mentalista tradicional quedaría debidamente delimitado cuando encontramos que dos
hablantes pertenecientes a distintas comunidades asocian la misma imagen y/o representación
mental a un término y; sin embargo, tales términos y representaciones idénticas se refieren a
un ámbito objetual totalmente desemejante. Ahora bien, tanto descripciones ofrecidas por los
expertos sobre comportamiento o estructuras de términos tales como “oro”, descripciones por
tanto no indexicales, como descripciones indexicales, en las que alguien enfoca una muestra o
ejemplo particular de tal sustancia, contribuyen también a la hora de determinar la referencia
de tales términos. El término sígnico “oro” no es sinónimo de objeto que ha pasado tales y
cuales pruebas que se comporta de tal y cual forma en el caso n, como tampoco es sinónimo
de descripciones integradas por términos deícticos, en la medida que sea posible contrastar
dos muestras individuales de un “esto”, con similaridades y/o identidades conductuales y/o
estructurales, y de otro “esto individual. En las prácticas habituales de traducción y / o
interpretación el hecho de enfocar una muestra, criterio indexical por tanto, si bien es un
elemento integrante para ayudar a fijar la referencia, no nos sirve de mucho a la hora de
explicitar, lo que sea que fuere que queda preservado en la práctica traductiva. _