Científicos hallaron estrella como nuestro Sol, con cinco planetas de tamaño similar a la Tierra.
Una réplica de nuestro sistema solar, con cinco planetas de tamaño similar a la Tierra, fue hallada por científicos de la Universidad de Birmingham (Reino Unido). El descubrimiento, publicado en ‘The Astrophysical Journal’, se logró gracias a la misión Kepler de la Nasa, cuyo objetivo es buscar planetas extrasolares, y que ‘cazó’ la Kepler-444, una estrella formada hace 11.200 millones de años, cuando nuestro universo, que se estima se formó hace 13.600 millones de años, era muy joven.
De acuerdo con los investigadores, se trata del sistema con planetas de tamaño terrestre más antiguo que se conoce en nuestra galaxia: dos y media veces más ‘viejo’ que la Tierra, que tiene unos 4.500 millones de años.
Kepler-444, un 25 por ciento más pequeño que nuestro Sol y bastante más fría, está a 117 años luz dentro de nuestra galaxia. Llegar a ella es imposible. Si se enviara una misión o una sonda, tendrían que viajar 117 años a la velocidad de la luz, algo que no hemos logrado con la tecnología actual. Solo para tener una idea, este año, tras 10 años de viaje, la misión New Horizons de la Nasa se acercará a Plutón, el planeta enano localizado en los confines de nuestro sistema solar, que está a 8 horas luz de la Tierra.
Los investigadores detallaron que los cinco planetas que giran en torno a Kepler-444 son un poco más pequeños que el nuestro. Concretamente tendrían un tamaño entre el de Mercurio y Venus. Con la información recopilada, los científicos estiman que estos planetas tardan menos de 10 días en completar una órbita. Es decir que un año, que en la Tierra es de 365 días, en este sistema dura, a lo mucho, 10 días.
El equipo de investigación se basó en la astrosismología, una técnica que escucha las resonancias naturales de la estrella madre, causadas por el sonido atrapado en su interior. Estas oscilaciones provocan cambios o pulsos en su brillo, que les permiten a los investigadores medir su diámetro, masa y edad.
Los planetas fueron detectados tras el oscurecimiento que se produce cuando estos transitan o pasan al otro lado del disco estelar, lo que posibilita medir con precisión su tamaño en relación al de su estrella.
“Nunca antes habíamos visto algo así: es una estrella ‘adulta’ y el amplio número de planetas la hacen muy especial”, dijo Daniel Huber, miembro de la Escuela de Física de la Universidad y autor del artículo.
Una réplica de nuestro sistema solar, con cinco planetas de tamaño similar a la Tierra, fue hallada por científicos de la Universidad de Birmingham (Reino Unido). El descubrimiento, publicado en ‘The Astrophysical Journal’, se logró gracias a la misión Kepler de la Nasa, cuyo objetivo es buscar planetas extrasolares, y que ‘cazó’ la Kepler-444, una estrella formada hace 11.200 millones de años, cuando nuestro universo, que se estima se formó hace 13.600 millones de años, era muy joven.
De acuerdo con los investigadores, se trata del sistema con planetas de tamaño terrestre más antiguo que se conoce en nuestra galaxia: dos y media veces más ‘viejo’ que la Tierra, que tiene unos 4.500 millones de años.
Kepler-444, un 25 por ciento más pequeño que nuestro Sol y bastante más fría, está a 117 años luz dentro de nuestra galaxia. Llegar a ella es imposible. Si se enviara una misión o una sonda, tendrían que viajar 117 años a la velocidad de la luz, algo que no hemos logrado con la tecnología actual. Solo para tener una idea, este año, tras 10 años de viaje, la misión New Horizons de la Nasa se acercará a Plutón, el planeta enano localizado en los confines de nuestro sistema solar, que está a 8 horas luz de la Tierra.
Los investigadores detallaron que los cinco planetas que giran en torno a Kepler-444 son un poco más pequeños que el nuestro. Concretamente tendrían un tamaño entre el de Mercurio y Venus. Con la información recopilada, los científicos estiman que estos planetas tardan menos de 10 días en completar una órbita. Es decir que un año, que en la Tierra es de 365 días, en este sistema dura, a lo mucho, 10 días.
El equipo de investigación se basó en la astrosismología, una técnica que escucha las resonancias naturales de la estrella madre, causadas por el sonido atrapado en su interior. Estas oscilaciones provocan cambios o pulsos en su brillo, que les permiten a los investigadores medir su diámetro, masa y edad.
Los planetas fueron detectados tras el oscurecimiento que se produce cuando estos transitan o pasan al otro lado del disco estelar, lo que posibilita medir con precisión su tamaño en relación al de su estrella.
“Nunca antes habíamos visto algo así: es una estrella ‘adulta’ y el amplio número de planetas la hacen muy especial”, dijo Daniel Huber, miembro de la Escuela de Física de la Universidad y autor del artículo.