IMAGEN DE LA DIVINA COMEDIA
La liturgia cristiana y muy especialmente la doctrina de la Iglesia Católica, está edificada sobre el compendio de muchas hipótesis y libros sacros de antiguas religiones indoeuropeas y muy particularmente sobre obras cumbres de algunos escritores que marcaron con tinta indeleble la metafísica filosófica de uno de los cultos con mayor poder en el mundo de hoy.
En las enseñanzas catequistas del catolicismo se omite dolosamente el aporte de dos grandes escritores y filósofos de sus respectivas épocas, uno de ellos es Dante Alighieri, con La Divina Comedia y el otro es su mentor e inspirador, Virgilio. Se desconoce la fecha exacta en que fue escrito aunque las opiniones más reconocidas aseguran que el Infierno pudo ser compuesto entre 1304 y 1307 o 1308, el Purgatorio de 1307 o 1308 a 1313 o 1314 y por último, el Paraíso de 1313 o 1314 a 1321, fecha del fallecimiento del poeta. Se considera por tanto que la redacción de la primera parte habría sido alternada con la redacción del Convivium y De Vulgari Eloquentia, mientras que De Monarchia pertenecería a la época de la segunda o tercera etapa, a la última de las cuales hay que atribuir sin duda la de dos obras de menor empeño: la Cuestión del agua y la tierra y las dos églogas escritas en respuesta a sendos poemas de Virgilio.
Publio Virgilio Marón, más conocido por su nomen, Virgilio, fue un poeta romano, autor de la Eneida, las Bucólicas y las Geórgicas. En la obra de Dante Alighieri, La Divina Comedia, fue su guía a través del Infierno y del Purgatorio. Entre el año 42 a. C. y el 39 a. C. escribió las Églogas o Bucólicas, que dejan entrever los deseos de pacificación de Virgilio en unos poemas que exaltan la vida pastoril, a imitación de los Idilios del poeta griego Teócrito. Aunque estilizados e idealizadores de los personajes campesinos, incluyen referencias a hechos y personas de su tiempo. En la famosa égloga IV, se canta la llegada de un niño que traerá una nueva edad dorada a Roma. La cultura posterior encontró aquí un vaticinio del nacimiento de Cristo.
La Biblia continuamente advierte de un lugar llamado Infierno. Hay más de 162 referencias sólo en el Nuevo Testamento que advierten del infierno. Y más de 70 de estas referencias fueron pronunciadas por el Señor Jesucristo!. En Lucas 16, Jesucristo da una imagen escalofriante del infierno. También refiere al paraíso, pero jamás la Biblia hace mención al "purgatorio".
¿Qué dice la Iglesia Católica?
Según la Iglesia Católica, el purgatorio es el lugar adonde van las almas de las personas que mueren en gracia, pero que no son libres de toda imperfección. La Iglesia Católica enseña que las almas de tales personas necesitan ser libradas de tres defectos: la culpa de pecados veniales, la inclinación hacia el pecado (deseos desordenados), y el castigo temporal que resulta del pecado. La Iglesia Católica enseña que el castigo del pecado no se quita cuando se perdona la culpa. Se tiene que pagar este castigo o en esta vida o en la vida venidera.
Además, la Iglesia Católica enseña que "las oraciones y las buenas obras de los vivos pueden ser útiles a los difuntos, por aliviar y abreviar sus penas". Y que "el sacrificio de la misa es propiciatorio, que por consiguiente tiene la virtud de borrar los pecados y de satisfacer la justicia divina por los vivos y por los difuntos".
Por enseñar esto, la Iglesia Católica dice que aunque el sacrificio de Cristo fue suficiente para quitar nuestra culpa, no fue suficiente para cancelar nuestro castigo. Según ellos, todos tendremos que ir al purgatorio para pagar el castigo de nuestros pecados. Pero:
¿Qué dice la Biblia?
La Biblia no dice nada del purgatorio. Ni una palabra. En toda la Biblia no se encuentra esa palabra. Ni una vez se refiere a un lugar adonde van las almas para pagar por el pecado antes de pasar al cielo.
La Biblia nos enseña que por nuestros pecados somos condenados a la muerte eterna. Enseña que Cristo "murió por nuestros pecados", tomando sobre sí la maldición de nuestros pecados. La Biblia dice claramente que la muerte de Jesús es suficiente para pagar el castigo de todos nuestros pecados. Leamos lo que dice: "En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. Y ciertamente todo sacerdote está, día tras día, ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios ...; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados" (Hebreos 10.10,14). ¿ Porque la Iglesia no explica con claridad estos dislates y serias contradicciones ?
A base del sacrificio de Cristo, Dios dice en el mismo pasaje: "Nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión [perdón] de éstos, no hay más ofrenda por el pecado" (Hebreos 10.17,18).
Es por Cristo que hay remisión de pecados. él puede salvarnos. "Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos" (Hebreos 7.25).
Nota que dos veces la Biblia dice que la ofrenda de Cristo fue hecha una vez para siempre. Además, dice que con un solo sacrificio Cristo hace perfectos a los salvos. Y dice que, después de la muerte de Cristo, ya no hay más sacrificio por el pecado. Con el sacrificio de sí mismo, Cristo salva perpetuamente, o completamente para siempre, a los que llegan a Dios por medio de él.
La Biblia no dice nada de tener que pagar el castigo de nuestros pecados si recibimos la salvación en Cristo. Según la Biblia, los únicos que tienen que pagar sus pecados son los que no han experimentado el perdón de Jesús y los que han dejado el perdón de Jesús para volver al pecado. "La paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro" (Romanos 6.23).
La doctrina de la Iglesia Católica Apostólica Romana, desvirtúa por un lado la Biblia, y por el otro no hace ninguna mención o reconocimiento de quienes si escribieron sobre el purgatorio, Dante Alghieri y Virgilio.
d_peralta2008
FUENTES:
1. The New Catholic Encyclopedia (La Nueva Enciclopedia Católica), tomo 11, página 1037, (traducido).
2. Ibid., página 1035.
3. Diccionario de Teología (Hecho con permiso del señor vicario eclesiástico de Madrid y su partido), tomo 3, página 827.
4. Ibid.
5. The New Catholic Encyclopedia (La Nueva Enciclopedia Católica), tomo 11, página 1034, (traducido).
6. Wikipedia