Música:
Me hallaba en medio de la destrucción de el Imperio de Cristal y sabia que si no los detenía esto se convertiría en un caos que estaba dispuesto a transformarlo en paz,
entre hordas de Changelings luchaba por detener a Chrysalis pero eran demasiados,
de pronto senti como una fuerza mágica se acercaba a mi, voltee y observe a un aldeano sosteniendo una espada,
y con ella el corría de varios Changelings,
volé rápidamente hacia el aldeano para luego tomar la espada y sentir un poder de magia inimaginable,
sabia lo que tenia que hacer, junto a aquella espada luche contra los Changelings y al parecer ganaba,
al final termine derrotando a todos los Changelings pero Chrysalis aun quedaba de pie,
me observaba con furia y rencor, le devolví la mirada para luego atacar sigilosamente con la teletransportación,
cuando efectué este movimiento Chrysalis tardo demasiado en darse cuenta lo que me dio ventaja,
cada minuto que sostenía la espada hacia que esta retomara aun más poder combinado con mi magia,
decidí perdonar a Chrysalis y de alguna manera tan solo mandarla a un lugar lejano pero no muy peligroso,
con mi magia abrí el portal el cual la absorbió y se la llevo hacia alguna parte,
todos los aldeanos recuperaban la felicidad que habían perdido durante el ataque de Chrysalis,
una cosa que tenia en la mente y que me intrigaba era que clase de espada era la que sostenía,
cuando ellos vieron un brillo azul dentro de la espada asumieron algo que me dejo en duda,
ellos habían dicho que el que pudiera controlar el poder de la "Espada de Cristal" la podría conservar,
pero no era una espada común como cualquiera, esta contenía un poder mágico celestial,
asumí que esta espada seria legendaria, pero no sabia si era correcto quedármela,
todos los aldeanos procedieron a aceptar muy amablemente que me quedara con la espada,
sabia que con este poder seria más difícil que Quimera pudiera destruirme,
mi magia podría ser poderosa pero junto a esta espada seria casi invencible,
más sin embargo, esta contenía una gran responsabilidad: no caer en la avaricia y usar la espada para el mal,
claro estaba que el poder de ira ya me había consumido una vez así que debería cuidarme,
mencionaron que al sujetar la espada ningún poder maligno podría controlar mi cuerpo,
por lo que me sentí más aliviado y más seguro de que esta vez no haría ningún mal a Ponyville,
les di las gracias a todos los aldeanos del Imperio de Cristal por haberme otorgado tal espada,
cuando estaba destinado a regresar a Ponyville sentí como el suelo se movía,
y una criatura enorme se acercaba, no podría creer lo enorme y extraña figura de aquella criatura,
que se acercaba lentamente hacia el Imperio de Cristal, aquella criatura seria el tal Quimera del que me hablo tanto Galaxy, como no estaba seguro me acerque cautelosamente hacia aquella criatura,
me escondí tras una roca y observe como aquella criatura tenia la cabeza de un león, alas de dragón, cuernos de carnero, cola de dragón, y unos brazos delanteros demasiado extraños... en ellos llevaba armas y mutaciones no provenientes de por aquí.
Era demasiada Furia la que provenía de Quimera, hasta llegue a sentir un dolor en la cabeza razonable,
cuando Quimera me descubrió por el dolor que sentía y crecía en mi cabeza este ataco rápidamente con sus brazos e hizo que destruyera una parte de la montaña,
estaba demasiado herido, no podría creer el inmenso poder de Quimera,
sin duda la pelea seria muy dura y podría ser que no la ganara pero de algo estaba seguro,
no me rendiría fácilmente ya que sabia que Quimera no se detendría hasta destruir Equestria y a Galaxy.
Me hallaba en medio de la destrucción de el Imperio de Cristal y sabia que si no los detenía esto se convertiría en un caos que estaba dispuesto a transformarlo en paz,
entre hordas de Changelings luchaba por detener a Chrysalis pero eran demasiados,
de pronto senti como una fuerza mágica se acercaba a mi, voltee y observe a un aldeano sosteniendo una espada,
y con ella el corría de varios Changelings,
volé rápidamente hacia el aldeano para luego tomar la espada y sentir un poder de magia inimaginable,
sabia lo que tenia que hacer, junto a aquella espada luche contra los Changelings y al parecer ganaba,
al final termine derrotando a todos los Changelings pero Chrysalis aun quedaba de pie,
me observaba con furia y rencor, le devolví la mirada para luego atacar sigilosamente con la teletransportación,
cuando efectué este movimiento Chrysalis tardo demasiado en darse cuenta lo que me dio ventaja,
cada minuto que sostenía la espada hacia que esta retomara aun más poder combinado con mi magia,
decidí perdonar a Chrysalis y de alguna manera tan solo mandarla a un lugar lejano pero no muy peligroso,
con mi magia abrí el portal el cual la absorbió y se la llevo hacia alguna parte,
todos los aldeanos recuperaban la felicidad que habían perdido durante el ataque de Chrysalis,
una cosa que tenia en la mente y que me intrigaba era que clase de espada era la que sostenía,
cuando ellos vieron un brillo azul dentro de la espada asumieron algo que me dejo en duda,
ellos habían dicho que el que pudiera controlar el poder de la "Espada de Cristal" la podría conservar,
pero no era una espada común como cualquiera, esta contenía un poder mágico celestial,
asumí que esta espada seria legendaria, pero no sabia si era correcto quedármela,
todos los aldeanos procedieron a aceptar muy amablemente que me quedara con la espada,
sabia que con este poder seria más difícil que Quimera pudiera destruirme,
mi magia podría ser poderosa pero junto a esta espada seria casi invencible,
más sin embargo, esta contenía una gran responsabilidad: no caer en la avaricia y usar la espada para el mal,
claro estaba que el poder de ira ya me había consumido una vez así que debería cuidarme,
mencionaron que al sujetar la espada ningún poder maligno podría controlar mi cuerpo,
por lo que me sentí más aliviado y más seguro de que esta vez no haría ningún mal a Ponyville,
les di las gracias a todos los aldeanos del Imperio de Cristal por haberme otorgado tal espada,
cuando estaba destinado a regresar a Ponyville sentí como el suelo se movía,
y una criatura enorme se acercaba, no podría creer lo enorme y extraña figura de aquella criatura,
que se acercaba lentamente hacia el Imperio de Cristal, aquella criatura seria el tal Quimera del que me hablo tanto Galaxy, como no estaba seguro me acerque cautelosamente hacia aquella criatura,
me escondí tras una roca y observe como aquella criatura tenia la cabeza de un león, alas de dragón, cuernos de carnero, cola de dragón, y unos brazos delanteros demasiado extraños... en ellos llevaba armas y mutaciones no provenientes de por aquí.
Era demasiada Furia la que provenía de Quimera, hasta llegue a sentir un dolor en la cabeza razonable,
cuando Quimera me descubrió por el dolor que sentía y crecía en mi cabeza este ataco rápidamente con sus brazos e hizo que destruyera una parte de la montaña,
estaba demasiado herido, no podría creer el inmenso poder de Quimera,
sin duda la pelea seria muy dura y podría ser que no la ganara pero de algo estaba seguro,
no me rendiría fácilmente ya que sabia que Quimera no se detendría hasta destruir Equestria y a Galaxy.