Que es el Himen
El himen es una fina membrana que cubre parcialmente la entrada vaginal. Varía mucho de una chica a otra tanto en espesor, como en elasticidad.
Durante mucho tiempo ha tenido mucha importancia pues era signo de que la mujer era virgen (es decir, que nunca anteriormente había mantenido relaciones con penetración). Sin embargo la presencia de un himen intacto no es necesariamente signo de virginidad, puesto que el himen puede ser muy flexible, lo mismo que su ausencia no quiere decir que haya habido relación coital, puesto que el himen puede perforarse haciendo ejercicio físico brusco
Durante mucho tiempo ha tenido mucha importancia pues era signo de que la mujer era virgen (es decir, que nunca anteriormente había mantenido relaciones con penetración). Sin embargo la presencia de un himen intacto no es necesariamente signo de virginidad, puesto que el himen puede ser muy flexible, lo mismo que su ausencia no quiere decir que haya habido relación coital, puesto que el himen puede perforarse haciendo ejercicio físico brusco
Tipos de himen
Hímenes considerados normales o típicos: Son aquellos en los cuales el orificio está en el centro, hacia arriba o en la línea media. Así, se reconocen tres tipos de hímenes típicos: anular, semilunar y labiado. el himen más frecuente entre los examen médico legales ginecológicos es el dilatable.
Anular. Presenta un orificio central, rodeado por membrana con un ancho más o menos igual. Sus puntos débiles están en 2, 5, 7 y 10 de la carátula de reloj.
Semilunar. Tiene el orificio desplazado hacia la porción superior, de modo que por debajo queda una medialuna de membrana. Sus puntos débiles están en 4 y 8.
Labial o labiado. Tiene un orificio alargado en la línea media, de dirección sagital, con membrana a uno y otro lado, a la manera de labios. Puede romperse en los puntos 6 y 12.
Franjeado o de herradura
Herradura franjeado
Estrelado
Hímenes anómalos o atípicos: Comprenden múltiples variedades que escapan al tipo de descripción sencilla de los hímenes típicos. Entre los más frecuentes se encuentran.
Biperforado, septado o tabicado (con dos perforaciones). Cuenta con un tabique horizontal o vertical que divide el orificio en dos.
Herradura obturada.
Hipertrofiado (muy grande).
Imperforado (sin perforaciones).Carece de orificio y requiere intervención quirúrgica para la salida de la sangre menstrual
Trifoliado (de tres pliegues).
Multifoliado (de varios pliegues).
Coroliforme (parecido a la corola de una flor).Presenta prolongaciones a la manera de pétalos que se disponen unos sobre otros.
No borren el post por esto Forros, que es contenido Educativo que esta en Wikiedia
Algunos mitos y verdades sobre el Himen
Mito: El himen se rompe cuando pierdes la virginidad
En realidad, el himen es una membrana delgada que cubre parte de la vagina, pero no la abertura completa. Aunque si hay hímenes más grandes que otros, la condición médica que de que un himen cubra completa la abertura vaginal le pasa a una entre 200 mujeres. Y se puede arreglar con una cirugía simple
En realidad, la primera vez que tienes sexo el himen no se rompe, se estira y digamos que se re-acomoda. Si no tienen suficiente lubricante, van muy rápido o no hay suficiente tiempo preliminar en besos y caricias, o no te relajaste bastante puede que hayas sentido dolor o incluso sangrado. Pero eso no quiere decir que se haya roto el himen por completo, sino que probablemente hubo un pequeño desgarro, ahí o en la vagina.
Otra cosa que es importante saber, es que si dejas de tener sexo un tiempo, vuelve a su posición original, por lo que es mejor ir despacio si tiene un rato que lo dejaste y quieres volver al ruedo.
Mito: El himen se pierde la primera vez que tienes sexo
En realidad, el himen permanece en su lugar durante toda tu vida. De hecho, es probable que para el momento en que decides tener sexo por primera vez ya esté un poco más suave. El desgaste puede ocurrir por usar tampones, caminar, o usar los dedos para tocarte.
Así que, en realidad, ningún hombre va a romperlo ni a "llevarse" algo que no vas a recuperar jamás. Al menos no físicamente hablando. Y si lo piensan, eso sería un poco violento, ¿no?
Mito: La primera vez te va a doler
Pues si, si estás muy nerviosa, no te relajas lo suficiente o no se dan el tiempo preliminar necesario, es muy probable que te duela. Sin embargo, usando suficiente lubricante y tomando el tiempo suficiente, claro, además de relajarte, la primera vez no tiene que doler. Y me habría gustado saber eso algunos años atrás.
Penetración
Es la unión carnal por excelencia. En el momento de la penetración, el hombre y la mujer se vuelven uno. Aunque sea una fuente de placer intenso, puede llegar a ser desagradable.
Es la unión carnal por excelencia. En el momento de la penetración, el hombre y la mujer se vuelven uno. Aunque sea una fuente de placer intenso, puede llegar a ser desagradable. Respuestas.
La unión de dos cuerpos
Desenlace del acto sexual, la penetración es el momento en que el hombre desliza el pene al interior de la vagina de su pareja. Esta unión de dos sexos es posible gracias a la excitación de los órganos genitales. Por eso, los preliminares son importantes a lo largo de toda la relación sexual: las caricias desencadenan un incremento del deseo y preparan al cuerpo para la unión provocando la erección del pene y la lubricación de la vagina.
Es la unión carnal por excelencia. En el momento de la penetración, el hombre y la mujer se vuelven uno. Aunque sea una fuente de placer intenso, puede llegar a ser desagradable. Respuestas.
La unión de dos cuerpos
Desenlace del acto sexual, la penetración es el momento en que el hombre desliza el pene al interior de la vagina de su pareja. Esta unión de dos sexos es posible gracias a la excitación de los órganos genitales. Por eso, los preliminares son importantes a lo largo de toda la relación sexual: las caricias desencadenan un incremento del deseo y preparan al cuerpo para la unión provocando la erección del pene y la lubricación de la vagina.
La primera vez
Se trata de un momento importante en la vida de una chica. A veces, se espera con tanta ansia que se convierte en un momento aprensivo. La entrada de la vagina está protegida por una pequeña membrana, el himen. Cuenta con una pequeña perforación en el centro para dejar pasar la sangre de las reglas, pero sólo desaparece con la primera relación sexual: el chico desgarra la membrana durante la penetración, lo que se llama desfloración. Puede producirse una pequeña hemorragia y un pequeño dolor, pero no necesariamente. Muchas veces este dolor suele tener origen más bien en la crispación, debido al estrés de la primera vez.
Los caminos del placer
Si la penetración es el reencuentro físico de los sexos, también es un momento fuerte para el hombre y la mujer, rico en emociones y sensaciones. Los movimientos de ida y venida ejercidos por el pene desencadenan la contracción de los músculos de la vagina y conducen a la pareja hacia el orgasmo. Este incremento intenso de placer en el hombre resulta en la eyaculación. Para la mujer, al contrario, las manifestaciones son menos visibles: se trata de sentimientos puramente físicos. Sin embargo, algunas posiciones permiten mayores sensaciones y facilitan una penetración más o menos profunda. La pareja deberá experimentar y encontrar aquellas posiciones que les procuren más placer.
Cuando la penetración es dolorosa…
A veces la penetración es dolorosa, particularmente para la mujer. Esta molestia, mayor o menor, se puede deber a una falta de lubricación de la vagina. En muchos casos se da al comienzo de la vida sexual o después de la menopausia, pero este problema se puede arreglar con facilidad utilizando lubricantes, por ejemplo. Cuidar los preliminares también es imprescindible, ya que estimulan las secreciones vaginales necesarias y facilitan la penetración. Asimismo, puede ocurrir que este dolor sea mucho más serio: hablamos de dispareunia. Lejos de ser poco frecuente (afecta a una mujer de cada cinco), este dolor es un verdadero obstáculo para la vida sexual de la pareja. Puede ser el resultado de lesiones en la vulva (micosis, herpes, irritación...) pero también tener un origen psicológico. En ambos casos, es necesario consultar con un especialista para remediarlo.
… y hasta completamente imposible
Más allá del dolor, se dan casos en los que la penetración se hace completamente imposible. Sin que los órganos genitales sufran una malformación o disfunción (reaccionan a la excitación), el orificio vaginal, por un reflejo involuntario, se cierra a cada tentativa de penetración. Hablamos de vaginismo. Los músculos del perineo y de la vagina se contraen al mínimo intento de introducir el pene, un dedo o incluso un tampón al interior de la mucosa. Este fenómeno se puede deber a un miedo o fobia, rechazo a la sexualidad, un traumatismo o incluso un bloqueo de orden psicológico mucho más profundo. En todos estos casos, es necesario recurrir a un médico para que proponga soluciones para desbloquear la situación.
La vida sexual durante el embarazo
Contrariamente a lo que se piensa, mantener relaciones sexuales durante el embarazo no está prohibido ni es imposible: el bebé se desarrolla en el útero, no en la vagina. Únicamente los cambios que sufre el cuerpo de la mujer pueden obstaculizar la penetración. Está en manos de la pareja cambiar los hábitos para encontrar posiciones más cómodas y satisfactorias tanto para uno como para el otro. Sin embargo, tras el parto, es preferible esperar a que cesen las hemorragias para retomar la vida sexual. Pero incluso entonces, es mejor estar atento a las necesidades y deseos del cuerpo.
Posturas para esconder tus complejos
La penetración anal
La penetración también puede ser anal. Hablamos de sodomia. Durante mucho tiempo reservada a las parejas homosexuales masculinas, hoy en día la sodomia forma parte del paisaje erótico de las parejas heterosexuales. Muy apreciada por los hombres, no es tan popular entre las mujeres. Como toda práctica sexual, se debe desear y consentir para preservar el placer y bienestar de ambos miembros de la pareja.
Penetración rima con protección
Lo repetimos constantemente, y aquí va una vez más: siempre existe riesgo de infección durante una relación sexual. Ya se trate de infecciones benignas (micosis, herpes) o más serias (algunos gérmenes/virus transmitidos por vía genital son el origen de cáncer de cuello de útero o el sida), es indispensable protegerse. Igualmente, es preferible utilizar un método anticonceptivo eficaz para evitar embarazos no deseados.
EL FIN DE ESTE POST ES PURAMENTE EDUCATIVO