Citando a un importante científico: “El universo no sólo es más raro de lo que imaginamos, es más raro de lo que podemos imaginar.” A menudo nos resulta sencillo olvidarnos de esto, sobre todo después de que el ser humano viajó a la Luna sólo para darse cuenta de que se trata básicamente de una aburrida y polvorienta ciudad fantasma. Pero, debemos insistir en nuestro primer punto, el universo está lleno de misterios, y no necesitamos ir demasiado lejos para descubrirlos.
#5. Saturno tiene una tormenta en forma de hexágono
La mayoría de las tormentas son fácilmente reconocibles desde el espacio. Los gigantescos huracanes de Júpiter y Neptuno adoptan formas circulares, justo como las tormentas en la Tierra. Pero a Saturno… a Saturno le gusta hacer las cosas ‘un poco diferentes’. Y por ‘un poco diferentes’ nos referimos a algo casi tan imposible que resulta ridículo.
Eso, queridos amigos, es una imagen ilustrando un día perfectamente normal en el polo norte de Saturno. Tal vez serás capaz de notar un par de cosas que harían de Saturno una pésima elección para disfrutar ahí tus vacaciones de verano. La primera, el polo del planeta parece estar cubierto de manera permanente por una gigante y demoníaca tormenta; y la segunda, pero no menos importante: la tormenta tiene la forma de un hexágono perfecto.
Y no podríamos decir que se trata de una ‘pequeña’ tormenta, cada lado del hexágono mide aproximadamente 13,800 kilómetros. Más largo que el diámetro de la Tierra.
Las paredes del hexágono son las partes más vigorosas de esta tormenta, y el área del centro se trata del ojo de la tormenta. Esta es la única ocasión en que la formación de un ojo de tormenta, se encuentra en otra parte fuera de la Tierra, y definitivamente, es la única ocasión en que se ha encontrado una tormenta con la forma de ¡un maldito hexágono!
Esta formación permaneció como un completo misterio hasta que un grupo de científicos de élite encontraron una manera de replicar este extraño fenómeno — al llenar una cubeta con agua y hacerla girar (el agua, no la cubeta). Cuando el agua estaba girando con la suficiente velocidad, lograron producir una forma geométrica similar a la misteriosa tormenta de Saturno. Sin embargo, algunos misterios permanecen.
Por ejemplo, el hexágono en Saturno nunca cambia su longitud, a diferencia de cualquier otra tormenta. Y aun más extraño que eso, la estructura de la tormenta rota cada 10 horas… lo que se encuentra misteriosamente en sincronía con las emisiones de radio naturales del planeta.
Ya que estas emisiones parecen estar relacionadas con el interior del planeta, la tormenta hexagonal probablemente se encuentra ligada al núcleo de Saturno.
“Entonces debe tratarse de… no, no tengo idea.”
Esperemos que se trate de eso y no de alguna clase de super-nave Saturniana preparándose para despegar rumbo a la Tierra y reclamar nuestro planeta para su pavorosa civilización de seres hexagonales.
#4. Saturno tiene una luna con forma de nuez.
En serio, mírenla bien. Esa es Iapetus, la tercera luna más grande de Saturno de las 62 que conocemos, y tiene un anillo perfecto que la recorre exactamente por el centro, dándonos la impresión que si la partimos encontraremos una sorpresa en el interior:
Creemos que el creador es demasiado perezoso como para quitar los sobrantes de sus modelos a escala.
El anillo se trata en realidad de una cadena montañosa de proporciones titánicas y recorre casi por completo alrededor del planeta. Ah, y como podrán apreciarlo, se extiende casi exclusivamente alrededor del ecuador del satélite, haciéndolo lucir como una verdadera nuez cósmica.
Iapetus tiene un diámetro de 1470.9 kilómetros, así que es aproximadamente 10 veces menor que la Tierra. Y aun así, este pequeño detrito espacial se las arregló para tener una de las cadenas montañosas más colosales del sistema solar. Su altura promedio ronda los 12.8 kilómetros, pero en algunas áreas, las formaciones pueden alcanzar alturas de hasta 20 kilómetros sobre la superficie, haciéndolas más altas que el doble de la altura del Everest. Y no, no tenemos maldita idea de cómo se formaron.
“Si lo sé, yo debería saberlo, simplemente no es así.”
Esto es lo que sabemos:
Muchos cráteres de impacto pueden observarse sobre la cadena montañosa, así que podemos asegurar que es antigua.
yyyyyy…. eso es todo.
Ciencia: porque el aprender nuevas cosas no siempre te hace sentir más listo.
Una hipótesis es que debido a que la cadena montañosa es muy antigua, tuvo que haberse formado cuando Iapetus giraba a mayor velocidad, y las montañas surgieron gracias a la fuerza de rotación. Sin embargo, eso no explica porque la cadena montañosa no es un medio círculo o tan sólo un paraje elevado, sino una cadena que rodea al satélite.
Otras teorías sugieren que la luna pudo tener hace algún tiempo un anillo de hielo como el de Saturno que colisionó contra él dejando una huella perfectamente circular. Y si esto no fuera demasiado complicado como para creerse, existe otra hipótesis en la que se cree que Iapetus pudo haber impactado con otro cuerpo celeste, este impacto pudo haber separado una parte del satélite. Esta pequeña porción de material celeste comenzó a orbitar alrededor de Iapetus como una pequeña luna. Poco después sucumbió ante la fuerza de gravedad de Iapetus creando las montañas con el mismo patrón de anillo que lo orbitaba.
“si… puede ser.”
Pero todas esas teorías son lo que esperarías cuando hablamos del tipo de fenómeno al que los científicos se refieren como “la cosa más extraña en nuestro sistema solar.”
#3. Casi todo lo relacionado con Júpiter desafía toda lógica
Con su increíble tamaño, sus distintivas líneas de color y su famoso punto rojo con un tamaño tres veces el de la tierra, Júpiter se pavonea en su órbita como uno de los planetas más reconocidos y respetados. La primeras cosas que aprendes sobre Júpiter en la escuela son decididamente notables: su leviatanesco tamaño, su composición gaseosa y su famoso punto rojo, que es, en realidad un enorme, infernal y sempiterno huracán. Pero mientras más lo conoces más extraño resulta.
Tomemos el punto rojo por ejemplo: Lo único que sabemos con certeza respecto a esta tormenta es que, bueno… es una tormenta. No tenemos idea que es lo que la origina o le da su fuerza, o incluso por qué es roja. Tal vez se trata de la sangre de billones de antiguos habitantes destrozados por la tormenta. Todo lo que sabemos es que existen otras híper-tormentas en Júpiter que pueden cambiar completamente su color. Durante la formación de una tormenta menos conocida llamada Oval BA, tres pequeñas tormentas de color blanco se unieron para formar una más grande, en comparación con el punto rojo. Lo extraño, es que después de la unión, la tormenta se volvió roja. Literalmente cambió de color como lo hacen los dibujos animados al ruborizarse.
Las ya mencionadas líneas de color de Júpiter, alternando entre “cinturones” oscuros y “zonas” más claras, son incluso más misteriosas. No solamente no entendemos qué las causa, sino que, en algunas ocasiones adelgazan al punto de desaparecer por completo.
La teoría más extraña es la que plantea que la atmósfera de Júpiter está dividida en dos cilindros giratorios que recorren el planeta de la siguiente manera:
En serio, ¿en verdad es eso posible? Sinceramente, opinamos que no, pero eso a Júpiter no le importa un carajo.
#2. La superficie de Tritón desafía nuevamente a la lógica
Tritón es, por mucho, la luna más grande de Neptuno, y para hacer honor al planeta que orbita (uno que tiene unas extrañas manchas negras), tiene algunas características, por decirlo de alguna manera, peculiares. Como lo habrás notado desde el momento que la viste, Tritón se parece menos a una luna y más a un melón gigante.
“Sería delicioso con un poco de azúcar.” Galactus
Un poco de información: Tritón es uno de los increíblemente pocos cuerpos en nuestro sistema solar que son geológicamente activos. Se cree que está hecho de una capa traslúcida de nitrógeno con un sustrato más oscuro, lo que crea una especie de efecto invernadero. La pequeña cantidad de luz solar que recibe queda atrapada entre las capas traslúcidas. Este calor subterráneo derrite el hielo y crea, a su vez, masivos volcanes de hielo (cryovolcanes) que escupen metano. Un nombre que parece inventado por un escritor hollywoodense de películas de desastres.
Genial, parecemos saber mucho sobre Tritón. Nada parecido a un destino vacacional, volcanes de hielo, etc. Pero todo esto ¿qué tiene que ver con todo eso de “parece un melón gigante”? Nada, en realidad. O tal vez si. Para ser honestos nadie tiene maldita idea.
La cosa es que la superficie de melón de Tritón, es completamente diferente a cualquier cosa que la ciencia haya visto hasta ahora, y la causa de su formación continúa siendo un misterio. No podría ser originada por impactos, debido a que los bordes de la superficie están casi intactos. Puede ser que esté relacionado con derretimientos y reconstrucciones — algo así como dejar un helado en un recipiente, después regresar ese helado de vuelta al congelador, una y otra vez. Pero debido a que Tritón está muy alejada del Sol, la fuente de calor capaz de derretir la superficie debe venir del interior — como un núcleo radioactivo. Algunos piensan que la superficie está constituida por un material que tiene una menor densidad que aquel que se supone lo está empujándolo desde el interior. Como si de acné juvenil se tratase.
Pero esperen, hay más! Tritón, al parecer, se está calentando, lo cual es verdaderamente inusual, en especial para una luna que se encuentra 4 malditos billones de kilómetros del Sol. Y la razón por la cual Tritón continúa calentándose es — todos juntos, una, dos, tres! — desconocida. Y, honestamente, la ciencia no parece demasiado entusiasmada en descubrir el por qué, sólo esperamos que no se trate del huevo de un colosal monstruo espacial, pero qué diablos!! eso sería absolutamente genial!
#1. Marte muestra (aparentes) restos de vida
Ya sea debido a curiosidad morbosa por lo desconocido o genuino interés científico, no podemos negar que el planeta rojo siempre ha llamado la atención de la raza humana. Así que traten de imaginar la tremebunda sorpresa de los científicos al descubrir grandes cantidad de metano en la atmósfera marciana. Lo que hace particularmente extraño este hallazgo, es que los rayos ultravioletas provenientes del Sol, eliminan el metano de manera muy eficiente, entonces, técnicamente, el planeta no debería tener metano alguno. Eso significa, que algo en Marte está produciendo ese metano.
Algunos eventos geológicos son capaces de liberar metano, pero no existe evidencia de actividad geológica reciente en Marte. Pero, ¿saben qué otra cosa es capaz de liberar metano? Vida.
El metano, por supuesto, podría estarse generando por una actividad geológica desconocida hasta el día de hoy, pero dicha actividad requeriría agua y lava fluyendo. Así que, a menos que surja un concepto completamente nuevo sobre la producción de metano, tal parece que el planeta rojo está escondiendo agua o vida — o ambas. Así es — la ciencia está al borde de descubrir formas de vida extraterrestres. Todos esos escritores de novelas baratas de ciencia ficción de los años 50 estaban en lo correcto!
Bien, tal vez es un poco temprano para apresurarnos a construir una flota estelar para evitar la inminente invasión marciana. La teoría predominante es que tal vez existan microorganismos viviendo bajo la superficie de Marte, justo como lo hacían las bacterias primitivas en la Tierra, quieres expedían metano como subproducto de sus procesos biológicos. Y claro, también tenemos a este infame meteorito.
¿Recuerdan esto? Cuando un grupo de personas aseguraba que habían encontrado una roca que probaba que Marte había tenido vida. En 1984, un equipo cazador de meteoritos lo encontró en la Antártida. Ha sido datado con 4 diferentes técnicas de datación, y ha mostrado una edad de aproximadamente 4 billones de años — por mucho, la roca más antigua en la Tierra. En su interior fueron encontradas muchas formaciones minerales extrañas, obligando a los científicos a estudiarla de manera obsesiva desde entonces. El análisis más exhaustivo y avanzado llevado a cabo hasta el día de hoy se realizó en el año 2009, el cual concluyó en… básicamente nada.
Básicamente nada. Aunque encontraron una cosa interesante: Dichas formaciones tuvieron que haber ocurrido en un medio líquido. El meteorito fue bautizado con el nombre de ALH 84001. Los años continuaron pasando, y un grupo de científicos tras otro fracasaron en sus intentos por reproducir las formaciones en el meteorito usando medios químicos inorgánicos, lo que podría sugerir que originalmente fueron creados por algo orgánico. Algo vivo. Ahora, eso no significa que hay vida en Marte — incluso si se trataran de bacterias fosilizadas, 4 billones de años es un tiempo muy, pero muy largo. Es probable que su civilización bacteriana haya muerto hace muchos millones de años.
Pero de nuevo… si ya no existen bacterias, ¿quién demonios está produciendo todo ese metano?
La explicación más simple casi siempre es la correcta. ¿Cierto?