Artesanos ecuatorianos fabrican el sombrero de paja toquilla: una tradición hecha arte
Unos dedos hábiles, un puñado de hebras de una planta similar a la palma y, sobre todo paciencia, mucha paciencia, son los ingredientes para confeccionar los famosos sombreros ecuatorianos de paja toquilla, que todavía hoy se tejen con el cuidado propio de las más finas tradiciones.
El sombrero, emblemático reclamo turístico del país andino, declarado por la Unesco patrimonio cultural inmaterial de la humanidad en 2012, se conoce en muchos países como sombrero "Panamá", pero se confecciona en Ecuador, donde se cultiva la "carludovica palmata", nombre científico de la paja toquilla, una herbácea relacionada con la palma y conocida también como "jipijapa" (Nota del crapero: jajajajajajajajajaja).
En la tienda "Modesto Hats", en un sombreado rincón del patio trasero, Héctor se aplica a entrelazar las finas hebras entre si para ir dando forma al sombrero, cuya confección requiere de una paciencia casi infinita, ya que "hacer un sombrero puede durar hasta un mes, desde el comienzo", señala.