Quien creía que los perros y gatos eran los únicos animales que disfrutan los cariños de un ser humano, claramente nunca conoció a este guacamayo –ni a esta vaca, ni a esta gallina, ni a este pony–.
Cuando piensas en algún animal para apapachar probablemente lo primero que venga a tu cabeza sea un perro, un gato o quizás un conejo. Tal vez sea porque son animales más mansos que te provocan abrazarlos cada vez que los ves, porque vamos…quién no querría sentir su suave pelaje en la mejilla mientras los abrazas. Pero ¿y las aves? No creo que muchos se hayan preguntado cómo se sentiría acariciar y regalonear con un ave, pero después de ver a este guacamayo disfrutar profundamente de los cariños de su humano, te aseguro que muchos lo harán.
Otro Guacamayo adicto a las caricias!