InicioApuntes Y MonografiasLo que debes hacer para ser salvo
LO QUE DEBES HACER PARA SER SALVO
Deseo explicar en forma clara en qué consiste la salvación y que es lo que se debe hacer para ser Salvo.
RECONOCE QUE ERES UN TERRIBLE PECADOR
Puedes excusarte y decir: “yo no soy un pecador”; pero querido amigo no sabes lo que estás diciendo. Aquel que dice que no es pecador lo que está diciendo en realidad es que es perfecto. Si es cierto que no eres pecador déjeme decirle que usted es la primera persona perfecta que tengo el gusto de conocer.
Voy a mostrar que el hombre es malvado y preste mucha atención a lo que voy a explicar porque si eres un terrible pecador, estas en grave peligro, así que será mejor que modestamente se analice y reconozca sus pecados. La Biblia dice que nadie es lo suficientemente bueno como para llamarle bueno por eso dice así: "No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno" (Romanos 3:12). La bondad se mide con las normas de Dios, no con las tuyas.
El pecado consiste en hacer lo que está mal, tanto como no hacer lo que está bien. Es quebrantar la Ley de Dios (1 Juan 3:4). En otras palabras, consiste en hacer lo contrario a la voluntad de Dios. Si El dice, "No mientas" y tú mientes, entonces has pecado. Si El dice, "No robes" y tú robas, has pecado.
El pecado ofende infinitamente a Dios porque son sus leyes santas las cuales reflejan su carácter las que has profanado y las sigues profanando.
En lo profundo de tu corazón eres un enemigo que está en rebeldía activa y continua contra Dios.
Escrito esta: “Y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos.” (Zacarías 7:12)
Has pisoteado las leyes de Dios, no las has respetado, no las quieres obedecer, te disgusta que se te hable de ellas y das rienda suelta a tus apetitos pecaminosos, tu corazón se ha endurecido mucho como el diamante. Solo Dios puede quebrantarlo.
Dios les dice muy dolido por su indiferencia “hijos de desobediencia”(Efesios 2:2), “hijos del infierno” (Mateo 23:15), “hijos de la soberbia” (Job 41:34), “hijos del diablo” (1Juan 3:10), “enemigos de Dios” (Éxodo 15:6), “generación perversa” (Deuteronomio 32:5), “sepulcros blanqueados” (Mateo 23:27), “lobos” (Mateo 7:15), ”Desventurados, pobres, ciegos y desnudos” (Apocalipsis 3:17)
¡Oh, amigo! ¡Qué dolorosas son estas palabras! ¡Pero no puedes negar que son ciertas!
Amigo infringiste la ley de Dios (1Juan 3:4) Pablo dice “Todos pecaron” (Romanos 3:23) Juan dice “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros”(1Juan 1:8) “¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado?” (Proverbios 20:9) “Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento” (Isaías 64:6) “Reconoce, pues, tu maldad, porque contra Jehová tu Dios has prevaricado, y fornicaste con los extraños debajo de todo árbol frondoso, y no oíste mi voz, dice Jehová” (Jeremías 3:13) “Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán” (Oseas 5:15)
¡Oh amigo! ¡Eres hostil contra Dios a toda hora! ¡Escupes su rostro y eres un anticristo espiritual que ha vivido enemistado contra Dios infinitamente al desobedecerlo todo el tiempo.
Si todo tu barrio pudiera ver en pantalla gigante lo que has hecho solamente en esta semana y en todo detalle desde que te levantas hasta que te acuestas cada día y más aun hasta cuando duermes, estarías muy avergonzado porque podrían ver y conocer quién eres. Dios ha visto todo y sabe sin necesidad de ver en una pantalla todo lo que haces desde que te levantas hasta que te acuestas.
¿No te das cuenta que tu vida es mas abominable que el de una serpiente? ¿Estaba equivocado Nuestro Señor Jesús cuando decía de algunos religiosos que eran serpientes? ¿Está equivocado si Él dice de ti lo mismo? ¿Piensas que te estoy tratando mal? No, querido amigo. Si lees las escrituras notaras que Dios siempre ha denunciado a las personas que se creen justas y no lo son. Tus pecados son tu ruina y miseria, aquello que te hace alejar de Dios. La biblia dice que Dios mira de lejos al altivo.
No justifiques tus pecados cuando Dios los condena, no los ames cuando Dios los aborrece. Dios está en todo lugar y nada está oculto a sus ojos. Cada pecado que has cometido Dios lo vio hasta en los más mínimos detalles, dimensiones y colores, aun los pecados mas escondidos. Todo pecado que cometiste no ha pasado sin dejar huella, hasta tus pensamientos y malas intenciones han quedado descubiertas ante aquel que lo escudriña todo. Así como “Vuestros cabellos están todos contados” (Mateo 10:30) vuestros pecados también lo están. El Señor dice “Tengo en memoria toda su maldad” (Oseas 7:2)
Spurgeon decía muy quebrantado del pecador que estaba, “espiritualmente leproso, sucio, desnudo, ni apto para vivir, ni apto para morir”. Esa es la realidad. La vida del pecador huele mal. ¡Oh amigo! ¡Tus pecados son tas oscuros como las paredes del infierno!
Mentiste aun sabiendo que no debías hacerlo. Ray Confort explica: “En las mentiras también están incluidas las exageraciones. El hecho de permanecer en silencio para recibir crédito falso por algún logro de otra persona es también una mentira. Un sutil cambio de tono, una inflexión o cualquier expresión puede ser tan desorientadora y falta de veracidad como la mentira más osada”.
No puedes negar que en tu corazón entro la envidia.
Algunos golpearon a sus padres, otros a la mujer en cinta, y otros aun a los que anuncian el evangelio de Cristo.
Eres ingrato con Dios y con el prójimo. Tu engreimiento te ha destruido que ya no sabes lo que significa agradecer.
Has tenido dioses ajenos. Tus ídolos fueron los personajes de la televisión, de la música de los deportes, etc.
Hay personas necesitadas y tú gastas el dinero en cosas sin importancia. Las pocas veces que das una ayuda es solo para calmar tu conciencia o por miedo al infierno; pero nada haces por amor.
Has tomado el nombre de Dios en vano y como si fuera poco has blasfemado su nombre y todavía discutes porque según tú deberías amarlo. ¿Por qué debería amarte Dios, si has pecado contra El? Sin embargo te ama, te deja vivir y te es paciente esperando que cambies tu conducta para siempre. El lloró cuando tú llorabas, cuando te hacían daño y pisoteaban tu dignidad. No peques mas contra El acusándole porque El te ama, aun cuando no te mereces amor sino castigo.
Menospreciaste a tus padres y a tu prójimo también. Jesús dijo que lo que le hacen a las personas se lo hacen a Él. Eso quiere decir que Jesús es menospreciado por ti.
Has aborrecido y el que aborrece a su hermano es homicida (1Juan 3:15) ¿homicida? Si eso lo dice la palabra de Dios.
Has maltratado con tus palabras a los demás (Mateo 5:21-22) Tu garganta es un sepulcro abierto (Romanos 3:13)
Has cometido adulterio (Mateo 5:28) Tus ojos vagabundos se posan en la mujer de tu prójimo y eso te hacen adultero.
Has robado al no pagar impuestos, al dar monedas falsas o billetes falsos.
Has consultado a los adivinos, el horóscopo, a los chamanes, a los curanderos, y todos los secuaces de satanás.
No ayudaste a los pobres, te importo un pepino. Y la mayoría de las veces que ayudaste lo hiciste para aquietar tu conciencia acusadora o por miedo al infierno, pero no por compasión.
Has hecho soborno.
Has practicado inmoralidades sexuales como el incesto, la violación y otras perversiones
Eres orgulloso y pedante. Dios te ve de lejos.
Eres una persona, chismosa, calumniadora, e histérica.
Eres desvergonzado. Ser honesto no significa ser cínico. Ves el pecado como si fuera poca cosa. Por otro lado eres hipócrita mostrando lo que no eres ¿Quién entiende esa conducta?
Has discutido aun con Dios. Has pecado al no querer oír el reproche de Dios y sigues tercamente desobedeciéndole. Hay muchos pecados que no he mencionado; pero debes saber que Dios los conoce y están en su memoria. El Señor dice: “Tengo en memoria toda su maldad” (Oseas 7:2)
“Dios esta airado contra el impío todos los días” (Salmo 7:11)
Muchas personas decían de mi que era un buen joven debido a que nunca iba a las fiestas, no tomaba, no me drogaba, no asesinaba y no hacia las cosas malas que otros hacían, pero delante de Dios no era ningún ángel, pues para Dios no es solo pecador el borracho, el asesino, o el drogadicto, sino también las personas que han hecho otras cosas malas; pero que lamentablemente se toleran en la sociedad y esto debido a que no tienen principios morales más altos que no robar, no matar, no ser borracho. Yo era de los ladrones abominables que solo robaba un sol, o algunos centavos, pero ladrón al fin y al cabo. Hacia cosas muy malas que son vergonzosas.
No mataba el cuerpo de nadie, pero si el autoestima de las personas con los insultos y latigazos verbales que me inspiraba satanás.
Mis pecados han sido innumerables, no los puedo contar. Yo he pecado contra mi conciencia, contra Dios y contra el prójimo, no puedo excusarme, ¿puedes excusarte tú?
Te equivocas si crees que Dios solo ha dado diez mandamientos y que ellos son los “únicos” mandamientos morales que están en la biblia. Si Dios te tiene que medir con los diez mandamientos apareces pecador delante de Él, ¿Qué será si lo hace con toda la biblia? ¿Cuántos pecados tienes que cometer para que Dios te llame pecador? ¿Crees que
si mientes diez veces recién Dios te llamara mentiroso? No. Eres un mentiroso por haberlo hecho una sola vez y eres pecador por ello. No sabes cuan ignorante eres “de los abismos e infinitas profundidades de la iniquidad, orgullo, hipocresía, y engaño” que existen en tu corazón.
¿Cómo es que puedes aguantar tanto pecado en tu corazón? ¿Cómo es que puedes desacatar las órdenes del Rey?
¿Te diste cuenta de que todo el tiempo has vivido con un corazón malo?
No tienes excusa.
Dices: “Dios endureció mi corazón como a Faraón.”
Dios endureció el corazón de Faraón por medio de los castigos que le dio.
Los mismos castigos lo pudieron haber hecho reflexionar y dejar su rebeldía; pero él no quiso obedecer a Dios y de esta manera es que las personas se endurecen y Dios los endurece. Cristo mismo es piedra de tropiezo; pero lo es para los que son rebeldes a su evangelio. Dios no endurece al que se humilla ante El. Pues lo trae a sus pies a través de pruebas o castigos. No es siempre su método pero a veces lo hace.
Dices: “Mi corazón es engañoso por naturaleza”
No. Tú decidiste engañarte. El corazón está compuesto por voluntad, mente y sentimientos. Tú voluntariamente decidiste engañarte queriendo creer lo malo como bueno y ahora te sientes perdido; pero el culpable eres tú. Dios no crea corazones engañosos, uno es el que los hace, claro que tendemos a hacer lo malo; pero Dios siempre ayuda a los que le claman y nos guarda sin caída. Si tu corazón es engañoso, es porque tu quieres que así sea.
Supongamos que un hombre se excusara ante los demás y les dijera: “No puedo dejar de mentirles y dejar de insultarles porque mi corazón es engañoso. Lo siento; pero es que así naci”. ¿No sería un desvergonzado abominable? ¿Crees que eso es ser honesto?
Dices: “Mi naturaleza es pecaminosa”
No tienes ninguna naturaleza pecaminosa. Ni Adán lo tuvo antes de pecar, ni nadie lo tiene, simplemente el ser humano desea hacer lo malo y es eso lo que la biblia llama ”carne” o la mal llamada “naturaleza pecaminosa”; pero no es una especie de demonio que tienes dentro de ti, sino solamente un mal deseo que tú decides tener y poner en práctica. El ser humano no está compuesto por carne, cuerpo, alma y espíritu, sino solo de cuerpo, alma y espíritu. Repito de nuevo no niego que tendemos a hacer lo malo, pero Dios nos ayuda a no pecar.
Las leyes de Dios fueron dadas para que cierres tu boca (Romanos 3:19); pero tú la has abierto para dar excusas. Si tienes más excusas, tienes más pecados.
Tus pecados son más graves debido al conocimiento que tienes de la voluntad de Dios.
Los siguientes textos muestran esta verdad.
“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, y decís: Si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas.
Así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas. ¡Vosotros también llenad la medida de vuestros adres! ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno? Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar. De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación” (Mateo 23:29-36).
De nada te sirve honrar a los profetas o siervos de Dios que sufrieron por la justicia, ni busques identificarte con ellos para tener buena reputación, si rechazas las enseñanzas santas de Cristo y los profetas.
Al rechazar a Cristo y la biblia tal como está, das testimonio contra ti y eres cómplice con el pecado de otros teniendo el conocimiento de que no debes hacer lo malo. Eres más culpable por esto.
"Los hombres hacen propia la culpabilidad de los siglos pasados, reproducen sus atrocidades, se identifican con ella; y así es que lo que parece al principio un decreto arbitrario, el visitar sobre los hijos los pecados de los padres, viene a ser en semejantes casos un juicio recto. Si se arrepienten cortan el terrible vínculo de pecado y castigo; pero si se endurecen en su mal, heredan el castigo aplazado de los pecados de su padres a la vez que el suyo propio" (Plump).
“Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá” (Lucas 12:47-48).
Si eres de las personas que leen la biblia todos los días y no la obedeces te vuelves mas culpable.
Y si no la lees sabiendo que debes de leerla para conocer la voluntad de Dios y su salvación te vuelves más culpable.
Tus pecados son más graves debido a los eventos que suceden.
Los sufrimientos, las pruebas, enfermedades y las desilusiones son los llamados de Dios a tu vida para que reflexiones; sin embargo te endureces y amargas sin rendirte a Cristo. ¿Para hacer lo malo te vuelves valiente? Esto te hace más culpable.
La salud, riqueza, y educación deben llevarte a amar a Dios.
Pero eres desagradecido y persistes en pisotear las leyes de Dios. Esto te hace más culpable.
Los riesgos de muerte te debieron haber hecho reflexionar; pero sigues pecando, esto te hace más culpable.
“Algunas veces permite que las vidas de los hombres pasen por grandes riesgos a fin de que se hallen a un paso de la muerte; como si en este movimiento de su providencia hubiera un clarinazo que les advirtiera que se aproxima su sentencia” (Finney)
En sueños Dios te hablo del juicio venidero y te mostro algo de él para impedirte que peques.
Pero no consideras nada, vives como un loco que da rienda suelta a sus apetitos carnales sin considerar a Dios. Eso te hace más culpable.
Finney escribió sobre esto: “Un ejemplo notable de un sueño en que se podía ver la mano del Señor fue relatado por el Pastor Edwards. Uno de sus vecinos, un hombre disoluto, soñó que iba a morir e iría al infierno. No voy a entrar en circunstancias de lo que según el sueño ocurrió allí. Basta con decir que en el sueño consiguió permiso para regresar durante un año a la tierra para ser probado, y se le dijo claramente que si no se reformaba, dentro de un año debería regresar al infierno. Al levantarse, y bajo la terrible impresión del sueño decidió ir a visitar a su pastor, Mr. Edwards, aquella misma mañana. Edwards le dijo: “Éste es un solemne aviso de Dios para su alma. Usted debe hacer caso del aviso y abandonar sus pecados o su alma se perderá por toda la eternidad.” El hombre prometió solemnemente que lo haría. Al retirarse el hombre, Edwards escribió en su diario los pormenores de la conversación y naturalmente la fecha del suceso. El borracho reformó su conducta y todo fue bien durante un tiempo; asistió a la iglesia y parecía serio en su propósito, pero antes de poco volvió a las andadas: empezó otra vez a emborracharse. Un día, estando borracho, se cayó escaleras abajo en su tienda y se fracturó el cuello. Mrs. Edwards fue a consultar su diario y halló que hacía un año aquella misma noche que el hombre había tenido el sueño. Había sido emplazado y el momento de rendir cuentas había llegado. No hay duda de que en general los sueños están bajo el control de leyes psicológicas, y siguen, aunque con mucha irregularidad, el curso de nuestras fantasías despiertos, y por esta razón muchas personas no creen que la mano del Señor obre en ellos; con todo, esta opinión no es del todo legítima, pues Dios puede, sin duda, poner su mano sobre la mente que sueña así como sobre la mente despierta, y en muchos casos se muestra que lo ha hecho”.
A menudo el Espíritu de Dios da a los pecadores una visión impresionante de lo corto del tiempo.
Finney escribió: “Les hace sentir que esta gran verdad se aplica con todo poder a ellos, que su propio tiempo es corto y que con toda probabilidad no tienen mucho más tiempo de vida”. Pero ni siquiera esto consideraste, eso te hace más culpable.
A veces Dios produce la impresión de que el presente es la última oportunidad del pecador para asegurar su salvación.
Finney escribió: “No sé cuántos casos de éstos han sido observados por mí. Casos en que los pecadores han sentido profundamente que aquella es la última oferta de misericordia y los últimos esfuerzos que hace el Espíritu a su favor. Mi observación me ha enseñado en estos casos a esperar que el resultado comprobará que era un aviso, que no se trata sino de la voz de Dios, y que Dios no miente al hombre, sino que le enseña la verdad de modo solemne e impresionante. ¡Oh, cuánto le conviene al pecador escuchar y hacer caso de estos avisos a tiempo!” ¿Es tu última oportunidad? ¿No será grave tu pecado si no haces caso a Dios siendo que te desea salvación en lugar de condenación?
Las oraciones, vidas rectas y lágrimas inconsideradas te hacen más culpable.
Has desobedecido a Dios sabiendo que hay personas que se preocupan por tu eternidad. Esto también te hace más culpable. ¿Por qué seguiste el pecado cuando tus amigos, esposa, hermanos te dijeron afectuosamente que abandones el pecado?
“Todos los medios que está usando para salvarte están obrando solo para mal para ti. Dios los usa para bien; pero tú te maldecirás a ti mismo por los mismos medios por los que Dios intenta bendecirte” (Finney).
Ni los milagros que Dios hace en ti, tu familia, amigos o vecinos captaron tu atención.
“Ay de ti, Corazín! Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras. Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti” (Mateo 11:21-24).
Dios hizo todo lo posible para captar tu atención y atraerte a sus pies. ¿Cómo podrás excusarte en el día del juicio? Esto te hace más culpable que los habitantes de Tiro, Sidón y Gomorra.
Ningún mal te hizo Dios para que escupas su rostro, pisotees sus leyes y menosprecies su amor. El te ama más que nadie en este mundo, ni tu madre, ni tu padre, ni tu esposa, ni nadie te ama como El te ama.
El pecado es algo que se enseña por medio de la practica y te hace más culpable.
Cuando una persona peca contra Dios es visto por otros y hace que imiten otros lo que haces. Eso te hace más culpable. Tu testimonio es malo y otros lo imitaran.
Has enseñado a otros a pecar.
Tu culpa es más grave debido a esto.
Has aprendido a pecar y de manera sagaz has aprendido a vivir sin culpa alguna.
Dios ha visto las formas de ayudarte a no pecar; pero tú has visto de muchas formas como podías pecar aun cuando había impedimentos. Te las ingeniaste para pecar, has visto la forma de manipular, mentir y tratar mal a los demás y conseguir egoístamente lo que tus apetitos deseaban satisfacer. Dios no se ha olvidado de todo esto.
Pero no solo eso, sino que te sientes tranquilo cuando pisoteas la ley de Dios y te gustaría oír a algún predicador que justificase tus actos dándole interpretaciones a la biblia que se acomoden a tu carnalidad con el fin de no sentirte culpable.
¿Cómo puedes tener tanto pecado en tu corazón y no sentirte culpable?
Los esfuerzos del Dios bondadoso han sido frustrados por tus abominables pecados..
Tú puedes conocer la gravedad de tu pecado.
No en su totalidad, pero si puedes ver lo grave que es el pecado, lo suficiente para arrepentirte.
En realidad eres peor pecador de lo que crees ser.
“Ningún ser humano puede vivir al ver la dimensión real de sus pecados. En su misericordia Dios no permite a sus criaturas ver lo peor, el corazón desnudo del ser humano. La culpa del pecador es mucho mayor de lo que jamás pueda pensar, y su peligro mayor de lo que supone. Si los viera tal y como son, no sobreviviría ni un momento” (Finney)
Cuando una persona permite que Dios lo examine (Salmo 139:23) poniendo la biblia frente a sus ojos, se puede dar cuenta de su verdadero carácter y lo espantoso que es el pecado.
Si Vieras la Santidad de Dios y Él te viera gritarías: “hay de mí que soy hombre muerto, porque he visto la santidad y la santidad ha visto pecado”.
Dios en su misericordia nos permite solo conocer su Santidad por la Revelación Bíblica porque de otra manera podríamos morir. Dios permitió a algunos ver su Gloria Santa, pero siempre tuvieron pánico por haber visto la Santidad de Dios.
Ojala tengas la dicha de conocer la santidad de Dios de cualquier manera sin que tengas que morir y te arrepientas de todo tu pecado. Lee la biblia y reconoce que eres pecador de todo tu corazón.
RECONOCE QUE EL CASTIGO JUSTO POR TUS PECADOS ES EL CASTIGO ETERNO
El pecado te ha deslumbrado, pero no te ha mostrado las consecuencias.
“Ninguna pena menor que infinita puede ser una expresión adecuada del desagrado de Dios contra el pecado y de su decisión a resistirlo y castigarlo” (Charles Finney).
"Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apoc.20:8)
El castigo eterno es terrible, pues Dios te dejara en vergüenza y estarás confundido perpetuamente (Daniel 12:2)Este lugar es un lago de fuego (Apocalipsis 19:20; 20:15) Estarás atormentado en llamas (Isaías 66:24) Este fuego nunca se apaga (Mateo 3:12; Marcos 9:43) Es un tormento eterno (Mateo 25:46) Estarás perdido (1Tesaloniocenses 1:9) Estarás excluido de la presencia de Dios (2 Tesalonicenses 1:9) sufriendo la pena eterna.
¡Oh amigo! ¡La paga por tu pecado es la desgracia sin fin!
Jonathan Edwards escribió: “No habrá fin para esta aguda y horrible miseria. Cuando mires hacia delante, veras un largo para siempre, una duración infinita ante ti, la cual tragara tus pensamientos, y sorprenderá tu alma; y estarás absolutamente desesperado de no tener liberación”.
¡Cuán horrible es nuestra culpa y cuan terrible nuestro castigo!
“El dios débil indulgente que se pasa el tiempo perdonando los mas groseros pecados sin que su justica intervenga jamás, es, en realidad, un ídolo. Es un dios falso, por aquellos que viven y se complacen en sus pecados, con un desconocimiento absoluto del Dios de la biblia. La escritura nos revela a Aquel que es a la vez Dios de amor y Dios de santidad. En su amor el Padre ha entregado a su hijo para salvarnos. Pero el que desprecia su amor, conocerá el fuego terrible de su justicia. Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo (Hebreos 10:26-31) La historia de la humanidad en general y la de Israel en particular, muestran como los juicios de Dios son terribles. Aquel que hirió a las generaciones del diluvio, de Sodoma, de Egipto, de Babilonia, de Jerusalén, no es desde luego el “buen dios”. Es simplemente, el Dios que ha tratado, con un amor y una paciencia incomprensibles, de salvar a todas sus criaturas, reservándose el derecho de dar cumplimiento un día a sus advertencias” (René Pache).
Y mis buenas obras ¿Qué de ellas? ¿No me pueden salvar de este terrible castigo?
No amigo. No te pueden salvar. Lo más seguro es que has hecho obras que “son buenas” pero con malas motivaciones y en realidad, esas, tus “buenas obras” para Dios son como trapos de inmundicia. Pero si fuesen todas tus obras puras y sin contaminación, tampoco podrías ser salvo, porque has pecado. Las buenas obras por muy santas que fueran no quitan el pecado.
No te sirve de nada decir que has hecho más bien que mal. Lo que tienes que probar a Dios para ser salvo, o para no ser castigado en el infierno eterno es que nunca has pecado, ni siquiera una vez. Tienes que demostrar a Dios que eres perfecto y que has obedecido toda la ley hasta la última tilde. Solo cuando demuestres esto serás salvo por las obras. De nada te sirve que seas el premio nobel de la paz, que hayas salvado la vida a diez mil personas o que hayas vendido todos tus bienes y se los hayas dado a los pobres. Tu pecado exige y grita al cielo pidiendo castigo, no importando si para ti es un pecadillo. Pues Dios es el que dice que el castigo eterno es la paga justa por tu pecado.
Usted Tiene una cita para morir y un día usted morirá y ya sabe donde estará.
No es que si sigues pecando vas a ser condenado, ya estas condenado. Si no estás en el infierno para siempre es porque Dios misericordiosamente ha postergado la ejecución nada más. Desde el momento en que hemos pecado deberíamos de haber sido castigados con sufrimientos eternos, pero en su misericordia nos deja vivos. “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad” (Lamentaciones 3:22-23)
“El que en El cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” (Juan 3:18)
¡Pero querido amigo hay buenas noticias!
JESUS CANCELÓ NUESTRAS DEUDAS EN LA CRUZ PARA QUE NO TENGAS QUE PAGARLAS.
La biblia llama a esto el evangelio, es decir la buena Noticia.
¡Puedes ser salvo de la condenación eterna!
La salvación es tomada solo por un deseo violento de ser salvo. Si no hay suplicas de tu parte ¿Cómo creerte que deseas ser salvo? ¿No es una locura que te quedes sin hacer nada, sabiendo que alguien ya pago por tus pecados para que tu no tengas que pagarlos?
Solo los violentos arrebatan el reino de los cielos. “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan". (Mateo 11: 12)
Ahora debes entender en qué consiste la salvación provista por Cristo.
En otros tiempos, aun antes de la ley dada a Moisés las personas debían ofrecer un sacrificio y arrepentirse para ser perdonados de sus pecados. Sin embargo estos sacrificios no eran perfectos por eso a pesar de su arrepentimiento Dios no los podía salvar. Pero venido el cumplimiento de los tiempos Dios envió a su hijo Jesucristo a la tierra y este voluntariamente se encarno sin dejar de ser Dios, para ser sacrificado como un cordero recibiendo el castigo por toda la humanidad pecadora de todos los tiempos. Ahora solo nos queda arrepentirnos y apropiarnos por medio de la fe o confianza en este sacrificio perfecto para ser perdonados del castigo eterno.
La muerte de Jesús fue un sacrificio por nuestros pecados. El pagó recibiendo nuestro castigo para que nosotros no tuviéramos que pagarlos.
“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados” (Isaías 53:5).
La palabra Hebrea para “molido” significa “triturado”, “…llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero” (1 Pedro 2:24). Por eso fue molido.
“Estos sufrimientos aseguraron nuestra paz”
Lo que Jesús hizo para pagar por nuestros pecados.
Jesús sudo sangre. “y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra…” (Lucas 22:43-44) El único evangelista que relata este hecho fue un médico, Lucas. Esta condición es conocida en la medicina como “hematohidrosis” (sudor de sangre). Este fenómeno es muy raro, pero perfectamente documentado y que ocurre en condiciones excepcionales. El Dr. Le Bec escribe: “Es un agotamiento físico,…consecuencia de una emoción profunda, de un miedo atroz” (Le supplice de la Croix, Paris, 1925) Esta agonía de Jesús no se debía tanto a los padecimientos físicos que pasaría, sino a la realidad de que los pecados y enfermedades de la humanidad vendrían sobre él. En su oración del huerto le dijo al Padre: “si quieres, pasa de mi esta copa, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya…” Jesús ¿fue abofeteado? Aquí se encontraba Jesús frente al sumo sacerdote y al contestar a una pregunta fue abofeteado por un alguacil (Juan 18:22). Algunos comentaristas dicen que aquí La palabra usada por Juan no significaba bofetada sino un bastonazo.
Jesús recibió malos tratos. Mateo 26:67 dice: “…entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban…” El profeta Isaías incluye que los pelos de su barba eras arrancados: “di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos” (Isaías 50:6).
Jesús fue flagelado y desfigurado. Mateo 27:26 dice: “entonces les soltó a Barrabas; y habiendo azotado a Jesús le entrego para ser crucificado”. El azote con el que le flagelaron fue el horrible flagellum taxillatum, compuesto básicamente de un bastón con tiras de cuero. Cada punta de cada tira se encontraba llena de pedazos de hueso y de plomo.
“Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer…” (Isaías 52:14) “despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto” (Isaías 53:3)
Fue coronado con espinas. Pasado un cierto tiempo, y algo repuesto de los azotes, Jesús fue llevado por los soldados al atrio, en el interior del pretorio e hicieron con él lo que se llamaba en aquel tiempo como “el juego del rey”, que era un juego de azar practicado por niños y adultos. Este juego cruel practicado a Jesús coronándolo de espinas era un desahogo brutal de los soldados romanos.
La crucifixión, la atroz agonía y muerte. (Mateo 27:35)Cuando Jesús hubo probado el vinagre, dijo: consumado es (Juan 19:30). Esta condición es confirmada cuando el soldado traspasa una lanza por su costado: “pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua…” (Juan 19:34) Aquí se cumple lo dicho por el profeta: “…y miraran a mí, a quien traspasaron...” (Zacarías 3:10)
En el libro de los Salmos en el Capitulo 22 se describe más detalladamente los sufrimientos de Cristo.
Mateo 27:45 describe una oscuridad extraña y rara que se estableció sobre el mundo, oscurecer el sol hasta que no se pudiera ver más.
Jesucristo gritó estas palabras a finales del período extraño de oscuridad. Duró tres horas. ¡Jesús gritó, "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" ¡En ese sentido extraño Dios el Padre rechazaba a Dios el Hijo!
Ningún ser humano ha experimentado jamás tan grande sufrimiento.
“Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres" (Isaías 52:14)
El pánico de la cruz se describe en Salmo 22.
"Me han rodeado muchos toros; Fuertes toros de Basan me han cercado. Abrieron sobre mí su boca. Como león rapaz y rugiente"
“He sido derramado como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron; mi corazón fue como cera, derritiéndose en medio de mis entrañas. Como un tiesto se secó mi vigor, y mi lengua se pegó a mi paladar, y me has puesto en el polvo de la muerte".
"Porque perros me han rodeado; me ha cercado cuadrilla de malignos; horadaron mis manos y mis pies. Contar puedo todos mis huesos. Entretanto Ellos me miran y me observan; repartieron entre si mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes."
Aunque Jesús murió, al tercer día resucitó. Su tumba está vacía. El venció la muerte para darte vida, venció el pecado para que pudieras acercarte a Dios.
¿Por qué tuvo que sufrir derramando su sangre por nosotros? ¿No era suficiente con que nos arrepintamos y Dios nos perdonara del castigo eterno? No. No era suficiente porque si Dios nos perdonara, solo mostraría su misericordia, pero su justicia quedaría burlada. Por lo tanto para que la justicia de Dios sea honrada era necesario que alguien sea castigado en nuestro lugar y también para que la misericordia de Dios sea mostrada hacia nosotros, El nos perdonaría el castigo y no iríamos al infierno si pusiéramos nuestra fe en el sacrificio de Cristo como la paga por nuestro pecado y nos arrepintiéramos de nuestros pecados.
Si pecaste contra alguien y esa persona te perdona entonces eres perdonado, pero necesitas mas perdón del que te puede dar el ofendido, necesitas del perdón de Dios, pues a Él es a quien ofendiste primero.
¡No muera sin ser salvo querido amigo!
Esta salvación no la pudiste ganar con nada, es un favor de Dios, es un regalo prácticamente, porque como dijimos ni el arrepentimiento podía salvarte pues era necesario un sacrificio aparte del arrepentimiento. “La fe es aquello sin lo cual no se puede recibir el evangelio; y el arrepentimiento es aquello sin lo cual no se puede recibir sin fingimiento” (Bunyan)
¡Ahora puedes gritar por misericordia ya que se honro la justicia de Dios! ¡Todavía estas a tiempo para hacerlo! ¡No mueras sin ser salvo de esta espantosa condenación! “Ahora Dios está presto a tener piedad de ti; este es un día de misericordia; puedes gritar ahora con el aliento de obtener misericordia. Pero cuando el día de misericordia pase, tus gritos y chillidos de lamento y dolor serán en vano; estarás enteramente perdido y alejado de Dios, como para que nadie se interese en tu bienestar” (Edwards)
“El vasto mar del sacrificio propio del amor de Jesucristo es tan profundo que pueden hundirse en el todas las montañas de nuestros pecados” (Spurgeon)
“Aunque el numero de tus pecados sea como la arena del mar y aunque tus transgresiones clamen al cielo pidiendo venganza, y parezca que resuenen más alto que tus oraciones, o lagrimas, o gemidos pidiendo misericordia, Dios quiere y puede perdonarte, si es que pones tu confianza en su sacrificio y te arrepientes de todo pecado” . El te ama aunque no lo creas, El te ama más de lo que tú te puedes imaginar. El te ama así pecador como estas, no tienes que ganar su amor. ¡Créelo!
No hay pecado que El no pueda perdonar, Tus pecados no son más grandes que las misericordias de Dios, pensar que Dios no te puede perdonar es un insulto al sacrificio de Cristo. El Señor Jesús te espera con sus brazos abiertos, no rechaces su salvación. Abandónate a Él, pues no hay salvación de la condenación eterna en que puedas confiar sino solo en que Cristo pagó por tus pecados, ahora también arrepiéntete de todos tus pecados y abandónalos para siempre.
No sabes cuando has de morir, sin embargo vives como si no te pudiera tocar la muerte. Dices que puedes morir en cualquier momento, pero no crees lo que afirmas. Vives como si tuvieras todas las oportunidades y no sabes si esta misma noche te sorprenderá la muerte.
Más o menos tres personas mueren cada segundo, 180 cada minuto, desde el momento en que empezó a leer esto ¡2000 gentes más se han ido a la eternidad! Quizás en un accidente automovilístico, o un ataque cardiaco. Hay algo que no se puede negar. Usted MORIRÁ, hoy, mañana, en una semana, un mes, un año, 5 años, 10 años, 20 años, 50 años. UNA COSA ES MUY CIERTA "Está establecido para los hombres que MUERAN" ¡NO MUERA SIN JESUCRISTO!
Tal vez ha cometido muchos errores en su vida. Puede haber algunas cosas en su vida que pudiera usted darlo todo por cambiarlas. Pero amigo, Le aseguro si muere sin Jesucristo ¡será el peor de todos los errores que pudo cometer!
Jonathan Edwards escribió: “La prudencia y el cuidado de los hombres naturales para preservar sus propias vidas, o el cuidado de otros para preservarlos a ellos, no les brinda seguridad en ningún momento… Hay la clara evidencia de que la propia sabiduría de los hombres no es seguridad para ellos cuando están frente a la muerte; si fuera de otra manera veríamos alguna diferencia entre los hombres sabios y políticos y los demás con respecto a su propensión a una muerte temprana e inesperada; pero ¿cómo es esto en los hechos? "También morirá el sabio como el necio" (Ecl.2:16)…La mayoría de esos que hasta ahora han vivido bajo los mismos medios de gracia y han muerto, han ido indudablemente al infierno; la razón no es que ellos no eran tan sabios como los que ahora están vivos; no fue porque no planearon cosas que les aseguraran su escape. Si pudiéramos hablar con ellos, y preguntarles, a uno por uno, si ellos esperaban cuando estaban vivos y cuando oían hablar acerca del infierno que serían objetos de esa miseria,
indudablemente escucharíamos uno por uno contestar: "No, yo nunca pretendí venir aquí; había dispuesto las cosas de otra manera en mi mente; pensé haber planeado el bien para mí; proyecté un buen modelo. Intenté tomar un cuidado eficaz; pero vino sobre mí inesperadamente. No lo esperaba en ese momento y de esa manera; vino como un ladrón. La muerte me burló. La ira de Dios fue demasiado rápida para mí. 0h mi maldita insensatez! Me estaba engañando y agradando con sueños vanos acerca de lo que yo haría en el más allá; y cuando me encontraba diciendo, 'paz y seguridad, 'vino sobre mi destrucción repentina."
“El Millonario Ted Turner, dijo en una entrevista, "Estoy esperando mi muerte y ser mandado al infierno. Es allí dónde debo estar." Usted dice, ¡es un tonto! pero amigo, cuando usted dice "No" a Jesucristo y su pago por su pecado ¡está diciendo lo mismo! Le está diciendo a Dios: “Yo no necesito a Jesucristo ¡Yo pagaré por mis pecados en el infierno!”. Si rechaza el regalo de vida eterna a través de Jesucristo ¡UN DÍA USTED ESTARÁ EN EL INFIERNO!”
¿Ha habido un momento y lugar en su vida, cuando recibió al Señor Jesucristo como su Salvador personal? Si usted no recibió a Jesús como su Salvador, ni se arrepintió de sus pecados, ahora hágalo. Asegúrate de ser salvo, no descanses hasta hallar paz. ¡Hazlo ya!
RECOMENDACIONES FINALES
Si recibiste a Cristo como tu único salvador y te arrepentiste de tus pecados, entonces Dios pondrá paz en tu corazón y habrá un deseo de buscarle y estar humillado siempre delante de Él obedeciendo todo lo que el os mande. Ahora Tienes que hacer algunas cosas para no apartarte de Dios.
Asista a una iglesia Cristiana evangélica que crea solamente en la biblia como norma de fe. No busques una iglesia a tu gusto y pide ser bautizado lo más pronto posible. En la Iglesia podrás encontrar a hermanos en la fe que también pidieron misericordia para ser salvos, ellos así como el pastor quien también pidió misericordia te ayudaran a seguir el camino de Santidad y amor.
Persevere hasta el fin en esta salvación, si pecas puedes pedir perdón poniendo tu confianza en el sacrificio de Cristo como base para recibir perdón, arrepintiéndote del pecado para no ser castigado. El que no pide perdón cuando peca, ¿Cómo espera ir a la presencia de Dios para siempre? Ya Cristo murió en la cruz y tú crees ello, solo te queda arrepentirte porque sin arrepentimiento no puedes ser perdonado. El arrepentimiento debe ser constante.
Lea la biblia todos los días.
Ore en sus propias palabras a Dios con reverencia, pero también con confianza. No use lenguaje grandilocuente, Dios lo aborrece.
Hable de la salvación que ha encontrado en Cristo a sus familiares, amigos, vecinos y a todos los que pueda e invítelos a ir a alguna Iglesia.
Si quieres aprender más de la palabra de Dios o tienes algunas preguntas, puedes escribirme a mi correo.
Danny Totocayo Bonifacio.
[email protected]
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