¿POR QUÉ MURIÓ EL BURRO?Una vez mientras que yo estaba viajando en carro a través del campo, vi un burro cerca de la carretera. este burro era tan flaco que parecía solamentecuero y huesos. "Pobre burro!" Me dije. "Seguramente está enfermo!"Al acercarme vi que alguien le había amarrado la boca. No la podía abrir.La cuerda le cortaba como un cuchillo y la sangre salía de la nariz. Frene elcarro y me bajé. Me acerqué al burro con deseos de ayudarle. Quiseliberarle de la cuerda. Sentía satisfacción de poder tratarle conmisericordia. Pero de repente el animal comenzó a correr dejando una nubede polvo detrás de sí. Ni siquiera pude tocarle, mucho menos quitarle lacuerda. Con tristeza, regresé a mi carro y me fui. Una semana después pasé por el mismo sitio, ahí encontré el cadáver del pobre burro. El mecateteñido de sangre todavía le ataba la boca. Me pregunté: ¿por qué murió el burro? Pues, porque alguien le amarró la boca! Era cierta la respuesta, perono me dejaba satisfecho. A pesar de esta respuesta, el burro tuvo unaoportunidad de escaparse de la muerte. Yo hubiera podido librarle. Tambiénme vino una segunda respuesta. El burro murió por interpretar mal misintenciones. Temía que yo le iba a hacer algún daño. Desgraciadamente, esaequivocación le costó la vida. Si el burro hubiera comprendido mi deseo,hubiera aceptado mi oferta. Realmente, reflexionando un poco más, entendíel comportamiento del animal: ¡era un burro! ¿Cómo podía entenderme?Hay que perdonarle su equivocación y su incredulidad. Muchas veces losseres humanos cometer la misma equivocación, especialmente en loespiritual. La palabra de Dios nos enseña que Dios nos quiere "... queninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2ª Pedro3:9); y que Él "... quiere que todos los hombres sean salvos y vengan alconocimiento de la verdad" (1ª Timoteo 2:4). Casi no hay persona que nosepa que Cristo murió por nosotros. Saben que "... Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las escrituras" ( 1ª Corintios 15:3); que en Él"... tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las
riquezas de su gracia" (Efesios 1:7); que Cristo invita: "Venid a mí todoslos que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar" (Mateo11:28); y que Él afirma: "... al que a mí viene, no lo hecho fuera" (Juan6:36).Miles de personas han aceptado estas promesas de Dios y han sido libradasdel pecado. Han encontrado la vida abundante y eterna. Sin embargo,cuando Cristo vino, hubo los que interpretaron mal sus intenciones. A ellos,Él les dijo: "... no queréis venir a mí para qué tengáis vida" (Juan 5:40). No eran burros, pero se portaron como el animalito del relato. Hoy día haymuchos que comete una equivocación semejante. El burro murió por interpretar mal mis intenciones. No sea usted así; confía absolutamente enDios. Dígale Ahora Mismo A Dios: "Dios, sé que quiere salvarme, pues tuhijo murió por mis pecados. Aprovecho la oportunidad; me entrego a ti.Perdóname mis pecados, acepto a tu hijo Jesucristo como mi salvador personal. ¡Gracias, y Dios, gracias!"
riquezas de su gracia" (Efesios 1:7); que Cristo invita: "Venid a mí todoslos que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar" (Mateo11:28); y que Él afirma: "... al que a mí viene, no lo hecho fuera" (Juan6:36).Miles de personas han aceptado estas promesas de Dios y han sido libradasdel pecado. Han encontrado la vida abundante y eterna. Sin embargo,cuando Cristo vino, hubo los que interpretaron mal sus intenciones. A ellos,Él les dijo: "... no queréis venir a mí para qué tengáis vida" (Juan 5:40). No eran burros, pero se portaron como el animalito del relato. Hoy día haymuchos que comete una equivocación semejante. El burro murió por interpretar mal mis intenciones. No sea usted así; confía absolutamente enDios. Dígale Ahora Mismo A Dios: "Dios, sé que quiere salvarme, pues tuhijo murió por mis pecados. Aprovecho la oportunidad; me entrego a ti.Perdóname mis pecados, acepto a tu hijo Jesucristo como mi salvador personal. ¡Gracias, y Dios, gracias!"