InicioApuntes Y MonografiasLas conferencias Howison (1981):II.
LAS CONFERENCIAS HOWISON: 1981 .1 LA NATURALIZACIÓN DE LA METAFÍSICA: UNA PRETENSIÓN INCOHERENTE DESDE LA POSICIÓN INTERNALISTA DE PUTNAM _Dr. San Bruno de la Cruz , Lisardo . La razón crítica kantiana opera sobre sí reflexionando sobre sus funciones, pero no analiza en vacío. La razón razona sobre algo, establece transiciones, anuda conocimientos. Es importante observar que siempre puede presuponerse un `Yo pienso o Yo digo´ a cualquier aseveración aplicada al conocimiento de objetos. La razón que opera sobre el conocimiento de objetos, la razón como conciencia, también de forma indirecta subrepticia es apercepción o auto-conocimiento. La medular labor de la razón, la razón aplicada al conocimiento de la naturaleza en sentido formaliter, la razón entendida como conciencia, conciencia de algo, conciencia transitiva de objeto y conciencia indirecta de sí, conciencia de autoconciencia, modulan el interés de la primera crítica kantiana. Una de las grandes huellas de Kant recibida por Putnam puede interpretarse como una superación no de Descartes sino de la tradición cartesiana. Kant no habla de dos substancias, sujeto-objeto, como un dualismo ontológico opuesto, sino de “dualidades de nuestra experiencia” polos interrelacionados en un único campo de actividad, el campo de la experiencia humana. El carácter de mutua reciprocidad, de interdependencia, significa la imposibilidad de reducción de un polo en términos del otro. La multiplicidad del polo objetual ha de pasar las condiciones de la Sensibilidad, receptividad de intuiciones sensibles, y la sensibilidad ha de conjugarse con el Entendimiento para producir conocimiento genuino, ha de restringirse a las condiciones de la sensibilidad para no idear pseudo- conocimiento. Ni la mera empiria, ni lo supra-empírico pueden constituirse como conocimientos verdaderos; en tanto humanamente cognoscible. Considerar los qualia o sense data como lo dado en sí no contaminado subjetualmente o creer que los conceptos pueden operar sin limitarse a las condiciones de recepción sensibles son dos sin-sentidos de los que Kant, siguiendo la lectura de Putnam, nos ayudó a desembarazarnos, a abdicar de ellos. Para Putnam, Kant puede ser leído como un pensador que niega la teoría de la verdad como correspondencia, como adeacutio a una `natura materialiter spectata´. La verdad supone `condiciones óptimas de asertabilidad´ emanadas desde nuestra específica consitución biológico - cultural. La verdad en Kant se re-define como una cuestión genuinamente gnoseológica. No es posible cercenar-amputar nuestras aportaciones conceptuales a lo que es el caso puro no contaminador (por y desde las injerencias subjetuales en el polo objetual). Putnam también subraya cómo Kant detectó la tendencia especulativa inherente a la razón dialéctica. Inscrito en el ámbito del pensamiento ideal se halla un irresistible, irrefrenable impulso a diseñar edificios metafísicos del Mundo, de aquello de lo que no podemos conocer senso-categorialmente nada , porqué la razón dialéctica opera un uso no legitimo, un uso no - restringido, bajo las condiciones de la sensibilidad, de los conceptos puros del entendimiento. La crítica de la razón dialéctica trata de analizar las pretensiones de objetividad-cientificidad de la `regina scientiarum´, de la metafísica mejor sistematizada coetánea a la aetas kantiana, la “metaphysica specialis” wolffiana; Kant descubre un operar falaz, subrepticio de la razón que sobrevuela las condiciones de la sensibilidad para buscar Objetos en sí no restringidos por la sensibilidad, Objetos absolutos no condicionados y de necesidad intrínseca. La razón dialéctica humana presupone que una necesidad subjetual de conexión, la urgencia de lograr la total unidad del conocimiento humano, constituye una determinación objetiva de los objetos-cosas. Esta urgencia dialéctica que ansía la clausura metafísica de la experiencia es una ilusión difícilmente amputable por anidar en lo más profundo del espíritu humano. La persistencia contumaz de la ilusión se debe a que la razón dialéctica no ejecuta sus usos trascendentes-silogísticos sobre la naturaleza, de ella se ocupan sensibilidad y entendimiento, en actividad conjugada de síntesis, sino sobre el hábitat práctico de la libertad, ámbito práctico que fruiciona con la esfera teorética mostrándole las pautas teleológicas inscritas en el mundo natural. Ordenar fines en la naturaleza no pertenece a la propia naturaleza, la ordenación teleológica de la natura representa la dimensión tecno-práctica humana sobre el mundo natural. El ser humano mora en la naturaleza sin someterse como ser racional a la mera legalidad mecánico- científica. Liberados de la legalidad natural, asumimos la ilusión trascendental, ya no como engaño sino como tal ilusión, para interrogarle que nos está permitido esperar. El corolario de la argumentación kantiana presenta un origen del conocimiento no cognitivo, no gnoseológico, sino praxico. Conocer “qué podemos ... conocer”, queda vertebrado en la acción moral, en el “qué podemos esperar”. Así interpreta Putnam el deseo kantiano de modelación moral: “Pensó que deberíamos abandonar el empeño de alcanzar un conocimiento especulativo de las “cosas en sí mismas” y sublimar este impulso metafísico en el proyecto moral de tratar de construir un mundo más perfecto; sin embargo, estaba seguramente en lo cierto con respecto a la fuerza de este ansia metafísica” (4). También anota Putnam como Wittgenstein subraya en sus escritos tardíos cómo la percepción visual ha de ser descrita como una construcción- interpretación. Para apoyar esta aseveración Wittgensttein usa, entre otros, el célebre ejemplo de la “ilusión pato-conejo”, una imagen figura que puede observarse o bien como un conejo o bien como un pato. Esta figura híbrida físicamente, observacionalmente queda configurada sin ambigüedad o se observa un conejo o se observa un pato. En parágrafo de Wittgensteniano: “Me enseñan una imagen de conejo y me preguntan qué es, yo digo “esto es un conejo”. No “esto es ahora un conejo” . Comunico la percepción. Me enseñan la cabeza de pato-conejo y me preguntan qué es; aquí puede decir “Esto es una cabeza de pato-conejo”. Pero también puede reaccionar de una forma completamente distinta ante la pregunta. Si digo que es la cabeza de pato-conejo, entonces otra vez se trata de la comunicación de la percepción; pero si digo “Ahora es un conejo”, en tal caso no. Si yo hubiera dicho “Es un conejo”, entonces no hubiera reparado en la posible doble de interpretación y hubiera informado sobre la percepción.” (5). Quizá sea, más lúcido citar esta otra observación witgensteniana para ilustrar los intereses de Putnam sobre la percepción visual. “Imagina una explicación fisiológica de esta experiencia. Sea esta: Mirando a una figura recorremos el objeto una y otra vez con la mirada, siguiendo un sentido determinado. Este camino se corresponde a un determinado movimiento periódico del globo ocular. Puede ocurrir que un tipo de movimiento salte a otro distinto y ambos cambien alternativamente (doble cruz). Ciertas formas de movimiento son fisiológicamente imposibles, por consiguiente no puede ver la cabeza pato-conejo como representación de la cabeza de un conejo superpuesta a la cabeza de un pato... “Sí, ahora sé que esto es una forma de ver”. Ahora has introducido un criterio fisiológico del ver. Y esto puede ocultar el viejo problema, pero no resolverlo. El propósito de esta observación es mostrarte ante tus ojos lo que ocurre cuando se nos ofrece una explicación fisiológica. El concepto psicológico pende intacto sobre la explicación fisiológica. Y entonces la naturaleza del problema será más clara” (6). Kant y Wittgenstein dilapidan la noción de `intuición inteligible´ aprehensora de las formas en sí o esencias de los entes de la esfera objetual. Sirvan estos dos parágrafos para aquilatar la afirmación anterior: “Algo aquí parece modificarse en la figura visual de la figura, para luego no modificarse en absoluto. Y no puede decir “Se me ocurre siempre una nueva interpretación” . Sí, es esto mismo, pero se incorpora también directamente en lo visto. Se me ocurre siempre un nuevo aspecto del dibujo que veo que sigue siendo el mismo. Es como si se le pusiera siempre una nueva vestimenta y como si, no obstante, cada uno de los vestidos fuera igual al otro. También podríamos decir: “No solo interpreta la figura, sino que la he visto con la interpretación”. (7). “La pregunta de si se trata de (una forma de) ver o de interpretar surge debido a que una interpretación es expresión de la experiencia. La interpretación no es una descripción indirecta, sino su expresión primaria”. (8). Materialismo y cientifismo constituyen para Putnam la pretensión de ofertar la naturaleza de lo real definitiva. Los metafísicos materialistas confían en que la ciencia física nos donará la teoría verdadera del mundo en sucesivas y continuas aproximaciones. Aproximaciones hacia la verdad en sí y por sí. El objetivo putnamiano es desmontar la obsesión de inteligir zonas nouménicas de las corrientes fisicalistas actuales. Los defensores del realismo metafísico apuestan por la existencia de “La teoría verdadera”, su misión consiste en su “búsqueda y captura” En el caso en que varías teorías científicas conformasen teorías completas y verdaderas de la naturaleza, ello significaría para el realista metafísico una mera diferencia en la elección de notación, variaciones en los patrones léxicos estipulados. La teoría Verdadera en sus posibles modalidades notacionales, precisa - entraña la convicción en la existencia de una estructura absoluta del mundo, en léxico de Goodman “mundo prefabricado”, y una teoría de la correspondencia que anude “simbolismos teóricos con sus referentes ónticos”. El mundo se estructura de forma unívoca, las teorías científicas, que intenten representar El mundo no pueden referirse a estructuras distintas, porque la verdad es absoluta no admite perspectivismos teóricos. Símbolos-representaciones y hechos objetivos- presentaciones quedan ligados de forma causal, la relación de causalidad para un realista metafísico es una estructura dada, dada físicamente en la realidad. Para un realista metafísico la labor del observador en las ciencias físicas supone una observación privilegiada de los hechos, es como si apreciara la globalidad óntica desde un pedestal. _4. Putnam, H.: Racionalidad y Metafísica. Ob. cit. pág 18. En su edición inglesa se halla en Putnam ob. Cit, Pág 210. 5. Wittgenstein, L.: Últimos escritos sobre filosofía de la psicología parágrafo 478, pag 84. Trad. E. Fernández; E Hidalgo y P. Mantas. Tecnos, Madrid 1994. 6. Wittgenstein, L.: Últimos escritos sobre filosofía de la psicología. Ob. cit , parágrafo 777 , pág. 127. 7. Wittgenstein, L.: Observaciones sobre la filosofía de la psicología. Vol. I. Trad. L. F. Segura U. N. A. M, 1997, parágrafo 33, pág 9. 8. Wittgenstein, L.: Observaciones sobre la filosofía de la psicología. Ob. cit, parágrafo 20 pág 6.
Datos archivados del Taringa! original
80puntos
74visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
4visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

h
hegel-21🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts55
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.