El pensamiento del Che y sus aportes a la Revolución cubana
Los aportes de Ernesto Che Guevara al pensamiento revolucionario, como él mismo diría, se deben estudiar y analizar en dos etapas fundamentales y absolutamente diferentes:"la de la acción armada hasta el primero de enero de 1959; y la transformación política, económica y social de ahí en adelante. Aunque estas dos etapas merezcan subdivisiones sucesivas, no las tomaremos desde el punto de vista de la exposición histórica sino desde el punto de vista de la evolución del pensamiento de sus dirigentes, a través del contacto con el pueblo.
Dentro de estos se encuentra por supuesto la figura del Che, que como el resto de los combatientes, en un primer momento tenían una postura general frente a uno de los más controvertidos términos del mundo actual: el marxismo, lo que manifiesta en uno de sus escritos y cito:"Nuestra posición cuando se nos pregunta: somos marxistas o no, es la que tendría un físico si le preguntaran si es "newtoniano", o un biólogo si le preguntaran si es "pasteuriano", hay verdades tan incorporadas al conocimientos de los pueblos que ya es inútil discutirlas"
Aquí entonces se evidencia que desde el principio fue marxista consagrado, y que ayudó a reconocer las verdades esenciales de esta doctrina, como incorporadas al acervo cultural y científico de los pueblos, tomándolo con la naturalidad que todavía hoy nos da algo que no tiene discusión: un amplio cuerpo de experiencias, determinado por el mérito de interpretar la historia, comprender su dinámica y prever el futuro.
Antes del desembarco del Granma, predominaba tanto en él, como en los expedicionarios una mentalidad hasta cierto punto subjetiva:" una confianza ciega en una rápida explosión popular, entusiasmo y fe en poder liquidar a Batista con huelgas revolucionarias espontáneas." Sin embargo, después de la derrota, el Che comprende la falsedad de los esquemas imaginados en cuanto a los brotes espontáneos, y "que la lucha tendría que ser larga, y debería contar con la participación campesina (…)"
A su vez, entonces aprende la necesidad cada vez más grande de ganarse a las masas campesinas. Junto con los demás guerrilleros, se percata de que para eso, debían ofrecerles algo que ellos ansiaran con todas sus fuerzas, "y no hay nada que ansíe más un campesino que la tierra". "Pues concretamente el soldado que integró al ejército rebelde fue de tipo campesino, una clase social que mostraba más agresivamente su amor a la tierra, y con un carácter pequeño burgués; porque quería la tierra para él, para sus hijos, para trabajarla y dominarla."
A partir de entonces el ejército comienza a dominar algunas zonas de influencia. Los éxitos se convierten en catalizador para desencadenar en el pueblo movimientos insurreccionales y crean leyendas históricas, con un nuevo sentido organizativo y respondiendo a una dirección central. La huelga revolucionaria del 9 de abril de 1958, sin embargo, desconocía la importancia de la unidad obrera.
Con el fracaso de la huelga general, permite un salto cualitativamente superior, aplicando una de las leyes de la filosofía marxista que tanto lo identificó: La ley del tránsito de los cambios cuantitativos en cualitativos y viceversa.
Gracias a la profética visión del Guerrillero Heroico, se preparan grandes ofensivas que en pocos meses arroja mil bajas al invasor, y logra desmoralizarlo totalmente. La guerra en estos momentos muestra una nueva característica: la correlación de las fuerzas se vuelca a la Revolución.
Se va apreciando más claramente la superioridad organizativa e ideológica del Ejército con una mayor popularidad el movimiento 26 de julio, en un inicio impulsado por la ideas martianas y marxistas que fueron solidificándose con el devenir del tiempo y que se impuso por sobre el Partido Socialista Popular, el Directorio Revolucionario, el Segundo Frente de Las Villas y algunas guerrillas de la organización auténtica. Proporcionado en gran medida por la personalidad de Fidel Castro y de Ernesto Che Guevara.
Culminó la insurrección revolucionaria con el triunfo el día primero, y con la Reforma Agraria como bandera llegan los victoriosos a toparse con el imperialismo; "saben que esta es la base sobre la cual va a edificarse la nueva Cuba, y saben también que esta dará tierra a todos los desposeídos, pero desposeerá a lo injustos poseedores. En este proceso, solamente existían gérmenes de socialismo y el hombre era un factor fundamental."
Entonces la tarea primordial luego de la victoria era encontrar la fórmula para perpetuar en la vida cotidiana una actitud heroica, desde el punto de vista ideológico; y así se pone de manifiesto durante la Crisis de Octubre, en el difícil empeño de la administración de las empresas estatales, y en la experiencia heroica de Playa Girón, en los que se vieron actos de valor y sacrificio, llevados a cabo por la masa: un personaje que se repite constantemente.
Es por eso que en sus aportes ideológicos en este período, hace especial énfasis en mejorar "la masa" durante el curso de los próximos años de Revolución, pero, en el caso de las iniciativas surgidas en los estratos superiores del Gobierno, plantea:" es necesario utilizar por ahora el método casi intuitivo de auscultar las reacciones generales frente a los problemas planteados."
Su intelecto le permite dar su propia definición de lo que puede ser construcción del socialismo, una batalla que hemos estado librando por cincuenta años y en la cual reconoce su cualidad de no hecho, de producto no acabado, y argumenta que "(…) hay taras del pasado que se trasladan al presente en la conciencia individual, por tanto es preciso hacer un trabajo continuo para erradicarlas. El proceso es doble, por un lado actúa la sociedad con su educación directa e indirecta, por otro, el individuo se somete a un proceso consciente de auto educación. La nueva sociedad en formación tiene que competir muy duramente con el pasado."
Utiliza sus conocimientos de las concepciones marxistas, y se percata entonces que en efecto, uno de los problemas a los que se tendrá que enfrentar esta sociedad en camino al socialismo, es al poder de la mercancía, ya que ésta es la célula fundamental de la sociedad capitalista; y mientras exista como tal, sus efectos se harán sentir en la organización de la producción y, por ende, en la conciencia. Este es uno de los aspectos que más se mantienen hoy, y contra el cual todavía se lucha, por lo que en la juventud cubana, es necesario un fuerte trabajo ideológico.
Ante una situación como esta expresa que "(…) la educación directa adquiere una importancia mucho mayor y se debe ejercer a través del aparato educativo del Estado en función de la cultura general, técnica e ideológica, por medio de organismos tales como el Ministerio de Educación y el aparato de divulgación del Partido, que permite al hombre darse cuenta de la situación que está viviendo, y por tanto, auto educarse."
Por supuesto, la conciencia individual, como en otras ocasiones planteaba, demostrado por la propia materialización del proceso histórico que se vivió, y del momento histórico que actualmente presenciamos, es uno de los pilares fundamentales de este difícil tránsito que experimentamos en la sociedad cubana. Se ratifica entonces que es por la juventud, por esa que se forma en todos los centros de enseñanza, desde la educación primaria, media y media superior, pero sobre todo esta imparable ola universitaria con la que se cuenta, por la que se puede terminar de solidificar, la aspiración realizable de un socialismo, y más allá, de un comunismo, por el que se ha luchado desde el propio triunfo revolucionario. Las vanguardias tienen su vista puesta en el futuro y en su recompensa, pero ésta no se vislumbra como algo individual; el premio es la nueva sociedad donde los hombres tendrán características distintas: la sociedad del hombre comunista (…) el grupo de vanguardia es ideológicamente más avanzado que la masa; ésta conoce los valores nuevos, pero insuficientemente.
Ante esta debilidad de la masa, se pone de manifiesto una vez más la imperiosa necesidad de fomentar una cultura general integral, generar nuevas visiones económicas, lograr amplios despliegues del pensamiento, y evitar que se combata la idea de que el arte es un arma de denuncia, pues la superestructura impone un tipo de arte en el cual hay que educar a los artistas.
Los rebeldes son dominados por la maquinaria y sólo los talentos excepcionales podrán crear su propia obra.
La cultura entonces atrae y consolida al pueblo, pero "la desorientación es grande y los problemas de la construcción material nos absorben. No hay artistas de gran autoridad que, a su vez, tengan gran autoridad revolucionaria. Los hombres del Partido deben tomar esa tarea entre las manos y buscar el logro del objetivo principal: educar al pueblo."
En un correcto análisis sobre cómo se debe llevar a cabo la construcción del socialismo en nuestro país hace varias revelaciones, que dan una visión novedosa sobre las dimensiones que puede alcanzar esta nueva formación económica social. Plantea entre otras cosas, que es importante elegir correctamente el instrumento de movilización de las masas que debe ser de índole moral, fundamentalmente, sin olvidar una correcta utilización del estímulo material, sobre todo de naturaleza social.
También expresa que las grandes multitudes se van desarrollando, las nuevas ideas van alcanzando adecuado ímpetu en el seno de la sociedad, las posibilidades materiales de desarrollo integral de absolutamente todos sus miembros, hacen mucho más fructífera la labor y que el internacionalismo proletario es un deber, pero también es una necesidad revolucionaria ya que el internacionalismo proporciona capital a Cuba y garantiza parte del financiamiento del país, y en el ámbito internacional, permite divulgar la imagen solidaria que hoy más que nunca nos identifica .
Nuestros revolucionarios de vanguardia tienen que idealizar ese amor a los pueblos, a las causas más sagradas y hacerlo único, indivisible. No pueden descender con su pequeña dosis de cariño cotidiano hacia los lugares donde el hombre común lo ejercita.
Conclusiones
El pensamiento político del Che se adelantó al de la propia guerrilla, y gracias a ello, y a la aceptación por parte de esta, logró su evolución, dando saltos cualitativamente superiores, manteniendo las ansias de lucha, y superando los períodos de limitación ideológica. Sus aportes más significativos se expresan en su fidelidad ante las ideas marxistas; en percatarse de la necesidad imperiosa del apoyo campesino, lo que se lograría con la promesa de entrega de tierras a estos; la demostración del peligro que representaba para la ideología cubana, la mercancía producida por el capitalismo; la importancia de implementar la cultura general para fortalecernos en la construcción del socialismo; así como el papel importantísimo de la estimulación al ciudadano y de la participación activa del grupo de vanguardia: la juventud. Estas ideas anteriores, fueron utilizadas, además, como puntos de partida para la efectiva construcción del socialismo.
Los aportes de Ernesto Che Guevara al pensamiento revolucionario, como él mismo diría, se deben estudiar y analizar en dos etapas fundamentales y absolutamente diferentes:"la de la acción armada hasta el primero de enero de 1959; y la transformación política, económica y social de ahí en adelante. Aunque estas dos etapas merezcan subdivisiones sucesivas, no las tomaremos desde el punto de vista de la exposición histórica sino desde el punto de vista de la evolución del pensamiento de sus dirigentes, a través del contacto con el pueblo.
Dentro de estos se encuentra por supuesto la figura del Che, que como el resto de los combatientes, en un primer momento tenían una postura general frente a uno de los más controvertidos términos del mundo actual: el marxismo, lo que manifiesta en uno de sus escritos y cito:"Nuestra posición cuando se nos pregunta: somos marxistas o no, es la que tendría un físico si le preguntaran si es "newtoniano", o un biólogo si le preguntaran si es "pasteuriano", hay verdades tan incorporadas al conocimientos de los pueblos que ya es inútil discutirlas"
Aquí entonces se evidencia que desde el principio fue marxista consagrado, y que ayudó a reconocer las verdades esenciales de esta doctrina, como incorporadas al acervo cultural y científico de los pueblos, tomándolo con la naturalidad que todavía hoy nos da algo que no tiene discusión: un amplio cuerpo de experiencias, determinado por el mérito de interpretar la historia, comprender su dinámica y prever el futuro.
Antes del desembarco del Granma, predominaba tanto en él, como en los expedicionarios una mentalidad hasta cierto punto subjetiva:" una confianza ciega en una rápida explosión popular, entusiasmo y fe en poder liquidar a Batista con huelgas revolucionarias espontáneas." Sin embargo, después de la derrota, el Che comprende la falsedad de los esquemas imaginados en cuanto a los brotes espontáneos, y "que la lucha tendría que ser larga, y debería contar con la participación campesina (…)"
A su vez, entonces aprende la necesidad cada vez más grande de ganarse a las masas campesinas. Junto con los demás guerrilleros, se percata de que para eso, debían ofrecerles algo que ellos ansiaran con todas sus fuerzas, "y no hay nada que ansíe más un campesino que la tierra". "Pues concretamente el soldado que integró al ejército rebelde fue de tipo campesino, una clase social que mostraba más agresivamente su amor a la tierra, y con un carácter pequeño burgués; porque quería la tierra para él, para sus hijos, para trabajarla y dominarla."
A partir de entonces el ejército comienza a dominar algunas zonas de influencia. Los éxitos se convierten en catalizador para desencadenar en el pueblo movimientos insurreccionales y crean leyendas históricas, con un nuevo sentido organizativo y respondiendo a una dirección central. La huelga revolucionaria del 9 de abril de 1958, sin embargo, desconocía la importancia de la unidad obrera.
Con el fracaso de la huelga general, permite un salto cualitativamente superior, aplicando una de las leyes de la filosofía marxista que tanto lo identificó: La ley del tránsito de los cambios cuantitativos en cualitativos y viceversa.
Gracias a la profética visión del Guerrillero Heroico, se preparan grandes ofensivas que en pocos meses arroja mil bajas al invasor, y logra desmoralizarlo totalmente. La guerra en estos momentos muestra una nueva característica: la correlación de las fuerzas se vuelca a la Revolución.
Se va apreciando más claramente la superioridad organizativa e ideológica del Ejército con una mayor popularidad el movimiento 26 de julio, en un inicio impulsado por la ideas martianas y marxistas que fueron solidificándose con el devenir del tiempo y que se impuso por sobre el Partido Socialista Popular, el Directorio Revolucionario, el Segundo Frente de Las Villas y algunas guerrillas de la organización auténtica. Proporcionado en gran medida por la personalidad de Fidel Castro y de Ernesto Che Guevara.
Culminó la insurrección revolucionaria con el triunfo el día primero, y con la Reforma Agraria como bandera llegan los victoriosos a toparse con el imperialismo; "saben que esta es la base sobre la cual va a edificarse la nueva Cuba, y saben también que esta dará tierra a todos los desposeídos, pero desposeerá a lo injustos poseedores. En este proceso, solamente existían gérmenes de socialismo y el hombre era un factor fundamental."
Entonces la tarea primordial luego de la victoria era encontrar la fórmula para perpetuar en la vida cotidiana una actitud heroica, desde el punto de vista ideológico; y así se pone de manifiesto durante la Crisis de Octubre, en el difícil empeño de la administración de las empresas estatales, y en la experiencia heroica de Playa Girón, en los que se vieron actos de valor y sacrificio, llevados a cabo por la masa: un personaje que se repite constantemente.
Es por eso que en sus aportes ideológicos en este período, hace especial énfasis en mejorar "la masa" durante el curso de los próximos años de Revolución, pero, en el caso de las iniciativas surgidas en los estratos superiores del Gobierno, plantea:" es necesario utilizar por ahora el método casi intuitivo de auscultar las reacciones generales frente a los problemas planteados."
Su intelecto le permite dar su propia definición de lo que puede ser construcción del socialismo, una batalla que hemos estado librando por cincuenta años y en la cual reconoce su cualidad de no hecho, de producto no acabado, y argumenta que "(…) hay taras del pasado que se trasladan al presente en la conciencia individual, por tanto es preciso hacer un trabajo continuo para erradicarlas. El proceso es doble, por un lado actúa la sociedad con su educación directa e indirecta, por otro, el individuo se somete a un proceso consciente de auto educación. La nueva sociedad en formación tiene que competir muy duramente con el pasado."
Utiliza sus conocimientos de las concepciones marxistas, y se percata entonces que en efecto, uno de los problemas a los que se tendrá que enfrentar esta sociedad en camino al socialismo, es al poder de la mercancía, ya que ésta es la célula fundamental de la sociedad capitalista; y mientras exista como tal, sus efectos se harán sentir en la organización de la producción y, por ende, en la conciencia. Este es uno de los aspectos que más se mantienen hoy, y contra el cual todavía se lucha, por lo que en la juventud cubana, es necesario un fuerte trabajo ideológico.
Ante una situación como esta expresa que "(…) la educación directa adquiere una importancia mucho mayor y se debe ejercer a través del aparato educativo del Estado en función de la cultura general, técnica e ideológica, por medio de organismos tales como el Ministerio de Educación y el aparato de divulgación del Partido, que permite al hombre darse cuenta de la situación que está viviendo, y por tanto, auto educarse."
Por supuesto, la conciencia individual, como en otras ocasiones planteaba, demostrado por la propia materialización del proceso histórico que se vivió, y del momento histórico que actualmente presenciamos, es uno de los pilares fundamentales de este difícil tránsito que experimentamos en la sociedad cubana. Se ratifica entonces que es por la juventud, por esa que se forma en todos los centros de enseñanza, desde la educación primaria, media y media superior, pero sobre todo esta imparable ola universitaria con la que se cuenta, por la que se puede terminar de solidificar, la aspiración realizable de un socialismo, y más allá, de un comunismo, por el que se ha luchado desde el propio triunfo revolucionario. Las vanguardias tienen su vista puesta en el futuro y en su recompensa, pero ésta no se vislumbra como algo individual; el premio es la nueva sociedad donde los hombres tendrán características distintas: la sociedad del hombre comunista (…) el grupo de vanguardia es ideológicamente más avanzado que la masa; ésta conoce los valores nuevos, pero insuficientemente.
Ante esta debilidad de la masa, se pone de manifiesto una vez más la imperiosa necesidad de fomentar una cultura general integral, generar nuevas visiones económicas, lograr amplios despliegues del pensamiento, y evitar que se combata la idea de que el arte es un arma de denuncia, pues la superestructura impone un tipo de arte en el cual hay que educar a los artistas.
Los rebeldes son dominados por la maquinaria y sólo los talentos excepcionales podrán crear su propia obra.
La cultura entonces atrae y consolida al pueblo, pero "la desorientación es grande y los problemas de la construcción material nos absorben. No hay artistas de gran autoridad que, a su vez, tengan gran autoridad revolucionaria. Los hombres del Partido deben tomar esa tarea entre las manos y buscar el logro del objetivo principal: educar al pueblo."
En un correcto análisis sobre cómo se debe llevar a cabo la construcción del socialismo en nuestro país hace varias revelaciones, que dan una visión novedosa sobre las dimensiones que puede alcanzar esta nueva formación económica social. Plantea entre otras cosas, que es importante elegir correctamente el instrumento de movilización de las masas que debe ser de índole moral, fundamentalmente, sin olvidar una correcta utilización del estímulo material, sobre todo de naturaleza social.
También expresa que las grandes multitudes se van desarrollando, las nuevas ideas van alcanzando adecuado ímpetu en el seno de la sociedad, las posibilidades materiales de desarrollo integral de absolutamente todos sus miembros, hacen mucho más fructífera la labor y que el internacionalismo proletario es un deber, pero también es una necesidad revolucionaria ya que el internacionalismo proporciona capital a Cuba y garantiza parte del financiamiento del país, y en el ámbito internacional, permite divulgar la imagen solidaria que hoy más que nunca nos identifica .
Nuestros revolucionarios de vanguardia tienen que idealizar ese amor a los pueblos, a las causas más sagradas y hacerlo único, indivisible. No pueden descender con su pequeña dosis de cariño cotidiano hacia los lugares donde el hombre común lo ejercita.
Conclusiones
El pensamiento político del Che se adelantó al de la propia guerrilla, y gracias a ello, y a la aceptación por parte de esta, logró su evolución, dando saltos cualitativamente superiores, manteniendo las ansias de lucha, y superando los períodos de limitación ideológica. Sus aportes más significativos se expresan en su fidelidad ante las ideas marxistas; en percatarse de la necesidad imperiosa del apoyo campesino, lo que se lograría con la promesa de entrega de tierras a estos; la demostración del peligro que representaba para la ideología cubana, la mercancía producida por el capitalismo; la importancia de implementar la cultura general para fortalecernos en la construcción del socialismo; así como el papel importantísimo de la estimulación al ciudadano y de la participación activa del grupo de vanguardia: la juventud. Estas ideas anteriores, fueron utilizadas, además, como puntos de partida para la efectiva construcción del socialismo.