-Hola taringo-
No se que decir de lo siguiente que escribí.
A continuación les dejo un cuento corto.
Ya saben, denle play antes de iniciar a leer
Los Días Largos
Ciertamente no sé cómo explicarlo a quien vive en la monotonía, y es que siempre que cuento esta interesante sensación lo único que les cruza por la mente es decirme que la cusa debe ser lo aburrido de mi día.
Soy simplemente una persona que ciertos días de ciertas semanas de ciertos meses, todo se mueve más lento o bien yo voy más rápido, porque todo parece durar más de lo que debería, nadie en realidad cree algo de lo que digo, con lo que al final me acostumbre a parecer “normal” esos días.
Me hice de una bonita y amplia colección de relojes en los años que intente documentar sin éxito, como el tiempo pareciera ir más lento esos días, nunca pude probar otra cosa que no fuera mi total histeria y alteración.
Pero aprendí a aprovechar este tiempo extra que no puedo controlar y que al parecer esta en mi mente, esos días largos, siempre llevo algo que leer conmigo, aprendí a ajustar un reloj para ir 1.5293 veces más rápido de lo normal, con lo cual mis días duran 36.58 horas más, tiempo que uso para un sinfín de cosas aburridas, como ver películas a gran velocidad o leer rápido o bien terminar mis tareas pendientes, cualquier cosa bajo el asombro de más de una persona.
No soporto a la gente esos días, lentos, torpes, justo todo lo que yo soy cualquier otro día, los días largos son inclusive más largos “solo”, pero son un gran castigo con cualquier compañía.
Si algo puedo decir es que el tiempo me enseñó a amar estos días, que aunque no controlo, los disfruto desde el sonar de la alarma por la mañana.
Y mis días seguirían siendo los mismos de siempre si no hubiera aparecido esa maldita persona, que me hace sentir esa lentitud en el habla, esa torpeza, que veo en los demás pero reflejada en mí cualquier día; Los nervios me ganan, las palabras no salen de mi boca, los pensamientos no se ordenan en su presencia y esa maldita risa…
A lo mejor no tengo ninguna idea de cómo evitar que mi cuerpo se comporte así en su presencia, pero hoy es mi día, hoy la alarma sonó tan lentamente que se con exactitud lo que me espera.
Todos hablaban entre ellos tan lento, y allí junto a un amigo se encuentra esta estúpida persona, no quiero ni pronunciar su nombre, pero hoy estoy en todas mis condiciones para no hacer el ridículo ante cualquier cosa que diga.
- Hola, como andas.
- ….
Co- como hizo para hablar tan rápido- Responde maldita sea-
- Bien gracias por preguntar.
- Ja, ja, ja,ja ….
- Ja, ja, ja,ja ….
Siempre con esa sonrisa y risa.
Como es que su conversación es tan normal, y no solo ella, todo aquello se agiliza en mi mundo cuando me habla, de ser un día normal no podría seguirla el paso.
-Siempre he querido preguntarte algo
- ¿Qué cosa?-
-El motivo de que lleves un reloj que va tan rápido en tu mano izquierda.
- Es una tontería -
- Pues quisiera oírla.
-Bueno hoy tengo tiempo.-
O eso creía...
Nunca he tenido un día tan corto, nunca nadie me hizo sentir esto, nunca nadie considero siquiera creerme, este sentimiento, esta extraña persona que me vuelve alguien normal, dependiente…
NO
Esto no es para mí.
Seria hermoso seguir contigo pero eso jamás volverá a pasar,
Y no porque no lo disfrutara tanto como para desear que no se acabase, sino porque cada día normal sería una tortura que no quiero soportar, lo sé bien, lo he sentido cada día antes de este.
No te culpo, me enseñaste la belleza de la compañía ocasional, pero me alejo por mi bien y no por el tuyo, perdón por ser tan egoísta pero así debía de acabar.
-Gracias por leer-
Pasen por mis otros post