Durante los tres años del Ministerio de Jesús se pusieron las bases para que los apóstoles continuaran la tarea agrupados en una misma Fe y una misma causa. La Iglesia es la estructura oficial de la comunidad de los cristianos. Segun las tradiciones cristianas, tras la subida del Señor a los cielos el germen de la Iglesia, los once Apóstoles que quedaron tras la traición de Judas, realizaron un primer acto eligiendo al sustituto del traidor. Cincuenta días después de Pascua, el día en que se celebraba la fiesta de Pentecostés, los Doce Apóstoles se encuentran meditando su destino, tratando de asumir lo mejor posible la gigantesca responsabilidad que han de cargar sobre sus espaldas. En ese momento, Dios envía al Espíritu Santo para que les cubra con su cálido aliento divino, acorazando su Fe y mostrándoles el Divino Camino a seguir. Junto a ellos se encuentra la Virgen María, a la que Dios llena de Espíritu Santo reconociendo en ella todas las virtudes humanas que acercan al hombre a su Creador. Pentecostés es el inicio de la misión evangélica de la nueva Iglesia que Dios envía para salvar al hombre de su propio mal: la Iglesia constituida por Cristo y abierta a los hombres por el Espíritu Santo., bueno, esto hace parte de las creencias de los cristianos Aquella Iglesia primitiva constituida por doce hombres y una mujer tiene hoy su continuación en nuestra Iglesia, con miles y miles de hombres y mujeres que, repartidos por todo el mundo, viven el Evangelio transmitiéndolo enseñando en facultades o curando enfermedades en la selva, oficiando la Misa o repartiendo ayuda a las víctimas de una catástrofe. La Iglesia, nuestra Iglesia, inspirada por el Espíritu Santo, es sin embargo obra de hombres que cometen errores. Esos hombres concretos que han cometido esos errores concretos y que todos los cristianos debemos aceptar y asumir con humildad, no desmerecen la obra de nuestra Iglesia, una obra inspirada por Dios que durante dos mil años ha transmitido incansablemente la Buena Nueva. Con los errores propios de una obra de hombres, pero también con los aciertos propios de la Inspiración de Dios. La Iglesia de los primeros tiempos es la Iglesia de Pedro y Pablo, de la evangelización y de la persecución. La Iglesia de los primeros mártires. En esos momentos de gestación se produjo un conflicto entre los cristianos de origen griego y los cristianos de origen judío. Los cristianos helenos no querían tener que someterse a la Ley mosaica antes de ser bautizados ya que ello les imponía una serie de pesadas normas y rituales que ellos consideraban anacrónicos, como la circuncisión. Los apóstoles y cristianos notables se reunieron en el llamado concilio de Jerusalén, el primer concilio que gracias a los buenos oficios de Pablo consigue sacar la Buena Nueva del ámbito judío e inicia la evangelización de toda el Asia Menor y Grecia, abriéndose a toda la Humanidad, a todas las razas porque entiende que el Mensaje de Cristo es un mensaje universal, un mensaje católico. Pablo continuará la evangelización del ámbito griego mientras Pedro viaja a Roma. El año 64 el demente Nerón probablemente provocó el incendio de Roma para llevar a cabo sus absurdos proyectos urbanísticos sobre las cenizas de la Urbe, pero el pueblo se le echó encima sospechando la verdad y él no tuvo otra ocurrencia que echarles las culpas encima a los cristianos, considerados entonces una pequeña escisión del judaísmo. En esa primera persecución centenares de cristianos fueron martirizados, entre ellos Pedro y Pablo. La presencia de los dos apóstoles en Roma habrá de ser decisiva para la creación de una Iglesia que pasará a ser la más vigorosa y fuerte... y la más perseguida. El año 66 estalla la rebelión de los judíos que terminará el año 73 con la toma de Masada y entre medias, el año 70, con la destrucción del Templo de Jerusalén. Los cristianos judíos son excluidos del nuevo judaísmo propugnado por los fariseos, con lo que la Iglesia de Roma pasa a ser el punto de referencia absoluto. Sin embargo, durante el siglo I aparecen las primeras herejías o desviaciones de la doctrina que causan un grave conflicto en el seno de la Iglesia, una Iglesia que aún no se ha estructurado. Estos movimientos provocaron que a principios del siglo II se estableciera el canon (norma) del Nuevo Testamento, introduciendo en él los textos que conocemos: Evangelios, Hechos, Cartas y Apocalipsis y excluyendo otros. Además, la figura del obispo adquiera cada vez mayor importancia al ser reconocido como el guía de la comunidad y autoridad en materia doctrinal. Así se gesta la Iglesia como institución jerarquizada que dicta los dogmas, lo que provoca tensiones, pues hay grupos de cristianos que no creen en la jerarquización del cristianismo y propugnan la vuelta a los orígenes más puros del cristianismo, pero este movimiento será aprovechado por los grupos supuestamente heréticos para tratar de imponer sus teorías, lo que causará el recelo de la mayoría de los cristianos de entonces. En el año 132 estalla la segunda rebelión de los judíos queterminará con la destrucción de Jerusalén en 135 y la deportación masiva de losjudíos fuera de Palestina. Al igual que en el año 70, todo el odio del Imperio contra eljudaísmo se vuelve también contra el cristianismo que no sólo tiene que luchar contrasus enemigos externos sino también contra la proloferación de herejías. Es por estacausa que la Iglesia, ya organizada y jerarquizada, dicta los dogmas de Fe apartando de sulado a todo el que los discute. Evidentemente, en medio de una persecución que busca suaniquilación, el ponerse a discutir sobre asuntos dogmáticos era hacerle fácil eltrabajo al verdugo imperial. Las continuas persecuciones a las que el poder imperial de Roma somete ala Iglesia sólo contribuyen a reforzar la Fe de los cristianos y a que la poblaciónpagana empiece a verlos con simpatía ante las atrocidades que sufren. Las persecucionesdiezman a la Iglesia, pero la Fe de los cristianos hace que tras cada asalto surja nueva yrenovada, más fuerte y más sólida mientras el poder imperial se desangra en luchasciviles. Tras la gran persecución de Diocleciano, la guerra civil estalla en Roma por elcontrol del trono imperial y tras larga lucha Constantino se alza con la victoria enPuente Milvio gracias al apoyo de los cristianos, hartos de crueldades y guerras. Así, laIglesia es finalmente reconocida como una religión de derecho por el emperadorConstantino y su edicto de Milán del año 313 de nuestra era. Con Constantino la Iglesia Católica se convierte en el puntalideológico del Imperio Romano. Atrás quedan ya, afortunadamente, las terriblespersecuciones, las deportaciones, los destierros, las ejecuciones La caída del Imperio Romano convierte Europa y el norte de África enun solar, y la única institución visible entre todo ese caos es la Iglesia. Una Iglesiaque, conforme nos adentramos en la Edad Media se va jerarquizando más y más. Surgen losmonasterios que serán los únicos centros de cultura medievales y las órdenes religiosasque, en su mayoría, tratarán de dar a la Iglesia un rostro más evangélico, pero lacontaminación medieval alcanza a todo y a todos. Ante las herejías surge la Inquisiciónque pasará de la simple amonestación a la ejecución en la hoguera. La Edad Media supusoun retroceso a la Humanidad de diez siglos y la Iglesia, obra inspirada por Dios pero enmanos de hombres, sufre la contaminación de esta época oscura y terrible. La expansióndel Islam y la ruptura definitiva con la Iglesia Oriental de Constantinopla no contribuyenprecisamente a mejorar el negro panorama. Pero por encima de todos estos gigantescosproblemas en medio de un mundo que no sabe a dónde va, la Fe es mantenida por hombresinspirados por Dios que le dan a la Iglesia proyección universal. Hombres como SanFrancisco de Asís que hace suyas las más grandes virtudes de los primeros apóstoles: lafortaleza de Pedro y la disponibilidad de Pablo. Su ejemplo enerva los corazones de loshombres y mantiene viva la llama de la Fe. La Edad Media nos trae una triste ruptura: la protagonizadapor Lutero, Calvino y Enrique VIII que se montan unas iglesias a su medida, al servicio desus intereses personales. Si a Lutero podemos reconocerle su equivocación motivada máspor presiones políticas que religiosas (la nobleza alemana deseaba el control de laIglesia y al no conseguirlo se produce el cisma), a Enrique VIII sólo podemos reconocerlesu vileza en crearse una iglesia para él solo porque Roma no le concedía el divorcio yal fanático Calvino nada más que sus millares de asesinatos. Y, evidentemente, la Iglesia Católica, frente a esta situación también se radicaliza. Una triste época sinduda que nos ha dejado posos aún dolorosos. A partir del Concilio de Trento en el que la Iglesia Católica se acoraza frente a los peligros externos, asistimos a la pérdida del poder temporal de la Iglesia, lo que es malo para los eclesiásticos que lo detentaban pero muy bueno para la propia Iglesia ya que la acercó más y más al mundo al que debía servir y del que no debe separarse. En la actualidad, el nuevo papado de Francisco, se hace un esfurzo por establecer a la iglesia Católica como una elección de vida basado en la vida de Jesús, aunque uno de los mayores peligros que enfrenta es de nuevo, la persecusión religiosa, en este caso, por los musulmanes, quienes han jurado "fatwa por infidelidad" es decir, cualquier musulmán está en derecho de quitarle la vida a un cristiano por su religión. Y ha sucedido, cada vez con mayor frecuencia.
Conoce Los orígenes de la Iglesia Católica!
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