Un gatico callejero cierto día aburrido de la vida vagabunda, y muy decidido dijo:
-¡Me cansé!, ¡Soy un gato nuevo!, hoy me levantaré y haré que mi vida dé un giro de 180°.Pero primero me fumo este porro de despedida.
¡Pobre! lo que no sabía era que ese día se había fumado su porro número treinta y paradójicamente éste le dio un giro de 360° hasta dejarlo bocarriba, templado y frío en la acera...
-¡Me cansé!, ¡Soy un gato nuevo!, hoy me levantaré y haré que mi vida dé un giro de 180°.Pero primero me fumo este porro de despedida.
¡Pobre! lo que no sabía era que ese día se había fumado su porro número treinta y paradójicamente éste le dio un giro de 360° hasta dejarlo bocarriba, templado y frío en la acera...