Viernes, 1 de abril de 2016
Las leyes de la evolución regirían al básquetbol
Científicos niegan que dependa este juego de la suerte
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA (EFE).— El básquetbol es un deporte en el que muchos partidos se resuelven en el último minuto, en una sucesión de decisiones que puede parecer aleatoria, pero que una investigación asegura que tiene mucho más que ver con las mismas leyes que rigen la evolución que con el azar.
Cuatro investigadores de las universidades de Las Palmas de Gran Canaria y Playa Ancha (Valparaíso, Chile) acaban de publicar en la revista de la Asociación Internacional de Ingeniería y Tecnologías de la Información (IETA) los resultados obtenidos después de analizar 6,130 partidos de cinco temporadas de la liga más competitiva del mundo, la NBA, y sus ritmos de anotación y juego .
Y su conclusión es clara: “El flujo y el diseño del juego en el básquetbol puede describirse igual que el de muchos sistemas naturales”, de modo que los equipos de este deporte se pueden estudiar como si se tratasen de “sistemas autoorganizados”.
Los autores niegan que el desarrollo de los partidos de básquetbol y las secuencias de anotación sean completamente aleatorias. Prefieren analizar la competencia desde otra perspectiva: el viejo problema de las ciencias sociales y biológicas sobre las condiciones que se requieren para que poblaciones que evolucionan emerjan y consigan mantenerse.
“Se trata de cooperar sin esperar reciprocidad, sin egoísmo”, argumentan. Y para explicarse citan a una de las glorias de la NBA, Phil Jackson, entrenador de los Toros de Chicago y los Lakers de Los Ángeles: “El básquetbol es el yo al servicio del nosotros”.
La investigación combina la visión de tres físicos (Juan Martín González, Yves de Saa y Juan Manuel Díaz Manso, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria) con la de un profesor de Educación Física (Enrique Arriaza, de la Universidad de Playa Ancha) para analizar el básquetbol desde otra óptica: las leyes de potencia.
“La colaboración entre compañeros permite al equipo competir contra otros. Pero, al mismo tiempo, la confrontación entre equipos genera situaciones críticas, que propician una selección de jugadores. Parece simple, pero no lo es”, apuntan.
De último momento
Los datos de las cinco temporadas demuestran que el 63 por ciento de los partidos se resolvió por diferencias menores a once puntos, muchos de ellos en los 60 segundos finales, en los que puede pasar de todo y en el que desempeñan un papel clave las faltas (representan el 94% de los puntos).
“El caso”, argumentan, “es que en los momentos finales del partido la incertidumbre puede ser la clave: los árbitros, la fatiga, las malas decisiones”.
Y en esos instantes, agregan, los equipos de básquetbol se comportan como si fueran un ejemplo del “efecto Reina Roja”, hipótesis científica que toma el nombre del personaje del cuento de “Alicia en el País de las Maravillas” y que suele utilizarse en los estudios sobre la evolución natural y la extinción de las especies.
Básquetbol Efecto
El “efecto de la Reina Roja” permite explicar lo que ocurre en una cancha de básquet.
Comparación
Así como los habitantes del mundo de fantasía ideado por Lewis Carroll debían correr lo más rápido que podían para no moverse del sitio donde estaban, la hipótesis científica sostiene que las especies se ven obligadas a mejorar solamente para mantenerse.
Como en la naturaleza
En el básquetbol, los compañeros y rivales se influyen mutuamente con sus interacciones durante todo el partido y el propio juego permite que surjan comportamientos creativos, así que el que mejor se adapta es el que prevalece. Como en la propia naturaleza.
Resumen: Para ganar, los movimientos de los deportistas, se adaptan a los compañeros y a los rivales y el que mejor se adapta gana, como en la naturaleza.
Las leyes de la evolución regirían al básquetbol
Científicos niegan que dependa este juego de la suerte

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA (EFE).— El básquetbol es un deporte en el que muchos partidos se resuelven en el último minuto, en una sucesión de decisiones que puede parecer aleatoria, pero que una investigación asegura que tiene mucho más que ver con las mismas leyes que rigen la evolución que con el azar.
Cuatro investigadores de las universidades de Las Palmas de Gran Canaria y Playa Ancha (Valparaíso, Chile) acaban de publicar en la revista de la Asociación Internacional de Ingeniería y Tecnologías de la Información (IETA) los resultados obtenidos después de analizar 6,130 partidos de cinco temporadas de la liga más competitiva del mundo, la NBA, y sus ritmos de anotación y juego .
Y su conclusión es clara: “El flujo y el diseño del juego en el básquetbol puede describirse igual que el de muchos sistemas naturales”, de modo que los equipos de este deporte se pueden estudiar como si se tratasen de “sistemas autoorganizados”.
Los autores niegan que el desarrollo de los partidos de básquetbol y las secuencias de anotación sean completamente aleatorias. Prefieren analizar la competencia desde otra perspectiva: el viejo problema de las ciencias sociales y biológicas sobre las condiciones que se requieren para que poblaciones que evolucionan emerjan y consigan mantenerse.
“Se trata de cooperar sin esperar reciprocidad, sin egoísmo”, argumentan. Y para explicarse citan a una de las glorias de la NBA, Phil Jackson, entrenador de los Toros de Chicago y los Lakers de Los Ángeles: “El básquetbol es el yo al servicio del nosotros”.
La investigación combina la visión de tres físicos (Juan Martín González, Yves de Saa y Juan Manuel Díaz Manso, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria) con la de un profesor de Educación Física (Enrique Arriaza, de la Universidad de Playa Ancha) para analizar el básquetbol desde otra óptica: las leyes de potencia.
“La colaboración entre compañeros permite al equipo competir contra otros. Pero, al mismo tiempo, la confrontación entre equipos genera situaciones críticas, que propician una selección de jugadores. Parece simple, pero no lo es”, apuntan.
De último momento
Los datos de las cinco temporadas demuestran que el 63 por ciento de los partidos se resolvió por diferencias menores a once puntos, muchos de ellos en los 60 segundos finales, en los que puede pasar de todo y en el que desempeñan un papel clave las faltas (representan el 94% de los puntos).
“El caso”, argumentan, “es que en los momentos finales del partido la incertidumbre puede ser la clave: los árbitros, la fatiga, las malas decisiones”.
Y en esos instantes, agregan, los equipos de básquetbol se comportan como si fueran un ejemplo del “efecto Reina Roja”, hipótesis científica que toma el nombre del personaje del cuento de “Alicia en el País de las Maravillas” y que suele utilizarse en los estudios sobre la evolución natural y la extinción de las especies.
Básquetbol Efecto
El “efecto de la Reina Roja” permite explicar lo que ocurre en una cancha de básquet.
Comparación
Así como los habitantes del mundo de fantasía ideado por Lewis Carroll debían correr lo más rápido que podían para no moverse del sitio donde estaban, la hipótesis científica sostiene que las especies se ven obligadas a mejorar solamente para mantenerse.
Como en la naturaleza
En el básquetbol, los compañeros y rivales se influyen mutuamente con sus interacciones durante todo el partido y el propio juego permite que surjan comportamientos creativos, así que el que mejor se adapta es el que prevalece. Como en la propia naturaleza.
Resumen: Para ganar, los movimientos de los deportistas, se adaptan a los compañeros y a los rivales y el que mejor se adapta gana, como en la naturaleza.