
En el cono sur se recuerda como a fuerza de lucha, honor, aceite y agua hirviendo, los civiles consiguieron vencer a las tropas inglesas que pretendían invadir a la Argentina, a Buenos Aires , un hecho llamado la "reconquista" que no fue...
Pero esta no fue la única vez que inglaterra quiso entrar a sudamerica por la fuerza.
Al otro extremo de sudamerica, en lo que ahora es Colombia. Inglaterra intentó penetrar por una de sus costas y colonizar esta parte de sudamerica. territorio que planeaba habitar, Fue una lucha epica de mar y tierra y el segundo desembarco mas impactante de la historia (detras de normandía).

EN ARGENTINA
Sobre Monte declaró, el 14 de julio, capital provisoria del Virreinato a Córdoba y ordenó desobedecer todas las órdenes que provinieran de Buenos Aires mientras estuviera en poder inglés.
Inmediatamente empezó a reclutar gente para la reconquista. Como de costumbre fueron incorporados presos y vagabundos. Finalmente reunió unos 600 cordobeses al mando de Allende, 550 paraguayos bajo el mando de Espíndola, 1000 milicianos sin instrucción provenientes de diferentes puntos, y unos 400 blandengues y dragones. Un total de 2550 hombres encabezados por el propio Sobre Monte, a pesar de pedirle el Cabildo cordobés que no lo hiciera, marcha hacia Buenos Aires .
Los vecinos de Buenos Aires estaban indignados por la actuación de sus autoridades. La resistencia comenzaba a gestarse y comenzaron a juntarse secretamente; numerosos grupos surgieron y se reclutaron en Perdriel al mando del Juan Martín de Pueyrredón . Martín Rodríguez anunció, el 1º de agosto, el avance hacia Perdriel del regimiento N° 71 al mando de Beresford. Pueyrredón encabezó el combate, herido su caballo por una bala de cañón, se salva en el anca de un caballo de su compañero. Por la tarde, triunfador, Beresford regresa al fuerte con 200 cañoncitos secuestrados a los amotinados.
Santiago de Liniers logró reconquistar Buenos Aires luego de 46 días de dominio británico
Montevideo otorga 1000 hombres que los pone al mando de Santiago de Liniers quien desembarca en Las Cochas el 4 de agosto y el día 10, con 2000 hombres, llega a la ciudad a los corrales de Miserere exigiendo en 15 minutos la rendición de los ingleses. Avanza y luego ocupa el Retiro. Por esos momentos ya estaba Sobre Monte camino a Buenos Aires y en una carta le pide a Liniers que le espere para tener mayor poder ofensivo, pero la nota llega tarde.
El 12 de agosto con ahora 4000 hombres, ataca por la calle hoy Reconquista y la hoy San Martín y sobre las colaterales, retrocediendo los ingleses quienes disparaban desde las azoteas de la Recova. La caballería de J. M. de Pueyrredón arrebata una banderola del regimiento N° 71. A las 12 hs se agitaban los pañuelos blancos de los ingleses. Liniers los recibió en sus brazos, concediéndoles los honores de la guerra por su bizarra defensa.
Neutralizado el peligro externo, el Cabildo designó como jefe militar de la ciudad a Liniers .
El Marqués de Sobre Monte acampa con sus tropas del interior a las afueras de Buenos Aires y para tratar de mantener su poder nombró él mismo a Liniers a cargo de Buenos Aires .
Luego se traslada a Montevideo desde donde gobierna el Virreinato y prepara la ciudad para defenderla de los probables refuerzos sajones que se esperaban.
EN COLOMBIA
Gran Bretaña planeaba quitarle la mayor cantidad de tierras posibles a España, asi, apuntó a un sitio estrategico para colonizar y habitar, el norte de sudamerica, la actual Colombia. Para Inglaterra, la conquista de estas tierras era uno de los golpes mas importantes para dar a España.
El sitio o batalla de Cartagena de Indias, del 13 de marzo al 20 de mayo de 1741, fue el episodio decisivo que marcó el desenlace de la Guerra del Asiento (1739–1748), uno de los conflictos armados entre España y Gran Bretaña ocurridos durante el siglo XVIII. La victoria de las fuerzas españolas, al mando del teniente general de la Armada Blas de Lezo, prolongó la supremacía militar española en el continente americano hasta el siglo XIX.
La gran flota británica es avistada el 13 de marzo, lo que puso en vilo a la ciudad. Antes de disponerse a desembarcar, Vernon silencia las baterías de las fortalezas de Chamba, San Felipe y Santiago. Luego se dispuso a cañonear la fortaleza de San Luis de Bocachica día y noche durante dieciseis días. Bocachica estaba defendida por Des Naux con 500 hombres que, finalmente, tuvieron que replegarse ante la superioridad ofensiva. Tras esta fortaleza sólo quedaba la Fortaleza de Bocagrande como entrada a la bahía. En la primera se destruyeron cuatro barcos para impedir la navegación del estrecho canal y, en la segunda, dos barcos, en contra de la opinión de Blas de Lezo de que no serviría para mucho tras lo visto en Bocachica, para impedir igualmente el acceso a la bahía. El bloqueo del canal de la fortaleza de Bocangrande no sirvió para mucho, como había pensado el almirante de Lezo.
Tras esto, Vernon entró triunfante en la bahía y a su vez, todos los defensores españoles se atrincheraron en la fortaleza de San Felipe de Barajas tras haber abandonado la fortaleza de Bocanegra. Vernon, creyendo que la victoria era cuestión de tiempo, despachó un correo a Inglaterra dando la noticia de la victoria.
Seguidamente, ordenó un incesante cañoneo del castillo de San Felipe por mar y tierra para ablandar a las fuerzas guarnecidas en la fortaleza . En ella solo quedaban 600 hombres bajo el mando de Lezo y Desnaux. Vernon decide rodear la fortaleza y atacar por su retaguardia. Para ello se adentraron en la selva, lo que supuso una odisea para los británicos que contrajeron la malaria y perdieron a cientos de sus hombres. Sin embargo, llegaron a las puertas de la fortaleza y Vernon ordenó atacar con infantería. La entrada a la fortaleza era una estrecha rampa que de Lezo rápidamente mandó taponar con trescientos hombres armados con tan solo armas blancas y lograron contener el ataque y causar 1500 bajas a los asaltantes.
La moral de los atacantes bajó considerablemente tras esto y por las epidemias que causaban continuas bajas. Vernon se puso muy nervioso en aquel momento ya que la resistencia a ultranza de los españoles superó con creces sus expectativas y ya había enviado la noticia de la victoria a Gran Bretaña. Vernon discutió acaloradamente con sus generales el plan a seguir. Finalmente decidieron construir escalas y sorprender a los defensores en la noche del 19 al 20 de abril.
Los asaltantes, al mando del general Woork, se organizaron en tres columnas de granaderos y varias compañías de casacas rojas. En vanguardia iban los esclavos jamaicanos armados con un simple machete. El avance era lento debido al gran peso de artillería que transportaban y al continuo fuego que salía de las trincheras y desde lo alto de la fortaleza , además de que estaban expuestos en una gran explanada; no obstante, logran alcanzar las murallas. Pero Blas de Lezo, previendo este ataque, había ordenado cavar un foso en torno a la muralla, con lo que las escalas se quedaron cortas para superar el foso y la muralla, quedando los atacantes desprotegidos y sin saber qué hacer. Los españoles continuaron con su nutrido fuego, lo que provocó una gran masacre en las filas invasoras.
A la mañana siguiente, pudieron verse innumerables cadáveres, heridos y mutilados en los alrededores de la fortaleza , poniéndose de manifiesto la gravísima derrota británica. Los españoles aprovecharon para cargar a bayoneta provocando la huida de los británicos. Los españoles lograrían matar a cientos de ellos y hacerse con los pertrechos que abandonaron los sitiadores tras la huida.
Vernon no tuvo más remedio que retirarse a los barcos. Ordenó durante treinta días más un continuo cañoneo, ya que todavía no aceptaban la derrota. Sin embargo, las enfermedades y la escasez de provisiones empezaban a hacer mella en lo que quedaba de tropa. Finalmente, el Alto Mando británico ordena la retirada, de forma lenta y sin cesar de cañonear. Las últimas naves partieron el 20 de mayo. Tuvieron que incendiar cinco de ellas por falta de tripulación.
LES ROMPIERON EL ORT... DERROTA DE INGLATERRA EN AMBAS CONQUISTAS
Los británicos tuvieron entre 8.000 y 10.000 muertos y unos 7.500 heridos, muchos de los cuales murieron en el trayecto a Jamaica. En Cartagena había sucumbido la flor y nata de la oficialidad imperial británica. Además perdieron 1.500 cañones e innumerables morteros, tiendas y todo tipo de pertrechos. 17 buques de guerra resultaron seriamente dañados,4 aunque no se perdió ninguno.5 Esto suponía un serio revés para la flota de guerra británica, que quedó prácticamente desmantelada y tardó mucho en reponerse.
Mientras tanto, en Gran Bretaña se estuvo celebrando la "victoria" sin conocerse aún el desastroso final. Se acuñaron hasta 11 tipos diferentes6 de medallas y monedas conmemorativas ensalzando la toma de Cartagena por parte de las fuerzas angloamericanas. Una de ellas mostraba a Lezo arrodillado ante Vernon, entregándole su espada y con la inscripción «El orgullo de España humillado por Vernon».7 Éstas llegaron a circular por España para la burla de los españoles. En 1742, Vernon, enterado de la muerte de Lezo, rondó de nuevo Cartagena, pero no se atrevió a atacar.
Los británicos empezaron a preguntarse cuándo volverían los navíos y hombres que faltaban, y se descubrió la verdad, por lo que el rey Jorge II, avergonzado, prohibió a sus cronistas que hicieran mención alguna de tal suceso. Vernon murió en 1757.
En conjunto, la guerra reportó escasos éxitos y muchos problemas a Gran Bretaña, ya que al fracaso de Cartagena de Indias se sumaron varias derrotas cuando los británicos trataron de tomar Florida. No obstante, el contraataque español en la batalla de Bloody Marsh, en Georgia, pudo ser repelido y por ello los combates finalizaron sin cambios fronterizos en América. Por su parte España consiguió mantener sus territorios, y prolongar su supremacía militar en América durante algunas décadas más.